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29 Mar 2007

Actividad físico-deportiva realizada por los adolescentes escolarizados de la región de murcia

Los resultados obtenidos del presente trabajo, corresponde a la media de frecuencia de práctica físico-deportiva en una muestra representativa de adolescentes escolarizados de la Región de Murcia de ambos sexo y edades comprendidas entre 14 y 17 años.

Autor(es): Prof. Juan Luis Yuste Lucas* Prof. Pedro Ángel López Miñarro* Francisco José López Villalba** José Vicente García Giménez*** Prof. Pedro Luis Rodríguez García****
Entidades(es): *Profesor Titular de Escuela Interino. Facultad de Educación. Universidad de Murcia (España). **Profesor de Educación Física. I.E.S. Villa de Abarán (Murcia – España) ***Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (España). **** Profesor Titular de Universidad. Facultad de Ciencias del Deporte. Universidad de Murcia (España)
Congreso: III Congreso Nacional Ciencias del Deporte
Pontevedra– 29-31 de Marzo de 2007
ISBN: 84-978-84-611-6031-0
Palabras claves: Ejercicio físico, práctica deportiva, gasto calórico, adolescentes, salud, calidad de vida.

Resumen

Los resultados obtenidos del presente trabajo, corresponde a la media de frecuencia de práctica físico-deportiva en una muestra representativa de adolescentes escolarizados de la Región de Murcia de ambos sexo y edades comprendidas entre 14 y 17 años. Se estableció un diseño muestral estratificado y polietápico donde, para un nivel de confianza del 95,5%, P=Q del 50%, asumimos un error muestral que afecta a nuestras estimaciones de un +- 3,2%, determinando una muestra definitiva de 888 sujetos (444 varones y 444 mujeres). Nuestro estudio indica que más de la mitad (54,2%) de los adolescentes realizan actividad físico-deportiva regular y voluntariamente, siendo los varones quienes presentan porcentajes más elevados según el test de indepencia de ?2 de Pearson con análisis de residuos aplicado. Respecto a la edad, observamos cómo el porcentaje de los varones practicantes es significativamente más alto que el de mujeres, sin existir variaciones en las diferentes franjas de edad analizadas. Por último, en relación con la frecuencia de práctica semanal realizada, encontramos que la mayoría de adolescentes practicantes se sitúan entre 1-2 días (27,8%) y 3 días (39,7%), siendo los varones los que arrojan porcentajes significativamente más elevados.

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Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº3.

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INTRODUCCIÓN.

