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23 sep 2006

Nuevas perspectivas de entrenamiento de la preparación física en el fútbol: una propuesta práctica para la mejora de la resistencia aeróbica

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Estudios recientes sugieren que la aplicación de sesiones de entrenamientos orientadas a la mejora de la condición física específica del futbolista, las cuales utilizan juegos reducidos basados en las características intrínsecas del fútbol, son igualmente eficaces que otros tipos de entrenamientos más genéricos

Autor(es): Moisés de Hoyo Lora; Santiago Romero Granados, Luís Carrasco Páez; Borja Sañudo Corrales
Entidades(es): Departamento de Educación Física y Deporte Grupo de Investigación HUM-507: “Educación Física, Salud y Deporte”. Universidad de Sevilla
Congreso: II Congreso Internacional de Deportes de Equipo
Pontevedra: 21-23 de Septiembre de 2006
ISBN: 978-84-613-1659-5
Palabras claves: Fútbol; Frecuencia Cardiaca Máxima; Entrenamiento Integrado, resistencia aeróbica. Football, Heart rate, Integrated training, Aerobic endurance

RESUMEN

Estudios recientes sugieren que la aplicación de sesiones de entrenamientos orientadas a la mejora de la condición física específica del futbolista, las cuales utilizan juegos reducidos basados en las características intrínsecas del fútbol, son igualmente eficaces que otros tipos de entrenamientos más genéricos. En el presente estudio se han plateado dos situaciones de juego reducido, siendo en una el principal objetivo mantener la posesión del balón y en la otra conseguir realizar un pase a través de una línea de fondo. Se analizó en cada una de ellas la frecuencia cardiaca media (FCmed) respecto a la máxima (FCmáx) medida en test de Course Navette y el tanto por ciento del tiempo total en el que los jugadores se encontraban en cada una de las franjas de frecuencia cardiaca (FC) propuestas. Los resultados mostraron para la variante defensor del primer ejercicio (EJ1V1) una FCmed correspondiente al 87,74± 5,20% de la FCmáx, estando los jugadores aproximadamente en un 91,50 % del tiempo de trabajo por encima del 85% de la FCmáx (UAn). Respecto a la variante de atacante en este mismo ejercicio (EJ1V2), la FCmed representó un 86,77 ± 4,59% de FCmáx individual, siendo el tiempo medio por encima del UAn superior al 91,50% del total. Para el ejercicio 2 (EJ2) la FCmed de los jugadores analizados se elevó hasta un 90,13 ± 4,01%, representando un tiempo total por encima del UAn del 94%. La principal conclusión del presente estudio es que la utilización de juegos reducidos permite mantener una intensidad similar a la conseguida con un entrenamiento genérico de carrera, siendo necesario como única adaptación el incremento en el tiempo total de cada ejercicio.

ABSTRACT.

Specific physical fitness sessions based on small court games have been suggested to be equally effective than the traditional ones. The present study aims to compare two different game situations, being the main aim in the first one to keep the possession of the ball and in the other one to get a pass on the end line. Mean heart rate (HRmean) regarding the maximal one (HRmax) measured with Course Navette test and the time percentage on each of the different HR stages proposed were analysed. The results shown for the defender on the first game (EJ1V1) a HRmean close to 87.74 ± 5.20% of the HRmax, although more than 90% of the time were above the 85% of the HRmax (UAn). Regarding the striker in this game (EJ1V2), HRmean reach 86.77 ± 4.59% of the HRmax while the time above the UAn was greater than 91.50%. In the second game, players reach a HRmean of 90.13 ± 4.01%, being the time percentage above the UAn close to 94%. It can be concluded that this kind of games may let the pe ople keep the intensity close to the one reached with the traditional race training, taking into account the adaptation of the game duration.

