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4 May 2006

Evaluación de la capacidad de salto en gimnastas de nivel autonómico y nacional de gimnasia acrobática

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El objetivo de este estudio ha sido determinar la capacidad de salto vertical a partir de los resultados obtenidos al aplicar la batería de tests de Bosco a 36 sujetos, (14,8±5,35) competidores de Gimnasia Acrobática de nivel Autonómico y Nacional organizados en grupos de edades por categorías competitivas y sexo.

Autor(es): Jesús Jiménez Rodríguez*; Mercedes Vernetta Santana**; Jesús López Bedoya**; Luis Arturo Gómez-Landero Rodríguez* y Águeda Gutiérrez Sánchez***.
Entidades(es): * Licenciados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Alumno de doctorado de la Universidad de Granada ** Profesores Titulares de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad de Granada. *** Profesora en la Facultad de Ciencias de la Educación. Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Universidad de Vigo.
Congreso: I Congreso Internacional de las Ciencias Deportivas
Pontevedra– 4-6 de Mayo de 2006
ISBN: 84-611-0552-4
Palabras claves: Salto vertical, Tests de Bosco, Gimnasia Acrobática

RESUMEN

El objetivo de este estudio ha sido determinar la capacidad de salto vertical a partir de los resultados obtenidos al aplicar la batería de tests de Bosco a 36 sujetos, (14,8±5,35) competidores de Gimnasia Acrobática de nivel Autonómico y Nacional organizados en grupos de edades por categorías competitivas y sexo. Se determinó la altura de vuelo en “squat jump” (SJ), en saltos precedidos por un contramovimiento o “countermovement jumps” (CMJ) y en Drop Jumps (DJ), saltos cayendo desde alturas de 20 a 100 cm, además se tomaron datos de la estatura, el peso y el porcentaje de grasa de los gimnastas según las ecuaciones de Thorland & cols (1984) y Slaughter et al. (1988). Los resultados muestran la importancia de la pliometría en esta disciplina y establecen una relación inversa entre porcentaje de grasa y capacidad de salto aunque no suficientemente claro para hablar de un modelo capaz de establecer la influencia relativa que tienen el salto vertical y las variables antropométricas.

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Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº1.

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INTRODUCCION O FUNDAMENTACION TEORICA

