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Fútbol y entrenamiento psicológico
20 ene 2015

El entrenamiento psicológico en fútbol con David Peris

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Sobre David Peris

Director y profesor del máster en coaching y liderazgo de la Universidad de Valencia. Presidente de la Asociación de Psicología del Deporte de la Comunidad Valenciana y entrenador nacional de fútbol.

Alto Rendimiento: -En relación al entrenamiento psicológico en fútbol, ¿cuáles serían las exigencias a nivel mental de este deporte?

David Peris: -Sabemos que el fútbol es un deporte de equipo y que mucha gente dice que hay deportes y el fútbol. Es decir que el fútbol no es un deporte, es otra cosa. Bueno, no estoy de acuerdo: el fútbol es realmente un juego donde juegan 11 personas contra 11, u ocho contra ocho si es fútbol ocho, por ejemplo, en pro de conseguir un objetivo. Y eso es lo que marca todo esto. Es decir, busco la manera de funcionar bien para conseguir el objetivo, que en este caso es marcar el gol o ganar el partido. Esa sería un poco la idea. Exigencias psicológicas, pues bueno, tiene las propias de un deporte de equipo como la presión de equipo por ejemplo. Y también otras que tienen que ver con el aspecto individual. Ya os he comentado en alguna otra ocasión que yo cuando trabajo con deportistas utilizo variables psicológicas como la autoconfianza, la motivación, la atención, concentración, nivel de activación, gestión del estrés, comunicación interpersonal o cohesión de equipo, que es lo que realmente marca el funcionamiento del fútbol en este caso, ¿no? Si logramos manejar todo eso pues haremos que nuestro equipo o nuestros jugadores funcionen bien.

Alto Rendimiento: -En el caso del fútbol destacarías, entre todas estas variables psicológicas, destacarías alguna o algunas como las más importantes.

David Peris: -Depende de cada uno. Obviamente el trabajo en equipo es importante. Pero también lo es para mí una variable que es fundamental, que es la autoconfianza. Es decir, que los jugadores, o el jugador individual o el equipo, sepan exactamente que pueden hacer para conseguir los objetivos que van a lograr. Pero no sólo que los sepan, sino que se crean que ese es el camino adecuado para conseguir esos objetivos. Para mí es una de las variables más influyentes en el fútbol. Y si físicamente trabajamos bien la adecuada autoconfianza, seguramente conseguiremos que nuestro equipo funcione muy bien.

Alto Rendimiento: -¿Cómo debe enfocarse entonces este entrenamiento de la autoconfianza del equipo?

David Peris: -Claro, fíjate: hay muchos entrenadores últimamente que están trabajando muy bien ese aspecto a lo mejor sin saberlo, no lo sé. Tú para trabajar adecuadamente la autoconfianza tienes que dar recursos a tus jugadores. Que tus jugadores sepan qué pueden hacer ante cada situación. Eso no significa decirles, tal cual: “Haz esto, haz lo otro”. Sino que los jugadores entiendan, estén convencidos de que tienen herramientas para hacer frente a situaciones. Y eso realmente saben que les va a funcionar. Obviamente la autoconfianza te la dan en parte los resultados, pero también el trabajo. Si tú haces algo y encima ganas pues la autoconfianza será alta. Eso hace que los jugadores se crean que lo que hacen es lo que tienen que hacer. Ya te digo, sobre todo el entrenamiento y el mandar mensajes adecuados y que los jugadores reciban un feedback adecuado sabiendo qué es lo que están haciendo y que ocurre cuando las cosas no salen, qué cosas hacen bien, todo esto te ayuda a que la autoconfianza sea alta.

Alto Rendimiento: -En este sentido era arriba la pregunta que te quería hacer: ¿Cómo es posible de mantener un alto nivel de confianza cuando los resultados en competición no están acompañando al equipo?