INTRODUCCIÓN

Durante un partido de fútbol, la mayoría de la provisión de energía deriva del sistema de energía aeróbica. Los estudios muestran que el 90% de la energía proviene del sistema aeróbico (Bangsbo, 1994). Además, durante los 90 min que dura un encuentro los jugadores corren aproximadamente 10 km (Bangsbo, Norregaard y Thorsoe, 1991; Helgerud et al, 2001) a una intensidad que ronda el 80-90% de la frecuencia cardiaca máxima (FCmáx) (Bangsbo, 1994, Helgerud et al, 2001; Reilly y Ball, 1984). La planificación de sesiones de entrenamiento orientadas a la mejora del rendimiento aeróbico es, por lo tanto, importante, ya que el sistema de transporte de oxígeno sustenta la capacidad para jugar un partido (Bangsbo, 1993) y para recuperarse tras periodos cortos de ejercicio de alta intensidad (Tomlin y Wenger, 2001). El entrenamiento de la resistencia aeróbica está relacionado con varios elementos, entre los más importantes: el consumo máximo de oxígeno (VO2máx), el umbral de lactato (UAn) (Pate y Kriska, 1984). El VO2máx se define como el mayor consumo de oxígeno durante un ejercicio dinámico que implique a los grandes grupos musculares (Wagner, 1996), mientras que el UAn se entiende como la mayor intensidad de ejercicio, de frecuencia cardiaca (FC) y de consumo de oxígeno (VO2), al realizar un ejercicio dinámico que implique a los grandes grupos musculares, en el que la producción y aclarado de lactato se producen al mismo tiempo (Helgerud, Ingjer y Stromme, 1990). La relación entre el VO2máx y la distancia recorrida o el número de spirnts en un partido ha sido demostrada en diversos estudios (Hoff y Helgerud, 2004). Igualmente, son varios los estudios que han mostrado una relación directa entre el VO2máx y el nivel del equipo, de forma que los jugadores de los equipos mejores clasificados presentaban mayores valores de éste (Apor, 1988; Wisloff, Helgerud y Hoff, 1998). De ahí que el entrenamiento aeróbico sea importante en el fútbol (Impellizeri et al, 2006). Debido a que la capacidad aeróbica en los jugadores de fútbol está influenciada por la técnica y la táctica, en los últimos tiempos, el entrenamiento de esta cualidad ha pasado de tener una orientación puramente atlética hacia una visión propiamente futbolística, y esto debido a la introducción progresiva de una metodología integradora que promueve la mejora de las capacidades condicionales a través de sesiones específicas en las que la técnica y / o táctica están íntimamente relacionadas con la mejora de la condición física del futbolista (Silva, 2005; Chamari et al, 2005). Para el entrenamiento de resistencia en fútbol se recomiendan intervalos de 3-8 min a un 90-95% de la frecuencia cardiaca máxima (FCmáx) ya que mejora tanto la capacidad aeróbica como el rendimiento en fútbol (Hoff y Helgerud, 2004). En este sentido son diversos los estudios que se han realizado con jugadores de fútbol utilizando dicha franja de FC con diferentes tipos de entrenamientos, desde juegos reducidos, pasando por circuitos físico-técnicos hasta trabajos interválicos de carrera (McMillan et al, 2005, Helgerud et al, 2001, 2002; Impellizzeri, 2006). El objetivo fundamental del estudio es conocer si una propuesta de juegos planteada tiene la intensidad adecuada para conseguir una mejora del VO2máx, valorando el tiempo en el que los jugadores analizados se encuentran en una franja de FC óptima para la consecución de dicho objetivo.

MATERIAL Y MÉTODO

Sujetos: Para la realización del estudio se registro la frecuencia cardiaca de cinco jugadores de fútbol de categoría amateur del equipo del A.D. San José militante en la 1ª Andaluza, los cuales fueron elegidos aleatoriamente entre el total de los jugadores pertenecientes a la plantilla. La muestra presentó una edad media de 20,25 ± 1,09 años, un peso medio de 73,13 ± 4,69 kg, una altura de 179,75 ± 7,08 cm. y un porcentaje graso de 11,40 ± 2,97% (TABLA 1).

Procedimiento: Recientes estudios muestran como la monitorización de la FC es un indicador válido para conocer la intensidad de los ejercicios de fútbol (Hoff et al, 2002). En nuestro caso todos los registros fueron obtenidos a través del sistema de telemetría cardiaca Hosand®TM200 (Hosand,Italia). Se establecieron cinco zonas de FC relacionadas con diferentes niveles de intensidad. Así, en la zona 1 se registraban los valores situados entre el 65-75% de la FCmáx, en la zona 2 los valores entre el 75-80%, en la 3 entre el 80-85%, en la 4 entre el 85-90% y en la 5 entre el 90-100%. Previamente a la realización del estudio los jugadores fueron sometidos a un test de Course Navette con objeto de conocer su FCmáx y el VO2máx estimado (Leger y Lambert, 1982). Los datos correspondientes a éste se pueden observar en la TABLA 1. Posteriormente todos los jugadores participaron en los dos ejercicios propuestos para la mejora del UAn y el VO2máx. En el ejercicio 1 (EJ1) se realizó un juego de posesión-recuperación 6 x 6 en un campo de 40 x 30 m, manteniendo el rol de defensor (EJ1V1) o de atacante (EJ1V2) durante los 4 min de duración del mismo. En el ejercicio 2 (EJ2) se jugó un partido 6 x 6 en un campo de 40 x 30 m durante 6 min, teniéndose que dar un pase controlado tras la línea de fondo para conseguir un gol. Previamente a la ejecución del trabajo se realizó un estudio piloto con objeto de conocer la estructura que tenían que tener los ejercicios para conseguir una intensidad moderada – alta. TABLA 1: DATOS DESCRIPTIVOS DE LA MUESTRA

