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26 sep 2013

LA MOTIVACIÓN Y LA PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA EN ADOLESCENTES ESPAÑOLES: UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA

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La motivación hacia la práctica de la actividad física y el deporte se ha investigado principalmente desde un paradigma positivista.
Autor(es): Lizandra Mora J.1, Peiró-Velert C.2, Esther Pérez-Gimeno2, José Devís-Devís1
Entidades(es): 1 Facultad CC.A.F. y D. Universidad de València, Facultad de Magisterio. Universidad de València
Congreso: X Congreso Internacional sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
Pontevedra, 5 al 8 de Septiembre de 2013
ISBN: 978-84-939424-4-1
Palabras Clave: Motivación, adolescentes, actividad física, investigación cualitativa

LA MOTIVACIÓN Y LA PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA EN ADOLESCENTES ESPAÑOLES: UNA APROXIMACIÓN CUALITATIVA

Resumen:

La motivación hacia la práctica de la actividad física y el deporte se ha investigado principalmente desde un paradigma positivista. Los resultados de estos estudios ofrecen una información muy valiosa ya que muestran un mapa general de la situación, establecen diversos perfiles motivacionales basados en las grandes teorías motivacionales o incluso permiten predecir posibles conductas futuras hacia la práctica de actividad física (AF). No obstante, el constructo motivacional se caracteriza por su complejidad y multidimensionalidad, pues son muchos los factores motivacionales que pueden determinar la implicación o no en la práctica de AF. De ahí que convenga dar a conocer el conjunto de subjetividades que hay detrás del dato estadístico y que llevan a las personas a mostrar un determinado perfil motivacional. La presente comunicación pretende aportar los resultados de un estudio interpretativo en el que, mediante entrevistas en profundidad, indagamos sobre la motivación de los adolescentes españoles a partir de sus experiencias, sentimientos y razones de práctica física. Dichos resultados refuerzan la multidimensionalidad de causas, que les llevan a mostrar una determinada motivación y conducta hacia la AF. Entre ellas destacan la percepción de competencia o las malas experiencias vividas en el seno de la asignatura de educación física (EF), la pereza y la percepción de falta de tiempo. Así mismo, la relación con su entorno resulta fundamental, tanto que, dependiendo de la etapa de la vida en la que se encuentre la persona, pueden provocar tanto la adhesión a la práctica como el abandono de la misma.

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INTRODUCCIÓN

Son diversos los estudios que corroboran una tendencia al abandono y a la desmotivación por la realización de AF a partir de la adolescencia. Esta situación ha generado una preocupación tanto en el ámbito social, como en el de salud pública y en el profesional de la Educación física (Corbin, 2002; Dumith, Gigante y Domingues,  2011; Fairclough, 2003; Papaioannou, 1997; Van Wersch, Trew, & Turner, 1992). Dado que la motivación surge como un constructo importante en la práctica de AF, en las últimas décadas las investigaciones desde la teoría de la autodeterminación (TAD) (Deci & Ryan, 1985) y la teoría de metas de logro (Nicholls, 1989) han resaltado la importancia de las metas sociales sobre la motivación, especialmente durante la adolescencia. Parece ser que tener un grupo de amigos que les permita compartir experiencias y disfrutar influirá en su relación con la AF. Además, los climas orientados a la tarea y facilitadores de la autonomía de los participantes también predicen positivamente la relación con los demás, así como su percepción de competencia, hasta el punto de favorecer que puedan llegar a estados psicológicos óptimos que les lleven a continuar realizando práctica física (Álvarez, 2005; Amorose & Horn 2001; González-Cutre, Sicilia, Moreno y Fernández-Balboa, 2009; Ntoumanis, 2001). La mayoría de estos estudios han utilizado una metodología de tipo cuantitativo. De ahí que sus resultados permitan establecer asociaciones entre diferentes variables y diferencias entre ellas en función del género, edad, y otras, clasificar a los adolescentes en clusters según las orientaciones de meta y tipo de motivación, así como  establecer las variables que mejor predicen la satisfacción e implicación en la AF. Este tipo de información es muy valiosa ya que ofrece una aproximación general a la realidad de los adolescentes, más todavía si se tiene en cuenta que en muchos estudios se utilizan muestras estadísticamente representativas. No obstante, una aproximación profunda de la situación requiere dar a conocer el conjunto de subjetividades que hay detrás del dato estadístico y que llevan a las personas a mostrar uno u otro perfil motivacional, es decir, hay que indagar en las causas primeras que conducen a las personas a pertenecer a cierto perfil. Esa necesidad se hace evidente en muchos de los estudios cuantitativos consultados, ya que son conscientes de la existencia de múltiples factores que influyen en la motivación hacia la AF, pero que no pueden incluirse todos con un diseño cuantitativo. De ahí la conveniencia que los propios investigadores aluden de abordar la situación desde un paradigma que analice los procesos sociales desde la complejidad que éstos suelen tener (Eklund, Jeffery, Dobersek, y Cho., 2011). En ese sentido, la mayoría los estudios cualitativos consultados refuerzan la idea de multifactorialidad de causas que llevan a las personas a mostrar una determinada actitud y motivación  hacia la AF (Gillison et al., 2009; Hassandra et al., 2003). Parece ser que la interacción de ese cúmulo de factores, tanto internos como externos, son los que ejercen influencia sobre la motivación de las personas, bien a corto, medio o largo plazo (García-Bengoechea y Strean, 2007; Keegan, Harwood, Spray y Lavallee,  2009). Además los estudios resaltan que el valor del estudio de carácter interpretativo radica en la capacidad de captar la complejidad de constructos sociales como el de la motivación, en cada uno de los contextos que sean objeto de estudio (García-Bengoechea y Strean, 2007). Por tanto, desde esta perspectiva cualitativa se resalta que, por ejemplo, los numerosos motivos del abandono de la práctica de AF encierran detrás una historia, una identidad física y deportiva que son la causa del dato. Es cierto que hay instrumentos que miden los motivos de la práctica, pero cuando un cuestionario está pensado para representar los intereses de práctica de una población amplia, esto va en detrimento de la profundidad. El propósito del presente estudio es indagar en las causas que han llevado a un grupo de adolescentes a tener una determinada (des)motivación hacia la práctica de AF y qué relación pueden tener con aspectos personales y ambientales, de manera que podamos identificar posibles barreras o inhibidores de la práctica vinculados a sus experiencias, sentimientos, creencias. Pretendemos, con ello, obtener una comprensión holística de las percepciones y experiencias de las/los adolescentes, así como comprender procesos sociales complejos, de los que se puede obtener información más relevante mediante las entrevistas o la observación  (Eklund et al, 2011). Para ello partiremos de un paradigma interpretativo y utilizaremos una metodología cualitativa.

