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4 jun 2012

Salud autopercibida en adolescentes escolares, estudio comparativo por nivel de grasa corporal

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Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº15.

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De la literatura científica se desprende que la obesidad y el sobrepeso han aumentado de forma alarmante en los últimos años. Según la OMS la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia, más de 3000 millones tienen sobrepeso y de ellos al menos 300 millones son obesos.

Autor(es): Moral García, J.E., Martínez López, E.J., Grao Cruces, A.
Entidades(es): Universidad de Jaén
Congreso: VII Congreso Nacional de Ciencias del deporte y educación Física
Pontevedra - 5, 6 y 7 de Mayo de 2011
ISBN: 978-84-614-9945-8
Palabras claves: obesidad, composición corporal, salud, satisfacción, secundaria.

Salud autopercibida en adolescentes escolares, estudio comparativo por nivel de grasa corporal

Resumen

De la literatura científica se desprende que la obesidad y el sobrepeso han aumentado de forma alarmante en los últimos años. Según la OMS la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia, más de 3000 millones tienen sobrepeso y de ellos al menos 300 millones son obesos.

Con el presente trabajo investigador se pretende conocer la composición corporal de los sujetos, mediante Bioimpedancia Eléctrica (BIA), la salud auto percibida y la satisfacción de vida de los escolares, a la vez se hará un análisis comparativo en función del porcentaje de grasa corporal. Para la obtención de la grasa corporal se ha utilizado el analizador corporal tetrapolar de multifrecuencias DualSystem, por su parte tanto la salud como la satisfacción de vida se estimaron con sendos cuestionarios.

En el capítulo de resultados destacar que a mayores cifras en BIA menor es la satisfacción y salud de los sujetos, que las chicas presentan unos niveles de grasa corporal superiores que los varones, en todos los grupos de edad, y que las mujeres suelen sentirse más satisfechas en la mayoría de los parámetros analizados, percibiéndose una mejor salud en los varones.

INTRODUCCIÓN
En la actualidad la obesidad y el sobrepeso han cobrado un gran protagonismo. De hecho, los datos que se desprenden de los distintos organismos oficiales, tanto a nivel nacional como internacional, así lo corroboran (Santos, 2005).
Según la OMS la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia, más de 3000 millones tienen sobrepeso y de ellos al menos 300 millones son obesos. En España,  la obesidad infantil (2-24 años) es del 13,9% y el sobrepeso es el 26,3%. Aquí la prevalencia de obesidad es superior en varones (15,6%) que en mujeres (12%). Las mayores cifras se encuentran en la pubertad (6-12 años), con una prevalencia del 16,1%. (Ministerio de Sanidad y Consumo, 2005).
La población adulta española tiene un índice de obesidad del 14,5% y de sobrepeso del 38,5%. La obesidad es más frecuente en mujeres (15,7%) que en hombres (13,4%), aumentando también la obesidad conforme se tiene más edad llegando a cifras del 21,6% en varones y 33,9% en mujeres de más de 55 años. 
El padecimiento de esta enfermedad supone un descenso en la calidad de vida de los individuos así como un aumento del riesgo de mortalidad y morbilidad (Santos, 2005). La nueva corriente de opinión emanada de la OMS (1956) define la salud como: “El estado de completo bienestar físico, psicológico y social, y no sólo la ausencia de enfermedad”. La obesidad puede promover sufrimiento, depresión y comportamiento de rechazo social que perjudican a la salud y la calidad de vida de los individuos. La obesidad repercute en el individuo, entre otros, a nivel psicosocial, existen niños obesos con trastornos de conducta, síntomas de depresión, angustia y baja autoestima. Es muy frecuente, entre este colectivo, la inhibición en la participación de actividades físicas y en las relaciones sociales, refugiándose en el sedentarismo y en la alimentación excesiva (Bastos, González, Molinero y Salguero, 2005).
Por tanto, con el presente estudio, se pretende  conocer el porcentaje de grasa corporal de los sujetos, mediante Bioimpedancia Eléctrica (BIA), la salud del alumnado estudiado, la satisfacción de vida de la misma muestra, así como la relación entre ambas medidas.

