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4 may 2006

Valores y contradicciones de la práctica deportiva

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En esta ponencia queremos tratar algunos valores y contradicciones que la práctica deportiva conlleva en determinadas circunstancias. En el marco de este propósito vamos describiendo los aspectos positivos y negativos que acompañan al deporte, diferenciando las singularidades…

Autor(es): Herminia Mª García Ruso, Mariano García-Verdugo
Entidades(es): Universidad de Santiago de Compostela
Congreso: I Congreso Internacional de las Ciencias Deportivas
Pontevedra: 4-6 de Mayo de 2006
ISBN: 84-611-0552-4
Palabras claves: valores, contradicciones, práctica, deporte, escuela, educación física

Resumen

En esta ponencia queremos tratar algunos valores y contradicciones que la práctica deportiva conlleva en determinadas circunstancias. En el marco de este propósito vamos describiendo los aspectos positivos y negativos que acompañan al deporte, diferenciando las singularidades de los diferentes enfoques deportivos. Seguidamente, analizamos las posibilidades de construir un deporte sano desde la escuela, más concretamente, desde la Educación Física y el deporte escolar. Finalmente entramos a considerar la formación o deformación del niño deportista y concluimos apuntando que los futuros campeones deben ser formados bajo dos aspectos que crecen en simbiosis: educación y entrenamiento.

Abstract

In this paper we wish to discuss the value and contradictions that the practice of sports brings with it in particular circumstances. In the framework of this purpose we will describe the positive and negative aspects that accompany sport, differentiating the singularity of each different approach to sport. Following that, we analyse the possibilities of building up sound sport from school, more specifically, from Physical Education and school sports. Finally, we go on to consider the development or malformation of the child keen on sport and we conclude pointing to the fact that future champions should be trained under two aspects that grow in symbiosis: education and training.

Valores del deporte

El deporte es un fenómeno sociocultural, polémico, al que se le atribuyen infinidad de valores por sus aportaciones tanto a nivel individual como social. Si bien, entendemos que no se puede generalizar, de manera tan simplista, el deporte para ser calificado de valioso y apreciado requiere, entre otros factores, ser utilizado de manera ética y por profesionales cualificados. El deporte realizado de manera adecuada ayuda a la persona a estar en armonía consigo mismo, favorece la lucha contra los peligros que agraden la vida del individuo, a saber: tabaquismo, alcoholismo, drogadicción, sobrepeso, obesidad y otras enfermedades derivadas de las anteriores. El papel que juega la buena práctica deportiva en la promoción de la salud está recogido ampliamente en la literatura, es sabido que la mayoría de los deportistas que se dedican con asiduidad, o no fuman o, en el peor de los casos, lo hacen moderadamente y los niños que participan de un modo más comprometido en un deporte tienen menos grasa corporal que los niños sedentarios de su misma edad. Al deporte se le atribuye, también, un papel importante para desarrollar la solidaridad, la armonía con los demás, la paz (Miro 2004). No obstante, los valores educativos, en palabras de Seirul.lo (1995, p.64), no son aquellos que de manera habitual se le atribuyen de forma exógena: salud, compañerismo, respeto a las normas…, sino, esos otros que de forma endógena se van configurando en el individuo gracias a las condiciones en las que practicó esa, cual fuere, especialidad deportiva. La sociedad europea reconoce que el deporte es bueno para un desarrollo sano y para promover el diálogo entre las culturas pero, a pesar de estas actitudes mayoritariamente positivas, también expresa sus inquietudes sobre ciertas actividades, como el dopaje en el deporte o el mercantilismo. El deporte después de ver la televisión y navegar por Internet es la actividad favorita de los europeos. Las encuestas del Euro barómetro (Comisión Europea Dirección General de Educación y Cultura, 2004) indican diferencias significativas en los modelos de actividad física en toda la Unión Europea, con destacadas diferencias según la edad o el género. En cuanto al género, la mujer hace menos ejercicio que el hombre y, por edades, los europeos comprendidos entre las franjas de los 15-25 años y entre de los 26-44 años son los más dados a hacer ejercicio cada semana. Respecto a la frecuencia de realización del ejercicio físico destacan los países del norte, por ejemplo, los finlandeses. España se encuentra por debajo de la media europea, en el quinto lugar empezando por la cola.

