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6 sep 2007

Niveles de autodeterminación en deportistas extremeños en edad escolar

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El contexto social, puede apoyar o puede frustrar las tendencias naturales hacia el compromiso activo y el crecimiento psicológico. De esta manera, la dialéctica entre el organismo activo y el contexto social es la base de la teoría en la que centraremos nuestro...
 
Autor(es): Dr. Tomás García Calvo ,Pedro Antonio Sánchez Miguel,Dra. Ruth Jiménez Castuera,Estefanía Martín Clemente
Entidades(es):Facultad de Ciencias del Deporte. Universidad de Extremadura ,Doctorando en la Facultad de Ciencias del Deporte. Universidad de Extremadura, Facultad de Ciencias del Deporte. Universidad de Extremadura ,Doctorando en la Facultad de Ciencias del Deporte. Universidad de Extremadura
Congreso: VII Congreso Internacional sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
Pontevedra: 6-9 de Septiembre de 2007
ISBN: 978-84-611-8417-0
Palabras claves: autodeterminación, deporte, edad, escuela

INTRODUCCIÓN.

El contexto social, puede apoyar o puede frustrar las tendencias naturales hacia el compromiso activo y el crecimiento psicológico. De esta manera, la dialéctica entre el organismo activo y el contexto social es la base de la teoría en la que centraremos nuestro trabajo para predecir el comportamiento, experiencia y desarrollo de la motivación en jóvenes deportistas: la Teoría de la Autodeterminación (SDT: Self-Determination Theory), expuesta por Deci y Ryan, (1985), Ryan y Deci, (2000). Estos autores presentan la Teoría de la Autodeterminación como una macroteoría, formada por cuatro teorías que tratan de explicar el funcionamiento y desarrollo de la motivación en los seres humanos en contextos sociales. La teoría se centra en el grado en que las conductas humanas son volitivas o autodeterminadas. De esta forma, la Teoría de la Autodeterminación asume que las personas son organismos activos, con tendencias innatas hacia el crecimiento y desarrollo psicológico, que se esfuerzan por dominar los desafíos e integrar sus experiencias en un sentido coherente. Esta tendencia humana natural no opera automáticamente, sino que requiere nutrimentos continuados y apoyos del ambiente social para funcionar eficazmente. Este apoyo del ambiente social para el desarrollo y funcionamiento saludable son las necesidades psicológicas básicas, que son innatas, universales y esenciales para la salud y bienestar. En función del grado de consecución de estas necesidades, el nivel de autodeterminación que posea la motivación del sujeto variará. Estas tres necesidades básicas son la Autonomía, la Habilidad Percibida y la Relación con los demás, y de la satisfacción con el cumplimiento de estas variables va a depender el grado y tipo de motivación que se posea en un contexto o situación determinada. Como hemos señalado, la Teoría de la Autodeterminación está compuesta por cuatro mini-teorías. Cada mini-teoría fue desarrollada para explicar una parte de los diferentes postulados que plantea este marco teórico y el conjunto de ellas facilitan la comprensión de la teoría que nos ocupa. A continuación vamos a explicar brevemente cada una de ellas:

  1. La Teoría de Evaluación Cognitiva, (Deci, 1975; Deci y Ryan, 1985; Ryan, 1982). Esta teoría estudia los efectos de los acontecimientos externos sobre la motivación intrínseca, y como el uso de recompensas extrínsecas disminuyen este tipo de motivación, por lo que también explica la forma en que las personas se relacionan con las recompensas externas. En 1971, Deci comprobó que la persistencia en la realización de juegos por parte de unos niños, disminuía cuando se les administraba una recompensa por participar en el juego. Así pues, esta mini-teoría analiza principalmente la motivación intrínseca, exponiendo que las tres necesidades básicas que hemos comentado anteriormente, influyen de manera importante en la intrinsicidad de la motivación, siendo mayor ésta, cuanto más elevada sea la satisfacción con la consecución de las tres necesidades dentro del contexto en el que se encuentre una persona (deporte, educación, trabajo…).
  2. La Teoría de la Integración Organìsmica. Con esta segunda subteoría, se establece que la motivación es un continuo con diferentes niveles de autodeterminación, que vienen estipulados por los distintos tipos de motivación que establece la teoría.