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

Análisis estadístico: Una vez efectuadas las mediciones correspondientes se procedió a realizar el análisis estadístico. Los datos fueron analizados con el software SPSS 13.0 for Windows. Se calcularon los valores medios de FC en cada ejercicio, el porcentaje de esta FC respecto a la máxima registrada y el tiempo que los jugadores estuvieron en las diferentes franjas presentadas, con su correspondiente porcentaje respecto al total.

RESULTADOS

A continuación mostramos los resultados más relevantes que se han obtenido en el presente estudio. El análisis de la FC en la variante de defensor del EJ1 mostró un valor medio para ésta de 170,08 ± 13,02 ppm, suponiendo esto que los jugadores estuvieron trabajando a un 87,74 ± 5,20% de la FCmáx. Respecto a la variante de atacante en este mismo ejercicio, el valor medio de la frecuencia cardiaca se situó en las 168,24 ± 12,68 ppm, representando un porcentaje respecto a la FCmáx individual del 86,77 ± 4,59%. Para el EJ2 la FCmed de los jugadores analizados fue de 175,55 ± 11,1 ppm, significando esto un trabajo al 90,13 ± 4,01 % (TABLA 2). TABLA 2: VALORES DE FC OBTENIDOS EN LOS DIFERENTES EJERCICIOS

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

Atendiendo a las franjas de frecuencias establecidas, los resultados muestran tanto para la variante defensor como para la atacante del EJ1 como aproximadamente en un 91,50 % del tiempo de trabajo los jugadores se situaban por encima del valor teórico del umbral anaeróbico (85%FCmáx), mientras que en el EJ2 el tiempo medio por encima de dicho umbral fue superior al 94%. Los valores relativos al tiempo y al porcentaje del mismo en cada una de las franjas establecidas se pueden observar en la TABLA 3 y en el GRÁFICO 1. TABLA 3: TIEMPOS Y PORCENTAJES EN CADA UNA DE LAS FRANJAS DE FRECUENCIA CARDIACA