David Peris: -Claro, la autoconfianza en parte te la dan los resultados pero sólo en parte. Si no tienes una buena base de confianza, pues funcionan mucho peor cuando los resultados van mal. Si tú realmente no sabes cuáles son, o aquellos recursos que te da el entrenador por ejemplo no crees en ellos, pues muy difícil lo tienes. Ahora bien, si existen elementos que te dicen: “Mira, este es el camino”. “Haciendo esto conseguimos estos éxitos. Aunque no ganemos el partido pero por lo menos funcionamos bien”. “Las soluciones para solventar esas dificultades son estas”. Todo eso te ayuda a que funciones bien. Para eso, desde experiencias anteriores, desde experiencias del propio jugador, desde repetir mucho ciertas acciones o ciertos momentos de juego. Todo eso ayuda a que el jugador entienda que el camino es ese. Sobre todo un aspecto fundamental de la autoconfianza es partir del realismo. Es decir, yo si soy un equipo que mi máxima aspiración es mantener la categoría, si yo me planteo quedar primero pues obviamente mi autoconfianza se va a resentir y mucho. Una cosa que suele ocurrir en equipos, sobre todo equipos que las expectativas son muy altas… Fíjate, un equipo que por ejemplo, empieza la liga y su objetivo es quedar primero, la expectativa es muy alta. Tiene que quedar primero. Y de repente pierde los dos primeros partidos de liga. Si yo me mantengo en esa diferencia entre las expectativas que tengo y donde estoy ahora, pues mi autoconfianza cada vez será menor. Porque yo percibo que tengo menos recursos para conseguir ese objetivo. Si a partir de ahí pues, por ejemplo, aumenta el estrés, mi motivación está mal orientada seguramente. Mi nivel de activación también esta desajustado. La autoconfianza tiene que ver con que yo soy realista, es decir, parto de la realidad de donde estoy ahora. Si a lo mejor mi objetivo es quedar primero, pero he perdido los dos partidos, pues igual tendré que ir pasito a pasito y pensar: “Bueno, vamos a ver qué puedo hacer para de momento conseguir la primera victoria”, por ejemplo, ¿no?, y después ya veremos. O cuáles son mis fortalezas. Esto tiene que ver con esto: cuando realmente nuestros objetivos están muy alejados a lo que nosotros pensamos que podemos hacer para lograrlos, la autoconfianza está baja. En cambio, cuando nuestros objetivos están más o menos ajustados a lo que yo creo que puedo hacer para conseguirlos, seguramente la autoconfianza es alta.

Alto Rendimiento: -David, en el establecimiento de metas a largo plazo, que creo que es más o menos lo que hemos estado hablando, ¿dónde está la clave para qué no se perciban ni como algo imposible pero a la vez que tampoco provoque el conformismo en el grupo? ¿Cómo se puede gestionar eso?

David Peris: -Claro, el establecimiento de objetivos para mí es la mejor técnica psicológica que se puede utilizar, desde mi punto de vista. De hecho, yo la utilizo mucho y mucha más gente con la que trabajo la utilizo mucho. Y es difícil lo que tú dices. Es decir, cómo por ejemplo el objetivo es quedar primero, pero yo soy capaz de que mi equipo haga el máximo cada partido. Esta es la clave. Cada vez más, tenemos un ejemplo en el fútbol español hoy en día que es el Atlético de Madrid, si te das cuenta, del Cholo Simeone, que ha hecho algo realmente difícil de conseguir: el partido a partido. El que realmente el equipo piense partido a partido. Eso es difícil porque las metas a largo plazo muchas veces están ahí. Pero esa es la clave. Si yo consigo centrarme en lo que estoy haciendo ahora, seguramente funcionaré mejor que si estoy pensando en otras cosas. ¿Cómo hago eso? Sin perder de vista el objetivo final que realmente es lo que te motiva para hacer todo lo que estás haciendo. Pues estableciendo objetivos a más corto plazo. Es decir, hacer una escala de objetivos. Pues si nosotros queremos quedar primeros, el primer objetivo será situarnos entre los cuatro primeros de la clasificación a la jornada 10, por ejemplo. Un poco así. Cosas que realmente nos ayuden a funcionar bien y no nos perjudiquen. Porque si sabemos que las expectativas están muy alejadas del objetivo, de donde realmente estamos, eso hace que funcionemos mal. El tema de objetivos es un tema muy fino, muy difícil de manejar adecuadamente, pero si lo hacemos bien pues realmente hace que funcionemos muy bien.