Los objetivos de la práctica deportiva

Pese a que no siempre persigue los mismos objetivos, la práctica deportiva tiene como finalidad prioritaria contribuir a la formación integral de la persona e incidir positivamente en las relaciones con los demás. Pero ¿todo deporte es sano y beneficioso? Para contestar a este interrogante procede diferenciar las singularidades de los diferentes enfoques deportivos: Educación Física: desde el punto de vista de la práctica del deporte diferenciamos el que está planificado dentro currículo escolar para todos los alumnos y el realizado con carácter voluntario como una actividad extraescolar recreativa, lúdica o en el caso del deporte escolar, además competitiva. Al respecto de la competición Fraile comenta que: Después de revisar distintas formas antagónicas de interpretar el (des)valor de la competición en la etapa escolar, son las condiciones en que se desarrollan en la práctica deportiva en general y del deporte escolar en particular las que determinan su carácter educativo. Por lo tanto, un deporte no sólo será más educativo que otros por su variedad y complejidad de recursos técnicos y tácticos, sino por cómo el entrenador/educador de esa actividad organice las experiencias motrices, cognitivas y afectivas que la conforman, respetando sus principios educativos (2005, pp. 14,15). En ambos casos, curricular o extracurricular, la práctica deportiva debe estar encaminada a conseguir la formación integral de los participantes. Para ello es imprescindible que se adapte a las características psicofisiológicas de los alumnos y que el método este basado en la enseñanza comprensiva de los juegos. El método clásico de la enseñanza de los juegos se caracteriza por ser altamente estructurado, basado en una estrategia que enfatiza la maestría en las habilidades técnicas previas al desarrollo del juego y donde la táctica se introduce a posteriori. Los alumnos formados bajo las premisas de este modelo al finalizar el período escolar presentan muy pocos avances, debido al énfasis en la ejecución “ganar campeonatos”, saben muy poco de los juegos, repiten aspectos técnicos de forma inflexible y con muy poca capacidad de toma de decisiones, tienen poco desarrollado el sentido crítico como espectadores y como administradores de su conocimiento. Son muchos los autores (entre otros Devís 1996; Devís y Peiro 1992; Fraile 2005; Villar et al. 2003) que destacan la importancia del enfoque compresivo de la enseñanza de los juegos deportivos apuntada por Bunker y Thorpe (1982). Para estos dos autores el núcleo de la lección es el juego como elemento central del aprendizaje; el resaltar la importancia de las reglas del juego, no importa lo simples que sean, el alumno comprende lo que tiene que hacer; se introduce a los alumnos en el vocabulario, los conceptos y tácticas de unos juegos sencillos que entiendan, en lugar de colocarlos en situaciones más complejas que no alcanzan a comprender; se anima a los alumnos a comprender el porqué del juego y a tomar las propias decisiones sobre qué, cómo o cuando hacerlo; las habilidades técnicas tienen significado en el contexto del alumno y del juego , usan las que dominan y desarrollan y aprenden otras nuevas; la capacidad física y el nivel de destreza del alumno no supone un obstáculo para que comprenda y progrese en los aspectos tácticos del juego. El deporte para todos: Apunta Camerino (2000) que el deporte para todos surge en los años setenta como un movimiento higienista y alternativo al deporte convencional. Está orientado a la población en su conjunto, sin discriminación por la condición física, edad, sexo, cultura, etnia. Su principal finalidad es el ocio, la recreación y el bienestar físico y social. Deporte de alto rendimiento: El deportista de alto rendimiento tiene que tener una sólida formación como persona para hacerle frente a las infinitas presiones de las empresas patrocinadoras, de los medios de comunicación, de la pasión del público (que no ha sido formado como espectador). Al respeto señala Heinemann que: El deporte recibe ayudas económicas únicamente gracias a sus éxitos deportivos, pero siempre siendo fieles a las normas que el deporte se ha establecido para sí mismo, y no utilizando el engaño, el doping, la corrupción y las sustancias no permitidas. Y es aquí donde se plantea el problema para las organizaciones deportivas y el deporte: no se puede afirmar de forma general que se contrapongan entre sí los dos objetivos –competiciones cada vez más atractivas con nuevos records, héroes destacados, por un lado, aunque garantizando al mismo tiempo un “deporte limpio” por el otro lado. Pero existen muchos datos que indican que cada vez es más difícil que ambos se hagan realidad al mismo tiempo (2004, p.16) A este análisis de la situación habría que añadir otras apreciaciones a tener en cuenta y que se centran más en los temas de salud que en los económicos. A tal fin, destacaremos a modo de ejemplo el artículo de Waddington en el que describe, recurriendo a varias citas de diferentes autores, las contestaciones a los siguientes interrogantes: ¿Qué riesgos para la salud están asociados al deporte de élite? ¿Son estos riesgos excesivamente altos? ¿Son más altos de lo que necesariamente tienen que ser? Están tomando los responsables morales y/o legales de la salud de los atletas, es decir, las federaciones internacionales y, en el caso de los jugadores profesionales, sus clubes, todas las medidas necesarias para salvaguardar la salud de los deportistas? (2004, p.27)

