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18 Sep 2014

Entrevista a Julio Calleja-González: Metodología de entrenamiento en los deportes colectivos

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Sobre Julio Calleja-González

Preparador físico, investigador en ciencias de la actividad física y el deporte, profesor de fisiología del ejercicio y de entrenamiento en la Universidad del País Vasco, y profesor emérito de la Facultad de Kinesiología en Zagreb, Croacia. Durante ocho años fue preparador físico en equipos de la selección española de baloncesto y en varios equipos profesionales, y actualmente es entrenador y consultor de varios atletas de alto nivel y el responsable de la preparación física en la Federación Vasca de Rugby.

 

Alto Rendimiento: –¿Cuáles serían los factores condicionales de rendimiento en baloncesto?

Julio Calleja: –El baloncesto es un deporte que ha evolucionado muchísimo en los últimos años pero uno de los jugadores que históricamente más ha marcado el juego y que ha sido una revolución desde el punto de vista de comprensión de lo que es este deporte, como fue Magic Johnson, dijo hace dos años en una entrevista personal que ha este deporte se juega corriendo y saltando. El baloncesto, si tuviéramos que definirlo desde el punto de vista condicional con un término, hablaríamos de la resistencia o de la tolerancia o de la capacidad a la fuerza explosiva elástico-reactiva. Es decir, el jugador de baloncesto, si por algo se caracteriza, es por ser un jugador con una capacidad muy resistente a las acciones de alta intensidad del juego, que serían: saltar, acelerar, frenar, lanzar y golpear.

Alto Rendimiento: –¿Cuáles serían entonces los medios y métodos para el trabajo de esta fuerza?

Julio Calleja: –Bueno, aquí también ha habido una tendencia importante en los últimos años, no sólo en baloncesto sino en general en el mundo del deporte. El concepto de fuerza ha evolucionado muchísimo en los últimos años respecto a otras capacidades condicionales y quizás el aspecto más importante ha sido como se está mejorando mucho en la entrenabilidad del sistema neuromuscular y en concreto en el sistema nervioso -que es el gran desconocido del deporte y del ser humano, el sistema neural- por un lado. Y dos, todo el concepto que hay alrededor de lo que sería el trabajo en suspensión, del trabajo con el propio cuerpo, realizando ejercicios mucho más triaxiales que antes, ejercicios mucho más específicos, ejercicios en régimen de contracción excéntrica, que quizás hace unos años no estaba tan definido. Se ha pasado más del trabajo de gimnasio analítico más genérico a trabajo mucho más específico utilizando gestos muy semejantes a los de la competición, en régimen triaxial, buscando contracciones siempre excéntricas para dar una dosis de trabajo de calidad. Todo eso rodeado y bien estructurado y organizado con un trabajo de injury prevention o prevención de lesiones. Ese quizás ha sido el mayor avance que hay en el terreno del entrenamiento en torno a la fuerza explosiva, que es el factor que diferencia ahora a un jugador de baloncesto.

Alto Rendimiento: –En el contexto que hemos dicho antes de que existe una gran variedad de factores de rendimiento, lo que serían los aspectos más condicionales, ¿cómo se integran, y paralelamente, cómo se periodiza, cómo se controla y cómo se valora la carga?

Julio Calleja: –Bueno, la pregunta es compleja, tiene varios niveles de respuesta. En este momento, en baloncesto, con los nuevos sistemas de competición deportiva, en el cual las competiciones son cada vez más exigentes. La NBA, después del lockout llegó a tener modelos de competición en los que se realizaban cuatro o cinco partidos por semana, y actualmente Real Madrid y Barcelona en Euroliga están muy parecidos a ese modelo, juegan martes, miércoles, viajan Liga Doméstica, Copa del Rey, los jugadores se incorporan a la selección. La forma de entender el entrenamiento condicional ha cambiado en los últimos dos o tres años. Ahora ya no hablamos de cualidades físicas como tal, sino hablamos de conceptos de entrenamiento desde el punto de vista condicional. Y ahora ya no se maneja la forma de organizar la fuerza, la resistencia o la velocidad, ya se habla de aspectos clave que mejoran el rendimiento para el deportista de equipo de baloncesto. Y son tres pilares sobre los que se sostiene en este momento el nivel de performance o rendimiento del juego. El primero es la capacidad de minimizar el riesgo de lesiones, lo que comúnmente se conoce como entrenamiento de prevención de lesiones específicas en baloncesto. Dos, la capacidad de gestionar el entrenamiento de alta intensidad, que también se conoce como repeated sprint ability, que ha derivado a modelos más específicos como repeated change ability o cambios de dirección, o repeated power ability, capacidad de repetir o habilidad de repetir potencia -lo que estaría englobado en lo que anteriormente citábamos como fuerza explosiva-, y recuperación. Esos son los tres aspectos en los que se basa la preparación de un jugador de baloncesto de alto nivel.