Alto Rendimiento: -David, ¿cuál es el rol del entrenador a la hora de trabajar estos aspectos mentales en el fútbol?

David Peris: -El profesional que más influencia psicológica tiene sobre los jugadores es el entrenador. Esto es así. Tal y como dirige al grupo, cómo se dirige a los jugadores, cómo toma las decisiones, eso influye psicológicamente en el equipo. Y este rol es básico en el equipo, claro. Puede tener otra gente que le ayude, como puede ser el preparador físico, el entrenador o el psicólogo del deporte, que tiene otros roles, pero el que maneja todas las variable psicológicas más del entrenador. Por ejemplo, un entrenador puede dar mucha confianza a un jugador o puede establecer los objetivos adecuados. O puede marcar una línea de trabajo y definir adecuadamente las tareas del equipo. Eso es lo que puede hacer el entrenador. Y ese es su gran trabajo. Realmente el entrenador no hace el papel de psicólogo porque es otro papel. Pero sí que tiene un papel psicológico muy importante en el equipo y el saber manejarlo es básico para el equipo funcione bien.

Alto Rendimiento: -Hoy en día los equipos de fútbol tienen un cuerpo técnico, un staff muy amplio, y en la gran mayoría de veces existe la figura propia del psicólogo, ¿Cómo se organiza todo este staff para el trabajo mental del equipo?

David Peris: -Yo cuando doy cursos de entrenador, uno de los trabajos que planteo es ese: imagínate que es un entrenador de la categoría que tú quieras y tienes un cuerpo técnico. ¿Qué tareas le darías a cada profesional tuyo para trabajar una variable psicológica? Claro, porque claramente todos tienen influencia psicológica sobre el equipo, todos pueden hacer algo para que el equipo o los jugadores funcionen a nivel psicológico. Cada uno desde su rol. Hemos hablado del rol del entrenador. Un poco del preparador físico también planteando actividades, mandando mensajes, estableciendo objetivos, también influye a nivel psicológico. Después está también el papel que en ocasiones está y en otras ocasiones no, del psicólogo del deporte, que sí que puede hacer un trabajo que no puede hacer nadie, porque es un trabajo mucho más fino para el jugador. Puede, además de asesorar al entrenador o a los demás miembros del cuerpo técnico, pueden trabajar de tú a tú con los jugadores, y detectar necesidades seguramente que por el defecto profesional entre comillas, porque seguramente el psicólogo del deporte ve cosas, está especializado en ver cosas psicológicas que otros a lo mejor no ven, puede trabajar con el jugador. Y además sobre todo en situaciones muy individuales. Tú imagínate una situación que, si conocemos algo de fútbol pues sabemos que han pasado en partidos claves pero realmente el jugador más importante del equipo, por lo general tiene ansiedad, por ejemplo o tiene dudas respecto a su rendimiento. Si eso va y se lo dice al entrenador ¿El entrenador qué hace? Lo pone, no lo pone. En cambio si va y tiene muchísima confianza con el psicólogo -en este caso- al trabajar sabe que lo que diga al psicólogo no se lo va a decir al entrenador porque el entrenador sabe que la mejor manera de trabajar ese aspecto es que el psicólogo pueda trabajar con confidencialidad pues obviamente el psicólogo puede trabajar ese aspecto y hacer que en ese momento, si el entrenador decide poner a ese jugador ese jugador rinda más, trabaje un aspecto mucho más personal. Y si el jugador le tiene que decir cosas al entrenador, pues se lo dirá valorando las posibilidades. Es un poco el trabajo final que puede hacer el psicólogo. Pero sabemos ya o ya te he dicho que el mayor papel psicológico dentro del entrenamiento lo tiene el entrenador, el entrenador desde su papel psicológico de entrenador.

