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3 sep 2009

Influencia de la velocidad de la marcha sobre la duración del apoyo del pie en el suelo.

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El objetivo de este trabajo ha sido realizar un análisis descriptivo de la influencia sobre la duración del apoyo del pie en la marcha en función de la velocidad de la misma que presenten los sujetos.
Autor(es): Lara, A.J.; Zagalaz, M.L.; Cachón, J.
Entidades(es): Universidad de Jaén.
Congreso: VII Congreso Internacional Sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
Ceuta - VII Congreso Internacional Sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
ISBN:978-84-613-3640-1
Palabras claves: análisis, apoyo, pie, marcha, velocidad

Resumen

El objetivo de este trabajo ha sido realizar un análisis descriptivo de la influencia sobre la duración del apoyo del pie en la marcha en función de la velocidad de la misma que presenten los sujetos. En este estudio han participado 6 sujetos masculinos con una media de edad de 22.4±1.2 años. Las variables analizadas han sido la duración del apoyo y la velocidad de desarrollo de la marcha. Al analizar los datos se observa que al aumentar la velocidad disminuye el tiempo de apoyo. Al separar a los sujetos en 2 subgrupos en función de la velocidad de la marcha, se encuentra que el subgrupo que supera la velocidad media obtienen una correlación negativa superior, de -0.98, al subgrupo que no supera la velocidad media. Se han encontrado indicadores de que puede existir una relación entre la velocidad de la marcha del sujeto y la duración del apoyo del pie en el suelo durante la misma.

Completa la información

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº11.

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1.INTRODUCCIÓN:

Gutiérrez (1988) define la marcha humana como una serie de movimientos alternantes y rítmicos de las extremidades y del tronco que determinan un desplazamiento hacia delante del centro de gravedad (CG). El ciclo de la marcha comienza cuando el pie contacta con el suelo y termina con el siguiente contacto con el mismo pie. Se puede decir que el ciclo tiene 2 componentes: Fase de apoyo, cuando está en contacto con el suelo, y fase de balanceo u oscilación (Plas y cols, 1984 y Sánchez –Lacuesta y cols., 1993), cuando no hay contacto con el suelo. También Gutiérrez (1988) establece una diferencia entre lo que es un apoyo sencillo (cuando sólo una pierna está en contacto con el suelo), y lo que es un doble apoyo (cuando ambos pies están en contacto con el suelo simultáneamente). El tiempo que dura cada fase durante un ciclo Gutiérrez ha estimado, coincidiendo con Viel (2002), que está en torno a: Fase de apoyo: 60 %; Fase de balanceo: 40 % (aunque aumenta con la velocidad); y Doble apoyo: 20 % (27 % del ciclo según Viel) o, como dice Hernández (1987), algo menos de la cuarta parte del tiempo total de un paso único. Un paso único o longitud del paso es la distancia lineal entre los puntos de contacto de un pie y el otro y se diferencia de un doble paso, longitud del paso completo o longitud de zancada en que éste es la distancia lineal entre los sucesivos puntos de contacto del talón del mismo pie. Ambas están en función de la longitud de los miembros inferiores y por tanto de la edad (menor en niños y ancianos) y del sexo (mayor en hombres) (Gutiérrez, 1988; Sánchez – Lacuesta y cols., 1993; Viel, 2002). Al caminar los pies reciben del suelo unas fuerzas de reacción, de igual magnitud y dirección que las que generan ellos pero en sentido contrario. Estas fuerzas de reacción se pueden medir con plataformas de fuerzas. Al observar una gráfica de fuerzas verticales de marcha o carrera, aparecen dos crestas y entre ellas un valle. La primera cresta se denomina pico de frenado y la segunda pico de aceleración. En marcha ambos picos tienen un valor parecido y próximo a 1.2 veces el peso corporal (BW). En carrera, a medida que se aumenta la velocidad disminuye el tiempo de apoyo, aumentan los valores de ambos picos, los picos se acercan en el tiempo, predomina cada vez más el pico de impacto. En carrera de fondo el pico de impacto puede llegar a valores de 2 BW, mientras que en carrera de velocidad puede llegar incluso a 3 BW (Aguado, 2002). En este trabajo no se van a tener en cuenta las fuerzas de reacción, que podrían ser verticales (se reciben hacia arriba, positivas) anteroposteriores (pueden ser hacia atrás, negativas, fase de frenado, y hacia delante, positivas, fase de aceleración) o mediolaterales (Calahorro, 2009). Los aspectos a analizar serán los que tengan que ver con la velocidad de la marcha y con la duración del apoyo, no considerando los relativos a las fuerzas de reación. El objetivo de este trabajo ha sido realizar un análisis descriptivo de la influencia sobre la duración del apoyo del pie en la marcha en función de la velocidad de la misma que presenten los sujetos.

