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6 may 2010

Análisis de las percepciones de la práctica de entrenadores y tenistas de diferente nivel de pericia.

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El propósito de esta investigación ha sido estudiar la percepción que sobre sus actividades de entrenamiento tenían los entrenadores y jugadores de tenis de diferente nivel de pericia. Para ello, se empleó un cuestionario de entrenamiento con una taxonomía de actividades…

Autor(es): Ana Martín-Esteban, Virginia García-Coll y Luís-Miguel Ruiz-Pérez.
Entidades(es): Facultad de Ciencias del Deporte. Universidad de Castilla La Mancha. Toledo
Congreso: III Congreso Internacional de Ciencias del Deporte y Educación Física
Pontevedra- 6-8 de Mayo de 2010
ISBN: 978-84-613-8448-8
Palabras claves: Pericia; Práctica deliberada; Percepción subjetiva; Actividades de entrenamiento.

Resumen percepciones de la práctica de entrenadores y tenistas de diferente nivel de pericia

El propósito de esta investigación ha sido estudiar la percepción que sobre sus actividades de entrenamiento tenían los entrenadores y jugadores de tenis de diferente nivel de pericia. Para ello, se empleó un cuestionario de entrenamiento con una taxonomía de actividades que se consideraban relevantes para la práctica del tenis, y para ello, seguimos las indicaciones de estudios anteriores (Hodges y Starkes, 1996; Hodges y Deakin, 1998; Helsen, Starkes y Hodges, 1998; Hyllegard Radlo, y Early, 2001; Young y Salmela, 2002 y Durán, 2003). Tras una valoración por varios expertos, el cuestionario quedó formado por 42 ítems, que se clasificaron en 4 categorías: practicar solo, practicar en grupo, actividades relacionadas con el tenis y actividades relacionadas con la vida cotidiana. El sistema de medida fue una escala tipo Likert de 10 puntos, siendo el 1 la puntuación más baja y 10 la más alta. Como principales resultados de este estudio podemos destacar los resultados tan dispares por parte de los entrenadores, ya que las actividades mas importantes para los entrenadores profesionales son el entrenamiento de la velocidad, correr y trotar y el trabajo de flexibilidad, mientras que para los entrenadores de bajo nivel, lo mas significativo ha sido dormir y la alimentación.

Por su parte, los jugadores, han coincidido en destacar el entrenamiento de la resistencia, la fuerza, el gimnasio y las conversaciones técnicas con su entrenador como las actividades más significativas, pero también coinciden en destacar el entrenamiento mental como la actividad que les reclama una mayor concentración.

