800 007 970 (Gratuito para españa)
658 598 996
·WhatsApp·

25 nov 2013

Personalidad y hábitos saludables en adolescentes

/
Enviado por
/
Comentarios0
/
Analizar la relación existente entre la búsqueda de sensaciones y el consumo de tabaco, alcohol y práctica deportiva en adolescentes. Metodología.

Autor(es): Pedro Á. Latorre-Román; Felipe García-Pinillos; Alberto Ruiz-Ariza; Emilio J. Martínez-López; José Cámara Pérez
Entidades(es): Universidad de Jaén
Congreso: XIV Congreso Internacional sobre la Psicología del deporte
Pontevedra, 14 al 16 de Noviembre de 2013
ISBN: 978-84-939424-6-5
Palabras Clave: adolescentes, hábitos de vida, búsqueda de sensaciones.

Personalidad y hábitos saludables en adolescentes

Resumen:

Analizar la relación existente entre la búsqueda de sensaciones y el consumo de tabaco, alcohol y práctica deportiva en adolescentes. Metodología. Los participantes de este estudio son 272 escolares de Educación Secundaria (Edad= 14.14 años, DT= 1.35), 130 niños y 142 niñas, 93 alumnos del primer ciclo y 179 del segundo ciclo. Se empleó la escala de búsqueda de sensaciones (EBS-J) de Pérez, Ortet, Plá y Simó (1987) y para el análisis de los hábitos de vida se utilizó una adaptación del Health Behaviour in School-Aged Children (Currie, 1998). Resultados. El 76% de los niños y el 75.4% de las niñas se declaran bebedores de alcohol (p=.90), el 36.2% de los niños y el 42.3% de las niñas fuman (p=.30) y el 92.3% de los niños por el 57.7% de las niñas (p=.00) son deportistas, práctica que se reduce con la edad (p=.00). La búsqueda de sensaciones es un factor que se relaciona con el consumo de tabaco y de alcohol. Conclusiones. La búsqueda de sensaciones es un factor de personalidad relacionado con el consumo temprano de sustancias como el alcohol y tabaco y el hábito sedentario.

La adolescencia es la etapa decisiva en la adquisición de estilos de vida ya que se consolidan algunas tendencias comportamentales adquiridas en la infancia y se incorporan otras nuevas provenientes de otros entornos sociales de influencia (Rodrigo, et al., 2004). Los factores que habitualmente y que de manera más importante han sido investigados en población adolescente sobre estilos de vida saludables, hacen referencia a la práctica de actividad físico-deportiva, el consumo de tabaco y de alcohol  (Mantilla-Toloza, Gómez-Conesa y Hidalgo-Montesinos, 2011; Moreno Murcia, Moreno y Cervello, 2009; Ruiz-Risueno, Ruiz-Juan y Zamarripa, 2012; Rodrigo, et al., 2004 y Terry-McElrath, O’Malley y Johnston, 2011). La búsqueda de sensaciones (BS) ha sido ampliamente estudiada en la investigación de las diferencias individuales en la propensión a tomar riesgos en una amplia gama de comportamientos como la conducción de riesgo, comportamientos que contribuyen a las lesiones no intencionales, el  consumo de alcohol, tabaco y de drogas ilícitas, los malos hábitos alimenticios y la inactividad física, la práctica de deportes de riesgo, las conductas sexuales, la delincuencia u otras conductas antisociales y otros hábitos recreacionales (Bovard, 2008; Dunlop y Romer, 2010; Roberti, 2004 y Zuckerman, 2007). La BS es por tanto un fuerte correlato de consumo de alcohol y tabaco entre los jóvenes (Urban, 2010 y Urban y Demetrovics, 2010;). La identificación temprana de conductas de riesgo de los adolescentes, tales como el consumo de tabaco, alcohol y el sedentarismo es esencial para reducir las consecuencias negativas para la salud. El objetivo de este estudio es analizar la relación existente entre la búsqueda de sensaciones y el consumo de tabaco, alcohol y práctica deportiva en adolescentes.

Método

Participantes.
Los participantes de este estudio son escolares de Educación Secundaria Obligatoria de un IES de la provincia de Jaén. El total de sujetos ha sido de 272 alumnos (Edad= 14.14 años,  DT= 1.35), 130 niños y 142 niñas, de los cuales 93 alumnos son del primer ciclo de ESO y 179 del segundo ciclo.

