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15 jun 2012

Las lesiones musculoesqueleticas en los deportes de equipo. Tratamiento fisioterapéutico mediante vendajes neuromusculares

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En la presente comunicación no pretendemos hablar de todas y cada una de las lesiones que se podrían dar en una determinada modalidad deportiva, pero lo que si se hará

Autor(es): Roberto Barcala Furelos, Juan José Eiroa Bermúdez, Marcos Mecías Calvo, Rubén Navarro Patón.
Entidades(es): Universidade de Vigo.
Congreso: I Congreso Internacional de Deportes de Equipo
Universidade da Coruña, 7, 8 y 9 de mayo de 2009
ISBN: 978-84-613-1659-5
Palabras claves: Lesión deportiva, deportes colectivos, tratamiento fisioterapéutico, vendajes neuromusculares.

Las lesiones musculoesqueleticas en los deportes de equipo. Tratamiento fisioterapéutico mediante vendajes neuromusculares

Resumen

En la presente comunicación no pretendemos hablar de todas y cada una de las lesiones que se podrían dar en una determinada modalidad deportiva, pero lo que si se hará, es hablar de las lesiones de frecuencia elevada en los deportes colectivos. A la vez se introduce un tratamiento novedosos para estas lesiones y sus beneficios; el tratamiento  fisioterapéutico mediante el uso de los vendajes neuromusculares o Taping

  • Introducción.

En la última década ha aumentado el número de lesiones durante la práctica deportiva y esto puede ser debido a las cada vez mayores exigencias físicas, psíquicas y comerciales que envuelven el deporte profesional.
La mayoría de lesiones traumáticas en los deportes colectivos, en torno al 75%,  se producen por contacto físico, tan sólo un 25% se producen por lesiones derivadas de gestos repetitivos y movimientos balísticos realizados (Dvorak y Junge, 2000).
Con mucha frecuencia estas lesiones, dejan unas consecuencias y síntomas que perduran durante meses e incluso años y que impiden al jugador un normal desarrollo de su actividad deportiva, ya sea en el entrenamiento o en la competición.
Estos motivos indican que, preparadores físicos y cuerpo médico deben estar muy atentos a las evoluciones de los jugadores, tanto en los entrenamientos como a la hora de competir.
Por otro lado, cada disciplina deportiva tiene una región corporal en la que la incidencia de las lesiones se ve más afectada y su tipo de lesiones. En la presente comunicación no pretendemos hablar de todas y cada una de las lesiones que se podrían dar en una determinada modalidad deportiva, pero lo que si haremos, es hablar de las lesiones de frecuencias elevada en cada modalidad deportiva. (Hinrichs, 1999). Y aportar como tratamiento fisioterapéutico el uso de los vendajes neuromusculares  y sus beneficios.

  • Las lesiones deportivas.
    • ¿Qué son las lesiones deportivas?

En la actualidad no existe una única definición para delimitar lo que es una lesión deportiva, pero de forma general podríamos decir que es una alteración de los huesos, articulaciones, músculos y tendones que se producen durante la práctica de actividades físicas y alteran la capacidad del practicante o jugador para un normal desarrollo de la misma.

    • Tipos de lesiones.

El tipo de lesiones musculo-esqueléticas es muy variado, por ello vamos a dividirlas en cuatro,  dependiendo de si la estructura afectada es el hueso, el músculo, los tendones o articulaciones.

Tabla 1. Tipos de lesiones deportivas..

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

LESIONES MUSCULARES. Son aquellas que afectan a los músculos. Las causas pueden ser diversas pero normalmente están motivadas por una actividad física excesiva o intensa, calambres, agujetas,  o como consecuencia de golpes, contusiones.
Calambre: Contracción tetánica involuntaria, dolorosa y pasajera de ciertos fascículos musculares de un músculo o de ciertas fibras. Se produce espasmo de un fascículo y fatiga acumulada por un déficit circulatorio. Provoca la impotencia funcional inmediata del músculo afectado. El dolor permanece también durante el reposo, el estiramiento o la palpación.

