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8 feb 2016

La canalización de energía positiva y negativa en el deportista

RESUMEN. El objetivo del presente estudio es analizar la canalización de la energía positiva y negativa en el deporte. Para ello, se ha llevado a cabo un análisis de estas variables psicológicas en 24 jugadores de fútbol que componen un equipo de 3ª división. El estudio elaborado se ajusta a un diseño de carácter descriptivo y transversal, considerado un estudio de casos múltiple. Para la obtención de los datos se ha aplicado el Inventario Psicológico Deportivo LOEHR. La investigación concluye que estos deportistas estudiados canalizan positivamente su energía, pues se destaca que la mayoría tras cometer errores en competición suelen no enfadarse, y que toda la plantilla muestra que este deporte les hace sentirse realizados, exponiendo que las dificultades se convierten en desafíos para ellos.
Autor(es): Gloria González Campos Entidades(es): Universidad de Sevilla Congreso: XI Congreso Internacional sobre la enseñanza de la Educación Física y el deporte escolar Chiclana de la Frontera y Campus de Puerto Real (Cádiz) - 3 al 6 de Septiembre de 2015 ISBN: 978-84-608-1278-4 Palabras Clave: Agentes educativos, deporte escolar, educación en valores, transmisión de valores, valores personales y sociales.

Introducción

Para hablar de la energía en el deportista, lo primero que hay que definir es el concepto de activación, el cual es el mayor o menor grado de utilización de energía que el organismo tiene para la realización de una acción. Según Gill (1986) es considerada como la intensidad de la conducta. Es también denominada arousal, que según Gould y Krane (1992) la definen como una activación general fisiológica del organismo. El nivel de activación general de los deportistas se considera estrechamente relacionado con su rendimiento deportivo, constituyendo una de las variables psicológicas que más se han estudiado en este ámbito. Se diferencian dos tipos de activación: positiva o negativa. La activación general del organismo se considera como un continuo de energía que va desde el sueño profundo hasta la máxima excitación. En el contexto deportivo, se sitúa el continuo desde un estado de vigilia, es decir, de calma (sin excitación), hasta la máxima estimulación. Según Buceta (1994), cada deportista puede utilizar una escala subjetiva entre 0 y 10 puntos para delimitar su propio continuo de activación y definir los distintos niveles de activación que pueda llegar a experimentar. La activación se manifiesta a tres niveles: fisiológico, cognitivo y motriz. Éstos pueden coexistir, aunque suele ser frecuente que unos predominen sobre otros. Además, van a depender de las situaciones (antes de competir, en el vestuario, después de un error, etc.). Los aspectos que contribuyen al aumento de la activación son la motivación (por el reto, la competición, por la propia práctica deportiva) y la hostilidad del estrés o manifestaciones de ansiedad y los aspectos que favorecen un nivel de activación bajo son la falta de interés, el exceso de confianza, el desánimo o el agotamiento físico o psicológico. No  obstante,  la  activación  va  a  depender  de  tres  factores  fundamentales:  las características personales de cada sujeto, de cada deporte y de cada situación deportiva. Según Buceta (2009), la activación negativa puede estar originada por circunstancias como el miedo a fracasar, a las consecuencias del fracaso o a la influencia de la evaluación de los demás sobre la propia actuación y en muchos caos por se origina por la propia incertidumbre que conlleva el deporte. La canalización de la energía de un deportista puede ser positiva o negativa y esto se medirá en función de las consecuencias obtenidas en las ejecuciones técnicas. Si el deportista está demasiado relajado para afrontar la competición se utilizan técnicas de energetización: aceleración de la respiración, movilización del cuerpo, o escuchar música  estimulante.  Si  por  el  contrario,  el  deportista  está sobreexcitado  o  padece ansiedad  se  utilizan  técnicas  de  relajación:  el  Entrenamiento  Autógeno  de  Schultz (1969), la Relajación Progresiva de Jacobson (1938), la respiración pausada, escuchar música relajante, o la visualización de imágenes de relax. Algunos deportistas presentan dificultades para canalizar la energía, llegando a estados negativos, es por ello que se hace necesario exponer los conceptos de estrés y ansiedad. El estrés fue Cannon (1932) el primero en utilizarlo en el contexto de la salud aunque de forma poco sistemática. En el deporte, el Diccionario Oxford de Medicina y Ciencias del Deporte de Kent (2003:298) señala que el estrés es una afección psicológica que se produce cuando las personas observan un desequilibrio sustancial entre las exigencias que soportan y su capacidad para cumplirlas, y cuando dicha incapacidad tiene consecuencias importantes. Por su parte, la ansiedad, según una adaptación del Diccionario de Psicología de Saz (2000), es un estado emocional de tensión nerviosa, de miedo intenso. Se caracteriza por síntomas somáticos como temblor, inquietud, sudoración, hiperventilación, palpitaciones, etc. Los síntomas cognitivos son de inquietud psíquica, hipervigilancia, pérdida de concentración, distorsiones cognitivas, etc. En  la  práctica  deportiva,  se  demuestra  que  niveles  bajos  de  ansiedad  son  fuente facilitadora de afrontamiento a la competición (Lundqvist, Kentta y Raglin, 2011). Navlet (2012) confirma que en la actualidad, la evaluación de la ansiedad competitiva se aborda desde un punto de vista multidimensional que abarca ineludiblemente un triple enfoque: cognitivo, fisiológico y conductual. De este modo, esta perspectiva desarrolla procedimientos  de  evaluación  a  través  de  auto-informes,  métodos  conductuales  y mediciones fisiológicas. Esta investigación tiene como objetivo principal determinar el tipo de canalización de la energía positiva y negativa en jugadores de un equipo de fútbol de 3ª división. La finalidad es aportar esta información al cuerpo técnico y así proceder a la intervención psicológica específica individual o colectiva, en el caso de que fuera necesario.