Alto Rendimiento: -David ¿cómo puede el psicólogo entonces, asesorar al entrenador hacia este trabajo psicológico, a esta dirección -digamos- psicológica del grupo?

David Peris: -Lo ideal sería que el psicólogo estuviera dentro del cuerpo técnico, pero que además pudiera tener la suficiente confianza con los jugadores para poder trabajar en ambas direcciones. Es decir, que el psicólogo pudiera darle información al entrenador respecto a variables psicológicas que están ocurriendo, es decir por ejemplo, sabemos que nuestro equipo tiene problemas en entrar al 100% en el partido, vamos a ver cómo lo hacemos o tenemos una gran carga mental durante esta fase de la temporada vamos a ver cómo la regulamos para que el equipo funcione mejor, como sabemos que en la última fase de la temporada tenemos tres partido que van a ser complicados por no sé qué, vamos a ver de qué manera podemos hacer que el equipo este al 100% mentalmente sobre todo en esos tres partidos. Por ejemplo eso puedo hacerlo o puedo trabajar en un equipo para intentar conseguir eso. Pero también puede hacer otro papel que es lo que hablábamos es el trabajo individual, tu… Toda persona es como es y cada uno tiene sus cosas y el poder hablarlo con alguien y trabajar algún aspecto, por ejemplo ideas potenciadoras, dudas que alguien tenga, un jugador por ejemplo: “Mira es que no estoy rindiendo a mi mejor nivel pero claro, estoy jugándome mi contrato por ejemplo”. Todo eso influye en el rendimiento, sino lo gestionas bien pues perjudica el rendimiento individual y también el colectivo. Si el psicólogo mantener… Tener una relación de confianza con el jugador para poder trabajar esas cosas, seguramente el rendimiento será mayor y realmente ese es el gran papel que puede hacer el psicólogo en ese sentido. Y de hecho muchos jugadores buscan psicólogos externos para poder trabajar esos aspectos, eso también se trabaja desde el club, un psicólogo que tenga esa relación de confianza.

Alto Rendimiento: -Ya para terminar en las etapas de formación en el fútbol ¿Cómo crees que se puede formar psicológicamente a los jóvenes futbolistas para que sean mentalmente más fuertes?

David Peris: -Claro, sabemos que pensar específicamente en la competición hace que cuando tengamos un momento clave, funcionemos peor. La idea sería generar hábitos -si quieres- para que el jugador funcione bien en momentos claves, para mí eso es fundamental y que simplemente juegue, se centre en el juego, sepa del juego, sepa autorregularse y que juegue, juegue también en momentos claves, buscando el éxito siempre, buscando mejorar pero sin olvidar la esencia del juego que es jugar. Si realmente jugando por ejemplo, el fútbol base acabamos un partido y valoramos si el equipo ha ganado o perdido, pues estoy creando un hábito que sí que seguramente me va a perjudicar en el futuro, si eso no lo relacione con conductas concretas. Eso es un ejemplo, habría que ver, sobre todo crear entornos que tengan que ver con el aprendizaje, con la diversión, con el aceptar que hoy te pueden ganar, mañana puedes perder, con el buscar la mejora, con el saber qué has hecho y qué cosas has hecho y te han funcionado bien y que cosas no, el aceptarlo. Saber que esto es un juego, todo eso si lo interiorizamos seguramente hará que los jugadores cada vez sean más fuertes a nivel mental y falta ver el aspecto individual porque cada jugador es como es y habrá jugadores que tienes que darles una cosa y a otros otra.

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