2. MÉTODO
Estamos ante un estudio descriptivo, de corte transversal, donde los sujetos objeto de investigación han sido 302 alumnos de Educación Secundaria Obligatoria, de ambos sexos, de entre los 13 y 15 años de edad. El reparto muestral indica que hay un ligero predominio del sexo femenino con 153 sujetos, por los 149 del masculino. La muestra ha sido obtenida en dos institutos públicos de la provincia de Jaén.
Las variables analizadas han sido la Bioimpedancia Eléctrica (BIA), salud. Para la BIA el análisis se realizó con el analizador corporal tetrapolar de multifrecuencias DualSysten, que incluye corriente <1Ma y 7 frecuencias fijas de 1kHz hasta 150 kHz. El análisis de ajuste a valores de edad, sexo, peso y talla se realizó mediante la ecuación de Deurenberg et al. (1991). En la variable salud utilizamos el cuestionario de Torsheim, Välimaa y Danielson (2008), (ver anexo I). Por último la variable satisfacción de vida fue estimada con la ayuda de la escala realizada por Valois, Zullig, Scouty Wanzer (2004), (ver anexo II).
Los datos fueron recogidos in situ en los centros escolares elegidos. De forma simultánea se procedía, primero con las mediciones de BIA y posteriormente se pasaban los cuestionarios relativos a la salud y satisfacción de vida. Una vez tomados todos los datos, se llevó a cabo el análisis de los mismos a través del programa estadístico SPSS versión 15.0, en colaboración con Microsoft Office Excell 2003.

3. RESULTADOS
Del análisis de los datos relativos a la composición corporal se desprende que las mujeres presentan unos valores de grasa corporal más elevados que los hombres. Las medias para el sexo femenino se han establecido en el 34,83% de grasa corporal, por el 26,63% de los varones (figura 1).

Figura 1. Gráfica medias del % de grasa corporal según el sexo

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 15

Si focalizamos la atención en el sexo, a la luz de los datos extraídos, podemos deducir que los chicos gozan de una mejor salud (auto-percibida) que sus congéneres del sexo femenino (figura 2).

Figura 2. Gráfica de medias de salud según el sexo.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 15

Los niveles de grasa corporal también se ven aumentados de forma progresiva al incremento de edad de los sujetos, independientemente del sexo, por lo tanto los mayores porcentajes de masa grasa los encontramos a los 15 años de edad, siendo los 13 años el momento donde éstos se expresan más reducidos (figura 3).

Figura 3. Gráfica de medias % grasa corporal según el sexo.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 15

Según los datos obtenidos, la salud está en unos valores positivos ya que la media emplaza al grueso de población en unos niveles de buena salud. Destacar que la concepción sobre su salud (auto percibida) se va deteriorando con el avance de la edad, de hecho, cuanto más mayores son los sujetos con más frecuencia aparecen dolores, sensación de malestar, mal humor, etc., propensión que es reafirmada por la escala de vida, en la cual los encuestados se van ubicando en umbrales de calidad de vida más bajos de forma paralela al aumento de su edad (figura 4).

Figura 4. Gráfica de salud según la edad

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 15

En la tabla de correlaciones se muestran unos datos muy reveladores. No en vano, si comparamos la salud de los sujetos, estimada por la escala de vida, con el ítem que mide la frecuencia con la que se ha sentido dolor de cabeza, estómago, etc. se aprecia una clara correlación negativa de -0,323, lo cual quiere decir que cuanto más dolor experimente un sujeto peor será su posición en dicha escala y viceversa (tabla 1).
De la comparativa entre la grasa corporal y las demás variables estudiadas también se puede inferir datos interesantes. La relación entre ésta y la salud, establece una correlación negativa de -0,201 en el ítem 17º y de  -0,150 para el ítem 19º, lo cual indica que aquellas personas con mayor porcentaje de grasa corporal presentan unos valores de salud más pobres que sus semejantes, que tienen unos niveles de grasa corporal inferiores. Tendencia que se confirma al encontrarse una correlación positiva de 0,209 entre la grasa corporal y el ítem que valora la aparición de dolores, que nos viene a decir que a mayor porcentaje de grasa corporal mayores dolores y viceversa (tabla 1).