Introducción

Uno de los enfoques que en la actualidad está ofreciendo una mayor fuente de inspiración para el estudio del rendimiento en el deporte es el desarrollado por Ericsson, Krampe y Tesch-Römer (1993) y es conocido como el Enfoque del Rendimiento Experto. Este enfoque tiene su origen en los estudios que sobre músicos realizaron sus autores. Específicamente, estos estudios demostraron que los músicos expertos dedicaban 25 horas por semana a actividades relacionadas con su materia (entrenar solo) mientras que los músicos de menor nivel dedican considerablemente menos tiempo a esta práctica (amateur <2 horas por semana). A este tipo de práctica se la denominó Práctica Deliberada y ha sido objeto de numerosos estudios e investigaciones en la última década (Starkes y Ericsson, 2003). Estas investigaciones han mostrado que los expertos acumulan más de 10.000 horas de práctica deliberada a la edad de 20 años, mientras que los amateur tan sólo acumulaban alrededor de 2.000 horas a la misma edad. Relaciones similares se encontraron también en ajedrez (Charness, Krampe y Mayr, 1996). La relación entre las horas dedicadas a la práctica de un deporte específico y el nivel alcanzado es consistente con el fundamento de la teoría de la práctica deliberada porque, como se ha indicado, los atletas expertos acumulan más horas de entrenamiento que los no expertos (Helsen et al., 1998; Starkes et al., 1996; Hodge y Deakin, 1998; Baker y Côté, 2003b). En este sentido, Baker et al. (2003a) encontraron que los jugadores expertos de baloncesto y hockey sobre hierba acumulaban significativamente más horas de entrenamiento con videos de competiciones simuladas durante un entrenamiento, en prácticas de equipo organizadas y en instrucciones uno a uno con el entrenador, en comparación con los no expertos. En suma, las diferencias entre expertos y no expertos tanto en calidad como en cantidad de entrenamiento son fuertemente respaldadas en el deporte y otras áreas. Como vemos, no sólo en este ámbito se ha estudiado la práctica deliberada, sino que son muchos los autores que han examinado la aplicación de la teoría de la práctica deliberada al dominio del deporte, en áreas como el patinaje artístico (Starkes, Deakin, Allard, Hodges y Hayes, 1996), el karate (Hodge y Deakin, 1998), la lucha (Hodges y Starkes, 1996), el fútbol (Helsen, Hodges, Van Winckel y Starkes, 2000); Helsen, Starkes y Hodges, 1998), las carreras de media distancia (Young y Salmela, 2002), el hockey (Baker, Côté y Abernethy, 2003; Helsen, Starkes y Hodges, 1998), el baloncesto y el netball (Baker et al., 2003) o el lanzamiento de martillo (Durán, 2003). En todos los estudios de práctica deliberada en deporte, se confirman los distintos principios planteados por Ericsson et al. (1993) excepto el hecho de que la práctica no resulta intrínsecamente divertida para los deportistas, ya que en estos estudios se destaca que las actividades consideradas por los deportistas como más importantes y necesarias para mejorar el rendimiento no son a su vez las consideradas como las más divertidas (Starkes, 2000; Helsen et al., 2000).

2. La evaluación subjetiva de la práctica.

Fueron Starkes y colaboradores (Hodges y Starkes, 1996; Starkes et al., 1996) los que iniciaron el estudio de las percepciones que los deportistas tenían sobre sus actividades de entrenamiento mediante un cuestionario retrospectivo basado en el empleado por Ericsson et al. (1993). Estos autorores, en su estudio con violinistas presentaron diez categorías de las actividades cotidianas y doce categorías de actividades relacionadas con la música, usando para ello una escala tipo Likert del 0 al 10. De las diez actividades cotidianas, sólo el sueño fue el calificado como el más importante para mejorar el rendimiento de violín. Lo encontrado por Ericsson et al. (1993), fue que había actividades, como el entrenamiento individual, que fueron consideradas las más relevantes y que requerían más esfuerzo, pero no eran inherentemente divertidas. De esta misma manera, se han realizado otros muchos estudios en el ámbito del deporte. Como hemos comentado en el apartado anterior, Ericsson, Krampe y Tesch-Römer (1993), hicieron el estudio de la practica deliberada con cuatro grupos de 10 violinistas, Helsen, Starkes y Hodges en 1998, con jugadores de Hockey sobre hierba y jugadores de fútbol, el realizado por Hodge y Deakin en 1998, con dos grupos de 10 estudiantes de artes marciales de Canadá, el realizado por Ruiz, Durán y Arruza (2007), con 32 lanzadores de martillo españoles, el efectuado por Young y Salmela (2002) con corredores de medio fondo, el estudio con árbitros de fútbol de Macmahon, Helsen , Starkes y Weston (2007) o el realizado por Hyllegard, Radlo y Early (2001) con entrenadores de natación, de voleibol y de tenis. En esta investigación hemos avanzado en este conocimiento añadiendo como participantes, a un grupo de entrenadores de tenis, lo que permitirá comparaciones de interés ya que solamente en una investigación se ha solicitado la valoración de los entrenadores de tenis, nos referimos al estudio de Hyllegard, Radlo y Early (2001).

