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6 sep 2007

Creación de un rocódromo interdisciplinar

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La presente comunicación tiene la finalidad de, basándose en una experiencia práctica en un centro de educación secundaria, concretamente el I.E.S. Senda Galiana de Torres de la Alameda (Madrid), facilitar al maestro / profesor la creación del medio físico para la realización de una unidad didáctica de escalada en educación física.
Autor(es):Oscar Casero Vidal
Entidades(es): Profesor del I.E.S Parque de Monfrgüe de Plasencia
Congreso:VII Congreso Internacional sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
Pontevedra:6-9 de Septiembre de 2007
ISBN:978-84-611-8417-0
Palabras claves:

Resumen creación rocódromo interdisciplinar

La presente comunicación tiene la finalidad de, basándose en una experiencia práctica en un centro de educación secundaria, concretamente el I.E.S. Senda Galiana de Torres de la Alameda (Madrid), facilitar al maestro / profesor la creación del medio físico para la realización de una unidad didáctica de escalada en educación física. Para ello se propone la construcción de un rocódromo de manera fácil y económica y que además no necesita de conocimientos específicos de escalada para su utilización por parte del educador. La utilización de distinto tipo de rocas permite a los alumnos ver, tocar y vivenciar las diferencias entre unas y otras, relacionándolo con lo estudiado en la clase de ciencias naturales

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Introducción

Actualmente se percibe una mayor demanda de las actividades en el medio natural por parte de la población en general. Esta necesidad de buscar el contacto con la naturaleza ha llevado a un aumento en la práctica de actividades como el senderismo o la orientación, pero también de otras con un mayor énfasis en la sensación de riesgo (independientemente de que sea objetivo o subjetivo) como el descenso de barrancos o la escalada. Todo esto ha llevado a surgir en determinadas actividades la competición (como es el caso de la escalada) y, por tanto, a la necesidad de un entrenamiento planificado y realizado a lo largo de toda la semana y no sólo el fin de semana. De esta necesidad surgen los rocódromos, estructuras artificiales que pretenden imitar las dificultades motrices de la escalada en roca natural y que se encuentran en un entorno urbano. Por otro lado, una de las pruebas de la necesidad de fomentar práctica de actividades en el medio natural en el alumnado es la inclusión, por parte del Ministerio de Educación y de las CC.AA., del bloque de Habilidades Específicas en el Medio Natural como uno de los contenidos a impartir en la educación física, puesto que nos sirve para mejorar el acerbo motor del alumno, para desarrollar sus capacidades psicosociales y para concienciar en temas trasversales como la educación medioambiental (sólo podemos cuidar aquello que conocemos, especialmente si es el lugar para ocupar nuestro tiempo de ocio de forma gratificante). Sin embargo al pretender desarrollar una unidad didáctica de escalada nos encontramos con dos grandes problemas: primero que no podemos acercarnos a una pared de escalada, normalmente alejada del centro educativo, durante las 8-10 sesiones que dura la unidad (tiempo en desplazamiento a la misma y coste económico) y segundo la necesidad de conocimientos específicos de técnicas de seguridad y el elevado coste de dicho material. Para solucionar ambas cuestiones surge la idea del rocódromo interdisciplinar.

Definición y diseño de un rocódromo escolar interdisciplinar

Por rocódromo entendemos una “instalación para el entrenamiento de escalada en roca”. Por tanto estamos hablando de una instalación deportiva que nos permite trabajar toda la riqueza motriz presente en la escalada en roca. Al plantearnos la finalidad de un rocódromo podemos diferenciar 3 grandes grupos de actividades: las centradas en el entrenamiento, en actividades recreativas y en actividades formativas, que no tienen por qué ser excluyentes. Nosotros nos centraremos en la autoconstrucción de un rocódromo con fines educativos en un centro escolar. El rocódromo se compone de presas. Éstas son las piezas que se colocan en la pared para permitir el agarre de las manos y el apoyo de los pies. Podemos diferenciar varios tipos de presas atendiendo a dos características:

  1. en función de su movilidad: las fijas y las intercambiables. En un rocódromo destinado al entrenamiento es imprescindible las del segundo tipo para evitar el aburrimiento por repetición reiterada del mismo tipo de recorrido. En el rocódromo escolar no tenemos este problema (repetir todas las posibilidades que ofrece el rocódromo aquí propuesto tantas veces que lleguemos a memorizarlas y caer en la monotonía es prácticamente imposible).
  2. en función del material de que están compuesto: pueden ser artificiales (resina) o naturales (madera, piedra,...). Nosotros hemos optado por un rocódromo realizado con presas de piedra natural.