Una práctica de actividad físico-deportiva realizada bajo unos determinados parámetros, mejora de la salud y contribuye a la calidad de vida (Bouchard y cols., 1990; Sallis y Patrick, 1994; Bar-Or y Baranowsky, 1994; American College of Sports Medicine, 1995; Ainsworth y cols., 2000; Teixeira y cols., 2001). Por otro lado, existe un especial interés en que esta práctica sea llevada a cabo en la etapa escolar, y con más énfasis en la adolescencia. Por ello, viendo la importancia de la práctica de actividad físico-deportiva en la edad escolar, es necesario llevar a cabo estudios sobre motivos de práctica y abandono de la misma en adolescentes, con el fin de conseguir directrices idóneas de promoción de vida activa en nuestros jóvenes. El descenso progresivo con el paso de la edad de los niveles de práctica de actividad físico-deportiva, es un hecho constado por la gran mayoría de investigaciones (Sthephens y cols., 1985; García Ferrando, 1997), siendo la etapa escolar, y en especial la adolescencia, donde mayor abandono de práctica se produce (Gaspar de Matos y cols., 1998; Pate y cols., 1998; Sallis y Owen, 1999; C.I.S., 2000). Un hábito de práctica físico-deportiva adquirido en edades tempranas, sobre todo en la adolescencia, es un factor de influencia que posibilita la continuidad en posteriores etapas (Simons-Morton y cols., 1988; Taylor y cols., 1999; Telama y Yang, 2000). Las diferentes actividades diarias a las que se ve inmerso el sujeto, son parte de la definición del concepto vida activa. Por ello, no debemos identificarla tan sólo con la práctica de actividad físico-deportiva, de lo contrario, estaríamos creando una definición reduccionista de vida activa que, por otra parte, cobra especial importancia el tiempo de ocio. Por tanto, es necesario distinguir el compromiso obligado que un sujeto pueda adquirir a la hora de realizar actividad deportiva, de aquel tiempo de ocio donde se escoge libremente las actividades que se han de realizar. Esta consideración, nos permite afirmar que, practicar actividad deportiva reglada o dirigida, no puede estar encuadrada dentro del tiempo de ocio, aunque esto no excluye que, durante dicho espacio de ocio, se pueda realizar actividad físico-deportiva. Para nuestra investigación, es preciso utilizar un instrumento de medida que sea adaptable a las características de los adolescentes como sujetos diana en nuestro análisis y que permita estimar la actividad física realizada por el sujeto de forma habitual, aunque su aplicación sea de carácter transversal. Baecke y cols. (1982), elaboraron El Questionnaire for the measurement of Habitual Physical Activity (QHPA), que tiene por finalidad medir el nivel de actividad física habitual autoinformado en la población general durante el tiempo de trabajo (o actividad principal), el tiempo de ocio y, en su caso, el tiempo de práctica deportiva. Después de una revisión realizada de la literatura internacional, nos ha llevado a centrar la atención en dicho inventario que reúne las características de análisis de nuestro constructo conceptual de actividad física para una vida activa. El eje principal de nuestra investigación, no está centrado en la práctica deportiva, sino en la actividad física habitual que desarrolla el adolescente en tres momentos fundamentales de su vida cotidiana, como son: la actividad desarrollada en el entorno escolar, la actividad desarrollada durante el tiempo de ocio y la actividad deportiva elegida voluntariamente. Sin embargo, en esta comunicación, centramos el análisis en algunos aspectos de práctica deportiva realizada de manera voluntaria por los adolescentes, estableciendo como objetivos principales: 1. Observar el nivel de práctica de actividad físico-deportiva realizada a la semana de forma voluntaria por adolescentes escolarizados de la Región de Murcia. 2. Comparación, según sexo y edades analizadas, del nivel de actividad físicodeportiva realizada a la semana en adolescentes escolarizados de la Región de Murcia.

MATERIAL Y MÉTODO.

En función de los objetivos propuestos y el diseño establecido, hemos seleccionado la metodología de investigación de encuestas por muestreo. Se realizó un proceso de muestreo con el que obtuvimos una muestra representativa de adolescentes escolarizados. Como en todo estudio implementado mediante el método de encuestas por muestreo, hemos utilizado unos instrumentos de evaluación y registro de información, un procedimiento para la recogida de la información y un proceso de muestreo. Para la evaluación del nivel de actividad física habitual fue creada una escala que hemos denominado Inventario de Actividad Física Habitual para Adolescentes (IAFHA). Este inventario ofrece una aproximación al grado de actividad física habitual que realizan los adolescentes entre 14 y 17 años durante su vida cotidiana. El IAFHA es una escala elaborada a partir de una propuesta inicial de un inventario creado por Baecke y cols., en 1982 dirigido a población adulta para la valoración de la actividad física. Realizamos la correspondiente adaptación a población adolescente española de dicho inventario, obteniendo una escala que valora el nivel de actividad física en tres momentos fundamentales de la vida cotidiana de los adolescentes, que son: la actividad deportiva elegida voluntariamente, la actividad desarrollada en el entorno escolar y la actividad durante el tiempo de ocio. Tras los correspondientes análisis psicométricos exploratorios y confirmatorios, obtuvimos la fiabilidad y validez correspondiente para utilizar dicho instrumento de medida en nuestra investigación. Todos estos valores, también resultaron significativos con un nivel de confianza del 95%. Por lo tanto, la fiabilidad de la prueba global resulta aceptablemente alta y significativa desde un punto de vista estadístico (tabla 1). En cuanto a la validez de constructo, observamos que los items incluidos en la escala se agrupan de forma coherente formando las tres subescalas definidas conceptualmente (tabla 2). El análisis confirmatorio efectuado mediante ecuaciones estructurales, arroja unos índices que permiten definir como válida la escala construida (figura 1). Todas las saturaciones resultaron significativas evidenciando que todos los indicadores son relevantes para definir nuestro constructo (AFH).

