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15 jun 2012

Los deportes de equipo y el comportamiento táctico

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Desde el modelo teórico de campo en psicología, se establece un estudio de los deportes con entendimiento social que finalmente aborde una correcta conceptualización de los deportes de equipo y su relación con el específico comportamiento táctico.

Autor(es): Josep Solà Santesmases.
Entidades(es): Universitat Ramon Llull
Congreso: I Congreso Internacional de Deportes de Equipo
Universidade da Coruña, 7, 8 y 9 de mayo de 2009
ISBN: 978-84-613-1659-5
Palabras claves: Deporte de Equipo, Comportamiento Táctico, Convenciones deportivas, Interpretación.

Los deportes de equipo y el comportamiento táctico

Resumen

Desde el modelo teórico de campo en psicología, se establece un estudio de los deportes con entendimiento social que finalmente aborde una correcta conceptualización de los deportes de equipo y su relación con el específico comportamiento táctico. El entendimiento deportivo se presenta en relación a dos niveles funcionales –Conocimiento e Interpretación – y enfatiza el hecho de que el saber deportivo es conocimiento o interpretación interactiva entre los participantes, explicado respecto a las convenciones sociales sobre como jugar. Estas convenciones sociales no quedan definidas solo por las relaciones clásicas del Logro de un Objetivo Físico (Oposición) o de Armonización Perceptiva (Colaboración) sino que también se incluye un tercer aspecto que denominamos “Modificación de la Secuencia Motriz” (Ataque y Defensa) que significa la especificidad diferencial del saber jugar tácticamente. Se destaca, complementariamente, que la distinción que se hace entre “saber interactivo” y “saber cognoscitivo” permite también diferenciar entre saber jugar y saber sobre jugar,  respectivamente. Además, la comprensión de la táctica deportiva debe plantearse como un saber interactivo interpretativo, hecho que sólo se da en un número limitado de deportes. En el transcurso del discurso teórico, se propone también una Clasificación Funcional de los Deportes que pueda suponer una ordenación adecuada de las modalidades deportivas (especialmente los deportes de equipo), de acuerdo con las convencionalidades adaptativas y los diferentes tipos de entendimiento.

Introducción.

Aunque pudiera darse una relación unívoca entre los deportes de equipo y el comportamiento táctico, la definición clara de ambos conceptos no los vincula en todas las modalidades deportivas analizadas. Esto significa que existen deportes de equipo sin que se manifieste comportamiento táctico, y, más evidente aún, la existencia de comportamiento táctico en deportes que no son exclusivamente de equipo. Para poder afirmar dichas relaciones, se debe partir de una precisa explicación del concepto deporte de equipo y de comportamiento táctico que, además, sirven de base para una clasificación funcional de los deportes.

1. Deportes de entendimiento social.

El modelo de campo psicológico (Roca, 2009), denomina entendimiento a la construcción psíquica de la persona para adaptarse al funcionalismo convencional propio del hecho social. Concretamente, en el ámbito de la actividad física y el deporte, el entendimiento entre participantes se basa no tan solo en la tipología diferencial de las modalidades de estimulación, sino también en el ajuste temporal adecuado. La participación necesaria de diferentes sujetos en la construcción de dichas modalidades deportivas y el ajuste motor a la temporalidad adecuada, destacan el carácter nítidamente interactivo de este comportamiento. Sin embargo, es evidente que los deportes con saber interactivo, por integración funcional psicológica, comportaran la presencia de habilidades perceptivomotrices en su construcción (técnica), junto a las convenciones deportivas propias de cada modalidad.

La anterior referencia al parámetro temporal es también muy relevante, ya que permite la distinción entre el entendimiento motor y entendimiento meramente cognoscitivo. El saber interactivo propio del deporte, se diferencia claramente del saber cognoscitivo exento de temporalidad como criterio de éxito en su construcción. Esta es la distinción que se hace entre “saber interactivo” y “saber cognoscitivo” que permite también diferenciar entre saber jugar y saber sobre jugar (estrategia deportiva, teoría) y la independencia de ambos conocimientos en los participantes.