2. Metodología

Muestra Los informantes de nuestro estudio fueron 6 estudiantes de ESO y Bachillerato, 3 chicos y 3 chicas con edades comprendidas entre los 14 y 18 años, procedentes de distintos lugares de España. Estos adolescentes habían participado previamente en una primera fase del estudio y habían expresado por escrito su disposición a continuar en una segunda fase facilitando un número de teléfono. La selección se realizó atendiendo al criterio de variedad sustancial. Procedimiento La recogida de datos se llevó a cabo mediante una entrevista semi-estructurada en profundidad a cada adolescente, de una duración aproximada de una hora y media. Previamente a la realización de la entrevista, se estableció un proceso de acceso al informante, mediante llamada telefónica, informándoles del propósito de la misma, que se garantizaba el anonimato y en cualquier momento podían abandonar la investigación. Se obtuvo el consentimiento de los padres y de los propios informantes para pasar a la fase de entrevista y se concertó la cita para ella. Éstas se realizaron en la residencia particular de cada informante. Análisis de los datos Se realizó un análisis de contenido identificando similitudes y diferencias de los datos de las seis entrevistas, lo que permitió establecer una serie de temas y categorías. Las entrevistas fueron grabadas y, posteriormente transcritas y analizadas. Para el análisis se redujo el contenido a unidades de significado manejables que nos permitían descubrir la información más relevante.La credibilidad del estudio descansa en la comprobación de las transcripciones de las entrevistas y la actividad de contraste y crítica realizada por el equipo de investigación durante todo el proceso, así como de otros miembros externos al equipo.