Alto Rendimiento: –Antes hablaste de los déficits y de la individualización como aspectos clave para maximizar rendimiento, ¿cómo se encuentran, cómo se descubren, cómo se llega a descubrir estos déficits? Y luego, en la práctica, ¿cómo se logra esta individualización de las cargas y las necesidades de cada atleta?

Julio Calleja: –Dentro del nuevo concepto o nuevo aire que se le quiere dar al deporte, adelantarse al problema supone sacar ventaja. Los técnicos, los preparadores físicos especialistas que lleguen antes, se adapten rápido a los cambios, son los que mejor rendimiento van a sacar a muy corto plazo. ¿Cómo se organiza eso? El concepto creo que es sencillo, viene de deportes más avanzados que el nuestro y de ligas con un nivel de eficiencia mayor y la ventana es Estados Unidos. Entonces el deporte profesional de Estados Unidos entiende que lo que genera dinero es la propia competición, por lo tanto el jugador compite más y entrena menos. Al competir más y entrenar menos queda realmente menor tiempo. Por lo tanto el poco tiempo que existe para entrenar en un modelo de deportes de equipo no le puedes quitar ese porcentaje de tiempo al entrenador. Entonces, si tenemos poco tiempo y lo tenemos que dedicar específicamente a aspectos tácticos del juego, el problema, o los déficits del jugador se tienen que sacar fuera del entorno del equipo. Entonces, para ello, lo que hacen los jugadores es recurren a técnicos expertos en un área de forma individual -un fisioterapeuta individual, un masajista individual, un técnico especialista en fuerza individual, un fisiólogo individual-, que les solucionan los problemas para que cuando él llegue a la cancha el día del entrenamiento, esos déficits estén solucionados. Tú no trasladas al equipo que tú no eres rápido o no tienes un índice de fuerza elástica adecuado. No, no. Tú llegas al equipo a entrenar, a hacer un entrenamiento a alta intensidad para preparar un partido, pero si tienes un déficit de fuerza, un déficit de velocidad, un déficit RSA, ya lo has solucionado fuera del entrenamiento con tu entrenador personal. Entonces, nos estamos encontrando dinámicas en las que los preparadores físicos de los clubes pues tienen que estar coordinándose con varios técnicos fuera porque los jugadores están demandando mucha más individualidad en todo su entorno: fisioterapeutas, nutricionistas, fisiólogos, masajistas y preparadores físicos. Esa es la clave del deporte de equipo moderno.

Alto Rendimiento: –Ahora, si te parece, entramos en los que serían los protocolos para los tres aspectos clave para el rendimiento que has nombrado, como sería el trabajo de RSA o repeated sprint ability, el protocolo para prevención de lesiones y, ya para terminar, el protocolo para la recuperación en baloncesto.

