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6 may 2010

Propuesta de intervención en piscina poco profunda para trabajar la condición física de mujeres postmenopáusicas.

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Está científicamente probado que los cambios estructurales y funcionales que experimentan las mujeres tras la menopausia se relacionan con el deterioro de los atributos que componen la condición física (fitness): fuerza y resistencia muscular, resistencia cardiorrespiratoria, flexibilidad y composición corporal.

Autor(es): María Carrasco Poyatos, Manuel Vaquero Abellán, Esteban Romero Jiménez
Entidades(es): Facultad de Ciencias del Deporte de San Javier (Murcia). España..
Congreso: III Congreso Internacional de Ciencias del Deporte y Educación Física
Pontevedra- 6-8 de Mayo de 2010
ISBN: 978-84-613-8448-8
Palabras claves: intervención, post menopausia, ejercicio, fitness, medio acuático.

Resumen intervención en piscina poco profunda para trabajar la condición física de mujeres postmenopáusicas.

Está científicamente probado que los cambios estructurales y funcionales que experimentan las mujeres tras la menopausia se relacionan con el deterioro de los atributos que componen la condición física (fitness): fuerza y resistencia muscular, resistencia cardiorrespiratoria, flexibilidad y composición corporal. Estos cambios, unidos a la reducción de la densidad de masa ósea, incidirán de manera negativa en el estado funcional y la capacidad para llevar a cabo actividades instrumentales de la vida cotidiana relacionadas con el mantenimiento de la casa, hacer la compra, tomar medicinas, utilizar transportes, usar el teléfono, ó cocinar, empeorando las condiciones de salud y calidad de vida. Son muchos los estudios que para preservar la salud y la calidad de vida de las mujeres postmenopáusicas recomiendan una dieta equilibrada rica en calcio y vitamina D y la práctica habitual de actividad física y/o ejercicio. Investigaciones han comprobado que con el ejercicio de impacto y resistencias adicionales en el medio acuático se consiguen cambios positivos en la condición física y en el estado se salud de mujeres postmenopáusicas. En el presente estudio se describe una propuesta de intervención para el trabajo de la condición física con mujeres postmenopáusicas con moderado riesgo de fractura de cadera en piscina poco profunda.

Introducción

Uno de los procesos biológicos que están programados en los genes de la mujer y que acentuarán los cambios estructurales y funcionales característicos del periodo de envejecimiento es el fenómeno de la menopausia. Durante esta etapa desaparece la ovulación, se reduce la producción hormonal (principalmente estrógenos y progesterona) y desaparece el ciclo menstrual (Greeves, Cable, Reilly, & Kingsland, 1999; Muntané, 1994).

Múltiples estudios afirman que en las mujeres postmenopáusicas la falta de estrógenos y progesterona está relacionada con: un metabolismo basal más reducido, menor masa libre de grasa (músculo y hueso) y mayor porcentaje graso (Poehlman, Toth, & Gardner, 1995), el deterioro de la fisiología cardiovascular y el aumento de las patologías cardiovasculares asociadas (Alessandri et al., 2007; Kuh et al., 2005; Simon, 2006), la reducción de la fuerza y la masa muscular (Humphries et al., 1999; Kamel, Maas, & Duthie, 2002; Van Langendonck, Claessens, Lysens, Koninckx, & Beunen, 2004), y disminuciones vertiginosas en la densidad de masa ósea (DMO) (Cenci et al., 2000; Humphries et al., 1999; Riggs, Khosla, & Melton, 1998) entre otros cambios.