Agujetas: Durante mucho tiempo se pensó que eran cristales de ácido láctico ubicados en el músculo. Sin embargo, hoy se sabe que son microlesiones fisiológicas a nivel de las células musculares y del tejido conjuntivo que se producen en las estructuras de unión de los elementos actínicos (en la línea z del músculo), es decir, micro-roturas fibrilares. Las agujetas (micro roturas fibrilares) se producen por un esfuerzo intenso y poco habitual, más si el trabajo es excéntrico. Aparecen a las 24 – 48 horas después de haber realizado la actividad. Pueden tardar en desaparecer de 5 a 7 días, pero esta es una cifra muy variable.

Contractura Muscular: Se produce debido a una acción refleja, secundaria a una lesión muscular o a un traumatismo articular, una sobrecarga debida al trabajo excesivo, al cansancio o también a motivos posturales. El músculo se contrae de manera involuntaria. La palpación nos hace ver que el músculo está duro y doloroso.

Ruptura Fibrilar: Rotura de las fibras del músculo. Se produce cuando el músculo supera su elongación máxima y se rompen las fibras o fascículos con hemorragia local. El dolor se concentra en un punto del músculo (el lugar donde se ha producido la rotura). El resto del músculo no presenta molestias ante la palpación. Los músculos que más tienden a romperse son los biarticulares. La localización de las lesiones suele ser la unión músculo – tendinosa.

Contusión: Las contusiones aparecen como consecuencia de un traumatismo repentino sobre el cuerpo, pudiendo producir la rotura de algunos capilares, dejando a la vista hematomas. Dependiendo de la magnitud del golpe, la lesión puede oscilar entre una simple lesión superficial hasta la compresión de tejidos profundos con hemorragia.
Hernia Muscular: Rotura aponeurótica bajo la acción de un traumatismo violento. La contracción se detecta mediante la palpación de un bulto doloroso, que difícilmente se puede reducir.
Distensión o Elongación Muscular: Es un “estiramiento muscular” o de los tejidos adyacentes a este. Las distensiones son la consecuencia de una contracción muscular anómala; una de las teorías que se sostiene la producción de este tipo de lesión es la de la alteración en la coordinación recíproca de los músculos agonistas y antagonistas como consecuencia de:
1. Un desequilibrio electrolítico por una sudoración profusa,
2. Acumulación de metabolitos en el músculo producidos por el agotamiento muscular,
3. Un desequilibrio de fuerzas entre los músculos agonistas y antagonistas.

LESIONES TENDINOSAS. Afectan principalmente al tendón y normalmente son aquellas que se producen por la desproporción de los impactos y el efecto sumatorio de las cargas. Se diferencian los siguientes tipos de lesiones, ( Barh, y cols., 2007) :
Tendinosis (Antiguamente tendinitis): Degeneración intratendinosa por atrofia (envejecimiento, microtraumas, compromiso vascular…).
Tendinitis (Antigua distensión o desgarro del tendón): Degeneración sintomática del tendón por rotura vascular y respuesta inflamatoria de reparación.
Paratendonitis (Antiguamente tenosinovitis): Inflamación del paratendón.

LESIONES ÓSEAS. Todas aquellas que afectan a los huesos (las más frecuentes). En el fútbol, frecuentemente, se producen en las extremidades inferiores pero también hay casos específicos en los miembros superiores (especialmente en los porteros). Los traumatismos óseos más habituales son.
Fracturas: La fractura es una lesión de tipo traumática de un hueso en la que se interrumpe la continuidad del tejido óseo. Los motivos y los tipos de fractura son variados, dependiendo del hueso afectado, la región y la naturaleza de la fractura.
Traumatismo: Lesión causada por una acción violenta, como por ejemplo un golpe.
Luxaciones: Desplazamiento de cualquier parte del cuerpo de su posición habitual, es decir, un hueso se desplaza de su posición normal en la articulación, pero no se rompe.