Método

Participantes

Este trabajo de investigación se desarrolla dentro de un estudio completo que analiza las variables psicológicas que influyen en el rendimiento deportivo de los jugadores de un equipo de fútbol semiprofesional. La muestra está configurada por 24 futbolistas que militan en el Grupo X de la Liga de fútbol española de 3ª división, organizada y regulada por la Real Federación Española de Fútbol (RFET). Los jugadores pertenecen a diferentes provincias andaluzas (Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Sevilla y Málaga) localizados en distintos pueblos y capitales de las mismas. También figura un jugador Uruguayo. Las edades comprendidas de los deportistas oscilan entre los 17 y 24 años, con una media de 20.9 años.

Instrumento

Para analizar la canalización de la energía positiva y negativa de los deportistas de este estudio se ha utilizado el Inventario Psicológico Deportivo LOEHR (Loehr, 1982), (versión española de Cernuda, 1988). Este instrumento se compone de 42 ítems distribuidos en siete escalas: autoconfianza, control de la energía negativa, control de la atención, control de la visualización y las imágenes, nivel motivacional, energía positiva y control de actitudes. Las respuestas están formuladas en una escala tipo Likert desde “casi siempre” a “casi nunca”. Para este trabajo se han seleccionado las escalas: control de la energía negativa y de energía positiva. La escala control de la energía negativa evalúa el control de emociones negativas, como el miedo, ansiedad, rabia, frustración, etc. que el jugador puede padecer como consecuencia de tener que afrontar una competición deportiva. Como ejemplo se encuentra el ítem nº 9: Estoy nervioso durante la competición”. La escala de energía positiva estudia la habilidad que tiene el deportista para energizarse mediante el pensamiento positivo con la intencionalidad de realizar un afrontamiento de la competición de manera óptima. Como ejemplo, se encuentra el ítem nº 13; “Disfruto de la competición aunque me encuentre con dificultades”. El Inventario psicológico de LOEHR ha sido utilizado durante muchos años por los profesionales de la Psicología del deporte para la evaluación y descripción de las habilidades psicológicas del deportista, pero cuenta con importantes críticas por la falta de datos sobre sus características psicométricas. En el presente estudio, procediendo al procesamiento de los casos y a la comprobación de la fiabilidad del instrumento, se confirma que tras la aplicación del alfa de Cronbach a todas las variables, se obtiene una fiabilidad de 0.79 en su conjunto, con lo que se corrobora la aceptación del instrumento para su aplicación.