Estos resultados demuestran el efecto negativo que tiene el periodo menopáusico sobre los atributos de la condición física: fuerza y resistencia muscular, resistencia cardiorrespiratoria, flexibilidad y composición corporal (Caspersen, Powell, & Christenson, 1985; Gettman, 2000; Jackson, Morrow, Hill, & Dishman, 1999), que incidirá en el estado funcional de las mujeres postmenopáusicas y su capacidad para llevar a cabo actividades instrumentales de la vida cotidiana relacionadas con el mantenimiento de la casa, hacer la compra, tomar medicinas, utilizar transportes, usar el teléfono, ó cocinar (Greenberg, 2002), empeorando sus condiciones de salud y calidad de vida. Por otro lado, la reducción de la DMO y el deterioro de la microarquitectura del hueso originará un estado patológico de fragilidad ósea aumentada, conocida con el nombre de osteoporosis, que está íntimamente relacionada con el riesgo de fractura de cadera (Bouxsein, Coan, & Lee, 1999; Hans, Hartl, & Krieg, 2003; Stewart, Kumar, & Reid, 2006) y que a su vez es la mayor causa de pérdida funcional, dependencia y riesgo de muerte en los mayores (Keene, Parker, & Pryor, 1993; Meunier et al., 1999).

Ante esta situación de deterioro fisiológico y fragilidad, son muchos los estudios que para preservar la salud y la calidad de vida de las mujeres postmenopáusicas recomiendan una dieta equilibrada rica en calcio y vitamina D y la práctica habitual de actividad física y/o ejercicio (Dawson-Hughes & Cadogan, 2006; Fiatarone, 2002; Hill et al., 2005; Minnie & Pyrmont, 2005). La elección del medio acuático para realizar un programa de ejercicio con mujeres postmenopáusicas con moderado riesgo de fractura de cadera puede ser muy acertada teniendo en cuenta las propiedades del agua. Por un lado, la flotación actuará como soporte para dar a estas personas confianza en la realización de movimientos, minimizando los miedos y los riesgos asociados a las caídas (Ashe & Khan, 2004; Devereux, Robertson, & Briffa, 2005; Heyneman & Premo, 1992). Por otro lado, las fuerzas de resistencia propias de este medio ofrecerán la posibilidad de realizar ejercicios aeróbicos y con carga adicional, permitiendo el trabajo de los componentes del fitness (Colado, 2004), además de otro tipo de atributos como la coordinación, la mejora postural o la relajación (Jardi, 2002; Sanders, 2003).

Recomendaciones de ejercicio para la mejora de la condición física en personas de mediana edad y mayores

Las recomendaciones generales de ejercicio para la mejora de la salud del American College of Sports Medicine (ACSM) (Mahler, Froelicher, Houston, & York, 2000) indican que es necesario realizar 30 minutos de actividad física moderada al menos 5 días a la semana, o si es una actividad física intensa, 3 días/semana; además, un entrenamiento de fuerza al menos 2 veces a la semana. Sin embargo, para la mejora de los atributos de la condición física es necesario hacer algunas especificaciones. Para la mejora de la capacidad cardiorrespiratoria se recomienda un ejercicio que implique grupos musculares grandes con una duración de 20-40 minutos (Dubbert, 2002; Heath, 2000; Pollock et al., 1998), realizado a una intensidad del 50-70% de la frecuencia cardiaca de reserva (RFC), o del 40-60% del VO2max (Dubbert, 2002; Pollock et al., 1998), o de una puntuación en la Escala de Borg de 12-15 puntos (Heath, 2000). Para la mejora de la fuerza y la resistencia muscular se recomienda ejercitar los principales grupos musculares con una intensidad correspondiente a una puntuación en la Escala de Borg de 12-13 puntos, con una duración de 20-30 minutos (Mahler et al., 2000). Para mejorar la flexibilidad se aconseja realizar ejercicios de flexibilidad durante 15-30 minutos con una frecuencia de al menos 3 veces en semana (Mahler et al., 2000).