Construyendo un deporte sano desde la escuela: la Educación Física y el deporte escolar

La Educación Física y el Deporte inciden de forma transversal en muchos campos: En la educación y formación de los individuos: con adquisición de valores extrapolables a la vida cotidiana. En la salud de los individuos: mejorando la calidad de vida y ¿prolongandola? En las relaciones: favorece la sociabilidad y la cooperación en el grupo. En el trabajo: Más productividad, menos absentismo laboral, etc. En la economía: Ahorro en curación de enfermedades, hospitalizaciones, etc. En la política, en el turismo… Si, realmente, la educación Física y el deporte sano contribuyen a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, se debe entender como algo trascendental. Probablemente todos estemos de acuerdo en las numerosas aportaciones que el deporte puede tener en los diferentes ámbitos, pero ¿qué se ha hecho hasta ahora?, a saber: Una reducción, sin prisa y sin pausa, de las horas de educación Física. La posible desaparición, del catalogo de títulos, del Título de Maestro Especialista en Educación Física. Una Educación Física intelectualizada y con poco énfasis en la inteligencia motriz ligada al aprendizaje motor. Unas normativas legales rígidas que hacen que el profesor de Educación Física se piense dos veces realizar actividades ante los riesgos de responsabilidad civil que conllevan. Un deporte escolar poco atractivo, escaso y en manos de aficionados o técnicos poco cualificados y con competiciones diseñadas para adultos en “versión bolsillo”. En definitiva, una Educación Física y un Deporte Escolar, cada vez menos capaces de contrarrestar los ataques que sufren por parte de la sociedad de los países desarrollados. Las principales amenazas son consecuencia, entre otros factores, de hábitos sedentarios, de hábitos alimenticios, de hábitos nocivos cada vez más precoces que están produciendo una gran alarma social. La alarma social , a su vez, puede ser tomada como un punto fuerte para la Educación Física y el Deporte en aras a contrarrestar dichas amenazas. Dadas las circunstancias ¿qué se puede hacer?, a continuación, apuntamos algunas ideas: Adecuada formación del profesorado de Educación Física y de los entrenadores Aumentar el número de horas de Educación Física. Aumentar las horas de actividades extraescolares deportivas. Aumentar el Deporte en contacto con la naturaleza. Flexibilizar las legislaciones respecto a las responsabilidades. Replantearse el Deporte escolar adaptándolo a las características de cada edad. Realizar el deporte escolar dentro de la propia escuela y dirigido por los propios profesores de Educación Física. Campañas de difusión para los padres. Mayores inversiones. Impulsar la práctica del Deporte a lo largo de toda la vida. Estas ideas carecen de originalidad son muchos los documentos, algunos con carácter oficial, que plantean y exigen como un derecho que el deporte sea accesible a todos los ciudadanos. La Constitución Española reconoce la relevancia de la