3. Resultados y Discusión

3.1. El sentimiento de competencia como condicionante de la satisfacción durante la práctica de AF Los resultados de nuestro estudio destacan que los adolescentes que afirman ser poco competentes en relación con la AF no encuentran satisfacción en su práctica habitual. Dicha percepción de incompetencia sitúa su origen en un cúmulo de malas experiencias que se reflejan en sus relatos de vida en relación con la AF, como muestra Juan (pseudónimo) en la siguiente cita: “…desde mi punto de vista, digamos que si por mi forma física me costaba más hacer una actividad pues no la hacía. Desde la visión del niño pues prefiero estarme “quietecico” [sic], que estar ahí haciendo otra cosa que no…no sé, es pura capacidad” “No participo en actividades físicas principalmente cuando hay mucha competitividad…y yo soy muy patoso siempre. Entonces al ser patoso y los otros se pican pues…No es que lo piense, es que lo soy [patoso]. Corro más o menos y si me viene un balón a las manos se me escurre. Ni sé darle con el pie ni sé cogerla con las manos ni nada”. Además, en esas experiencias de vida, cobra especial importancia la  asignatura de EF, en las que haber tenido que realizar actividades que conectaban poco con sus intereses o bien el hecho de no haber encontrado apoyo y comprensión cuando han tenido problemas como lesiones, pueden haber sido desencadenante del proceso de abandono de la práctica de AF. (Laura) “…es que no me ha gustado nunca, no sé. Es que yo lo he aborrecido, por correr. Porque yo siempre que hacía educación física tenía en mi cabeza que era correr. Entonces a mí como correr no me gusta…pues no sé”. (Jaime) “Porque yo le dije al profesor “me pasa esto” y le di el expediente médico y todas esas cosas y me sentaba en un banco de allí del polideportivo y ellos hacían AF y yo me quedaba sentao [sic]”. Estos aspectos conectan con los postulados básicos de la teoría de autodeterminación, ya que el sentimiento de competencia es una de las necesidades psicológicas básicas que necesitan verse satisfechas. Cuando una persona no se percibe competente realizando una actividad es muy probable que evite realizarla a que acabe abandonándola o sustituyéndola por otra que no le cause ese sentimiento. Por tanto como indican los estudios de Amorose y Horn (2001) o Ntoumanis (2001) el nivel de competencia percibida parece ser efectivamente un buen mediador de la motivación. Pero, además, esta percepción de incompetencia ha sido generada por experiencias en contextos, como la clase de EF, donde los contenidos elegidos y la metodología utilizada han contribuido a esa percepción y la exposición a un ambiente competitivo, que ponía en evidencia la falta de capacidad física, se percibía como ‘agresivo’  provocaba la no participación y la desmotivación hacia la AF. 3.2. La relación con los demás como potencial facilitador e inhibidor de práctica de AF Además del sentimiento de competencia, en nuestro estudio se evidencia la relación con los demás como otro mediador importante que puede llevar hacia la práctica de AF de este perfil de adolescentes, por lo que se ve una correspondencia con estudios como el de  Moreno y Conde (2012). (Carlos) “Todos los niños se ponen a jugar a fútbol y te acabas poniendo, te acaba gustando, no sé acabas probando y poco a poco, te vas haciendo un poco al deporte […] Y luego pues claro, me enteré del equipo, que había mis compañeros de clase que jugaban en el equipo, me apunté, me gustó bastante la verdad”. No obstante, la adolescencia se ha mostrado como un momento de cambio de hábitos en el que el grupo de iguales resulta tan determinante para afianzar el hábito de práctica como para todo la contrario, incluso para decantarse por otro tipo de actividades de ocio. Como puede observarse en las siguientes citas: (Jaime) “Cuando empiezas en el instituto te lo ves como más grande y dices pues esto [el juego] ya hay que dejarlo…Porque eso es más de pequeños y yo ya estoy en secundaria…me sabe mal decir esto, pero sí”. (Carlos) “Pues no sé…en vez de jugar con los amigos en el parque pues igual te ibas a un bar a echarte una cerveza, recreativos…si siempre te vuelves con la edad un poco más sedentario, dejas…menos juego y más…no sé…eso principalmente con 12-13 años que es cuando empiezas a juntarte con gente“. Quizá sea este uno de los resultados más interesantes,  en el que la relación con los demás se perciba a la vez como posible facilitador e inhibidor de la práctica de AF. Este hecho puede encontrar explicación en la posibilidad que el grupo de iguales pueda jugar papeles distintos por ejemplo dentro de la clase de EF o fuera del contexto escolar. Parece que en el contexto escolar los compañeros pueden actuar de forma consciente o inconsciente como jueces de la capacidad motriz de los adolescentes, lo que puede llegar a influir negativamente, favoreciendo el sentimiento de incompetencia y la construcción de identidades negativas. En cambio cuando la relación se da fuera del entorno escolar, los amigos/as pueden jugar un papel más de modelado en el que seguir al líder puede acercar a los adolescentes tanto a un modelo activo como a uno inactivo, al igual que lo hiciera la familia en la etapa infantil. Pero, además, parece evidenciarse un cambio del rol activo ‘aceptado’ en la etapa educativa de primaria a un rol ‘inactivo’ en la etapa de educación secundaria, donde el juego ya es considerado una conducta infantil, inapropiada para esta etapa (Coakley y White, 1992; Devís-Devís, Beltrán- Carrillo y Peiró-Velert, 2013). Sin embargo, ese ‘juego’ no se sustituye por otro tipo de AF, sino generalmente por conductas sedentarias, especialmente las chicas. 3.3. El constructo motivacional como realidad  multifactorial Uno de los propósitos del estudio era averiguar si existían determinados sentimientos, actitudes o razones quellevaran a los participantes a estar desmotivados y mostrar conductas predominantemente sedentarias. A través de las siguientes citas, junto con las anteriormente expuestas, se puede comprobar cómo la motivación hacia la práctica de la AF es, efectivamente, un constructo multidimensional en el que entran en juego un cúmulo de causas tanto de tipo externo como interno, que hacen de la generalización de resultados una tarea realmente difícil. (Jaime) “…hombre es que…que te mande a escribir lo que hacen los demás ¿sabes cómo te digo? Y que luego no te lo mire ni nada, pues dices (gestos de indignación)” [experiencias profesor EF.] (Manuela) “Sí, a lo mejor pues jugar al fútbol y eso. Lo típico, pero vamos que no… Es que pensar que me voy a estar todo el día moviendo…me canso de pensarlo”. [Pereza] (Manuela) “… [Actividad física] en verano, en invierno sentados porque hace mucho frío…no es plan de movernos”. [Climatología] (Carlos) “Luego empiezas a trabajar, ya tienes una vida formada de otra forma, ahora soy un joven, con mucho tiempo libre y puedo hacer lo que quiera. Pero el día de mañana, trabajo ocho horas y tengo que estar luego con la familia, no me voy a ir por ahí a jugar a fútbol”[Percepción de falta de tiempo, sociedad apresurada] Así pues, en nuestro caso, tras la interpretación de las historias de nuestros participantes y basándonos en el modelo de García Bengoechea y Strean (2007), encontramos como principales mediadores de la motivación hacia la práctica de AF, las causas que conforman la figura 2.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Figura 2. Un modelo explicativo de la multidimensionalidad de factores que influyen en la participación en actividades físico deportivas por parte de los informantes del estudio. Basado en Gacía-Bengoechea & Strean( 2007)