Procedimiento

Para la cumplimentación del LOEHR se le pasó una copia del mismo a cada uno de los jugadores  del  equipo  de  fútbol  justo  antes  de  comenzar  un  entrenamiento  matinal durante la primera semana del comienzo de la fase de pretemporada (fase que dura desde principios del mes de julio hasta el comienzo de la Liga en el mes de agosto). Concretamente, la especialista en Psicología del deporte perteneciente al cuerpo técnico del  equipo,  procedió  a  la  entrega  de  los  cuestionarios,  explicando  la  manera  de cumplimentarlo, haciendo hincapié en contestar objetivamente y con sinceridad lo que el cuestionario solicitaba. Todos los participantes fueron informados tanto del objetivo del estudio y de la absoluta confidencialidad de las respuestas otorgadas, como del manejo posterior de los datos, con la finalidad de su mejora individualizada y del grupo.

Análisis de datos

El estudio elaborado se ajusta a un diseño de carácter descriptivo y transversal, considerado un estudio de casos múltiple. El análisis estadístico se ha realizado mediante el software informático Statistical Package for the Social Sciences (SPSS), versión 17.0. La estadística descriptiva se presenta en frecuencias y porcentajes. Se comprobó la consistencia interna del cuestionario mediante el análisis Alfa de Cronbach considerando un valor por encima de 0.70 como aceptable para este tipo de cuestionarios (Nunnally, 1978).

Resultados

  En la Tabla 1 se presenta el análisis del inventario LOEHR según la escala control de la energía negativa, la cual se compone de 6 ítems. Se indican los resultados estadísticos y la descripción de los mismos en función de la frecuencia y el porcentaje extraídos. Tabla 1. Escala control de la energía negativa, atendiendo a los ítems 2, 9, 16, 23, 30 y 37 Energía negativa Los resultados en función de la frecuencia y el porcentaje extraídos son los siguientes: El 29% del equipo dice que mientras están compitiendo, se enfadan y se frustran a menudo, no obstante, el 46% expresa que sólo alguna vez se comporta así, y el 25% expone que rara vez reflejan estas conductas. En lo que respecta a la tensión corporal, el 71% dice no ponerse nervioso en competición, sólo el 25% señala que algunas veces sí. No obstante, se cuenta con un jugador que contundentemente expresa que casi siempre se pone nervioso en competición. En cuanto a los errores cometidos, el 46% de estos futbolistas, rara vez o casi nunca sienten o piensan negativamente tras cometer errores, asimismo, el 50% sólo alguna vez es irrumpido por este pensamiento, y sí se cuenta con un jugador que manifiesta que a menudo los errores le hacen pensar y sentirse mal. En cuanto a la tensión corporal, el 67% señala que no siente sus músculos tensos durante los partidos. También, el 13% expone que esta hipertonía la padece algunas veces, pero el 21% la sufre a menudo o casi siempre. Al hablar de aspectos incontrolables como el viento, los adversarios, etc., el 92% dice que éstos no les altera o hacen que se derrumben durante un encuentro competitivo, tan sólo a dos les afectan a menudo. Finalmente, en lo que respecta a los problemas que pudieran aparecer durante la competición, el 75% indica que puede permanecer tranquilo ante situaciones preocupantes, el 17% señala que ante esto a veces no se muestra tranquilo, y sólo un 8% expresa que rara vez permanece tranquilo ante situaciones problemáticas durante la competición. En la Tabla 2 se presenta el análisis del inventario LOEHR según la escala de energía positiva, la cual se compone de 6 ítems. Se indican los resultados estadísticos y la descripción de los mismos en función de la frecuencia y el porcentaje extraídos. Tabla 2. Escala energía positiva, según los ítems 6, 13, 20, 27, 34 y 41 Energía positiva Los resultados en función de la frecuencia y el porcentaje extraídos son los siguientes: El 96% de los jugadores dice que pueden mantener emociones positivas mientras están compitiendo, solamente un jugador no lo consigue. El 88% afirma que disfrutan de la competición aunque se encuentren con dificultades, también el 8% dice gozar algunas veces de este estado, y aparece un jugador que revela que casi nunca disfruta compitiendo si suceden contratiempos. Siguiendo en la misma línea, el 63% dice que no se desinflan emocionalmente cuando las cosas se vuelven contra ellos durante la competición. No obstante, hay un 33% que expresa que veces se vienen abajo ante momentos difíciles, y también aparece un jugador que dice que a menudo tiende a desinflarse emocionalmente. Por otra parte, todo el equipo señala que entrena con intensidad superior y positiva, salvo un jugador que expresa que sólo a veces entrena así. Asimismo, todo el equipo expone que las situaciones difíciles suponen un desafío para ellos y les inspiran, menos un jugador que dice que esto le ocurre sólo a veces. Finalmente, el 100% de los jugadores coincide en que practicar este deporte les hace disfrutar y sentirse realizados. No aparece ninguno que revele otra respuesta.