Educación Física y del deporte en los siguientes términos: 1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto. 3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio (artículo 43). La Carta Europea del Deporte, cuyo texto, adoptado en 1992 por los ministros europeos responsables del deporte reunidos en Rodas, ha fijado el marco político y las normas sociales destinadas a conseguir un deporte sano, seguro y moral, ya se trate del deporte para todos, del deporte de alto nivel o del deporte profesional. El objetivo final para el que se cuenta con el apoyo de los gobiernos y las asociaciones deportivas, es conseguir que el deporte sea accesible a todos los ciudadanos. Al mismo tiempo se incorpora el tema del respeto al medio ambiente y los recursos limitados del planeta. En lo que se refiere a la creación de la base reza en la Carta lo siguiente: Se tomarán las medidas adecuadas para desarrollar la capacidad física de los jóvenes, para permitirles adquirir destrezas físicas y deportivas de base y para fomentar la práctica del deporte, específicamente: Velando porque todos los alumnos disfruten de programas de práctica de deportes, de actividades recreativas y de educación Física, así como de las instalaciones precisas, y procurando que se habiliten para ello unos horarios adecuados; Garantizando la formación de profesores cualificados en todas las escuelas; Ofreciendo, después del periodo de escolarización obligatoria, la posibilidad de que los jóvenes continúen practicando deportes; Alentando el establecimiento de vínculos adecuados entre las escuelas y otras instituciones de enseñanza, los clubes deportivos escolares y los clubes deportivos locales; Fomentando un estado de opinión en el que los padres, profesores, entrenadores y dirigentes estimulen a los jóvenes para que practiquen el deporte con regularidad; Velando porque se inculquen a los jóvenes desde la escuela elemental los principios de la ética deportiva (pp.10-11) Después de una década de la publicación de la Carta Europea del Deporte, parece que las contradicciones entre las intenciones teóricas y la realidad práctica están resultando ser cada día bastante más evidentes. Nuestro desánimo y pesimismo es cada vez mayor sobre todo si pensamos en las consecuencias de las nuevas titulaciones de Magisterio que no contemplan, entre otras, la especialidad de Educación Física. Casi no hay duda de que la mayor parte de las asignaturas del currículo escolar se dedican a la mejora del conocimiento y que sólo la Educación Física se dedica a la mejora de la persona. Los políticos, como hemos expuesto antes, proponen de manera explicita, en las Leyes, Decretos, Ordenes, relacionadas con la educación y el deporte, unas intenciones de valores positivos para el desarrollo tanto personal como social de la persona. Hay muchas ideas buenas en estos textos para fomentar la Educación Física y el Deporte pero si no se ponen los medios hay pocas esperanzas de conseguir estos ideales.

El niño deportista ¿formación o deformación?