Según esto, la motivación se divide en tres grandes bloques. El primero es la motivación intrínseca, que hace referencia a los motivos de práctica relacionados con la actividad o tarea que se realiza y que son propios del desarrollo de la propia actividad. Supone el compromiso de un sujeto con una actividad por el placer y el disfrute que le produce y por tanto, la actividad es un fin en sí misma (Deci, 1975; Deci y Ryan, 1985). Así pues, se caracteriza por un locus interno de causalidad y un interés y satisfacción inherente a la propia actividad. El segundo gran constructo es la motivación extrínseca, que se basa en los motivos de práctica ajenos a la propia actividad, siendo por tanto una motivación externa a la tarea que se está desarrollando. El tercer componente motivacional es denominado “Amotivation” y nosotros vamos a traducir como Amotivación. Esta última dimensión hace referencia a la falta de motivación para desarrollar una tarea o actividad en un contexto determinado. La Amotivación puede ocurrir cuando un individuo no percibe contingencias entre su comportamiento y las consecuencias del mismo, existe falta de habilidad percibida y/o existe la creencia de que la actividad que se realiza no es importante o interesante (Ntoumanis, Pensgaard, Martin, y Pipe, 2004).

  1. La Teoría de la Orientación de Causalidad. Expone la posibilidad de que los individuos asuman diferencias individuales en sus comportamientos, variando la causa de estas diferencias en función de la lectura que realice la persona y de dónde se encuentre el “Locus de Causalidad”. Así, por tanto, en la realización de una misma actividad por un grupo de personas, existirán diferentes causas que serán los motores personales para la realización de esa tarea, siendo estos motivos más internos o externos en función de los procesos reguladores y de la internalización del locus de causalidad. Además, estos motivos se diferenciarán principalmente en el lugar donde se encuentran, pudiendo ser interno (en el caso principalmente de la motivación intrínseca), externo (en los tipos menos autodeterminados de motivación extrínseca) o impersonal (en la amotivación).
  2. Teoría de la Necesidad. Según Deci y Ryan (1985), tal y como hemos comentado con anterioridad, el nivel de autodeterminación que establece la teoría, se basa fundamentalmente en la percepción del nivel de satisfacción con las tres necesidades básicas que establece el marco conceptual: necesidad de competencia, autonomía y afiliación. Estos tres mediadores diferenciarán el tipo de motivación que las personas poseen. A pesar de que en un principio la motivación intrínseca pueda resultar fundamental, se ha comprobado que existen diferentes formas de motivación extrínseca, relacionadas con la importancia y percepción de los mediadores, que también facilitan y desarrollan determinados comportamientos en contextos determinados, siendo una alternativa o un complemento a la motivación intrínseca (Deci y Ryan, 2000). La falta de motivación y los menores niveles de autodeterminación se hacen más patente a medida que se tiene mayor edad, encontrando esto en diversos trabajos (Gonzalez-Cutre, 2006; Ntoumanis, 2005). Postulamos que esto puede ser debido a la dificultad para satisfacer las tres necesidades básicas en el deporte a medida que va aumentando el nivel competitivo y que van apareciendo otro tipo de actividades más atrayentes para los jóvenes.

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METODOLOGÍA

Muestra

La muestra está compuesta por 462 futbolistas federados de la Comunidad Autónoma de Extremadura, de género masculino, y con edades comprendidas entre los 13 y los 19 años. La media de edad es de 14,9 años y su desviación típica es de 1,8. Todos los jugadores que formaban parte de la muestra, formaban parte de equipos de fútbol federados que jugaban en la liga regional, poseyendo cada sujeto una ficha federativa con sus datos. Para seleccionar la muestra hemos utilizado una selección de casos por muestreo aleatorio por conglomerados (Rodríguez, 1991) con un intervalo de confianza del 95%.

