800 007 970 (Gratuito para españa)
658 598 996
·WhatsApp·

27 may 2011

¿Las superficies inestables deberían ser usadas para el desarrollo de la fuerza y de la potencia?

/
Enviado por
/
Comentarios0
/

Noticia de investigación deportiva: ¿cómo se compara la activación del músculo entre los entornos estables y los relativamente inestables?


Autor: G. Gregory Haff, PhD, CSCS, FNSCA,

Recientemente investigadores de Australia analizaron los efectos de realizar sentadillas en entornos cada vez más inestables. Catorce hombres activos realizaron tres repeticiones de sentadillas espalda con tres resistencias diferentes: 1) 10 repeticiones con el peso máximo (10-RM), 2) 40% de 10-RM y 3) 20.45 kg. Todas las sentadillas fueron ejecutadas en un suelo estable, una almohadilla de espuma y un medio balón de estabilidad. Al pasar de una condición estable a una muy inestable (balón) se determinó que se produjo una disminución clínicamente importante en la profundidad y en la fuerza concéntrica de la sentadilla al comparar la condición más inestable (balón) con la condición más estable independientemente de la resistencia utilizada. Además, la condición estable mostró las velocidades de movimiento más altas, mientras que ambas condiciones inestables dieron como resultado velocidades de movimiento significativamente más lentas. Basados en estos resultados, los autores concluyeron que el rendimiento de las sentadillas en superficies inestables en la mayoría de los casos no brinda un estímulo óptimo al entrenamiento de la potencia y de la fuerza. Adicionalmente, se sugirió que el uso de los dispositivos de inestabilidad conjuntamente con el entrenamiento de resistencia es “incorrecto” para los individuos que intentan optimizar las ganancias de potencia y fuerza. Por tanto, los autores indicaron que el entrenamiento del balance debería ser separado del entrenamiento de potencia y fuerza.

Bibliografia

Drinkwater, E.J., E.J. Prichett, and D.G. Behm. Effect of instability and resistance on unintentional squat-lifting kinetics. Int. J.Sports Physiol. Perf. 2:400-413. 2007.

Responder

Otras colaboraciones