Materiales/instrumentos.
Se ha empleado la Escala de Búsqueda de Sensaciones para Niños y Adolescentes (EBS-J) de Pérez, Ortet, Plá y Simó (1987). Para el análisis de los hábitos de vida se ha empleado una adaptación del Health Behaviour in School-Aged Children (Currie, 1998) en el que se recogen aspectos sobre consumo de alcohol (sí/no) y su frecuencia (nunca, rara vez, todos los días, todas las semanas, todos los meses) así como la frecuencia de borracheras (nunca, una vez, 2 a 3 veces, 4 a 10 veces, más de 10 veces). El consumo de tabaco (sí/no) y su frecuencia (nunca, todos los días, varias veces a la semana pero no todos los días, menos de una vez a la semana), la práctica deportiva (sí/no) y su frecuencia (todos los días, 4-6 veces a la semana, 2-3 veces a la semana, una vez a la semana, una vez al mes, menos de una vez al mes, nunca); estableciéndose el punto de corte para considerar al adolescente como deportista el que practica deporte como mínimo 3 veces a la semana. Además, se registraron las horas de práctica deportiva a la semana.

Procedimiento
Se contactó con el Centro escolar y se informó al mismo y a los padres de los alumnos de los objetivos del estudio y se solicitó su consentimiento informado por escrito. Las encuestas fueron cumplimentadas por los alumnos en sus aulas, de forma voluntaria, anónima y con la presencia de un investigador para atender sus dudas. La toma de datos se realizó entre abril y mayo del 2012. El estudio fue aprobado por el Comité de Bioética de la Universidad de Jaén.

Resultados

En relación con la práctica deportiva existen diferencias significativas (p=.000) entre sexos, destacamos que el 92.3% de los niños por el 57.7% de las niñas son deportistas. En el consumo de alcohol, el 76% de los niños y el 75.4% de las niñas se declaran bebedores (p=.906). En el consumo de tabaco, el 36.2% de los niños y el 42.3% de las niñas fuman (p=.304). Por ciclos educativos, el 83.9% de los niños del primer ciclo de la ESO por el 69.3% de segundo ciclo se declaran deportistas (p=.009). En el consumo de alcohol, el 45.7% del primer ciclo de la ESO por el 91.1% de segundo ciclo se declaran bebedores (p=.000). Por último, en relación con el hábito de fumar, el 15.1% del primer ciclo de la ESO por el 52 % del segundo ciclo declaran ser fumadores (p=.000). En la frecuencia de consumo de alcohol, el 3.2% por el 14.5 % (p=.000) de los niños de primer ciclo y segundo ciclo de la ESO respectivamente, consumen semanalmente bebidas alcohólicas. En relación con el sexo, no hay diferencias significativas (p=.413), así, el 11.5% de los niños y el 9.9% de las niñas declaran beber alcohol todas las semanas. En los fumadores y en relación con el sexo no hay diferencias significativas en el número de cigarrillos semanales consumidos (p=.429), los niños consumen 6.88±22.76 cigarros por 9.26±26.51 las niñas. Por ciclos educativos sí encontramos diferencias significativas (p=.000), los niños de primer ciclo consumen 1.72±10.97 por 11.45±28.98 cigarros semanales en segundo ciclo. En la frecuencia de borracheras, no encontramos diferencias significativas (p=.780) entre sexos, el 65.4% de los niños por el 59.9% de las niñas nunca se han emborrachado. Por ciclos educativos sí existen diferencias significativas (p=.000), el 86% por el 50.3% de los niños de primer y segundo ciclo de la ESO respectivamente no se han emborrachado nunca.
En la tabla 1 se muestra la tabla de contingencias que relaciona el hábito de la práctica deportiva con el hábito del tabaquismo y consumo de bebidas alcohólicas. Podemos observar que el porcentaje de bebedores de alcohol y fumadores es mayor en el grupo de no deportistas.

Tabla 1.
Hábito de tabaquismo y consumo de bebidas alcohólicas en deportistas y no deportistas.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº23

En la tabla 2 se muestran los resultados de la escala EBS-J en relación a los diferentes factores explicativos. Los niños de segundo ciclo de ESO presentan puntuaciones significativamente mayores (p<.01) en las dimensiones BEM, BEX DES, total escala EBS-J y S que los del primer ciclo de ESO. Los niños presentan

puntuaciones significativamente mayores en BEM (p=.00), S (p=.02) y en el total de la escala EBS-J (p=.03) que las niñas y cercano a la significatividad estadística en DES (p=.05) y las niñas mayor puntuación en SAB (p=.05). Los consumidores de alcohol presentan mayor puntuación en BEX (p=.00), DES (p=.00), en la escala total EBS-J (p=.00) y en S (p=.00) y cercano a la significatividad estadística en BEM (p=.05). Los fumadores muestran mayor puntuación que los no fumadores en BEX (p=.00), DES (p=.00), SAB (P=.02), en la escala total EBS-J (p=.00) y en S (p=.00). Por último, los no deportistas puntúan más que los deportistas en BEX (p=.00) y DES (p=.03) y los deportistas mayores valores cercanos a la significatividad estadística en BEM (p=.05).