Este tipo de resultados son los que nos hacen reafirmarnos en la conveniencia de decantarse por el paradigma interpretativo para estudiar las causas profundas de la motivación hacia la práctica de AF. Como puede apreciarse en el estudio, la realidad de la motivación es multidimensional, por lo que consideramos que diseños que opten por satisfacer el criterio de transferibilidad pueden ser muy útiles a la hora de abordar el constructo motivacional. Esto es debido al hecho de que personas diferentes suponen historias diferentes, vidas en direcciones iguales u opuestas que tal vez compartan alguna característica, pero a las que pueden llegan por caminos muy distintos. Lo que pretendemos con esta comunicación es abrir una perspectiva diferente al análisis y comprensión de la (des)motivación de los adolescentes hacia la realización de AF y la importancia de abordarla desde una visión multidimensional a la hora de elaborar estrategias que favorezcan la construcción y mantenimiento de identidades activas en los y las adolescentes. 3.4. Conclusiones e implicaciones Después de este proceso de indagación, hemos visto cómo existen varias causas que explican el grado de motivación hacia la práctica de actividad física y deporte. Varias de esas razones se basan en el hecho de que los adolescentes no vean satisfechas algunas de sus necesidades psicológicas básicas a través de la AF (competencia, relación social con iguales, cultura del grupo). Debemos ser conscientes de este resultado para tratar llegar comprender cómo podemos intervenir en sus experiencias de vida para poder crear situaciones que mejoren su sentimiento de competencia. Para ello, conviene aprovechar la importancia que tiene para los adolescentes el entorno social y la relación con sus iguales, ya que si conseguimos que todos se impliquen en la tarea, será más fácil conseguir que vivan esas experiencias satisfactorias que mejoren su autonomía, auto-concepto que permitan progresar hacia conductas más auto-determinadas. Además hemos reforzado la idea de que la adolescencia es una fase sensible para el cambio de hábitos de ocio, dónde el abandono de la práctica de actividad física es una conducta excesivamente habitual. Además el abandono lleva consigo la elección de otras actividades de ocio pasivo, que en el peor de los casos conduce a la adquisición de hábitos nocivos. Debemos crear estrategias que nos permitan anticiparnos a esta situación, donde una vez más la escuela y la familia deben contribuir a proponer actividades alternativas que conecten con los intereses de los adolescentes. Tan importante es tomar consciencia del papel de la escuela y la comunidad que vemos cómo algunas de esas experiencias o actitudes poco deseadas, encuentran parte de su origen en la asignatura de EF. También pueden encontrarse en la existencia de normas sociales no escritas, como el cambio de rol de transiciones escolares de primaria a secundaria o en la cultura de la sociedad apresurada que, de manera implícita e inconsciente, empujan al abandono. En definitiva, la clave está en crear estrategias de intervención que consigan que la práctica de AF sea una actividad valorada positivamente tanto por la persona como su entorno inmediato y que suponga un placer intrínseco y un beneficio en sí mismo. De no ser así seguirán sin practicarla, porque las personas no suelen hacer lo que no les gusta hacer, aquello que aparentemente no se les da bien o que no forma parte de sus hábitos de vida.

Referencias

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