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13 may 2015

El entrenador personal, complemento ideal del deportista profesional

¿Se puede crear un vínculo profesional entre los entrenadores personales y las entidades y clubes deportivos, con el fin de optimizar el rendimiento de sus deportistas?

No lo dudéis. En las siguientes líneas os explico por qué y cómo hacerlo.

Hace ya casi un año, escribí un artículo acerca de las competencias que tenemos (o deberíamos tener) los entrenadores personales, especialmente, a la hora de trabajar con deportistas dedicados, tanto de forma amateur como profesional, a una disciplina concreta.

Aquel artículo vino motivado por varias conversaciones con alumnos del curso de Entrenador Personal que caían en el error de entrar en el terreno técnico de la disciplina deportiva específica. Estos alumnos planificaban sesiones de entrenamiento puramente técnicas en los diferentes casos de estudio que componen la parte práctica final del curso. Por ejemplo, sesiones cicloturistas de 3 horas, saques de voleibol, tiro a canasta, etc.

En aquel artículo hice especial hincapié en que los entrenadores personales somos un excelente complemento para ayudar al deportista a conseguir sus metas y/o a optimizar su rendimiento y que no debemos entrar en aspectos técnicos, nutricionales, médicos, etc., pues eso es competencia de entrenadores específicos de la modalidad deportiva, nutricionistas, médicos deportivos…

El entrenador de voleibol será quien explique, aplique y corrija la técnica de saque a sus jugadores; el de ciclismo será quien marque las salidas, rutas y duración de las sesiones a sus ciclistas; y el de baloncesto será quien ordene cuándo y cómo deben tirar a canasta sus jugadores. De igual manera, un nutricionista será el encargado de establecer las pautas de alimentación del deportista y el médico deportivo quien diagnostique sus lesiones u otros problemas de salud.

En esta ocasión, voy a intentar concienciar, especialmente, a las entidades y clubes deportivos de lo beneficioso que puede ser, para sus deportistas, disfrutar de david_beckhamlas ventajas de colaborar con uno o varios entrenadores personales, pues serán éstos quienes guíen, de forma especializada y segura, su entrenamiento complementario.

Durante la etapa en la que el mítico futbolista inglés David Beckham jugó en Los Angeles Galaxy de la U.S. Major League Soccer (entre los años 2007 y 2012), su entrenador personal Chris Neville (actualmente en el Blackburn Rovers de la U.K. Sky Bet Championship League) afirmó que “el estado físico de un futbolista representa el 90% de su éxito. En realidad, todos losfutbolistas tienen el mismo nivel de preparación; el secreto del éxito de los mejores, está en ese 10% restante que no es el estado físico”.

Lógicamente, el porcentaje mínimo óptimo al que un futbolista (o cualquier otro deportista) debería estar, es “al 100% de ese 90%”. Una buena preparación física puede mantener a un deportista en un elevado porcentaje de ese 90% al que Neville hace alusión. Pero os aseguro que con un eficiente entrenamiento personalizado, podemos, incluso, superar ese 100% y ayudar al deportista a alcanzar un estado de forma inimaginable. Simplemente tenéis que observar el ejemplo del propio Beckham, quien ha rendido, a niveles altísimos, hasta casi los 40 años de edad.

Contacto con la entidad deportiva.

Lo principal es establecer una relación entre el entrenador personal y la entidad a la que pertenece nuestro cliente deportista. Puede ser que la segunda contrate al primero o que anime a sus deportistas a que lo hagan por su cuenta.

Muchas veces es el deportista quien, por iniciativa propia, contrata los servicios de un entrenador personal.

Otra vía es que sea el entrenador personal quien se presente en la entidad, que exponga un plan de actuación para complementar y mejorar el rendimiento de los deportistas y que éste sea valorado y aceptado, principalmente, por el cuerpo técnico (entrenadores y preparadores físicos) del club.

Coordinación con el cuerpo técnico.

Una vez se ha firmado el contrato entre el deportista (o la entidad deportiva) y el entrenador personal, el siguiente paso es fundamental, pues de ello dependerá la correcta planificación del programa de entrenamiento específico.

El entrenador personal debe conocer qué días a la semana entrena su cliente en su club, qué cualidades físicas básicas y/o psicomotrices trabaja cada día, el volumen y la intensidad de las sesiones, qué aspectos quiere el cuerpo técnico que el entrenador personal mejore en su deportista, en qué momento de la temporada está, cuándo compite, cuál es su función en el equipo (si practica un deporte colectivo)…

entrenador_planificar

Conociendo todos esos aspectos, el programa que planifique el entrenador personal deberá ser el adecuado para no interferir en el ritmo normal de los entrenamientos técnicos y físicos específicos y optimizará el rendimiento general del deportista durante el periodo competitivo.