Tabla 1. Estadísticos para los ítems y fiabilidad de la escala.

Tabla 1. Estadísticos para los ítems y fiabilidad de la escala.

Tabla 2. Resultados del análisis factorial.

Tabla 2. Resultados del análisis factorial.

Figura 1. Estimación de parámetros estandarizados e índices de bondad de ajuste del modelo estructural propuesto.

Figura 1. Estimación de parámetros estandarizados e índices

PROCESO DE MUESTREO. El muestreo se realizó siguiendo un proceso estratificado y polietápico, La selección final de los escolares participantes fue aleatoria, de manera que fueron contactados todos los alumnos presentes en el aula y que voluntariamente quisieron participar. Para un nivel de confianza del 95,5% determinamos un error muestral de +/- 3,2%, dando como resultado un tamaño muestral definitivo de 888 sujetos (444 chicos y 444 chicas).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN.

Tan sólo un 54,2% de la totalidad de la muestra (888 sujetos), realizan práctica de actividad físico-deportiva, siendo los varones los que presentan porcentajes claramente superiores (tabla 3), quedando reflejado en el test de indepencia ?2 de Pearson con análisis de residuos aplicado, una clara asociación positiva por parte de los varones hacia la práctica (tabla 4)

Tabla 3. Práctica físico-deportiva según sexo.

Tabla 3. Práctica físico-deportiva según sexo.

Tabla 4. Práctica físico-deportiva según sexo.

Tabla 4. Práctica físico-deportiva según sexo.

Teniendo en cuenta la edad, observamos en la gráfica 1 cómo el porcentaje de los varones practicantes es apreciablemente mayor al de mujeres, sin existir variaciones significativas con la edad.

Gráfica 1. Porcentaje de practicantes de actividad físico-deportiva según sexo y edad.

Gráfica 1. Porcentaje de practicantes de actividad

La opción mayoritaria elegida por los adolescentes practicantes, es la que corresponde a 1-2 días (27,8%) y 3 días (39,7%), siendo los varones quienes en todo momento arrojan porcentajes más altos (tabla 5).

Tabla 5. Días a la semana de práctica físico-deportiva según edad.

Tabla 5. Días a la semana de práctica físico-deportiva según edad

La media de práctica está por encima de 2 días en los varones para todas las edades, mientras que las mujeres se mantienen en torno a 1 día de práctica o ligeramente por encima. En ambos sexos, observamos que se mantiene una clara regularidad en las diferentes edades analizadas (gráfica 2).

Gráfica 2. Días a la semana de práctica físico-deportiva según sexo y edad.

Gráfica 2. Días a la semana de práctica

CONCLUSIONES.

Primera. Debido a los bajos niveles encontrados en la práctica de actividad deportiva voluntaria, nos lleva a concluir la inadecuada gestión en materia de promoción deportiva en nuestro país, respondiendo esta a orientaciones motivacionales centradas en la competición y para sujetos con niveles de competencia motriz elevados. Este hecho se confirma al comprobar la reducida tasa de asociacionismo deportivo existente en nuestro país. Siendo el deporte como modalidad de modalidad de práctica, deja de ser atrayente para los adolescentes, sin que hasta el momento se ofrezca una respuesta efectiva a las necesidades diversas y emergentes de los jóvenes. Segunda. En cuanto a la edad, indicar la disminución del nivel de práctica deportiva con el transcurso de la misma para ambos sexos. Dicha tendencia, refuerza la consideración de que el modelo de promoción de actividad físico-deportiva basado en el deporte competitivo no responde a los intereses y motivaciones de los adolescentes. Por otro lado, la ausencia de programas de promoción de actividad físico-deportiva por parte de las entidades locales, genera, probablemente, un vacío y abandono de la práctica de ejercicio regular y sistemático, con las consecuentes repercusiones que ello tiene para la salud. Respecto al sexo, debido a que el descenso del nivel de práctica es más acusado en las chicas que en los chicos, concluimos indicando que la promoción de actividad físico-deportiva, tiene una marcada orientación hacia ego, tendencia donde existe más afinidad en los chicos respecto a las chicas.

Bibliografía

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