Tabla 1. Correlación de resultados entre las distintas variables analizadas.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 15

DISCUSIÓN
Los resultados que se han extraído vienen a confirmar lo hallado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su publicación del 2004 relativa a la salud de los jóvenes. Por tanto, se puede afirmar que la mayor parte de los sujetos gozan de un buen estado de salud. Diversos estudios hacen hincapié en el impacto fundamental de los factores psicológicos y sociales en el bienestar subjetivo y en la percepción subjetiva de la calidad de vida. No obstante, las variables sociales y psicológicas afectan profundamente a otras aéreas de competencia, relacionadas con las cognitivas, competencias emocionales y de conducta, así como las expectativas y la motivación (Gaspar y cols., 2009). Además, la calidad de vida se asocia con las experiencias pasadas y presentes (Wallander y Schmitt, 2001), así como con las preocupaciones y expectativas de futuro.
La OMS, en el citado estudio, determina que las chicas se quejan más sobre su salud que los chicos, existiendo una diferencia porcentual de entre 6 y 20 puntos. Al igual que en el presente trabajo, esta diferencia se agudiza con el paso del tiempo, circunstancia que podemos observar en la figura 2 y 5 (Valois y cols., 2004)
Si tenemos en cuenta los parámetros establecidos por la OMS, en los que se considera obesidad a partir de un 25% en el caso de los hombres y del 33% de grasa corporal para las mujeres, podemos decir que la mayoría de la muestra analizada presenta un exceso de peso corporal y muchos de ellos son obesos (Ministerio de Sanidad y Consumo, 2005).

5. CONCLUSIONES

  • La mayoría de los adolescentes califica su salud como buena o razonable.
  • Conforme los valores en la BIA se incrementan los niveles de salud se reducen, en ambos sexos y en todos los grupos de edad.
  • Si la salud se percibe como deteriorada conforme los sujetos se hacen mayores.
  • Los varones gozan de mejor salud que las mujeres.

 

Bibliografía

Bastos, A.A., González Bato, R., Molinero González, O. y Salguero del Valle, A. (2005). Obesidad, nutrición y actividad física. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. 18.
Currie, C., Roberts, C., Morgan, A., Smith, R., Settertobulte, W., Samdal, O. y Barnekow, V. (2004). Young people´s health in contex. Health Behaviours in School- age Children (HBSC) study: international report from the 2001/2002 survey. Health Policy for Children adn adolescents. 4. 
Deurenberg, P., Van der Kooy, K., Llenen. R., Weststrate, JA., Seidell. J. (1991). Sex and age specific prediction formulas for estimating body composition from bioelectrical impedance: a cross-validation study. Int J Obes. 15. 17-25.
Gaspar, T, Gaspar, M., Pais, R., José, L. y cols. (2009). Health-related quality of life in children and adolescents and associated factors. Journal of Cognitive and Behavioral Psychotherapies, 9(1); 33-291.
Ministerio de Sanidad y Consumo. (2005).Estrategia NAOS. Agencia Española de Seguridad Alimentaria.
Santos Muñoz, S. (2005). La educación física escolar ante el problema de la obesidad y el sobrepeso. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.19.
Torsheim, T., Välimaa, R. y Danielson, M. (2008). Health and well-being. Word Health Organization, 4, 55-62.
Valois, R.F., Zullig, K.J., Huebner, E.S., y J Wanzer Drane, J.W. (2004). The Journal of School Health,74(2), 59-67.
Wallander, J.L. y Schmitt, M. (2001). Quality of life measurement in children and adolescents: issues, instruments and applications. Journal of clinical psychology, 57(4), 571-585.

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