En colaboración con el departamento de ciencias naturales hemos dividido el rocódromo en distintas partes según el tipo de roca y su origen: sedimentarias, metamórficas e ígneas. Hemos colocado concretamente una primera sección de rocas metamórficas (cuarcita de Badajoz y pizarra de Guadalajara, ésta última exclusivamente en la fila inferior y con un lado en contacto con el suelo, puesto que por su estructura se rompería si no tuviese ese soporte), una segunda de rocas ígneas del grupo de las plutónicas (granito de Madrid), una tercera de rocas sedimentarias (caliza gris de Guadalajara), una cuarta similar ( caliza blanca de Madrid), una quinta de rocas ígneas del grupo de las volcánicas (Almería), y una sexta más pequeña de rocas variadas de distinto origen y llamativos colores, “donadas” por el departamento anteriormente citado. Esto permite vivenciar a los alumnos la diferencia en las formas, en los colores, en el tacto y en la adherencia de los distintos tipos de roca, además de facilitar su identificación. Con esta experiencia pueden comprender las diferentes técnicas de escalada en función del origen y composición de la pared. Si queremos implicar al departamento de plástica, podemos convocar un concurso para decorar el rocódromo mediante dibujos murales. Debemos tener la precaución de tapar previamente las presas porque la pintura elimina el tacto natural de la roca y hace que disminuya su adherencia y resbale más. Con el fin de evitar la utilización de cuerdas, arneses y demás material de seguridad, que implica un elevado coste -no siempre asumible por el escaso presupuesto de los departamentos- y unos conocimientos específicos de las técnicas de escalada -no dominadas por todos los profesionales de la educación física- el rocódromo que aquí proponemos tendrá las siguientes características:

  1. no rebasa los 3 metros de altura: esto implica que las actividades a realizar en el mismo consistirán en travesías (desplazamientos laterales, siempre sin tocar el suelo).
  2. la densidad de las presas será entre 5 y 10 por metro cuadrado (por presa entendemos el punto para la colocación de los pies y/o manos), aunque si colocamos más, mejor.
  3. la colocación de las presas no debe realizarse basándose en una trama formada por cuadrados, sino que utilizaremos triángulos (ver gráficos 1 y 2).
  4. la longitud del mismo es variable. Nosotros recomendamos un mínimo de 20 metros para poder trabajar con toda la clase a la vez.
  5. las presas serán de roca natural e irán pegadas con resinas químicas.

Debemos hacer especial hincapié en no caer en el error de que las presas sean muy pequeñas: cuanto más grandes más fácil para los alumnos. Es importante que esté al alcance de todos el recorrer el rocódromo de un extremo a otro. Para los que tengan más facilidad o tras un periodo de práctica y aprendizaje en el rocódromo es suficiente con aumentar la dificultad con distintas consignas ( no vale tocar la presa X, la presa que tocas con una extremidad no puedes volver a tocarla con otra, entre una presa que toques y la siguiente debe haber en medio una tercera que no puedes usar,...), de forma que todos tengan posibilidades de realizar tareas de variada dificultad y siempre motivantes por la posibilidad de realizarla con éxito.

También podemos aprovechar las instalaciones propias del gimnasio. En nuestro caso hemos colocado las piedras de manera que se pueda pasar de éstas a una escalera horizontal ( ver foto 1). Igualmente podemos dejar dos tramos de rocódromo separados por un tramo de pared sin piedras. La forma de pasar de una parte a otra es sin tocar el suelo y pasando por encima de un banco sueco, subiéndose luego a un plinto,..., hasta volver de nuevo a las presas de la pared.

Foto 1: Aprovechamiento de las instalaciones del gimnasio. Se han colocado las presas en la pared de forma que se pueda pasar de ésta a la escalera horizontal. Igualmente se ha dejado un tramo de pared sin presas, utilizando un plinto y un banco sueco para pasar de una parte a otra del rocódromo sin tocar el suelo

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Pasos a seguir en la relación del rocódromo

A la hora de autoconstruir nuestro rocódromo nos encontramos con la duda de como empezar. Antes que nada animaros a que lo intentéis, pues es más fácil de lo que parece. Como modo de orientaros en vuestra labor creativa y constructiva, os indico unas pautas a seguir que os facilitarán la tarea:

  1. Elegir el lugar donde se realizará el rocódromo: debe estar situado en el interior de un pabellón o gimnasio con el fin de tener controlada la utilización del mismo para evitar posibles accidentes. Además nos permite su utilización cuando las condiciones metereológicas son adversas.
  2. Seleccionar el tipo de superficie donde se pegarán las presas: al elegir el muro ocurre que, aunque la resistencia teórica de la resina es muy elevada (15-20 N/mm2 en el caso del Sikadur 31) la real es la del elemento de menor resistencia. Es decir, que si pegamos la presa sobre un muro pintado, al colgarnos de ella nos quedaremos con la piedra en la mano y, como regalo, con la pintura pegada a la misma. Igual ocurrirá con un enlucido de cemento. Por tanto debemos elegir un muro de hormigón o de ladrillo.
  3. Selección de las piedras que utilizaremos como presas: para la selección de las presas debemos elegir piedras que tengan un lado lo más plano posible para pegarlas a la pared mediante la resina. Además intentaremos que sean grandes, puesto que a mayor superficie en contacto con la resina y la pared, más resistencia a la tracción tendrá la piedra.

Marcación del lugar donde se colocarán las presas: como mencionamos antes las colocaremos formando triángulos de 30-50 cm. de lado (cuanto menos envergadura tengan nuestros alumnos, menor será la distancia). Si queremos aumentar la dificultad en algún tramo, aumentaremos la distancia de los lados del triángulo (ver gráficos 1 y 2).

Gráfico 1: Trama cuadrada: Las presas se distribuyen de forma simétrica, siguiendo como base los vértices de un cuadrado. No es recomendable por su excesiva regularidad que conlleva la limitación de ciertos movimientos

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Gráfico 2: Trama triangular: usando como base el cuadrado, desplazamos en las líneas pares (2 y 4 en este ejemplo, empezando a contar de abajo hacia arriba) las presas la distancia de 1/2 lado de un cuadrado, formando las presas triángulos. Es la colocación de presas recomendable.

  1. Limpiar las presas: antes de la fijación de las piedras tenemos que limpiar perfectamente la cara donde se colocará la resina, eliminando todo resto de tierra, musgo, etc., puesto que si el “pegamento” está en contacto con la suciedad adherida a la piedra, ésta se separará de la pared.
  2. Elegir la ubicación de cada presas: además de lo indicado en el punto 4, nos debemos fijar en que las presas más altas tengan una forma que permita a los dedos de la mano trabajar adecuadamente y eviten las lesiones: en las presas (agarres) de mano que son planas se arquean las articulaciones interfalángicas de forma antinatural (ver foto 2) provocando lesiones en los tendones de los músculos flexores de los dedos y en el sistema de polea de los tendones (especialmente en la vaina tendinosa A2). Las presas deben tener, por tanto, un plano inclinado para que se agarren los dedos de forma que éstos trabajen correctamente (ver foto 3). En las más bajas, utilizadas para apoyos de los pies, cuanto más plana sea la superficie donde se realice el apoyo mejor. Para las presas de una altura intermedia, que pueden ser usados por pies y manos, debe prevalecer el criterio de no ser lesivas para los dedos de las manos.

Foto 2: presa incorrecta para un agarre de mano. La posición antinatural de la articulación puede provocar lesiones tendinosas

Foto 3: presa correcta para un agarre de mano. Obsérvese la inclinación del plano de la roca en contacto con la yema de los dedos que permite trabajar a las articulaciones interfalángicas perfectamente desde el punto de vista anatómico

“Clavar” las piedras: hasta que la resina fragua y la piedra queda pegada, pasan unas 24 a 72 horas (depende de la temperatura y del tipo de resina). Para evitar que la piedra se caiga antes del fraguado del “pegamento”, colocaremos clavos debajo de la piedra que la sostendrán hasta que la resina esté seca (ver foto 4), tantos como necesitemos para aguantar la piedra en la posición que deseamos. Si la superficie elegida para el rocódromo es de ladrillos, introduciremos los clavos en el cemento y si es hormigón directamente en éste. En ambos casos hay que introducirlos poco, sólo para aguantar la piedra, pues al final del proceso deberemos retirar los clavos (ver foto 5).También podemos colocar tablas de madera para sujetar las piedras.

Foto 4: ubicación de la piedra sobre los clavos colocados en el cemento. Colocaremos todos los necesarios para aguantar la piedra, pero sin introducir los clavos excesivamente en la pared.

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Foto 5: una vez comprobado que los clavos soportan el peso de la piedra, retiramos ésta para colocar la resina.

  1. Preparar la resina: siguiendo las instrucciones del fabricante.

Colocar las piedras con la resina en el lugar elegido: pondremos una pequeña capa de resina en la piedra y la colocaremos en la pared (ver figura 6), esperando que fragüe.

Foto 6: colocación de la presa (la piedra) con la resina sobre los clavos para que aguanten la misma hasta el fraguado del pegamento.