3. Método

3.1 Participantes En este estudio participaron entrenadores y tenistas de diferente nivel de pericia: –  Jugadores/as Profesionales: Jugadores que tienen algún punto internacional WTA en chicas o puntos ATP en chicos. La muestra fue de 14 jugadores, de edades comprendidas entre 16 y 36 años (M= 22,85, DT= 5,36).

  1. Entrenadores/as Profesionales: Aquellos que han entrenado a algún deportista con algún punto WTA en chicas o ATP en chicos. La muestra fue de 8 entrenadores, de edades comprendidas entre 13 y 17 años (M= 47,20, DT= 5,40).
  2. Jugadores/as de Bajo nivel: Jugadores con un ranking nacional a partir del puesto 1001 de la clasificación española de tenis. La muestra es de 8 jugadores, de edades comprendidas entre 13 y 17 años (M= 14,75, DT= 1,48).
  3. Entrenadores/as de bajo nivel: Entrenadores que han entrenado a jugadores con un ranking nacional a partir del puesto 1001 de la clasificación española. La muestra es de 7 entrenadores, de edades comprendidas entre 31 y 45 años (M= 37,80, DT= 6,30).

Todos los jugadores estaban federados por la R.F.E.T. y todos tenían al menos un punto de ranking en la clasificación nacional.

3.2. Instrumento En este estudio se empleó el Cuestionario de Entrenamiento sobre Tenis (Tennis Training Survey) elaborado para tal efecto a partir de las propuestas de Ericsson et al. (1993), para lo cual se estableciò una taxonomía de 40 actividades que se consideraron relevantes para el tenis, siguiendo las indicaciones de estudios anteriores (Hodges y Starkes, 1996; Hodges y Deakin, 1998; Helsen, Starkes y Hodges, 1998; Hyllegard Radlo, y Early, 2001; Young y Salmela, 2002yDurán, 2003), y la evaluación experta de tres especialistas en tenis. Fruto de esta validación experta se añadieron dos ítems más, quedando el cuestionario constituido por 42 ítems, que se clasificaron en 4 categorías: Practicar solo, Practicar en grupo, Actividades relacionadas con el tenis y Actividades relacionadas con la vida cotidiana. El cuestionario estuvo distribuido en: 12 ítems relacionados con el entrenamiento individual, 10 ítems relacionados con el entrenamiento en grupo, 11 ítems de actividades relacionadas con el tenis y 9 ítems relacionados con actividades de la vida cotidiana (Tabla 1). Dichas actividades debían ser valoradas por los participantes en función de 4 dimensiones: Importancia, esfuerzo, disfrute y concentración. El cuestionario fue el mismo tanto para los tenistas como para los entrenadores.

Tabla 1. Taxonomía de actividades relacionadas con la práctica individual, en grupo, actividades relacionadas con el tenis o actividades cotidianas.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 3

4. Análisis de los datos

Para analizar los datos de estos cuestionarios en cada actividad se calculó la media y se comparó con la media global de cada dimensión (prueba T para una sola muestra). La significación estadística se estableció mediante un ajuste de los valores de alpha de acuerdo con el método Bonferroni (alpha dividida por 42, el número de las actividades, obteniendo una p<.000). Este procedimiento de análisis ha sido empleado en la mayoría de los estudios anteriores, lo que facilitará la comparación posteriore. Para destacar aquellas actividades cuyas diferencias habían sido significativas, se marcaron con una H (high), y con una L (low) las que destacaban por su alto o bajo valor.