Conclusiones

Las conclusiones a las que se llega en este estudio tras los objetivos planteados se exponen según el análisis, por una parte de la energía negativa, y por otra, de la energía positiva en estos deportistas. En cuanto a la canalización de la energía negativa: La mitad del equipo expresa que cuando compiten, sólo a veces se enfadan y piensan negativamente tras cometer errores. Dos tercios de la plantilla revelan que ante problemas que pudieran surgir durante la competición, ellos permanecen tranquilos. Casi todo el equipo señala que no les afectan los factores externos como el viento, trampas del contrario o caídas durante las competiciones. Respecto a la canalización de la energía positiva: Casi todos los jugadores dicen que disfrutan de la competición, manteniendo emociones positivas aunque surjan adversidades. Todo el equipo muestra que este deporte les hace disfrutar y sentirse realizados, que entrenan con mucha intensidad y que las situaciones difíciles son desafíos para ellos. Como  conclusión  final, se  señala  que  es  un  equipo  que canaliza positivamente su energía psicológica y se le recomienda un reforzamiento del control de la energía a nivel colectivo. No obstante se sugiere tratamiento personalizado de mejora en esta variable psicológica para algunos jugadores del equipo.

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REFERENCIAS

  1. Buceta, J.M. (1994). El control del nivel de activación en los deportistas: experiencia en baloncesto de alto rendimiento. Apunts. Educación Física y Deportes (35), 26- 31.
  2. Buceta, J.M. (2009). Estrategias psicológicas para entrenadores de deportistas jóvenes.Madrid: Dykinson.
  3. Cannon, W.B. (1932). The Wisdom of the body. New York: Norton.
  4. Cernuda, A. (1988). Versión Española del Inventario Psicológico de Rendimiento Deportivo (Loehr, 1982). Programa nacional de tecnificación deportiva. Consejo Superior de Deportes.
  5. Gill, D. (1986). A prospective view of the Journal of sport and exercise Psychology.Journal of Sport Psychology, 8, 164-173.
  6. Gould D. & Krane, V. (1992). The arousal-athletic performance relationship: current status and future direction. En T.S. Horn (ed.), Advancesin Sport Psychology (pp. 119-142). Champaign, IL: Human Kínetics.
  7. Jacobson, E. (1938). Progressive relaxation. Chicago: University of Chicago Press. Kent, M. (2003). Diccionario Oxford de medicina y ciencias del deporte. Barcelona:Paidotribo.
  8. Loehr, J.E. (1982). Athetic Excellence: Mental Toughness Training for Sports. New York: Forum Publishing Co.Lundqvist, C., Kenttä, G., & Raglin, J. S. (2011). Directional anxiety responses in elite and  subelite young athletes: intensity of anxiety symptoms matters. Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports, 21(6), 853-862.
  9. Navlet, M.R. (2012). Ansiedad, estrés y estrategias de afrontamiento en el ámbito deportivo: un estudio centrado en la diferencia entre deportes. Tesis Doctoral. Universidad Complutense de Madrid.
  10. Nunnally, J.C. (1978). Psychometric Theory. New York: McGraw-Hill. Saz, A.I. (2000). Diccionario de Psicología. Madrid: Libro Hobby-Club.
  11. Schultz,  J.H.  (1969).  El  entrenamiento  autogeno.  Autorrelajacion  concentrativa.Barcelona: Editorial Cientifico-Medica.

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