El modelo de campo entiende la sociedad como el conjunto de interrelaciones psicológicas entre sujetos para establecer convenciones: “…el proceso de establecimiento de la convención, siempre requiere la presencia de más de un organismo en interacción psíquica…” (Roca, 2009, p. 135). Es por ello que se afirma que el comportamiento psíquico es la base del comportamiento social, igual que el comportamiento biológico lo es del comportamiento psíquico. Planteamiento naturalista que permite una aproximación al comportamiento deportivo con entendimiento social que remarca las ciencias explicativas: la sociología, para la cual el saber deportivo y táctico, representa una construcción cultural que establece la forma de jugar y, la  psicología, que explica la construcción ontogenética individual en la convención deportiva.

Partiendo de esta aproximación teórica, solo pueden existir adaptaciones convencionales del comportamiento deportivo, cuando este se produce entre sujetos en relación psicológica. El diccionario define la exigencia del vínculo social entre individuos como una interacción: “Acción o influencia mutua o recíproca” (1980, p. 1022). Por otro lado, Delay y Pichot (1988), escriben:
“… para que exista un grupo, debe existir interacción entre los miembros del conjunto, es decir, que sus comportamientos se influencien recíprocamente: la acción de uno de ellos sirve de estímulo para el comportamiento del otro y, a la vez, la respuesta de este último sirve de estímulo al comportamiento del primero” (Delay y Pichot, 1988, p. 396).

Según Vander Zanden (1990), la interacción social es “un proceso dirigido a otra persona o personas, o estimulado o influido por estas” (Vander Zanden, 1990, p. 299). Bakeman i Gottman (1989), ejemplifican la conducta interactiva como una conducta social que se extiende en el tiempo, que se secuencia en cada momento. Son ejemplos la lucha entre los primates, el juego de los niños, el galanteo de los pájaros, la discusión de una pareja o el intercambio de vocalizaciones alegres entre madres e hijos.

De las anteriores reflexiones teóricas, el saber interactivo queda definido por:
a) Presencia de sujetos o grupo de sujetos: Relaciones interpersonales en el deporte.
b) Los sujetos se influencian entre ellos recíprocamente: Entenderse por convenios.  

2. Relaciones interpersonales en el deporte

Siendo indispensables las relaciones interpersonales de grupo para justificar el entendimiento interactivo, debe iniciarse un análisis de las diferentes relaciones existentes en el ámbito del deporte. Se definirán las relaciones interpersonales como las manifestaciones concretas de las interacciones entre los individuos que se entienden deportivamente, la manera particular como éstas acontecen:

Figura 1 . Relaciones interpersonales en el deporte..

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

 

El individuo solo: 1
Comportamiento deportivo del individuo exclusivamente con el entorno físico, pero sin ningún tipo de relación con otros sujetos. Por tanto, el participante no se pone de acuerdo con nadie para acceder a posibles convenciones: nadie colabora con él, nadie se opone. Realmente no existe entendimiento social cuando la adaptación es meramente física. El individuo aislado deportivo ejecuta únicamente técnica deportiva.

El individuo contra otros individuos: 1x n
Interacción de un individuo relacionándose en oposición contra otros individuos sin igualdad numérica, puesto que el individuo está solo y el número de opositores es siempre mayor. El reglamento no permite la cooperación entre los individuos actuantes, pero mantiene en igualdad la interacción para todos los participantes. Existen básicamente dos modalidades deportivas en esta relación interpersonal: Carreras individuales en calles (1´ na) i Carreras individuales libres (1´ nb).
El individuo contra otro individuo: 1x 1
Representa la interacción de un individuo relacionándose en oposición contra otro individuo. También representa el enfrentamiento en igualdad numérica individual de dos sujetos. Este tipo de relación no permite la posibilidad de crear convenciones de cooperación con nadie. La bibliografía distingue dos tipologías de deportes 1×1:

  • Deportes de Combate: Judo, Lucha grecorromana, Esgrima, Boxeo…
  • Deportes 1×1 con Implementos: Tenis, Bádminton, Tenis de mesa…

El grupo de n individuos que interactúa: n
Representa la relación de un grupo de individuos entre ellos mismos. Sólo pueden fijarse convenciones colectivas de cooperación; como grupo, funcionan estableciendo convenciones que modifican la exclusiva orientación física de sus movimientos. Destacan dos grupos diferenciados por el nivel funcional de construcción psicológica del movimiento deportivo:

  • Interacción Colectiva (na): Piragüismo y Remo colectivo, Saltos de trampolín sincronizados, y, sobretodo, los que se rigen por un guión musical como Bailes de Salón o Rítmica por Equipos.
  • Deportes grupales en la Naturaleza (nb): Paracaidismo en tandem, Vela en equipo…

 

El grupo de n individuos contra otro grupo de n individuos: n x n
Representa la relación de un grupo de individuos entre ellos mismos, de forma cooperativa, y al mismo tiempo, interactuando en oposición a otro grupo de individuos que, lógicamente también se relacionan entre ellos. Relaciones de igualdad numérica en las que participan simultáneamente, convenciones tanto de oposición como de colaboración. En las relaciones descritas anteriormente solo podía existir Oposición (1×1, 1 x n), o Colaboración (n), pero la relación interpersonal n x n representa la máxima expresión de la complejidad interactiva dentro del deporte:

  • Carreras grupales en calles (n´na): Remo, Piragüismo. Relevos de natación…
  • Carreras grupales libres (n´nb): Rafting grupal, carreras de veleros, ciclismo…
  • Deportes de Equipo (n´nc): Baloncesto, Fútbol, Balonmano, Hockey, Voleibol, Rugby… Como se aprecia, aparece el primer concepto de estudio de la presente comunicación.

3. Entenderse convencionalmente.

La segunda característica que explica el saber interactivo es que los sujetos se influencien entre ellos recíprocamente. O sea, en el ámbito de los humanos y de la actividad física, que se entiendan convencionalmente. Las convenciones deportivas determinan las diversas formas en las que puede componerse las relaciones interpersonales. Convenciones que logran la adaptación social que ultrapasa la simple habilidad perceptivomotriz, porque reordenan lo físico en un nuevo comportamiento: la técnica que se convierte en saber interactivo (integración funcional).

El saber deportivo y las diferentes relaciones interpersonales que lo sostienen se explican esencialmente por tres convenciones sociales básicas. Los practicantes las aceptan para entenderse interactivamente en el deporte. Dichas convenciones sociales se construyen necesariamente en grupo, individuos que acuerdan arbitrariamente maneras de jugar.

 

Figura 2. Convenciones deportivas bàsicas y nivel fucional de construcción psicológica.

Logro de un objetivo físico final: Oposición.

Acuerdo que establecen los deportistas para mantener su interacción en función del logro de un objetivo físico final y evidente; la consecución del mismo determina el éxito de la competición deportiva. Un objetivo físico cuantificable que finaliza el movimiento deportivo y que sirve para valorar el rendimiento. Así ocurre en una carrera de velocidad, en un enfrentamiento de judo o en un partido de fútbol, por mencionar algunos ejemplos relevantes. En el primer caso, el objetivo acordado es el de recorrer la distancia en el mínimo tiempo posible, objetivo físico evidente que determina al ganador de la interacción deportiva. Igual ocurre en otras relaciones interpersonales del deporte; en el judo, debe colocarse la espalda del oponente en el suelo, inmovilizada durante un cierto tiempo y, en el fútbol, igual que en el resto de los deportes de equipo, los jugadores interactúan para conseguir colocar la pelota en el espacio determinado por la portería, objetivo físico evidente.

Esta convención se relaciona necesariamente con el concepto clásico de la bibliografía deportiva de la OPOSICIÓN. Solo puede existir el acuerdo de luchar para conseguir un objetivo físico en el marco de una interacción en que los deportistas tengan relaciones de oposición. El concepto oposición, sin embargo, no tiene nada que ver con clasificaciones descriptivas, que diferencian entre Acción Alternada/Acción Simultanea o Espacios Separados/Espacios Compartidos. El Logro de un Objetivo Físico es independiente de la alternancia de la gestualidad técnica, y también es totalmente independiente de la estructuración que haga del espacio el reglamento. En estas modalidades deportivas (tenis, badminton, voleibol…) siempre existe un saber interactivo, que es el concepto funcional esencial para la comprensión de los deportes y no los referentes descriptivos de análisis.

 

Armonización técnica: colaboración.