5. Resultados

5.1. Percepción de la práctica de los Jugadores A) Jugadores Profesionales Para los Tenistas Profesionales las actividades que destacaron como las más importantes combinaron la dimensión física y la mental, ya que si se contempla desde la perspectiva del entrenamiento individual, fue el trabajo de velocidad y flexibilidad así como el trabajo mental al que le otorgaron la mayor puntuación, no destacándolas en el apartado del entrenamiento en grupo. Por otro lado, fueron estas actividades las que les reclamaron un mayor esfuerzo físico, junto con el trabajo de fuerza, de pesas en el gimnasio y de resistencia. Es interesante destacar cómo el trabajo mental lo percibieron como un trabajo que reclamaba tanto esfuerzo físico como mental En cuanto a las actividades relacionadas con el tenis fue el visionado de partidos de otros profesionales junto con el entrenamiento psicológico y las conversaciones con el entrenador sobre temas tácticos, las actividades más resaltadas por su relevancia, siendo la primera actividad de las actividades indicadas, la que les reclamó el mayor esfuerzo, tanto físico como mental. En cuanto a las actividades de la vida cotidiana, los tenistas profesionales destacaron la importancia de dormir y de la nutrición junto con ver la TV, siendo el dormir y los masajes las que mayor disfrute les proporcionaban.  En cuanto a esfuerzo físico fueron la siesta y ver la TV las consideradas menos exigentes, como era de esperar.

B) Jugadores de menor nivel

Para los Tenistas Becados fue el entrenamiento de resistencia la actividad a la que mayor importancia otorgaron en cuanto a entrenamiento individual, siendo el trabajo de fuerza, de resistencia y el entrenamiento con pesas en el gimnasio las actividades que mayor esfuerzo físico les reclamaban. Su concentración se vió reclamada preferentemente cuanto realizaban solos el trabajo mental y el estudio de tácticas de juego. En actividades realizadas en grupo, el entrenamiento de la resistencia fue la actividad a la que otorgaron la mayor importancia, y a su vez fue la actividad que les reclamó un mayor esfuerzo físico. La conversación con sus entrenadores sobre las tácticas de juego también fue valorado como muy importante, y como la actividad de mayor concentración junto con el entrenamiento mental y las tácticas de juego. Por otro lado, las conversaciones técnicas con el entrenador y el entrenamiento psicológico han sido las actividades relacionadas con el tenis de mayor importancia para ambas muestras de jugadores. Las actividades de mayor concentración fueron las conversaciones técnicas y tácticas con su entrenador. Y por último, en actividades de la vida cotidiana, lo más significativo de este apartado fue la actividad estudiar, que es la actividad que mayor concentración les reclamaba.

5.2. La percepción de la práctica de los Entrenadores A) Entrenadores Profesionales Para los Entrenadores Profesionales las únicas actividades resaltadas como las más importantes fueron el entrenamiento de la velocidad, el entrenamiento con pesas, correr y trotar, y el trabajo de flexibilidad en la categoría de entrenamiento individual.

B) Entrenadores de menor nivel

Para los entrenadores de menor nivel ha sido el entrenamiento de la resistencia la actividad a la que mayor esfuerzo le otorgaron en cuanto al entrenamiento individual. Destacaron que la concentración se veía reclamada preferentemente cuanto realizaban el trabajo mental solos así como el estudio de tácticas de juego. En las actividades realizadas en grupo, el entrenamiento de la resistencia fue la actividad que consideraban que les reclama un mayor esfuerzo. Practicar otros deportes fue la actividad con la que más disfrutaban y el entrenamiento mental, las tácticas de juego y las habilidades técnicas fueron actividades valoradas como las actividades que mayor concentración les reclamaban. Por otro lado, el visionado de vídeos de sus partidos fue la actividad relacionada con el tenis que consideraban una mayor concentración les reclamaba a los tenistas. Y por último, en la categoría de las actividades diarias, las actividades de mayor importancia fueron dormir y alimentarse. La actividad consideraba les ofrecía el mayor disfrute fue ocio activo, la actividad de mayor concentración fue estudiar,  y la siesta, junto con el ocio activo, ver la TV y conectarse a Internet, fueron consideradas  las actividades que menos concentración reclamaban a los tenistas según estos entrenadores.

