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1 jun 2011

Suplementos – ¿Pueden hacer al deportista que “dé positivo”?

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Continuamos la serie de informes y artículos que asistan a deportistas y entrenadores de todo lo deben saber sobre los alimentos deportivos, suplementos y otros ergogénicos. Artículo indispensable para todo deportista que compita a cualquier nivel, desde……


Autor: Australian Sports Comission y Adaptado por David Arjona Pérez

Viene del ejemplar n°21. página 3 – 9

Los deportistas que consumen suplementos cada vez están más preocupaos por la posibilidad de dar positivo en un control antidoping. Se ha especulado que el resultado positivo de algunos deportistas de reconocido prestigio se debe a la ingesta de suplementos alimenticios y alimentos especiales para deportistas y no al deliberado consumo de sustancias prohibidas.

Esta especulación ha sido bastante fuerte principalmente en el caso de tests positivos del esteroide Nandrolona, el cual incluye entre sus casos la tenista Greg Rusedski, varios deportistas británicos de campo y pista como Linford Christie y el nadador neocelandés Trent Bray, entre otros. Los positivos por Nandrolona parecen haber aumentado considerablemente en los últimos años. Sin embargo, las opiniones de los expertos están divididas entre la posibilidad de que hayan aumentado los positivos por Nandrolona entre deportistas o si los controles están adquiriendo mayor importancia mediática.

Por supuesto, es posible que hayan atletas que estén consumiendo intencionadamente suplementos que contengan substancias prohibidas o que el uso de suplementos se esté ofreciendo como excusa para encubrir casos deliberados del consumo de drogas.
Aun así, el mensaje está llegando cada vez más claramente y se apunta a que el uso de suplementos sea una causa posible de un dopaje positivo debido a la imprudencia (y falta de información). Una de las cosas positivas que pueda emerger de la publicidad que se le esta dando a los casos de dopaje es la posibilidad de educar a entrenadores, deportistas y técnicos, sobre los riesgos que exponen los suplementos y los alimentos para deportistas.

¿Qué tipo de sustancias prohibidas pueden contener los suplementos y los alimentos especiales para deportistas?

Existen un número de productos que se encuentran potencialmente en los suplementos y alimentos para deportistas. Estos productos están directamente prohibidos por el WADA (código anti dopaje) o han mostrado causar un resultado de dopaje positivo en algunos deportistas. Estos incluyen:

  1. Efedrina
  2. Estricnina
  3. Dehidroepiandrosterona (DHEA)
  4. Androstenediona, androstenediol
  5. 19-norandrostenediona, 19-norandrostenediol y compuestos relacionados.

doping

Son compuestos muy heterogéneos, y relativos a diversas clasificaciones (estimulantes, anabolizantes…), del C.O.I. Como muestra, un botón.
Una vez el producto queda registrado en la lista de sustancias prohibidas del WADA, el deportista que declara haber consumido esta sustancia quedará postrado de haberse dopado. El deportista que tome estos productos correrá el riesgo de dar positivo en el caso en que se les pida dar una muestra de orina.

¿Qué es la DHEA, la androstenediona y la 19-norandrostenediona? ¿Por qué están prohibidas y cómo pueden hacer que resulten en un eventual positivo?

DHEA, androstenediona y 19-norandrostenediona son ejemplos de un nuevo grupo de compuestos conocidos por “pro-hormonas”. A cada uno de estos compuestos se les considera farmacológica y químicamente ser un esteroide anabólico- androgénico relacionados por el metabolismo con la testosterona. Algunos de estos compuestos están considerados como endógenos (pe. pueden ser fabricados por el propio cuerpo al igual que el común monohidrato de creatina) mientras otros no los fabrica el mismo cuerpo humano. Se denominan pro hormonas, porque al pasar por el organismo, éste las degrada como cualquier otra sustancia, sólo que éstas, se degradan a hormonas anabolizantes.