Acuerdo que establecen los participantes para mantener su interacción en función de la percepción del propio movimiento (equilibrio, trayectorias, saltos, velocidad…) en un tejido grupal que determina el éxito de la competición. Así resulta en una composición de gimnasia rítmica por equipos, en una actuación de patinaje artístico por parejas o en la natación sincronizada. El saber no se concibe en función del logro de un objetivo físico; el saber consiste en la interacción fluida y coordinada de los movimientos de los participantes.

Existen modalidades deportivas donde la Armonización Técnica no se presenta aislada, sino que se presenta combinada con la anterior convención del Logro de un Objetivo Físico. En el caso de les carreras en grupo, por ejemplo, los remeros compitiendo son deportistas que acuerdan adaptar sus movimientos técnicos para la consecución de un objetivo físico determinado que es el de llegar primero o recorrer un espacio determinado en el mínimo tiempo posible, buscando la máxima eficacia en la acción conjunta. También se mezclan ambas convenciones en los Deportes de Equipo, en los que la Armonización Técnica de los jugadores es una convención necesaria y evidente para a conseguir el objetivo físico que caracteriza a cada deporte: marcar gol, encestar, hacer puntos. Siempre han representado los Deportes de Equipo el paradigma de esta convención, solo hay que tomar conciencia de su denominación, y de la necesidad de coordinación de los diversos movimientos entre jugadores.

Esta convención es relaciona necesariamente con el concepto clásico de la bibliografía deportiva de la COLABORACIÓN. Solo puede existir el acuerdo de coordinar los movimientos de todos los deportistas participantes de un grupo, cuando el conocimiento viene determinado por una relación de cooperación. Y solo desde la existencia de esta convención, se justificará la tradicional división que se realiza entre Táctica Individual y Táctica Colectiva.

Estas dos primeras convenciones deportivas destacan porque pueden encontrarse totalmente solas, cómo únicas convenciones explicativas de una determinada modalidad. Esta característica se justifica por su rigidez en la construcción psicológica del deportista que se dedica a dichas modalidades.

Modificación de la secuencia motriz: ataque y defensa.

Acuerdo que establecen los deportistas para interferirse mutuamente en la construcción de la secuencia del movimiento, mediante la propia gestualidad deportiva, de tal manera que busca romper la orientación psicológica que permite a un deportista construir su propio comportamiento. En ocasiones se ha tratado esta convención siguiendo criterios descriptivos vinculando la Modificación de la Secuencia Motriz sólo al contacto directo y físico entre deportistas rivales. Pero la Modificación de la Secuencia Motriz no puede vincularse exclusivamente al contacto, porque puede ocurrir también “a distancia”. Existe Modificación de la Secuencia Motriz en deportes como el Tenis o el Voleibol y, a pesar de ello, los deportistas no tienen contacto “directo” o físico. En las carreras en calles existe Oposición, pero el reglamento de estos deportes impide que la gestualidad deportiva de un corredor pueda interferir en la construcción motriz del rival con el propósito de crearle incertidumbre. No existe Modificación de la Secuencia, solo existe lucha por el Logro del Objetivo Físico.

Por otra parte, el Logro de un Objetivo Físico y la Armonización Técnica se presentan como convenciones invariables durante toda la acción deportiva, idénticas convenciones para todos los deportistas del mismo equipo o para los rivales (nivel funcional rígido). En cambio, la Modificación de la Secuencia Motriz, por definición, no es una convención idéntica para los rivales. Ambos oponentes pueden, simultáneamente, intentar modificar con su gestualidad deportiva las secuencias de movimiento del oponente: obligar a un jugador diestro a que bote con la mano izquierda, colocar un bloqueo, a pesar de la acción del defensor que modifica la trayectoria de desplazamiento…
La Modificación de la Secuencia Motriz presenta múltiples posibilidades de acción. En el continuo intercambio de modificaciones de gestos deportivos en beneficio propio, en esta variabilidad del juego momento a momento, se concreta el éxito del saber jugar. Esta convención diferencia a los rivales con un concepto propio: ATAQUE Y DEFENSA. Al mismo tiempo, puesto que la Modificación de la Secuencia Motriz no puede aislarse del Logro del Objetivo Físico, son indisociables, resulta que el Ataque y la Defensa representan una especificidad del Logro de un Objetivo Físico (Oposición). La idea anterior justifica que la convención cambiante Modificación de la Secuencia Motriz nunca se puede dar como una convención única de una interacción deportiva; siempre necesita la vinculación a la rigidez de la Oposición.