6. Análisis comparativo entre las percepciones de jugadores y entrenadores según el nivel de pericia.

Tanto para los entrenadores como para los jugadores profesionales, el entrenamiento de la velocidad y el entrenamiento de la flexibilidad fueron consideradas las actividades más relevantes en cuanto al entrenamiento individual. Para los entrenadores y jugadores de menor nivel el entrenamiento de la resistencia fue la actividad que consideraban que reclamaban un mayor esfuerzo a los jugadores de tenis. El entrenamiento mental y el entrenamiento de las tácticas de juego fueron las actividades consideradas por entrenadores y deportistas, como actividades que reclamaban una mayor concentración tanto en el entrenamiento individual como en entrenamiento en grupo. Por último, destacar que el estudio fue la actividad que tanto jugadores como los entrenadores consideraron que reclama una mayor concentración.

7. Discusión y conclusiones.

El objetivo de este estudio fue analizar las percepciones que tanto entrenadores como los propios tenistas tenían de sus actividades de entrenamiento o de actividades relacionadas con el tenis, y originalidad fue la de hacer participar a los propios entrenadores en esta tarea, algo realizado sólo en una ocasión anteriormente. Para acometer este estudio se empleó un Cuestionario de Entrenamiento sobre Tenis (Tennis Training Survey) a similitud con otros cuestionarios empleados en otros estudios con otros deportes (Hodges y Starkes, 1996; Hodges y Deakin, 1998 y Helsen, Starkes y Hodges, 1998), diferenciando entre esfuerzo mental (concentración) y esfuerzo físico, algo que no había ocurrido en el estudio original de Ericsson et al. (1993) con músicos y violinistas, ya que, como se indicó, el hallazgo fundamental que se manifestó en este original estudio, fue que seis de las siete actividades que se consideraron de gran importancia para la mejora del rendimiento también fueron consideradas las que más esfuerzo requerían. Sin embargo, sólo dos de las actividades consideradas de gran relevancia (escuchar música y el rendimiento en grupo), fueron también considerada como actividades de mayor disfrute. En el estudio de Hodge y Deakin (1998) con estudiantes de artes marciales, hay un dato curioso, y es que varias de las actividades valoradas como relevantes (Lucha con sparring, clases en grupo, entrenamiento de impacto y entrenamiento de los katas), también fueron evaluadas altas en cuanto a concentración, esfuerzo y disfrute. Algo similar ocurrió en el estudio de Hodges y Starkes (1996), donde el ocio pasivo fue a la vez, la actividad de menor relevancia, menor esfuerzo y menor concentración para los luchadores, mientras que el trabajo en suelo en entrenamiento grupal fue la actividad valorada como relevante en cuanto a importancia, esfuerzo, disfrute y concentración. Lo mismo ocurre en el estudio con jugadores de hockey hierba, y es que tres de las cuatro actividades clasificadas como de mayor concentración (Jugar, partidos de exhibición y entrenamiento técnico) fueron también las que mas disfrute les proporcionaban en cuanto a entrenamiento en grupo, al igual que sucedió en el estudio de estos mismos autores (Helsen, Starkes y Hodges, 1998) con jugadores de fútbol, en los que de las tres actividades valoradas como mas importantes para el fútbol, dos (Juegos y tácticas y habilidades técnicas) fueron también valoradas como las de mayor disfrute cuando lo hacen en grupo. Un estudio más en los que se contrasta la idea de Ericsson et al. (1993), de que la práctica deliberada no es inherentemente divertida, ocurre con el estudio de Hyllegard, Radlo y Early, (2001), la actividad competiciones reales fue valorada por los tres grupos de entrenadores (tenis, voleibol y natación) como la actividad de mayor relevancia, un alto grado de esfuerzo y que a su vez les produce placer. En este caso podemos decir que en la mayoría de los estudios consultados al respecto (cinco), contradicen la idea de Ericsson et al. (1993), aunque existen algunas