LESIONES ARTICULARES. Son aquellas que afectan a las articulaciones. Las causas pueden ser diversas pero podemos sospechar una lesión articular como consecuencia de un traumatismo producido por un golpe o también cuando la articulación sobrepasa el nivel natural de capacidad de movimiento.
Contusión articular: Es una lesión producida por un traumatismo directo en la articulación que puede dañar los tejidos de la misma produciendo hinchazones y hemorragias. Un mal tratamiento en este tipo de lesión puede desencadenar en una periostitis e incluso una bursitis por irritación de los ligamentos capsulares.
Distorsión articular: En una distorsión articular se producen unos cambios en los ligamentos capsulares y o de los tendones que pueden llevar a la pérdida de estabilidad de la articulación.
Luxación articular: Esta lesión se caracteriza por una posición anormal de los huesos de la articulación. Esta posición anormal puede tener carácter transitorio cuando se produce una reposición espontánea o sin reposición de las superficies ósea, lo que requiere de una presión manual que debe ser realizada por personal cualificado.
Bursitis: La bursitis es una inflamación de la bolsa localizada dentro o alrededor de las articulaciones como consecuencia de contusiones articulares.

  • Fases de la lesión deportiva.

La recuperación de lesiones tiene que estar en concordancia en la fase en la que ésta se encuentra para que el proceso de curación sea el adecuado. Es importante e imprescindible tratar de forma separada las diferentes fases por las que pasa una lesión. Las diferentes fases por la que pasa una lesión son las siguientes (Guerrero y Pérez, 2000):

  • Fase inflamatoria aguda: En esta fase de las lesiones deportivas se produce una destrucción de millones de células de los tejidos blandos que hacen que  aparezcan de los siguientes síntomas:
    • Enrojecimiento de la zona lesionada.
    • Calor local.
    • Tumefacción.
    • Hinchazón de la zona.
    • Dolor.
    • Impotencia funcional (No aparece siempre que se produce una lesión musculo-esquelética).
  • Fase de cicatrización. Esta fase suele durar entre 2 y 6 semanas. En ella se produce una reparación de los tejidos dañados y el deportista puede mostrar sensibilidad al tacto y sentir dolor en situaciones en las que tenga que movilizar la estructura lesionada. Este va remitiendo a medida que el proceso de cicatrización va avanzando.
  • Fase de maduración. En esta fase se produce la reorganización y remodelación de las fibras de colágeno que forman el tejido cicatricial y que en la fase anterior quedaron desalineadas.
  • Tratamiento general de las lesiones.

En el momento de producirse una lesión aguda en la práctica deportiva, debemos seguir unos pasos de “Urgencia” que minimicen los síntomas y molestias que se producen en la fase aguda.
Las pautas generales a seguir ante una lesión que todo miembro de la comunidad deportiva debe conocer son las siguientes:

  •  Reposo de la zona afectada. Desde que se empiecen a notar las primeras molestias o desde que se produce la lesión de forma fortuita y hasta que sea valorada por un médico hay que mantener la zona afectada inmovilizada con el fin de no agravar las lesión.
  • Aplicar frío local: Esta es la segunda medida, después de la inmovilización de la zona afectada, que hay que tomar por las siguientes razones:
    • Disminuye el edema.
    • Calma el dolor.
    •  Reduce el espasmo muscular
    • Favorece la recuperación.

La   aplicación de frío local se realizará durante las primeras 24-48 horas desde que se produce la lesión cada 3-4 horas a intervalos de 20 minutos (Barh y cols., 2007)

  • Compresión: Se debe comprimir la zona mediante un vendaje elástico con el fin de reducir el edema y la hemorragia producidos en la lesión.
  • Elevación de la zona afectada: Se recomienda elevar la zona afectada durante los 2 primeros días desde que se produce la lesión con el fin de que se produzca un estancamiento de la sangre en la zona afectada y favorecer el retorno hacia el corazón.