Desde que hace más de un siglo Marey y Demerey 1885, citados por García, Rodríguez, Morante y Villa (1999), analizaran el comportamiento muscular durante una prueba de salto han ido apareciendo diferentes metodologías para la medición del salto vertical: Sargent 1921, Abalakov 1938, Bosco 1979, Dal Monte 1983, Sébert 1990….. Las últimas revisiones advierten que, a pesar de las elevadas correlaciones entre algunas de ellas, las diferencias cuantitativas en la altura de salto pueden llevarnos a un error de interpretación, recomendando utilizar siempre el mismo método. (Gusi 1997) El uso de los tests de campo (Seargent (1921), Abalakov (1938), longitud de parado, pentasalto, etc.) siempre ha estado muy difundido entre los técnicos y entrenadores para una verificación general de la condición global. A pesar de que esta valoración, que desde el punto de vista teórico y funcional tiene un mérito indiscutible, hace prácticamente imposible la utilización racional y específica de los datos obtenidos, individualizar, por ejemplo, la contribución de la fuerza explosiva de las piernas durante el test de Seargent o de Abalakov es muy difícil. A la luz de estas consideraciones, la introducción de la plataforma y los Test de Bosco aplicados a la valoración científica de las diferentes pruebas funcionales de la expresión e la fuerza realizadas mediante la ejecución de saltos, ha dado un giro radical a las investigaciones de la valoración funcional útiles a los entrenadores. De hecho, se tiene la posibilidad de poder realizar, no solo en laboratorio, sino en las más variadas condiciones, pruebas y valoraciones clásicas o específicas adaptadas a las necesidades específicas de cada deporte. Recientemente, en una comparación de diferentes métodos que analizan la eficacia del drop jump, Baca, citado por (Hertgoh y Hue 2002), demostró que los métodos que usaban plataformas de fuerza eran más exactos. Lara, Abián, Alegre, Jiménez y Aguado (2005) destacan en sus estudios como los tests de salto vertical son frecuentemente utilizados para evaluar la potencia de la musculatura extensora de las extremidades inferiores. Más aún en deportes que impliquen saltos o cambios rápidos de posición. Estos tests son relativamente fáciles de realizar, se encuentran bien estandarizados en la bibliografía y se dispone en muchos deportes de información con la que poder contrastar los resultados. Estas afirmaciones contrastan con la escasez de estudios realizados en deportes gimnásticos y más concretamente en Gimnasia Acrobática. Autores como Arteaga, Dorado, Chavarren y Calbet (2000) defienden que la altura conseguida en un salto vertical, cuando es ejecutado desde una posición de squat (flexión de piernas 90º) (SJ) ha sido reconocido como medida de potencia de pierna. El salto aumenta si va precedido de un movimiento previo (counter-movement) (CMJ) o desde caida previa desde diferentes alturas, conocido como Drop Jump (DJ). El incremento de la altura se relaciona con el tiempo de impulsión, la reutilización de la energía elástica y la contribución de los reflejos. Existe un pequeño acuerdo acerca de la altura optima para conseguir un salto más alto, entre 40 y 60 cm, aunque otros autores cuestionan que exista una altura optima de caida. Villa y García-López (2003) explican que cuando se pretende evaluar alguna manifestación de la fuerza en el tríceps sural se utilizan los protocolos DJ y RJ, no existiendo flexión de rodillas durante el salto. Este tipo de protocolo valoraría igualmente la fuerza explosivo-reactivo-balística y la potencia anaeróbica del tríceps sural, respectivamente (Marina y Rodríguez, 1993). La única diferencia descrita entre los protocolos con flexión a 90º y sin flexión es que los primeros favorecerían en mayor medida a las personas en las que predominan las fibras de contracción lenta o ST o Tipo I, mientras los saltos sin flexión favorecerían a las personas en las que predominan las fibras de contracción rápida o FT o Tipo II, habiéndose descrito estos últimos como “saltos más reactivos” (Bosco, 1994). A la hora de evaluar la capacidad de salto surge la posibilidad lógica de relacionarla con variables antropométricas Ferragut, Cortadellas, Arteaga y Calbet (2003) demostraron en sus estudios la importancia que tienen variables de carácter antropométrico como la masa muscular de las extremidades inferiores y el porcentaje que representa la masa muscular de las extremidades inferiores sobre la masa corporal total. Esos resultados concuerdan, en parte, con los obtenidos por Sayers y col (1999) quienes al desarrollar una ecuación que predijera la potencia pico alcanzada en el salto vertical observaron que la masa corporal total es una variable a considerar en la ecuación. Esto ha sido corroborado experimentalmente, en estudios anteriores Viitasalo y col (1987). En disciplinas muy cercanas a la Gimnasia Acrobática, como es la Gimnasia Artística, Marina y Rodríguez (1993) explican que los saltos en el suelo y los saltos de potro, se ajustan al tipo de acción que se define como: salto con impacto previo después de una carrera de impulso rápida y con ayuda dinámica e despegue. Según Locatelli, citado por Marina y Rodríguez (1993), en el momento de contactar con el suelo, al finalizar un elemento y antes de iniciar el enlace con el siguiente se verifica una contracción pliométrica, en la que el músculo acumula energía que podrá posteriormente transformarse, puesto que se opone a una fuerza muy alta. Según los resultados obtenidos con jugadores internacionales de balonmano, los gimnastas senior obtuvieron saltos (DJ) superiores en todos los casos. Los resultados que se obtienen en cualquier protocolo del test de Bosco hacen referencia a la altura de salto, que es una derivada del tiempo de vuelo; para ello se considera que el sujeto tiene un comportamiento similar al de un cuerpo en caída libre. Para el sistema de medición del tiempo se utiliza una plataforma de contacto conectada con un interface a un contador de tiempo de 0.001 s (Psion Organiser II, 1996), aplicándose la ecuación (Luthanen, 1984):

ecuación (Luthanen, 1984)

Sólo se puede calcular la potencia mecánica externa en una plataforma de contacto en los protocolos de salto de Drop Jump (DJ) y Repeat Jump (RJ), atendiendo a ecuaciones preestablecidas que hacen referencia a la altura de los saltos (expresada como tiempos de vuelo), a la duración total del tests, al número de saltos realizados durante el test y al tiempo de contacto (Bosco y cols., 1983):

ecuacion preestablecidas

Además, de esta batería de tests se pueden derivar los siguientes índices:

• Índice de elasticidad: Relaciona el salto vertical con contramovimiento (CMJ) y sin contramovimiento (SJ), cuantificando el porcentaje de energía elástica que contribuye durante el salto (Bosco y cols., 1983).