excepciones como el estudio realizado por Young y Salmela (2002) con corredores y el realizado por Duran (2003) con lanzadores de martillo en los que la actividad estudiar fue calificada como relevante para su deporte pero fue la actividad junto con trabajar con la que menos disfrutaban. No menos relevante es el estudio de Starkes et al. (1996), en el que se corroboró lo estudiado posteriormente en deportes de equipo como fútbol o hockey hierba (Helsen, Starkes y Hodges, 1998; Starkes, 2000) así como con deportistas de artes marciales (Helse, Starkes y Hodges, 1998; Starkes, 2000), donde la práctica en equipo no fue solo alta en disfrute e importancia sino que los deportistas la calificaron como la actividad a la que dedicaban la mitad del tiempo total de entrenamiento.         Por otro lado, tanto para los luchadores de Hodges y Starkes (1996), como para los futbolistas y jugadores de Hockey hierba de Helsen, Starkes y Hodges (1998), correr ha sido la actividad común por todos como la actividad de mayor importancia. En este estudio, lo mas destacado por los tenistas y entrenadores de tenis en cuanto a las actividades de mayor relevancia y mayor esfuerzo, en la categoría de Entrenamiento Individual, fue el entrenamiento de ciertas capacidades físicas como la resistencia, la fuerza, la velocidad o la flexibilidad. Este dato significativo y propio de nuestra investigación, puede ser debido a la gran importancia de estas capacidades tienen para el tenis. Otro dato común a varias investigaciones fue valorar el entrenamiento de habilidades tácticas del juego como la actividad de mayor importancia del entrenamiento en grupo. Esto ocurre con deportes de equipo como el Fútbol y Hockey de Helsen, Starkes y Hodges (1998), y con un deporte individual, como ha ocurrido con nuestros jugadores de menor nivel. Las habilidades técnicas también fueron consideradas en ser una de las actividades que mayor concentración reclamaban a los futbolistas y jugadores de Hockey, y a los lanzadores de martillo del estudio de Durán (2003). En este apartado existe esta ligera controversia, ya que como hemos visto anteriormente, el entrenamiento de la técnica no ha sido valorado como una de las actividades de mayor relevancia para el tenis. El tenis es un deporte que requiere ciertas características técnicas sin las cuales sería imposible realizar un golpe correctamente, y sin embargo, el entrenamiento técnico tan solo ha sido valorado como una actividad que reclamaba una mayor concentración por los jugadores de menor nivel. Esto puede haber sido debido a que los entrenadores y jugadores de mayor nivel den por sabido que el entrenamiento técnico es fundamental en el comienzo, dando así más importancia al entrenamiento de las cualidades físicas que anteriormente hemos comentado, sin embargo, tanto entrenadores y jugadores, coinciden en destacar las conversaciones técnicas con el entrenador como actividades de mayor relevancia. Tanto los luchadores y los jugadores de tenis profesionales de este estudio  coinciden en destacar que el entrenamientopsicológico era la actividad de mayor importancia en cuanto a actividades relacionadas con el deporte. En este estudio, al igual como ocurrió con los lanzadores de martillo de Duran (2003), el entrenamiento psicológico fue valorado como una actividad que les reclamaba a los dos grupos de jugadores mucha concentración. Son varias las investigaciones, (Hodges y Starkes, 1996; Helsen Starkes y Hodges, 1998; Young y Salmela, 2002; y Durán, 2003) en las que se ha destacado el visionado de vídeos de su deporte como las actividades con las que más difrutaron. Los jugadores de tenis de menor nivel coincidieron con los lanzadores de martillo de Duran (2003) en considerar las conversaciones técnico-tácticas con el entrenador como la actividad que mayor concentración les reclamaba, ya que como se ha comentado, el tenis es un deporte en el que la técnica juega un papel muy relevante y cuyo entrenamiento requiere cierta concentración con el fin de perfeccionarla. Tanto