 

  • Aplicación de calor: Transcurridas las primeras 48 horas de la fase aguda de la lesión se debe aplicar calor en la zona afectada ya que facilita la cicatrización y alivia la contractura muscular que se haya producido en la zona.
  • Los Vendajes Neuromusculares.

Los Vendajes Neuromusculares, Taping Neuromuscular, o Kinesio Taping, provienen de Asia, practicado desde los años 70 y se fundamentan sobre principios de la kinesiología y la quiropraxia; basándose en que el movimiento y la actividad muscular son básicos para mantener o recuperar la salud.

Parten de la idea de que el músculo es necesario para el movimiento pero también está relacionado con la circulación sanguínea, linfática y la temperatura corporal.

    • Método de Trabajo: El Esparadrapo.

El esparadrapo es el método de trabajo. Un esparadrapo elástico cuyo objetivo es ayudar a la musculatura y otros tejidos sin limitar los movimientos corporales; y así activar el proceso de recuperación corporal de forma externa.
Este funcionalidad inicial se fue ampliando paulatinamente, sobre todo a finales del siglo pasado, momento en el que el método se introduce en Europa y América, existiendo las diferentes aplicaciones que mostraremos más adelante, y siempre con una continua evolución.
El esparadrapo es elástico longitudinalmente hasta un 140% y está adherido al papel que lo recubre con un 10% de pre-estiramiento de tal forma que impide estirar o acortar demasiado al músculo en su colocación, dependiendo del objetivo que se busque en cada caso.

    • Colocación del Vendaje:

Se debe colocar estirando la musculatura a tratar, y luego pegar el esparadrapo sin estirar la piel.
Cuando existe una inflamación, el espacio existente entre la zona inflamada y la piel se reduce, con lo que la circulación que perfunde esa zona se ralentiza, hablamos de circulación sanguínea y linfática, que estimula los nociceptores por presión y que aumenta el dolor muscular local.
Con la colocación del Vendaje Neuromuscular se reduce la estimulación de los nociceptores, consiguiendo efecto analgésico, porque se disminuye la presión sobre los mismos al aumentar el espacio existente entre el tejido inflamado y la piel, efecto que produce el esparadrapo al poder sobreestirarse, lo que permite a su vez, una mejora de las circulaciones sanguíneas y linfáticas.
Se mejora por tanto el movimiento muscular, la función articular, así como los problemas ligamentosos existentes en la zona objeto de tratamiento. Recordemos que estamos hablando de un trabajo continuo en la zona, puesto que la aplicación del esparadrapo puede durar varios días, durante el cual actuamos sobre los propioceptores y exteroceptores de la zona vendada.

    • El Vendaje:

El concepto anterior a la existencia del Vendaje Neuromuscular se basaba en la colocación del vendaje con la finalidad de impedir movimiento en la zona tratada. De ahí que las tiras se colocan acortando la zona lesionada e imposibilitando un determinado rango articular o un movimiento concreto corporal.
El Vendaje Neuromuscular no impide el movimiento, todo lo contrario, permite la libertad integral de la zona que se pretende vendar. Su objetivo se basa, como ya se ha dicho, en mejorar la movilidad de esa zona y la circulación de la misma.
Para ello el vendaje debe de hacerse teniendo presente que (Sijmonsma,  2007):
La piel tiene que estar limpia y seca.
La base y el ancla del esparadrapo se pegan sin estirar.
La base y el ancla del esparadrapo se cortarán de forma redonda, evitando puntas y esquinas.
Evitar pliegues en el esparadrapo o en la piel.
Solo se puede utilizar el esparadrapo longitudinalmente.
Es de un solo uso.
El Vendaje Neuromuscular, utiliza los colores para ayudar a resolver la patología; el azul es relajante, el rojo estimulante, el beige o crudo se puede utilizar para tratar todo tipo de patologías, y el negro como concentrador.