Procedimiento

Para llevar a cabo la recogida de datos se informó a los implicados y se solicitó permiso a entrenadores y padres, aclarándoles todas las dudas que pudieran aparecer con nuestro trabajo y exponiéndoles los objetivos de nuestra investigación y cuál iba a ser la utilización de los resultados. La obtención de datos se produjo durante los meses de Enero a Abril de 2004, ya que consideramos que estas fechas eran la más adecuadas para conseguir detalles más propicios para los objetivos de nuestro trabajo. El investigador estaba siempre presente en la recogida de datos.

Instrumentos

Tipos de Motivación en la práctica deportiva: Para valorar las distintas posibilidades de motivación de los deportistas implicados en nuestra investigación, se utilizó una versión traducida al castellano de la Sport Motivation Scale (SMS: Pelletier, Fortier, Vallerand, Tudson, Brière y Blais, 1995). El cuestionario se compone de 28 ítems divididos en 7 factores, apareciendo 4 ítems por factor. De estos 7 factores, 3 se corresponden con aspectos relacionados con la Motivación Intrínseca. Otros 3 factores de este cuestionario, hacen referencia a los componentes de la Motivación Extrínseca (Motivación Identificada, Introyectada y Externa). El último factor de la escala está formado por ítems que valoran la Amotivación de los jugadores. Este instrumento ha sido validado con diferentes muestras y culturas, mostrando una buena fiabilidad y validez tanto en inglés (Pelletier y cols, 2001), como en castellano (Moreno y cols, 2006).

RESULTADOS

En este apartado nos centraremos en analizar los principales resultados obtenidos tras analizar las variables que componen nuestra investigación. En primer lugar vamos a realizar un análisis descriptivo, comprobando la asimetría y curtosis de los factores obtenidos con las herramientas utilizadas, ya que el análisis factorial y el de fiabilidad fueron adecuados. En los resultados descriptivos, podemos observar que las medias de los factores de la motivación intrínseca son bastante elevadas y los dos factores con mayor autodeterminación de la motivación extrínseca son moderadamente altas y por último, la media de la amotivación y de la motivación extrínseca externa es muy bajas.

Tabla 1. Media, desviación típica, asimetría y curtosis de las variables que componen nuestra investigación.

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Dado que en nuestra investigación hemos utilizado algunas variables categóricas y que en las hipótesis hemos planteado la posibilidad de que existan diferencias significativas en función de esas categorías, decidimos realizar un análisis de varianza a partir de estas variables (Categorías de juego y Club del jugador) y el perfil motivacional para obtener mayor riqueza en la interpretación de los resultados. A continuación exponemos el análisis de varianza MANOVA, de las variables categóricas que acabamos de comentar. En ésta última variable, la prueba confirma que no existen diferencias en función del club al que pertenecen, por lo que podemos afirmar que hemos conseguido una muestra bastante homogénea, a pesar de la dificultad de conseguir esto por el diseño de nuestra investigación. Respecto a la “Categoría de Juego”, el estadístico Lambda de Wilks aparece como moderadamente bajo, con un valor cercano a .50 y su significación se encuentra por debajo de .05 (p=.01). Esto quiere decir que existen diferencias significativas entre las tres categorías en las que se encuadra la muestra de la investigación.

Tabla 2. Estadísticos y Significación de los contrastes multivariados con las variables “Club” y “Categoría”.

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En la tabla 3 se observan las medias de cada una de las categorías de juego que conformaban la muestra, así como la media cuadrática, el valor de la prueba F y el estadístico “p” para comprobar la significación de las diferencias existentes entre las variables que incluimos en el análisis de varianza. En ella destacamos que los jugadores de categoría cadete son los que poseen mayores valores en patrones de comportamiento desadaptativos, como refleja la mayor Amotivación que poseen por la práctica deportiva.

Tabla 3. Resultados obtenidos en el análisis de varianza de la variable Categoría de Juego.