en esteestudio como en el estudio de Helsen, Starkes y Hodges (1998) con jugadores de Hockey hierba, ver vídeos y analizar vídeos fue una de las actividades que les requería menos esfuerzo. Los violinistas de Ericsson et al. (1993), valoraron la siesta como actividad muy relevante en actividades diarias; los violinistas dormían siesta como recuperación de la práctica. Los 2 mejores grupos de violinistas, con el más alto nivel de práctica, dormían siesta más por el medio día que el grupo de los profesores, la duración de la siesta decrecía durante el fin de semana, cuando se disponía de más tiempo libre. La mayoría de estos violinistas (65%) juzgaron como importante el dormir, y muchos músicos informaron que dormían la siesta por la tarde, y sobre todo antes de una actuación ante el público. En este estudio, la siesta fue valorada como una actividad que reclamó un menor esfuerzo por los jugadores profesionales. También los lanzadores de martillo de dormían entre media y una hora de siesta (Durán, 2003), mientras que dormir había sido valorada como la actividad de mayor importancia tanto para los entrenadores de menor nivel como para los jugadores profesionales de nuestroestudio, los violinistas de Ericsson et al. (1993), jugadores de Hockey hierba y futbolistas de Helsen, Starkes y Hodges (1998), los lanzadores de martillo de Durán (2003), nadadores de Hyllegard, Radlo y Early, (2001), y los corredores de fondo de Young y Salmela, (2002). Como se puede observar, la relación trabajo-descanso a estos niveles constituye un punto clave del rendimiento deportivo, de manera que los deportistas cuidan mucho sus horas de sueño habituales con el fin de recuperarse y poder afrontar un nuevo entrenamiento al día siguiente. Como es conocido, la mayoría de los tenistas profesionales de nuestro estudio se dedican con exclusividad al deporte por lo que estudiar, pasa muchas veces a un segundo plano, de ahí que tan solo para los jugadores de menor nivel estudiar haya sido la actividad que reclamase una mayor concentración, coincidiendo con los jugadores de hockey y fútbol (Helsen Starkes y Hodges, 1998) y los corredores de medio fondo (Young y Salmela, 2002). Los jugadores de tenis profesional dieron mucha importancia, tanto en el entrenamiento individual como en el entrenamiento grupo, al entrenamiento de la flexibilidad, siendo unos resultados muy similares a los encontrados por Duran (2003) con lanzadores de martillo de alto nivel. Una de las aportaciones de esta investigación es el haber involucrado en el estudio a entrenadores de los mismos niveles que los deportistas participantes. Algo parecido sucedió en el estudio de Hyllegard, Radlo y Early, (2001), quienes estudiaron una muestra de entrenadores de Universidades de División I y División III de natación, voleibol y tenis, y en el que las competiciones reales, coincide en ser la actividad a la que los tres grupos de entrenadores de ese estudio dotan de mayor relevancia, les reclama un mayor esfuerzo y les ofrece un mayor placer en cuanto a las actividades relacionadas con el entrenamiento. También han valorado por igual, los tres grupos de entrenadores de ese estudio (entrenadores de natación, voleybol y tenis) el entrenamiento o simulación de competiciones y el entrenamiento con el equipo como actividades que reclamaban más esfuerzo. Dormir junto con la alimentación ha sido la actividad que los entrenadores de natación han evaluado como mas importantes al igual que nuestros entrenadores bajo nivel y los tres grupos de entrenadores del estudio de Hyllegard, Radlo y Early, (2001). En nuestro caso, jugadores y entrenadores profesionales tan solo coincidieron en clasificar al entrenamiento de la velocidad, el gimnasio y la flexibilidad como actividades de mayor importancia, mientras que los jugadores y entrenadores de bajo nivel coinciden en destacar el entrenamiento mental y las tácticas de juego como las actividades que les reclaman una mayor concentración.

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