Índice de elasticidad

• Índice de reactividad: Establece una relación entre dos tipos de salto con contramovimiento; en uno existe un preestiramiento más rápido y brusco (DJ) que en el otro (CMJ), por lo que se cuantifica la contribución del reflejo miotático al salto (Bobbert, 1990)

Índice de reactividad

MATERIAL Y MÉTODOS

El Club Gimnástico Acrobatos de Granada es uno de los pioneros compitiendo en Gimnasia Acrobática con participación y obtención de resultados en los Campeonatos de España de esta modalidad. Se evaluaron a 36 gimnastas de distintas edades, sexo y categorías competitivas, organizándolos con las categorías competitivas actuales de la Gimnasia Acrobática: – CLASE A, de 7 a 10 años, 4 ?y 1 ?. – CLASE B / AGE GROUP, de 11 a 16 años, 14? y 7 ?. – SENIOR, más de 18 años, 6 ?y 4 ?. 1) Material y método para el test de Bosco.

Material y método para el test de Bosco

– Antes de efectuar la prueba es necesario hacer un buen calentamiento de los músculos extensores de las piernas, especialmente en condiciones de temperatura baja. – No realizar la prueba después de la ejecución de una actividad física elevada debido a que los fenómenos de fatiga pueden influenciar en los resultados. – La sucesión de tests debe efectuarse de tal modo que el más fatigoso sea el último. – Después de cada prueba, conceder el adecuado periodo de reposo (no necesariamente largo, más bien al contrario, debe ser muy breve cuando no verificamos fenómenos de fatiga, salvo después de la prueba de 15-60 seg. de saltos continuos). – Usar indumentaria deportiva; zapatillas de goma y preferiblemente pantalón corto. Mediante la plataforma de contacto “Ergojump” (Sistema Bosco), consistente en una alfombra conductiva conectada a un sistema de cronometraje electrónico con hardware y software específico, accionado por el sujeto que abre el circuito en el momento del despegue y lo cierra en la recepción., Bosco (1980). Se realizaron los siguientes test, Bosco (1981): a) Squat Jump (SJ), esta primera prueba consiste en un salto sobre el tapiz partiendo de parado (salto sin contramovimiento), en posición de semiflexión (ángulo articular de la rodilla a 90·) con manos apoyadas en la cadera. El tipo de trabajo es concéntrico. b) Test de salto con contramovimiento (CMJ), esta segunda prueba se realiza mediante un salto en el mismo tapiz precedido de carga (salto con contramovimiento), con flexión de la articulación de la rodilla 90· y con manos en la cadera. En esta prueba está presente el ciclo de estiramiento -acortamiento. El tipo de actividad muscular es concéntrica precedida de una actividad excéntrica (contramovimiento). c) “Drop Jump” (DJ), el sujeto realiza un salto vertical sobre el tapiz cayendo desde diferentes alturas, 0, 20,40, 60 cm., etc., con el objetivo de elevarse todo lo posible mediante un salto violento.

1) Material y método para los datos antropométricos.

Material y método para los datos antropométricos

Las mediciones antropométricas tomadas a los gimnastas fueron realizadas siguiendo metodología ISAK por un evaluador Nivel 1, siendo uno de los autores de este trabajo. Las mediciones realizadas fueron peso y estatura para todos los gimnastas y distintos pliegues cutáneos, triceps, subescapular y cresta iliaca en los Senior y triceps y subescapular para los sujetos de la Clase A, Clase B y Age Groups. Se utilizó plicómetro Holtein, Tallímetro GPM con una precisión de 1 mm. y bascula digital Tefal con una precisión de 100 g.. Además se estableció el porcentaje de grasa de cada gimnasta mediante la ecuación de Thorland & cols (1984) para los Senior y la ecuación de Slaughter et al. (1988) para los Clase A, Clase B y Age Groups.

IMAGEN

RESULTADOS

A continuación se muestran los resultados de las mediciones antropométricas y los registros de los Tests de Bosco que nos parecieron más interesantes, talla, peso, porcentaje de grasa, squat jump, countermovement jump, drop jump y el indice de elasticidad, mostrando en cada uno de ellos en cinco tablas con las medias y desviaciones estándar de las mediciones por grupos de edades y sexo. En la tabla I, se recogen los datos correspondientes a los Gimnastas Ágiles de Clase A.

Tabla I. Datos antropométricos y tests de Bosco en Ágiles de Clase A.

Tabla I. Datos antropométricos y tests de Bosco en Ágiles de Clase A

Encontramos datos antropométricos similares en todas las gimnastas de estas edades. En cuanto a los saltos las media mayor corresponde al DJ ( 0,208) y la menor al SJ (0.193). Aunque la media del Índice elástico es de casi 5, existe una desviación estándar elevada (10,525) debido a que algunas gimnastas presentaron Índices negativos contrastando con valores positivos elevados de otras.