Tabla 2.
Escala EBS-J en relación a los diferentes factores explicativos  (ciclo educativo, sexo, bebedor vs. no bebedor, fumador vs. no fumador y deportistas vs. no deportista).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº23

*Valores expresados en media (M) y desviación típica (DT). NS: no significativo. Búsqueda de emociones (BEM), búsqueda de excitación (BEX), desinhibición (DES), susceptibilidad del aburrimiento (SAB), valoración global de la escala EBS-J (Total EBS-J) S (sinceridad). ESO: Educación Secundaria Obligatoria.

Discusión

En este estudio, el 76% de los niños y el 75.4% de las niñas se declaran bebedores de alcohol (p=.906). En el consumo de tabaco, el 36.2% de los niños y el 42.3% de las niñas fuman (p=.304). Datos similares al estudio de Cándido et al., (2007) que indican que el 82.20% y 40.40% el de los niños han consumido alguna vez alcohol y tabaco respectivamente. Estos resultados corroboran los datos del Observatorio Español sobre Drogas que indican que un 81.2% de los niños había tomado bebidas alcohólicas alguna vez en la vida y un 44.6% tabaco. También son semejantes con los datos del European School Survey Project on Alcohol and Drugs (Hibell, Anderson, Ahlstrom, Balakireva, Bjarnason y Kokkevi, 2003) que indican que a los 15 años el 30% de los escolares europeos fumaron al menos un cigarrillo. En consonancia con otros estudios (Ruiz-Risueño et al., 2012), esta investigación muestra la existencia de un gran número de adolescentes consumidores de alcohol y tabaco, lo que evidencia una gran prevalencia de consumo de estas sustancias adictivas. Respecto del tabaco, se aprecia una mayor probabilidad de consumo entre las alumnas. A medida que aumenta la edad se acrecienta la probabilidad de consumir alcohol y tabaco con más frecuencia (Ruiz-Risueño et al., 2012).         La propensión al uso de sustancias como el alcohol, el tabaco y la mariguana está asociada a la BS (Martin, et al., 2002). En este estudio, los adolescentes que fuman y beben alcohol presentan una puntuación más alta en la escala total EBS-J. En este sentido, la BS es mayor en los hombres y mujeres que presentan consumo de nicotina y alcohol (Martin, et al., 2002). Saíz et al., (1999) también destacan una mayor puntuación en la escala de BS entre jóvenes (tanto hombres como mujeres) consumidores de sustancias ilegales. Sargent, Tanski, Stoolmiller y Hanewinkel (2010) muestran que la BS es una variable predictiva tanto del consumo excesivo de alcohol en adolescentes hombres (AUC=0.72, IC 95%=0.69-0.74) como en mujeres (AUC=0.70, IC 95%=0.68-0.73) y del consumo de tabaco en hombres (AUC=0.78, IC 95%=0.74-0.83) como en mujeres (AUC=0.81, IC 95%=0.75-0.86). El 92.3% de los niños por el 57.7% de las niñas (p=.000) sí son deportistas, práctica que se reduce con la edad, así el 83.9% de los niños del primer ciclo de la ESO por el 69.3% en el segundo ciclo se declaran deportistas (p=.009). Resultados superiores a los de Román, Serra, Ribas, Pérez-Rodrigo y Aranceta (2006) que indican que el 39% de los chicos y el 21% de las chicas de entre 2 a 24 años practican actividad física 2 ó más días a la semana. Estos datos son superiores a los encontrados en la Encuesta Nacional de Salud (2006) en la cual, para la franja de edad de 16 a 24 años existe una prevalencia de actividad física del 71.8% en hombres y del 55.5% en mujeres. Otros autores (Sargent et al., 2010) reflejan igualmente que el sexo (masculino) y la  edad (inverso) son variables que se asocian de forma consistente con la actividad física de los adolescentes, además de otras variables como la competencia percibida, la actividad física anterior, los deportes de la comunidad, la BS, el apoyo de los padres, el apoyo de los demás, la actividad física entre hermanos y las oportunidades para hacer ejercicio. Con la edad se produce un aumento de la actividad física hasta los 10-13 años, a partir de entonces disminuye su práctica. La relación entre el consumo de alcohol o tabaco y los comportamientos ante la práctica físico-deportiva señalan que los adolescentes físicamente activos fuman y beben menos que los inactivos, resultados en consonancia con Ruiz-Risueño et al., (2012).