  1. Retirar los clavos: una vez transcurrido el tiempo suficiente para que la resina haya fraguado -para entendernos, que esté seco el pegamento- sacaremos los clavos de la pared.

Comprobación de las presas: antes de la utilización del rocódromo por parte de los alumnos debemos probar todas las presas para evitar el riesgo de que alguna no esté colocada correctamente (ver foto 7).

Foto 7: comprobación de la resistencia de las presas por los profesores. Es aconsejable trabajar por parejas, con un compañero asegurando la posible caída, por si alguna piedra se despega.

NORMAS DE SEGURIDAD.

Aunque la escalada en un rocódromo con estas características no implica ningún riesgo importante en relación con otras actividades realizadas normalmente en la clase de educación física, debemos no obstante minimizarlas. Para ello se aconsejan algunas recomendaciones:

  1. el rocódromo no se utilizará salvo con autorización expresa del maestro/ profesor.
  2. Debajo del rocódromo se colocarán colchonetas para evitar daños en el caso de caídas.
Siempre se escalará por parejas: mientras uno se desplaza por el rocódromo el otro estará debajo controlándole con una mano en la cadera para evitar los desequilibrios. En caso de que se caiga no debe de agarrarle, sino que pondrá las manos en los hombros para evitar que caiga de espaldas y lo haga de pie. Como la distancia al suelo es mínima -por la altura del rocódromo- equivaldrá a un pequeño salto (ver foto 8). Esto nos permite, además, trabajar la cooperación y la responsabilidad.

Foto 8: alumnos trabajando en el rocódromo por parejas. Este método sirve como medio de seguridad, a la vez que estamos desarrollando la cooperación y la responsabilidad. La altura del rocódromo no debe superar los 3 metros por el mismo motivo (la seguridad).

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  1. Si optamos por construir un rocódromo de mayor altura debemos contratar una empresa especializada que nos lo construya siguiendo las normas UNE-EN 12572 sobre estructuras artificiales de escalada.

MATERIAL NECESARIO.

  1. Martillo
  2. Clavos para hormigón
  3. Piedras
  4. Espátula
  5. Guantes de látex o vinilo
  6. Resina química: hay varias marcas y dentro de estas diferencias según la velocidad de fraguado y la resistencia. Nosotros usamos un adhesivo para la construcción a base de resina epoxi, concretamente el Sikadur 31, por su reducido coste y sus óptimos resultados
Recipiente de plástico (vale una botella de refresco) para realizar la mezcla de los 2 componentes de la resina epoxi

BIBLIOGRAFÍA

  • Guinda, F. (2000). Manual de equipamiento de vías de escalada. Madrid: Desnivel
  • Hörst, E.(1996). “El gimnasio en casa”, en E. Hörst, Como entrenar y escalar mejor, Madrid: Desnivel
  • Hörst, E.(2006). “Tratamiento y prevención de lesiones”, en E. Hörst, Entrenamiento para escalada. La guía definitiva para mejorar tu rendimiento y nivel, Madrid: Desnivel
  • Klauser, A.; Bodner, G.; Frauscher, F.; Gabl, M.; Zur Nedden, D. (1999): “ Finger injuries in extreme rock climbers”, The American Journal of Sports Medicine, 27 (6), pp. 733-737
  • Klauser, A; Frauscher, F., Bodner, G.; Halpern, E.J.; Schocke, M.F.; Springer, P.; Gabl, M.; Judmaier, W. y zur Nedden, D. (2002). “Finger pulley injuries in extreme rock climbers: depiction with dynamic US”. Radiology 222 (3), pp. 755-761
  • Kubiak, E.N. ; Klugman, J.A.; Bosco, J.A. (2006). “Hand injuries in rock climbers”. Bulletin of the NYU Hospital for Joint Diseases, 64 (3-4), pp. 172-177
  • Nuñez, T. (2002). “Resinas para químicos. Pegando fuerte”, Desnivel(190), pp. 65-70
  • Palacios, J.M.; Bullido, E. (1996). Móntatelo en casa. Rocódromos personales. Instalaciones y mantenimiento. Madrid: Desnivel
  • Vigouroux L, Quaine F, Labarre-Vila A, Moutet F.: “Estimation of finger muscle tendon tensions and pulley forces during specific sport-climbing grip techniques”. Journal of Biomechanics, 39, (14), pp. 2583-2592
  • Warme WJ, Brooks D. (2000). “The effect of circumferential taping on flexor tendon pulley failure in rock climbers”. The American Journal of Sports Medicine, 28 (5), pp. 674-678

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