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DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Los resultados obtenidos en nuestro estudio nos pueden indicar una serie de aspectos que consideramos interesantes. En éstos, observamos como los jugadores de categoría cadete poseen los niveles más altos de amotivación. Esta variable consigue predecir positivamente el abandono y la realización de actos antisociales, mientras que predice negativamente el poseer un perfil atribucional adaptativo. Por el contrario, la Motivación Intrínseca pronostica positivamente la realización de atribuciones adaptativas y la Motivación Extrínseca predice positivamente la realización de actos antisociales. De esta manera, podemos señalar que son numerosos los autores que han planteado la existencia de una clara relación entre las Orientaciones motivacionales y los diferentes tipos o niveles de motivación (Duda, 2001; Duda y Hall, 2001; Ntoumanis, 2001; Deci y Ryan, 2000; Vallerand y Rousseau, 2001). Estos postulados parten de la lógica conceptual y de evidencias empíricas que demuestran una alta relación positiva entre la Orientación a la Tarea (asociado a patrones afectivos y conductuales más positivos) y mayores niveles de autodeterminación (motivación más intrínseca), y de la Orientación al Ego con niveles inferiores de autodeterminación (motivación más extrínseca y amotivación). Por lo tanto, la mayor amotivación por parte de los jugadores cadetes puede llegar a conducir a que éstos posean una mayor orientación al Ego (asociado a patrones menos adaptativos). En relación con lo comentado anteriormente, en los últimos años se han investigado los comportamientos prosociales y antisociales más extensivamente, considerando que la Teoría de la Autodeterminación puede ser un buen marco para este estudio. Así, en diversos trabajos se ha encontrado que los tipos de motivación pueden predecir consecuencias de este estilo (Vallerand, Deshaies, Cuerrier, Brière y Pelletier, 1996). En este sentido, Vallerand y Losier (1994) consideran que la motivación más autodeterminada es fundamental para una mayor aparición de comportamientos deportivos. En los resultados de su estudio indicaron que los atletas que estaban motivados más intrínsecamente, poseyendo placer y autonomía hacia la participación deportiva, mostraban mas comportamientos prosociales, sucediendo lo contrario con atletas poco autodeterminados. En otros trabajos, bajos niveles de autodeterminación y altas puntuaciones en Amotivación, se asocian a actos antisociales y agresivos, encontrándose esto en diversos trabajos (Chantal y Vallerand, 2000; Seguin, Pelletier, y Hunsley, 1999). Por el contrario, en diferentes estudios se ha comprobado que a mayores niveles de autodeterminación, mas comportamientos de fair play y prosociales aparecen (Blais, Sabourin, Boucher, y Vallerand, 1990). En esta línea, Chantal, Robin, Vernat y Bernache-Assollant (2005), llevaron a cabo un trabajo en el que trataron de comprobar la importancia de la teoría de la autodeterminación para predecir y valorar aspectos prosociales y antisociales en el deporte. Estos autores comprobaron que los mayores índices de autodeterminación se asociaban positivamente a comportamientos de fair play y negativamente a conductas agresivas reactivas, corroborando lo postulado en otros trabajos. Finalmente, nos gustaría resaltar la importancia que tiene el conocer la motivación de los jóvenes futbolistas en el contexto de la Educación Física y el Deporte. A través de ese conocimiento podemos modificar aspectos relacionados con la enseñanza de la práctica deportiva con el objetivo de mejorar la satisfacción de los practicantes.

BIBLIOGRAFÍA

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  • Vallerand, R. J., y Losier, G.F. (1994). Self-determined motivation and sportsmanship orientations: An assessment of their temporal relationship. Journal of Sport y Exercise Psychology, 16, 229-245.
  • Vallerand, R. J., y Rousseau, F. L. (2001). Intrinsic and extrinsic motivation in sport and exercise: A review using the hierarchical model of intrinsic and extrinsic motivation. In R. N. Singer, H. A. Hausenblas, y C. M. Janelle (Eds.), Handbook of sport psychology (pp. 389-416). New York: Wiley.

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