Estos suplementos pro-hormona están por ejemplo prohibidos en Australia pero pueden ser adquiridos sin receta médica en países como Estados Unidos o incluso se encuentran a la venta por Internet, lo cual les da accesibilidad a cualquier parte del mundo. Estos suplementos se comercializan con pretensiones de aumentar los niveles de testosterona y promover los efectos anabólicos andrógenos del cuerpo. Se pueden adquirir como suplementos sueltos o como ingredientes añadidos en productos multi- compuestos especialmente publicitados para aumentar el peso y la masa muscular. Aunque existen dudas de si estos efectos ocurren o no, al menos cuando se han probado por varones en condiciones saludables en las dosis recomendadas por los fabricantes, las pro­hormonas han mostrado ser un producto altamente vendido. Por tal razón los mayores compradores de estos productos suelen ser individuos interesados en aumentar el tamaño corporal, la fuerza u otros objetivos deportivos, así como sus efectos rejuvenecedores.

Como las pro-hormonas están ahora prohibidas en el ámbito deportivo, los deportistas que declaren su uso, serán considerados culpables de dopaje. Los tests de orina, intentan detectar el consumo de varias pro-hormonas mediante la excreción directa del producto o la detección de metabolitos en niveles mayores a los que se deberían encontrar o el cuerpo los debería producir.
Alternativamente, la ingesta de algunos de estos productos, y en algunos individuos, pueden llegar a un aumento del 6:1 en el ratio testosterona:epitestosterona (T:E ratio) en la orina, lo que según la WADA, es indicativo de haber utilizado testosterona o sustancias esteroides anabólico-androgénicas.

Diferentes estudios, han mostrado que la suplementación con androstenediona y DHEA puede, en algunos individuos, causar un ratio T:E “positivo” mayor de 6. Éste concepto tiene que ver con la relación de la hormona esteroide anabolizante “madre”; la testosterona. Cualquier otro esteroide es producto de la alteración química de la testosterona, buscando maximizar sus efectos anabólicos, y minimizar los virilizantes. Como los niveles de testosterona son distintos y varían mucho entre individuos, lo que se hace para “detectar” la inyección exógena de testosterona, es medirla en relación a su transportador, la epitestosterona. Ésta, es una sustancia que se produce sólo en el cuerpo, en función de la testosterona propia, entonces, si el cociente está muy alto, se convino 6, se asume que el deportista ha tomado testosterona.

Las Pro-hormonas de la gama 19- norandrostenodiona y norandrostendiol producen metabolitos en la orina, los cuales, son idénticos a los metabolitos producidos tras consumir el esteroide anabólico Nandrolona. El positivo en un test de “Nandrolona” se puede presentar tras la ingesta de estos productos en cantidades muy pequeñas, incluso en niveles que están considerados de contaminación minúscula en otros suplementos de tipo pro-hormona.

La mayoría de deportistas no desean tomar sustancias prohibidas. ¿Cómo es que dan positivo como resultado del consumo de suplementos?

Un resultado inesperado (no intencionado) de dopaje, puede emerger de varias formas tras haber consumido suplementos.

  1. El suplemento contiene una sustancia prohibida como ingrediente declarado pero el deportista no es consciente de que la sustancia está prohibida o que su consumo puede dar positivo en el resultado del test. Esta situación se puede presentar si el deportista no se ha informado correctamente, no se ha actualizado sobre la lista de sustancias prohibidas o no ha leído el etiquetado adecuadamente. Esto último es muy importante, así como tener en cuenta, de que algunos suplementos, sobre todo extranjeros, y especialmente norteamericanos, o no ponen todo lo que llevan (ver número anterior), o llevan más cosas de las que pone.
  2. El suplemento contiene una sustancia prohibida dentro de alguno de los ingredientes declarados pero el deportista no es consciente de la relación entre las sustancias. Por ejemplo, los atletas puede que no reconozcan que los productos herbáceos Ma Huang contienen efedrina, la cual ha sido recientemente prohibida.
  3. El suplemento contiene sustancias prohibidas que no son declaradas como sustancias añadidas. Estos ingredientes pueden ser añadidos deliberadamente y no declararse, o pueden haber sido añadidos inadvertidamente como subproductos de otros ingredientes o contaminantes de otros ingredientes en el proceso de elaboración. Ejemplos incluyen preparaciones herbáceas que inadvertidamente contienen efedra u otros estimulantes alcaloides herbáceos encontrados en una planta común , o “suplementos anabólicos” multi-ingredientes que contienen pro-hormonas no divulgadas que se convierten en sustancias prohibidas.