Referencias

Bovard, R. S. (2008). Risk behaviors in high school and college sport. Current Sports Medicine Reports, 7(6), 359-366.
Cándido, J., Delgado, B., Bautista, R., Torregrosa, M., Espada, J., García-Fernández, J. M., Hidalgo, M. D. y  García-López, L. J. (2007). Factores psicosociales relacionados con el consumo de alcohol y tabaco en adolescentes españoles. International Journal of Clinical and Health Psychology, 7 (2), 403-420.
Dunlop, S. M., y Romer, D. (2010). Adolescent and young adult crash risk: sensation seeking, substance use propensity and substance use behaviors. Journal of  Adolescent Health, 46(1), 90-92.
Hibell, B., Anderson, B., Ahlstrom, S., Balakireva,, O., Bjarnason,, T y Kokkevi, A. (2003). Alcohol an other drug use among students in 30 european countries. Alcohol and alcoholism,  38 (1), 99.
Mantilla, S. C., Gomez, A., e Hidalgo, M. D. (2011). Physical activity and tobacco and alcohol use in a group of university students. Revista Salud Publica (Bogota), 17(5), 748-758.
Martin, C. A., Kelly, T. H., Rayens, M. K., Brogli, B. R., Brenzel, A., Smith, W. J., et al. (2002). Sensation seeking, puberty, and nicotine, alcohol, and marijuana use in adolescence. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry, 41(12), 1495-1502.
Ministerio de Sanidad y Consumo (2006). Encuesta Nacional de Salud 2006. Recuperado de http://www.msps.es/estadEstudios/estadisticas/encuestaNacional/encuestaNac2006/encuestaNacionalSalud2006.pdf.
Moreno, J. A., Moreno, R. y Cervelló, E. (2009). Relación de autoconcepto físico con las conductas de consumo de alcohol y tabaco en adolsecentes. Adicciones, 21 (1), 147-154.
Roberti, J. W., Storch, E. A., y Bravata, E. (2004). Sensation seeking, exposure to psychosocial stressors, and body modi?cations. Personality and Individual Differences, 37 (6), 1167–1177.
Rodrigo, M.A., Máiquez, M.L., García, M., Mendoza, R., Rubio, A., Martínez A y Martín, J.C. (2004). Relaciones padres-hijos y estilos de vida en la adolescencia. Psicothema, 16 (2), 203-210.
Román, B., Serra, L., Ribas, L., Pérez-Rodrigo, C. y Batrina, A. (2006). Actividad física en la población infantil y juvenil española en el tiempo libre. Apunts medicina de L´esport, 41 (151), 86-94.
Ruiz-Risueno, J., Ruiz-Juan, F., y Zamarripa, J. I. (2012). Alcohol and tobacco consumption in Spanish and Mexican adolescents and its relation to physical and sports-related activity and to the family. Revista Panamericana de Salud Publica, 31(3), 211-220.
Sáiz, P.A.; González, M.P.; Jiménez, L.; Delgado, Y.; Liboreiro,M.J.; Granda, B. y Bobes, J. (1999):  Consumo de alcohol, tabaco y otras drogas y rasgos de personalidad en jóvenes de enseñanza secundaria. Adicciones, 11(3), 209-220.
Sargent, J. D., Tanski, S., Stoolmiller, M., y Hanewinkel, R. (2010). Using sensation seeking to target adolescents for substance use interventions. Addiction, 105(3), 506-514.

Terry-McElrath, Y. M., O’Malley, P. M., y Johnston, L. D. (2011). Exercise and substance use among American youth, 1991-2009. American Journal of Preventive Medicine, 40 (5), 530-540.Urban, R. (2010). Smoking outcome expectancies mediate the association between sensation seeking, peer smoking, and smoking among young adolescents. Nicotine & Tobacco Research, 12 (1), 59-68.Urban, R., y Demetrovics, Z. (2010). Smoking outcome expectancies: A multiple indicator and multiple cause (MIMIC) model. Addictive Behaviors, 35(6), 632-635.

Responder

Otras colaboraciones