El deportista pasa por muchas fases y filtros a lo largo de su vida. El niño deportista primero es niño, después deportista. El niño deportista no es un deportista en pequeño es un ser distinto al adulto, mucho más fuerte de lo que se supone, en proceso de desarrollo y con unas características especiales en cada estadio evolutivo y como tal debe tener un tratamiento específico con arreglo a sus particularidades, características y evolución. Somos conscientes de que en la formación o deformación del niño deportista va a jugar un papel de primer orden el profesor/entrenador, la familia, la presión de los compañeros y los hábitos sociales. Respecto al entrenador procede comentar que hay una idea bastante generalizada que la formación psicopedagógica de los entrenadores deportivos, que se hacen cargo del deporte escolar, es bastante deficiente. Fraile (2005) sostiene que en las escuelas de entrenadores la preparación pedagógica no es la más adecuada siendo escasos los profesionales con una buena preparación para hacerse cargo del deporte en edad escolar. Sin animo de consuelo Kirk & Monjas (2005) aluden a que en el Reino Unido la formación deportiva de los escolares está en manos de profesorado sin la especialidad de Educación Física o de entrenadores no cualificados, en caso de los clubes deportivos. Detrás de esta deformación profesional se manifiestan determinadas conductas o decisiones que rara vez se pueden tildar de educativas, sino que, por el contrario, son planteamientos poco constructivos desde el punto de vista formativo. A continuación, exponemos una selección de los mismos: Confundir la seriedad con la rigidez “El deporte es lo único y lo último” Enseñar picardías y trucos para engañar Prioridad y explotación de los buenos El trabajo es excluyente de todo lo demás Abroncar, ridiculizar al que se equivoca o falla Dar prioridad al resultado, aunque sea entrenando más o más fuerte Comentar o protestar decisiones No dar malos ejemplos “haz lo que digo, pero no lo hago” “En este deporte está todo inventado” El niño es un deportista en versión bolsillo, la competición también “Resultados ¡ya!” Con relación a la familia existen algunas actitudes de los padres que ponen demasiado énfasis en aspectos poco formativos para sus hijos, veamos algunas de ellas: Decidir por él el deporte y la dedicación Exceso de comentario “cuidado no hagas” Estimularle para la anticipación de los resultados Obligarle a realizar un sólo deporte o especialidad Inculcarle que ganar está por encima de todo No alegrase ante el fracaso del adversario Asumir riesgos desproporcionados Hacer críticas sobre el entrenador y sus directrices Demostrar excesiva euforia ante el triunfo “..mientras no te vea el arbitro…” Protestar, criticar o dárselas de listillo con las reglas Tiene razón Año (1997, p.145) cuando describe la influencia de la familia sobre el rendimiento deportivo y la motivación y las aspiraciones de los niños. En relación con la presión de los compañeros destacar la importancia del grupo donde se socializa el niño, si los compañeros no son deportistas serán una de las causas graves de abandono, porque no comprenderán la afición del que lo es. En la actualidad, cada vez se diferencian más los deportistas de los que no lo son. Los hábitos sociales caracterizados por estilos de vida sedentarios, son paradójicamente causa de atracción o rechazo de la práctica deportiva.

Los derechos del niño deportista

El niño antes que deportista es persona y como tal tiene unos derechos que si no disfruta de ellos, con mucha probabilidad, abandonará la práctica deportiva. En el Manifiesto Mundial de la Federación Internacional de Educación Física (FIEP, 2000) se recoge La Carta de los Derechos de los Niños y el Deporte y concretamente establece los siguientes derechos: El derecho de practicar deportes; El derecho de divertirse y jugar; El derecho de disfrutar de un ambiente saludable; El derecho de ser tratados con dignidad; El derecho de ser rodeados y entrenados por personas competentes; El derecho de seguir entrenamientos apropiados a los ritmos individuales; El derecho de competir con jóvenes que posean las mismas posibilidades éxito; El derecho de participar de competiciones apropiadas; El derecho de practicar deporte con absoluta seguridad; El derecho de ser o no ser campeón; A modo de conclusión y como complemento a la información aportada en las páginas anteriores, quisiéramos añadir lo siguiente: Deportistas con posibilidades de deporte para todos abandonan por ser tratados como deportistas campeones; Deportistas con posibilidades de campeones desaparecen por ser tratados como deportistas de deporte para todos; Deportistas con posibilidades de campeones no llegan a la elite por no ser educados como personas. Los futuros campeones deben se formados bajo dos aspectos que crecen en simbiosis: educación y entrenamiento.

BIBLIOGRAFÍA

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  • Comisión Europea Dirección General de Educación y Cultura (2004) Los europeos y el deporte. El Magazín, Nº 23, pp. 6-7.
  • Consejo de Europa (1992) Carta Europea del Deporte Miro, P. (2004) El diálogo del Forum Barcelona 2004 “El deporte: Diálogo universal, en Apunts Educación Física y Deportes, Nº 78, pp.6-7.
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  • FIEP (2000) Manifiesto Mundial de la Federación Internacional de Educación Física
  • Heinemann, K. (2004) ¿Es sostenible el deporte actual? Un análisis desde la perspectiva ética. Apunts. Educación Física y Deportes, Nª78, 4º trimestre, pp. 10-18.
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