    • Técnicas del Vendaje Neuromuscular:

1. En Músculo:
Para tonificar un músculo el esparadrapo se aplica de origen a inserción; de proximal a distal.Para relajar un músculo el esparadrapo se aplica de inserción a origen; de distal a proximal.        
Existen tres técnicas de colocación:
Técnica en I: Se aplica encima del vientre muscular
Técnica en Y: Se aplica alrededor del vientre
Técnica en X: Se aplica desde el punto central alrededor del vientre o para evitar partes sensibles de la piel.

2. En Ligamentos:
Para la técnica ligamentaria el esparadrapo se debe estirar al máximo y fijarse desde el centro. El esparadrapo se retrae así desde las anclas hacia el centro, en dirección del ligamento que se pretende sostener. De esta forma, se consigue a mayores, estimular la propiocepción.
3. En Tratamientos Específicos:
Se pretende modificar la posición de la articulación al actuar sobre los huesos que la componen. Al alinear la articulación que sostiene el movimiento se trabaja sobre el eje de movimiento haciéndolo más funcional. Se colocan varias tiras formando un asterisco dejando la zona a tratar en el punto medio. Se suele utilizar para el tratamiento de cicatrices.

4. Linfático:
La aplicación se hará en tiras largas en forma de espiral sobre los brazos y las piernas de proximal a distal, porque así la tensión se hace hacia la base de la zona tratada.

    • Ejemplos de aplicaciones:

1. En Músculo

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

  • 1. En Músculo
  • II. Colocación  Vendaje Neuromuscular en el Gemelo
  • III. Vista  Vendaje Neuromuscular en el Gemelo y Cuádriceps

 

    • Contraindicaciones:

Las contraindicaciones relativas se basarían en el sentido común:

  • Trombosis.
  • Edema general causado por problemas renales o cardíacos.
  • Carcinomas o metástasis
  • Embarazos
  • Alteraciones en la piel, como heridas, irritaciones, picores.
  • Mala praxis
  • Falta de resultados
  • Diabetes: se ha visto que el tratamiento puede producir un cambio en la necesidad de insulina, sobre todo si se aplica el esparadrapo en zonas donde se inyectan.

Bibliografía

  • Arnheim, D. (1994): Medicina deportiva. Fisioterapia y entrenamiento atlético. Mosby/Doyma libros. Barcelona
  • Barh, R., Maehlum, S., Blic, T. (2007): Lesiones deportivas. Diagnóstico, tratamiento y rehabilitación. Editorial médica Panamericana. Madrid.
  • Brunet-Guedj, E., Moyen, B., Genéty, J. (1997): Medicina del deporte. Masson. Barcelona. 3ª Edición
  • Dvorak, J. Junge,A (2000): Football injuries and physical symptoms. A review of the literatura. American Journal of sport medicine, P.28
  • Guerrero, R., Pérez, B.A. (2000): Prevención y tratamiento de lesiones en la práctica deportiva. Formación Alcalá. Jaén.
  • Hinrichs, H. (1999): Lesiones deportivas. Prevención, Primeros auxilios, Diagnóstico. Rehabilitación. Hispano europea. Barcelona.
  • Kibler, W. B. (1998): Manual ACSM (Colegio norteamericano de Medicina Deportiva). Ed. Paidotribo. .
  • Kulund, D. (1990): Lesiones del deportista. Ed. Salvat Editores, 2ª edición.
  • Peterson, L. y Rensstrom, P. (1988): Lesiones deportivas: prevención y tratamiento. Ed.JIMS
  • Sijmonsma, J. (2007): Taping Neuro Muscular. Ed. Aneid Press. 2ª edición.
  • Williams, J. G. (1989): Atlas en color sobre lesiones en el deporte. Colección Atlas Médicos Wolfe, Ed. CIBA-GEYGY

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