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

GRÁFICO 1: PORCENTAJES DEL TIEMPO TOTAL EN CADA UNA DE LAS FRANJAS DE FRECUENCIA CARDIACA ESTABLECIDAS

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

GRÁFICO 2: REGISTRO DE FRECUENCIA CARDICA DE UN JUGADOR

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

DISCUSIÓN

Frecuentemente, en los deportes de equipo los deportistas son preparados mediante entrenamientos encaminados al desarrollo de la resistencia, con el propósito de aumentar la recuperación metabólica, e incluso el éxito del entrenamiento es evaluado, a menudo, mediante cambios en el VO2máx (Cooke, Petersen y Quinney, 1997). Según, Tomlin y Wenger (2001), los resultados de la mayoría de los estudios que examinan la recuperación energética y el VO2máx parecen sugerir que un entrenamiento de resistencia y/o un elevado VO2máx producen como resultado un incremento en la capacidad de recuperación de energía durante la realización de esfuerzos intermitentes de alta intensidad. Sin embargo, Hoffman et al. (1999) indican que las conclusiones de su estudio eran incapaces de sostener la creencia de que una mayor capacidad aeróbica supone un mejor potencial de recuperación. Diversos estudios han mostrado una reducción en la distancia cubierta, la presencia de más trabajo a baja intensidad que a alta intensidad, una reducción de la FC y de la glucosa en sangre y un aumento de la concentración de lactato en la segunda parte en comparación con la primera, lo que demuestra un menor nivel de actividad (Ekblom, 1986; Tumilty, 1993), no estando clara cual puede ser la causa. Igualmente, durante un partido de fútbol los jugadores recorren aproximadamente una 10 – 12Km (Bangsbo, 1991; Di Salvo et al, 2007) con una intensidad media que se sitúa en torno al 80-90% de la FCmáx (Bangsbo, 1994; Reilly, 1990), siendo por tanto fundamental el metabolismo aeróbico. Además, los jugadores que tienen un nivel elevado de VO2máx también realizan un mayor número de sprints y esfuerzos de alta intensidad presentes en un partido de fútbol (Hoff, 2005). Por tanto parece obvio que el entrenamiento aeróbico, orientado a la mejora del UAn y/o el VO2máx es importante en el fútbol. En este sentido, Helgerud et al (2001) realizaron una intervención utilizando un entrenamiento interválico inespecífico de carrera de 4 x 4 min al 90-95% de la FCmax con los miembros de dos equipos de élite noruegos. Los entrenamientos específicos se realizaron 3 veces en semana durante 8 semanas. El grupo control realizó entrenamiento técnico específico de fútbol. Los resultados mostraron un incremento del VO2máx de 6 ml · kg -1 en el grupo experimental, mientras que en el grupo control mostró un incremento mínimo de 1 ml · kg -1. Igualmente la distancia recorrida durante un partido se incrementó en 1700 m, el número de contactos con el balón se aumentó un 24% y los sprints un 100%. Similares resultados encontraron Helgerud, Kemi y Hoff (2003) con jugadores de un equipo participante en la Champions League. En nuestro caso el EJ2 mostró un porcentaje de trabajo medio respecto a la FCmáx dentro del margen establecido por estos autores como óptimo para la mejora del VO2máx (90,13% FCmáx) Según Pate y Kriska (1984) el entrenamiento que se encuadra entre el 85-90% de la FCmáx permite una mejora del UAn. En este sentido los EJ1V1 y EJ1V2 son adecuados para este propósito. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que en el primer caso el 30,90% y en el segundo 30,35% del tiempo total del ejercicio, los sujetos estuvieron trabajando por encima del 90% de la FCmáx, por lo que con la duración adecuada pueden ser óptimos para la mejora del VO2máx. Por su parte, Impellizzeri et al (2006) compararon los efectos de un entrenamiento específico basado en juegos reducidos con los producidos por un entrenamiento aeróbico genérico de tipo interválico. En el primer caso el entrenamiento se basó en juegos que iban desde el 3 vs. 3 hasta el 5 vs. 5 con porteros y diferentes dimensiones. En el caso del entrenamiento interválico se realizaron 4 series de 4 min al 90-95% de la FCmáx con 3 min de descanso, realizado 2 veces a la semana. Los resultados mostraron una mejora significativa del rendimiento aeróbico en ambos casos, sobre todo tras 4 semanas de entrenamiento. Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas entre los grupos en cuanto al VO2máx, la FCmáx, el resultado en el test de resistencia, las distancias recorridas a diferentes intensidades y el tiempo en las diferentes franjas de FC durante un partido. En la misma línea, Little y Williams (2006) evaluaron la FCmed y el %FCmáx de situaciones de juego reducido desde el 2 vs. 2 hasta el 8 vs. 8. Los resultados mostraron una variación de la FC entre el 87,5 % (6 vs. 6) y el 90,8 % (2 vs. 2) de la FCmáx, reduciéndose la intensidad de trabajo conforme se incrementaba el número de jugadores.

CONCLUSIONES

Los resultados del presente estudio nos permiten afirmar que un entrenamiento bien planificado y basado en el juego puede ser igual de útil para mejorar el rendimiento aeróbico que un entrenamiento organizado únicamente a través de carreras. Es difícil que con este tipo de actividades se mantenga la FC en la franja idónea durante el total de la duración del ejercicio, siendo necesario introducir balones rápidamente cuando estos salgan de los límites marcados y alentar a los jugadores para mantener una intensidad elevada, lo cual no ocurre con un trabajo específico de carrera. A la hora de planificar estos juegos es necesario saber durante cuanto tiempo del total estamos trabajando con la intensidad deseada, para así incrementar la duración del mismo, de manera que consigamos un tiempo de trabajo óptimo. En este sentido la monitorización de la FC puede ser una herramienta muy útil para controlar la intensidad de los diferentes tipos de entrenamientos que realicemos. Por último, hay que tener en cuenta que los resultados obtenidos son específicos para los jugadores propuestos, pudiéndose obtener diferentes registros en la FC en función de la historia de entrenamiento de los jugadores utilizados y, en consecuencia, su aplicación puede no ser transferible a ciertos grupos. Igualmente, la reproducción de estos ejercicios con la misma finalidad requiere que las condiciones de uso sean similares a las presentadas, siendo necesario el registro de la FC si realmente queremos asegurarnos que estamos trabajando dentro de los márgenes propuestos.

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