El Ataque y la Defensa integran la lucha por un objetivo físico evidente (oposición), pero no necesariamente la interrelación motriz de sujetos con tal de conseguirlo (colaboración). Y, además, permite superar el concepto descriptivo que diferencia, en los Deportes de Equipo, quién Ataca y quién Defiende en función de quién tiene la posesión de la pelota, puesto que en el judo, por ejemplo, también se habla con propiedad de ataque y de defensa.

4. Entendimiento deportivo como fin y entendimiento deportivo como medio.

El análisis de las convenciones sociales rígidas en la construcción de las diferentes modalidades deportivas, permite una clara diferenciación del objetivo interactivo:

Entendimiento deportivo como fin.

Cuando el entendimiento entre sujetos se centra en la coordinación de grupo como objetivo deportivo. La finalidad deportiva es la propia interacción social y se centra en el DURANTE de la construcción. En el entendimiento como fin, donde la misma secuencia es el objetivo, la valoración del rendimiento deportivo es más subjetiva y se traslada a jueces externos observadores: Gimnasia rítmica o Natación sincronizada. La finalidad es la coordinación de las propias secuencias de los deportistas. Por lo tanto, la Armonización Técnica o colaboración determina estas interacciones deportivas para la coordinación de movimiento (equilibrio, impulso, salto…) en un tejido grupal.

Entendimiento deportivo como medio.

Cuando la interacción entre sujetos se construye para conseguir un objetivo físico final concreto. La finalidad no es exclusivamente la propia coordinación de grupo; ésta se convierte en un medio para el Logro de un Objetivo Físico que se presenta al FINAL de la secuencia deportiva. La objetividad de éste permite la cuantificación del rendimiento como, por ejemplo, la jugada de un equipo para marcar gol, encestar, o un ensayo en rugby. Este entendimiento admite que las secuencias o jugadas para conseguir el objetivo puedan ser muy correctas, pero que no se concreten en el objetivo deseado.

La convención del Logro de un Objetivo Físico (Oposición) es la que determina el entendimiento como medio: el movimiento de los sujetos depende de la consecución de un objetivo físico añadido a la propia coordinación de grupo. Al mismo tiempo, al no existir la convención Modificación de la Secuencia de Movimiento sin que ésta se vincule a la lucha por el Logro de Objetivo, se llega a la conclusión de que la convención interpretativa siempre es un entendimiento como medio.

Figura 3. Relaciones Interpersonales, Convenciones deportivas y nivel fucional

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

5. Comportamiento táctico: interpretación deportiva.

La información presentada reúne los conceptos necesarios para una definición funcional de la Táctica Deportiva como entendimiento como medio e interpretativo, según la siguiente fórmula y observaciones:

TÁCTICA = Logro de un Objetivo Físico + Modificación de la Secuencia Motriz

Por ser el comportamiento táctico un entendimiento como medio, implica:

  1. Presencia del Logro de un Objetivo Físico definitorio del entendimiento social como medio, hecho que implica necesariamente la presencia de la Oposición.
  2. Ausencia de la Armonización Técnica, que comporta que la Táctica no se explique por la colaboración entre sujetos.

Por ser el comportamiento táctico un entendimiento interpretativo, implica la presencia obligada de la convención Modificación de la Secuencia Motriz; la táctica es en esencia Ataque y Defensa, patrimonio de les Carreras Libres y, sobre todo, de los deportes con Relaciones Interpersonales 1×1 y de los Deportes de Equipo.

De esta forma, la TÁCTICA DEPORTIVA es un entendimiento deportivo con Oposición entre sujetos que utilizan secuencias en Ataque y en Defensa encaminadas al logro de un objetivo físico final. La Táctica Deportiva es un entendimiento deportivo diferencial porque sólo el entendimiento interpretativo es comportamiento táctico. Conclusión teórica que, además,  justifica una Clasificación Funcional de los Deportes:

Figura 4. Clasificación funcional de los deportes con entendimiento social

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

 

Bibliografía

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Vander Zanden, J.W. (1990). Manual de Psicología Social. (3ª ed). Barcelona Paidós Básica.

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