Tabla II. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Femeninos de Clase B / Age Group.

Tabla II. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Femeninos de Clase B mitad tabla2

La tabla II nos muestra como las ágiles de este grupo a pesar de tener edades y datos antropométricos menores, presentaron las medias mayores en los saltos ( 0,273 SJ y 0,288 CMJ). El Índice elástico es mayor en las portoras con una media de 6,633.

Tabla III. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Masculinos de Clase B / Age Group.

Tabla III. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Masculinos de Clase B

La tabla III nos muestra como con los ágiles masculinos ocurre lo contrario que con las ágiles de la Tabla II, es decir, que presentan medias menores en los saltos que los portores, los cuales obtienen medias mayores en todas las mediciones.

Tabla IV. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Femeninas Senior.

Tabla IV. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Femeninas Senior

La Tala IV muestra como las portoras obtienen medias mayores en todas las mediciones excepto en el porcentaje de grasa que es mayor en las ágiles (19,458).

Tabla V. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Masculinos Senior.

Tabla V. Datos antropométricos y tests de Bosco en Portores y Ágiles Masculinos Senior

La Tabla V presenta las medias de los portores senior, los cuales presentan los valores de salto y de índice elástico más elevados ( 0,382 SJ, 0,424 CMJ, 0,491 DJ y 10,946 Índice Elástico).

DISCUSION

El presente estudio trata de aportar datos de la batería de tests de Bosco, claramente estandarizado y muy utilizado en casi todas las especialidades deportivas, en Gimnasia Acrobática de la que prácticamente no existen actualmente estudios publicados. Los registros antropométricos nos permiten destacar la relación porcentaje de grasacapacidad de salto, mostrando los resultados que a mayor porcentaje de grasa menor es la altura de los saltos en todas las categorías analizadas. Estos datos siguen la misma línea de los resultados obtenidos por Ferragut, Cortadellas, Arteaga y Calbet (2003), en los que demuestran que cuanto mayor sea la proporción de masa muscular concentrada en las extremidades inferiores con respecto al resto de la masa corporal, mayor es la capacidad de salto. En cuanto al Índice de elasticidad, que relaciona el salto vertical con contramovimiento (CMJ) y sin contramovimiento (SJ), cuantificando el porcentaje de energía elástica que contribuye durante el salto (Bosco y cols., 1983), nos muestra las medias más elevadas en los gimnastas mayores, encontrándose únicamente dos valores negativos en gimnastas de 7 y 9 años, lo que nos permite destacar la importancia del nivel de desarrollo y estado madurativo sobre la capacidad de salto. En esa misma línea acerca del nivel madurativo del crecimiento y desarrollo del gimnasta nos muestra como las ágiles de 11 a 16 años obtienen saltos más elevados que las portoras de su misma edad, cosa que no ocurre en los ágiles masculinos, debido probablemente a que las niñas a esas edades se encuentran en un nivel de desarrollo mayor que los niños. Las tallas y los pesos de las ágiles senior, son bastante más elevados que los que corresponden al perfil adecuado en este deporte. Quizás por la corta historia de la Gimnasia Acrobática en España, esa es la realidad actual en la categoría senior que poco a poco va adaptándose a las exigencias tipológicas de la especialidad en los ágiles desde categorías inferiores. Por todo esto encontramos algunos datos contradictorios como un porcentaje de grasa mayor en las ágiles senior que en las portoras senior ( 19,45 respecto a 17,45). Los saltos con las medias más elevadas corresponden a los resultados obtenidos en el DJ en todas las categorías. Esto coincide con los resultados de Marina y Rodríguez (1993), que obtiene resultados mayores en DJ con gimnastas respecto a otros deportes, poniendo de manifiesto la gran capacidad de manifestación de la fuerza en condiciones de salto pliométricas de los gimnastas.

CONCLUCIONES

Este estudio aporta datos para que los técnicos y entrenadores de esta modalidad emergente en España, utilicen este estudio e investiguen y busquen las líneas adecuadas que llevan al óptimo rendimiento deportivo. A pesar de la relación encontrada entre el porcentaje de grasa y la capacidad de salto, aún no poseemos un modelo capaz de establecer la influencia relativa que tienen el salto vertical y las variables antropométricas. Dentro de los mismos grupos de edades existen diferencias en la capacidad de salto en función de los roles que desempeñe el gimnasta ( portor o ágil). Las exigencias de la gimnasia acrobática hacen que exista una tendencia a mejorar la capacidad de salto pliométrica, reflejado en los resultados obtenidos en el DJ.

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