Para ello, no estaría de más programar reuniones periódicas con el cuerpo técnico para ir actualizando el programa de entrenamiento y ajustándolo a las exigencias de cada momento de la temporada.

Análisis biomecánico, fisiológico y técnico de la disciplina deportiva concreta.

No debería ser ningún obstáculo para el entrenador personal aplicar sus entrenamientos a un deportista si realiza un estudio exhaustivo de la dinámica general de cualquier disciplina.

Debe saber qué grupos musculares y qué articulaciones están implicadas en las principales acciones técnicas, qué cualidades físicas básicas y psicomotrices (y sus respectivos parámetros) predominan en su deporte o en su demarcación concreta (si se trata de un deporte de equipo), qué sistemas energéticos son los que se utilizan principalmente (aeróbico, anaeróbico aláctico o anaeróbico láctico), etc.

Incluso, ha de conocer (y entender) las acciones técnicas más utilizadas (lanzamientos, saltos, golpeos…) en el deporte que practique su cliente, con el finentrenador_personal_profesional_deportivo de poder aplicar ejercicios con una biomecánica y una dinámica similares. Lógicamente, el estudio mediante libros técnicos, artículos, vídeos… e incluso, la observación de la propia disciplina deportiva (partidos de fútbol, carreras de obstáculos, torneos de tenis, etc.) o el asesoramiento directo de los técnicos especialistas en el deporte en cuestión, ayudarán al entrenador personal a perfilar el entrenamiento complementario idóneo de su cliente deportista.

Presentación del programa de entrenamiento.

Una vez se haya recopilado toda la información necesaria y diseñado el programa de entrenamiento (evaluación inicial, objetivos generales y específicos, sesiones de entrenamiento…), sería conveniente presentarle, al menos, al preparador físico de la entidad deportiva a la que pertenece nuestro cliente deportista, dicha planificación. Lógicamente, no es necesario presentar un programa más allá de un mesociclo, pues tras la evaluación de progresos al final de éste, los objetivos pueden modificarse y obligarnos a replantear la planificación de cara al siguiente mesociclo.

Con esto nos aseguraremos de no dejar ningún cable suelto y de que gozamos de la plena confianza y aprobación del cuerpo técnico.

Aplicación efectiva del programa de entrenamiento.

Llegados a este punto, la entidad deportiva a la que presta sus servicios nuestro cliente deportista, nos dará su beneplácito para actuar libremente a la hora de aplicar el programa de entrenamiento personal.

Es ahora cuando los entrenadores personales tomamos las riendas, ponemos todos nuestros conocimientos y recursos al servicio de nuestro cliente deportista y le ayudamos a alcanzar, sin ningún género de dudas, un estado de forma física excelente y lo que ello conlleva (mejora del rendimiento general, disminución del riesgo de sufrir lesiones, mayor vida deportiva, etc.).

Coordinación con el gabinete nutricionista.

nutricionista

Otro aspecto que debemos tener en cuenta es facilitarle, dentro de nuestras competencias, el trabajo a la persona encargada de marcarle las pautas nutricionales a nuestro cliente deportista.

Esto se consigue, simplemente, calculando el gasto calórico total (G.C.T.) por sesión. Es una operación sencilla y rápida que podéis realizar utilizando, por ejemplo, las calculadoras de la web de Alto Rendimiento:

Calculadoras de nutrición y gasto calórico

Con esos cálculos estaremos indicándole, al nutricionista, cuál es el consumo calórico (Kcal. totales), más aproximado, del deportista en cada sesión. Al conocer ese valioso dato, él/ella ajustará las pautas de la dieta a las necesidades nutricionales exigidas para afrontar las sesiones de entrenamiento.

Si sois conscientes de todo esto que os he comentado, podréis abrir otra vía laboral muy gratificante y motivante como entrenadores personales.

Fuentes.

Columbia Missourian

Zimbio

Max Preps

Dr. Carolyn Groff

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1 Respuesta

  1. Jose Antonio Bautista Ramos

    Es muy interesante y efectivamente, un entrenador personal apoyaría mucho a cada uno de nuestros deportistas, el inconveniente que yo tengo es que se me hace difícil tomar este curso por cuestión económica, ojala y se pudieran manejar algunas becas para poderlo llevar a cabo, muchísimas gracias por mandarnos esta información.

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