2. MATERIAL Y MÉTODOS

En este estudio han participado 6 sujetos masculinos con una media de edad de 22.4±1.2 años. Se ha diseñado un pasillo de marcha de 6 m de longitud. En el centro del mismo se ha colocado una plataforma de fuerzas con la que se registra, entre otros parámetros, la duración del apoyo. Las variables analizadas han sido la duración del apoyo y la velocidad de desarrollo de la marcha.

3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En la revisión realizada sobre la literatura que trata los tiempos de apoyo en la marcha, los resultados que mostraban los estudios realizados hasta el momento presentaban ciertas discrepancias. Según Plas y cols. (1984), la duración del apoyo en el suelo es aproximadamente de 1,25 s de media, mientras que según Viel (2002), caminando descalzo puede ser de unos 0,8 s, pero ninguno de los dos explica a qué velocidad caminaban los sujetos analizados. Estos datos, comparados con los que se desprenden de pruebas que hemos efectuado previamente (valores comprendidos entre 0.58 s calzado y 0.64 s calzado) presentan elevadas diferencias. Según Aguado (2002), a medida que aumenta la velocidad disminuye el tiempo de apoyo, por tanto la explicación parece radicar en la mayor velocidad de marcha de los sujetos de nuestras pruebas. No obstante, llama la atención que el apoyo de un pie en la marcha sea de 1,25 s, ya que en este caso, la velocidad de marcha parece que debería ser muy lenta. Los resultados obtenidos por los sujetos de nuestro estudio se pueden apreciar en la Tabla 1. Del mismo modo, la Tabla 1 muestra promedios, desviaciones y la correlación existente entre la velocidad de marcha y la duración del apoyo. Tabla 1: Correlación entre velocidad y duración del apoyo de todos los sujetos.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 1

1.   En estos datos se observa una correlación negativa elevada entre ambas variables, es decir, que al aumentar la velocidad disminuye el tiempo de apoyo. Con la intención de realizar un análisis más exhaustivo se propone realizar una análisis más profundo. Para ello se separa, por un lado, a los sujetos que, en su marcha, superan la velocidad media del grupo (1.78 m/s) y, por otro lado, a aquellos que no la superan, con la intención de estudiarlos por separado.  Tabla 4: Correlación entre velocidad y duración del apoyo de los sujetos que superan la velocidad media.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 1

1. Tabla 5: Correlación entre velocidad y duración del apoyo de los sujetos que NO superan la velocidad media.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 1

1. Tras esta división en subgrupos, los resultados muestran que los sujetos que superan la velocidad media obtienen una correlación negativa superior (de -0.98) que se relaciona con la idea inicial de que cuanto mayor es la velocidad de la marcha, menor va a ser el tiempo que el pie esté apoyado en el suelo. La correlación  obtenida en el grupo de sujetos que no superan la velocidad media también es alta aunque algo inferior.

4. CONCLUSIONES

Tras el análisis de los resultados que se desprenden de este trabajo, se han encontrado indicadores de que puede existir una relación entre la velocidad de la marcha del sujeto y la duración del apoyo del pie en el suelo durante la misma.

Bibliografía

  • 1. Aguado, X. (2002). Tocho de herramientas de biomecánica de las técnicas deportivas. Toledo: Facultad de Ciencias del Deporte.
  • 2. Calahorro, F. (2009). Anthropometrical review in football. J Sport Health Res, 1(1):48- 60.
  • 3. Gutiérrez, M. (1988). Estructura biomecánica de la motricidad. Granada: INEF.
  • 4. Hernández, R. (1987). Temas de biomecánica y patomecánica. Instituto nacional de servicios sociales.
  • 5. Plas, F.; Viel, E. y Blanc, Y. (1984). La marcha humana. Barcelona: Masson.
  • 6. Sánchez-Lacuesta, J.; Prat, J.; Victor, J.; Viciosa, E.; Soler-García, C.; Comín, M.; Lafuente, R.; Cortés, A. y Vera, P. (1993). Biomecánica de la marcha humana normal y patológica. Valencia: Instituto de Biomecánica de Valencia.
  • 7. Viel, E. (2002). Referencias normativas para la observación de la marcha. En: Viel, E. La marcha humana, la carrera y el salto. Biomecánica, exploraciones, normas y alteraciones. Barcelona: Masson.

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