El riesgo de esta problemática reside en el nivel educacional del deportista sobre las posibles fuentes de sustancias prohibidas y sus orígenes, la transparencia de la industria de suplementos y alimentos para deportistas a la hora de garantizar el contenido y el etiquetado de los productos que consumimos.

¿No puede alguien simplemente informarnos cuales son los suplementos seguros?

ASDA produce una lista de sustancias prohibidas y permitidas, ¿Por qué no hacen lo mismo con los suplementos?

En Australia, nos guiamos por la Australian Sports Drug Agency (ASDA) para estar al día de los asuntos relacionados con el anti-doping y proveer información de sustancias “prohibidas” y medicamentos “permitidos”. La información de productos farmacéuticos es relativamente fácil de reunir y confiar puesto que la regulación de los fabricantes y el marketing de estos productos es razonablemente estricto. No obstante, ASDA y otras agencias como el AIS (Australian Institute of Sport) o Los Laboratorios Analíticos Gubernamentales Australianos (AGAL) son incapaces de proveer información clara de los suplementos y los alimentos deportivos. Al igual que en Australia, este caso se refleja en otros países. El mensaje que se les da a los atletas es que ellos son responsables por el consumo de suplementos que tomen y que no es posible garantizarles la seguridad de estos productos.

La producción y venta de suplementos deportivos en Australia, se encuentra bajo la jurisdicción de dos organismos gubernamentales: Food Standards Australia New Zealand (FSANZ), que controla los productos reconocidos como alimentos deportivos y la Therapeutic Goods Administration (TGA), que controla píldoras y otras fórmulas comercializadas como bienes terapéuticos.

Ambos organismos, proveen normas (y guías) de fabricación y el etiquetado de los productos que les atañe. Aun así, no tienen la obligación de considerar aspectos ligados con la “seguridad en el dopaje” dentro de los estándares establecidos en productos alimenticios o suplementos.

El sistema puede fallar por varias razones: Primero, hay un elemento de auto-regulación en el que se espera que las compañías cumplan con las normas y desafortunadamente los recursos gubernamentales para examinar e implementar esto, son limitadas. En la práctica, estos productos reciben poca investigación sobre su calidad o afirmaciones a menos que existan serias quejas relacionadas con la salud y la seguridad (nos referimos por “afirmaciones” a los mensajes proporcionados por el fabricante o vendedor a la hora de promocionar el producto). Existen también problemas potenciales cuando un producto “cae entre las grietas” de dos organizaciones. Aunque es improbable que un gran riesgo surja en los suplementos o alimentos deportivos manufacturados por grandes compañías que dispongan de buenos sistemas de control de calidad, el riesgo puede estar presente en otros productos. En respuesta a estos aspectos las organizaciones ASDA, AIS y AGAL (en Australia) están ahora coordinando el denominado Supplement Information Scheme (programa de información de los suplementos)

¿En que consiste el Programa de Información de los Suplementos?

El esquema que lleva funcionando algún tiempo en Australia, provee información práctica a los atletas relacionada con el estado actual de los suplementos. El esquema hace que los fabricantes analicen sus productos a través de una tercera parte independiente, Este proceso de análisis asiste a los fabricantes para que proporcionen garantías legales por escrito, corroborando la inexistencia de sustancias prohibidas en sus productos y la autenticidad de los ingredientes que componen sus productos.