Estudios han demostrado que se pueden mejorar los atributos del fitness y el estado de salud de mujeres postmenopáusicas y de mediana edad mediante el ejercicio de acondicionamiento físico general en piscina poco profunda, de intensidades moderadas o moderadas-altas, realizado con una frecuencia de 3-5 sesiones/semanales y de 3-6 meses de duración (Bravo, Gauthier, Roy, Payette, & Gaulin, 1997; Cancela & Ayán, 2007; Takeshima et al., 2002; Tsourlou, Benik, Zafeiridis, & Kellis, 2006). En el presente estudio se planteó como objetivo principal mejorar los atributos de la condición física de 21 mujeres postmenopáusicas con moderado riesgo de fractura de cadera de Toledo capital, mediante su participación durante 1 año en un programa de ejercicio en el medio acuático basado en ejercicios de impacto y resistencias adicionales en piscina poco profunda.

Descripción del programa de intervención

A continuación se describirá el programa de intervención que se llevó a cabo en el presente estudio con el fin de mejorar la condición física de mujeres postmenopáusicas con moderado riesgo de fractura de cadera, indicando la programación temporal del entrenamiento, el diseño de las sesiones y el material utilizado para su realización.

Programa de Impacto con Resistencias adicionales (PIR): consistió en un programa de ejercicio que se llevó a cabo en piscina poco profunda. La mayor parte de los ejercicios se realizaron en posición erecta, con apoyo o impulso de los pies en el suelo y con el nivel del agua entre el ombligo y la axila. Se basó fundamentalmente en actividades como: acuaeróbic, step, juegos (carreras, lanzamientos, multisaltos, etc.), bailes, circuitos de musculación. Fue llevado a cabo en dos sesiones semanales de 45 minutos cada una.

La programación temporal del entrenamiento del PIR se diseñó con la intención de mejorar la condición física de las participantes. Ésta se detalla en la tabla 1. Cada una de las sesiones llevadas a cabo se estructuraron siguiendo la siguiente distribución: un calentamiento de 10 minutos de duración basado fundamentalmente en actividades lúdicas de movilidad articular y activación del sistema cardiovascular en piscina poco profunda y, ocasionalmente, actividades de natación o juegos en piscina profunda. Una parte principal de 30 minutos de duración en la que se puso en práctica una sesión basada en el trabajo de impacto y resistencias adicionales a una intensidad moderada y moderada-alta de acuerdo con la Escala de Borg (12-13, 14-15 puntos), como se ha realizado en otros estudios (Ay & Yurtkuran, 2005). Una vuelta a la calma de 5 minutos de duración compuesta por estiramientos activos suaves para la relajación muscular en piscina poco profunda, siguiendo las indicaciones del ACSM para la práctica de ejercicio saludable (Ashe & Khan, 2004). Se detallan algunos ejemplos de las sesiones realizadas junto con la programación temporal en la tabla 1.

Para llevar a cabo el PIR se utilizaron tres grupos de materiales. El material de resistencia adicional no lastrado (figura 1) se utilizó para incrementar la resistencia adicional en las fases iniciales del entrenamiento. Este material lo formaron Minifins (“aletas” para las muñecas), Hidroboots (“aletas” para los tobillos) y Acuafitness (mancuernas que incrementan la resistencia debido a pequeñas hendiduras) (Leisis, S.L. Valencia. Spain). El material de resistencia adicional lastrado (figura 2) se utilizó para incrementar la resistencia adicional en las fases finales del entrenamiento. Este material lo formaron mancuernas acuáticas (mancuernas que flotan y pueden rellenarse con hasta 1,5 litros de agua) y remos lastrados de 1Kg para trabajo del tren superior (Leisis, S.L. Valencia. Spain). Por último se utilizó otro tipo de material con finalidad lúdica: pull-boys, churros, palas, aletas, pelotas, aros o picas (figura 3).

Figura 1. Material de resistencia adicional no lastrado para PIR.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 1

3.

Figura 2. Material de resistencia adicional lastrado para PIR.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 1

3.

Figura 3. Otros materiales para PIR.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 1

3.

Tabla 1. Programación temporal del PIR.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 1

3.

Bibliografía

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