Este esquema también ofrecerá la posibilidad de que los deportistas estén más informados y seguros del estado actual de los suplementos alimenticios en el deporte. Sin embargo, la garantía dada por un fabricante, no protegerá al atleta de una posible sanción en el caso de dar positivo en un control. El deportista seguirá teniendo una condición estricta de culpabilidad (los deportistas son totalmente responsables por las sustancias que se encuentren en su organismo). El atleta bebe también ser consciente de que aunque un producto haya sido testado y de muestras de estar limpio, no se ofrece la garantía de que otra remesa del mismo producto quede libre de contener sustancias prohibidas.

Nota: En estos momentos el departamento editorial de Alto Rendimiento desconoce la existencia del asociacionismo de varios organismos españoles o de cualquier otro país de habla hispana, que esté coordinado para combatir, testar e informar sobre los riesgos que se pueden presentar con el consumo suplementos o alimentos deportivos. (Ver ejemplar n° 21 de alto Rendimiento) ¿Por qué se dice en Australia que sus suplementos son más seguros que aquellos que les llegan del extranjero o por Internet?
Generalmente, Los científicos deportivos y expertos en dopaje consideran que los productos australianos conllevan un menor riesgo comparado con los productos provenientes de otros países. Esto, no se refiere a los productos vendidos en Australia sino a los “fabricados” allí y también a los importados a Australia para que comprobar si cumplen la normativa de las FSANZ y TGA. El riesgo de que los productos australianos den positivo, ha sido bastamente reducido por el hecho de que las “pro hormonas” son prohibidas por las leyes australianas de arancel, lo que evita que lleguen al producto que se fabrica.

La compra de productos extranjeros, mediante correo postal, Internet o cuando viajamos fuera, expone al atleta que compra suplementos a diferentes y más débiles regulaciones. Comparados con el sistema australiano, en países como USA hay menos regulación en la fabricación y promoción de los suplementos alimenticios. Por ejemplo, las pro hormonas son ingredientes permisibles y son preparaciones, suplementos o alimentos deportivos que pueden ser adquiridos sin receta médica (En USA). Siguiendo con los Estados Unidos como ejemplo, todos los tipos de suplementos alimenticios deportivos y no- alimenticios caen bajo la jurisdicción de la FDA (Food and Drug Administration), es decir, la Administración de Alimentos y Drogas. Para entendernos, la FDA ha sido el organismo encargado recientemente de prohibir la Efedra.

Una nueva ley cursada en 1994 redujo la regulación de los suplementos dietarios y amplió la categoría para incluir un mayor número de ingredientes dentro del mismo saco (p. Eje. productos herbáceos o botánicos). En el mismo país la responsabilidad ha sido trasladada del fabricante a la FDA, con la intención de reforzar las normas de seguridad y afirmaciones (publicitarias o de etiquetado). Pero la FDA sólo tiene permitido analizar un suplemento cuando ha surgido algún problema de seguridad y este ha sido formalmente denunciado. Los requerimientos para una buena práctica en la fabricación y el etiquetado han sido incluidos en la DHEA, pero el refuerzo ha sido bajo.

Con la ausencia de una evaluación gubernamental rigurosa, el control de calidad en la fabricación de suplementos queda confiado a las empresas de suplementos. Muchas compañías puede que alcancen un buen control de calidad en lo referente a la exactitud en los niveles de cada ingrediente y el etiquetado, y puede que consigan evitar que el mensaje sobre el contenido de ingredientes y su contaminación sea menos claro. Sin embargo, hay pruebas para demostrar que este control no ocurre con todos los tipos de suplementos o fabricantes. Algunas publicaciones e informes oficiales revisados por paneles científicos sobre los suplementos vendidos fuera de Australia, han concluido que la contaminación, mal-etiquetado y variabilidad en la composición del producto todavía ocurre.

Al final de este informe, hemos incluido alguna bibliografía para soportar lo expuesto en ambas partes de este informe (n ° 21 y 22 de Alto Rendimiento). Estas referencias también incluyen un estudio del laboratorio acreditado por el COI (Comité Olímpico Internacional) que muestra que algunos suplementos manufacturados en USA estaban contaminados con cantidades muy pequeñas de pro hormonas, las cuales pueden causar que el atleta dé positivo en un control anti­dopaje.

¿Entonces, a dónde vamos desde aquí?

Algunos expertos ofrecen las siguientes sugerencias:

  1. Educar a entrenadores, atletas, preparadores físicos, técnicos y todo el personal médico- deportivo. El mensaje: siempre existirá el riesgo de que los suplementos alimenticios puedan dar positivo en un control, y que la responsabilidad recae sobre el atleta. El riesgo es pequeño pero real y el precio a pagar es una pérdida substancial de dinero (si eres profesional), la dignidad del deportista, echar por la borda esfuerzos de muchos años y problemas potenciales con terceros como puedan ser los familiares y amigos; en fin, el respeto.
  2. Desarrollar programas que asistan a los deportistas a distinguir los niveles de riesgo entre diferentes suplementos. Un buen ejemplo, es el Supplement Information Scheme en Australia, mencionado anteriormente.
  3. Con el intento de excusar a los deportistas que alegan que el resultado de un test positivo ha sido causado por el consumo de un suplemento. Una vez el deportista haya dado positivo, esta alegación es casi imposible de probar. Incluso pudiendo probar que un suplemento contiene substancias prohibidas…

¿Cómo podemos probar que el atleta ha consumido tal suplemento de forma inadvertida, o que el atleta no ha consumido otros agentes vedados?

El (ICAS) Internacional Court of Arbitration for Sport mantiene que los deportistas son responsables por ofensas en el consumo de drogas, pues tienen el deber de ser conocedores de las sustancias prohibidas y deben saber lo que ingieren. Aunque es triste pensar que los atletas inocentes pueden ser castigados (pe., El gimnasta rumano en las olimpiadas de Sydney), los mensajes sobre la educación de las drogas deja suficientemente claro que los deportistas son responsables de sus propias acciones.

  1. Dar presión a los fabricantes de suplementos para que promuevan y fabriquen sólo productos de alta calidad bien etiquetados. Esto no está en nuestras manos como técnicos, entrenadores o atletas, pero sí se ha de trasladar a federaciones y gobiernos, porque es una protección muy eficaz.

Cambiar las regulaciones gubernamentales es una tarea deseable pero casi imposible. La autorregulación puede mejorar si los consumidores demandamos mayores estándares, o si hubiesen verdaderas multas para aquellos que distribuyan productos “contaminados”, pobremente etiquetados que fallen en ofrecer los ingredientes prometidos. La industria de los suplementos florece día a día porque los atletas estamos dispuestos a comprar cualquier cosa que nos anuncia una mejora en el rendimiento. ¿Qué ocurriría si unos cuantos atletas celebres, que hayan tenido sus carreras arruinadas por dar positivo, denunciaran a los fabricantes de un producto que no especifique con transparencia el contenido de una sustancia prohibida? Quizá, estaríamos en una mejor posición, si los atletas dieran el paso de adentrarse en complicadas batallas legales contra los fabricantes de suplementos, en lugar de que lo tengan que hacer las organizaciones deportistas o las agencias de control de dopaje.

Todos los que estamos involucrados en la preparación y educación de deportistas de elite esperamos que algunas de estas estrategias sean pronto implementadas. Mientras tanto, todos los deportistas deben ser conscientes de que el consumo de suplementos conlleva un riesgo pequeño pero real a la hora de dar positivo en un control. Los deportistas necesitan decidir por ellos mismos si este riesgo vale la pena.

En el próximo ejemplar de Alto Rendimiento, publicaremos la lista actualizada de productos prohibidos Publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) bajo el amparo del CSD (Consejo Superior de Deportes).

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