Julio Calleja: –Los tres pilares de los que estamos hablando, en este momento suponen lo que sería el mejorar el nivel de performance o rendimiento del jugador. Ya ni siquiera hablamos de preparación física, hablamos de tres aspectos que engloban conceptos biomédicos. Conceptos relacionados más con el campo de la fisioterapia y conceptos relacionados con el campo del entrenamiento. Por lo tanto, ya englobamos a tres niveles de perfiles de profesionales en lo que se conoce como las estructuras asociadas al estado de salud y al estado de rendimiento, en el cual, confluyen diferentes perfiles de profesionales. El primero de ellos es un perfil, en el cual, en los últimos siete u ocho años la información científica ha sido generada en el mundo, ha sido muy intensa en los últimos años y de lo que se trata es de, al jugador, hacerle un checking inicial en el cual se identifique perfectamente cuáles son los déficits estructurales, anatómico-estructurales, del jugador. Y de aquí he aprendido mucho de un gran amigo que es el Doctor Julio Tous, actual preparador físico de la Juventus de Turín, que en este país le ha dado un enfoque moderno, novedoso a este tipo de trabajo y del cual he aprendido mucho y me ha aportado mucho. Él lo que hace es precisamente chequear al jugador, adelantarse al problema, hacerle un análisis anatomofuncional biomecánico de cuáles son sus déficits y, antes del jugador incorporarse al grupo desde el punto de vista mecánico y muscular, ver cuáles son los diferentes desbalances que puede haber para que, cuando llegue el primer, segundo o tercer día de entrenamiento, ese jugador se incorpore y cuando le sometes a una carga grupal, el jugador responda. Quizás el mayor adelanto ha sido en el conocimiento de cuáles son los tests de valoración, o los parámetros, o la tecnología que nos dice qué desproporciones musculares hay, qué cambios agonistas-antagonistas, qué modelos en cadena abierta o en cadena cerrada y a cada jugador le da un traje a la carta de cuáles son los déficits que tiene que desarrollar. Independientemente del tiempo, es decir, habría jugadores que tendrían que estar trabajando dos, tres, cuatro o cinco semanas en función de su déficit previo a la incorporación a grupo. Eso sumado al conocimiento de la nueva gestión del trabajo con régimen excéntrico, planteando una dosis adecuada, pues ha permitido minimizar el riesgo lesivo. Y, actualmente, pues crear protocolos muy específicos para cada jugador y asegurarnos de que durante el año pues las lesiones de carácter muscular, sobrecargas, contracturas se pueden reducir en un porcentaje muy alto. Ese sería el primer, yo creo, gran avance y ahí el perfil de preparador físico es un técnico licenciado en Educación Física, que lo puede complementar con un grado en Fisioterapia y con un máster en Readaptación, y si es posible con un doctorado, hablaríamos de un técnico con un perfil de conocimiento biomecánico, anatomofuncional fisioterápico importante. Ese sería un primer perfil, es lo que se conoce en este momento en los deportes de equipo moderno como strength and conditioning coach o preparador físico experto en prevención de lesiones y en trabajo neuro muscular. Readaptación. Ese sería el primer perfil dentro de lo que ha evolucionado nuestra profesión. El segundo nivel sería la RSA, la capacidad de repetir esprines y el entrenamiento de alta intensidad. El juego se produce como consecuencia de acciones de muy alta intensidad, muy cortas, con recuperación. Y gestionar ese entrenamiento mixto de resistencia con carácter aeróbico anaeróbico, viendo qué pausas y recuperaciones hay en función de los puestos. Los pivots recorren entre tres y medio y cinco kilómetros, los bases pueden recorrer alrededor de seis, seis y medio, y darle a cada uno la dosis adecuada de entrenamiento e intensidad. Pues es un salto de calidad para, a lo largo del año, gestionar bien esa fatiga que se va acumulando durante el juego. El perfil de técnico que gestiona eso sería el preparador físico más tradicional. Sería un licenciado en Educación Física que puede complementar su formación con un máster en Alto Rendimiento, un máster en Entrenamiento, un máster en Deportes de Equipo y tiene un conocimiento muy bueno de lo que sería la alta intensidad, la resistencia y el trabajo de fuerza para no generar interferencias. Y el tercer punto, el key point o el punto clave, sería la recuperación. En baloncesto moderno los deportistas están compitiendo sábado, domingo, y en menos de 52 horas tienen que volver a competir. Si a eso le añadimos un viaje de por medio pues se genera un patrón de fatiga repetido durante el año y un aspecto de fatiga asociado al viaje que hay que minimizar. Y para eso los protocolos individuales de recuperación se presentan determinantes. Analizar cuál es el modelo de fatiga de cada jugador, qué déficit de iones tiene, cómo es su respuesta a la depresión del glucógeno. Muscularmente cómo se adapta o no ante determinado tipo de estímulos, cuál es su respuesta y asimilación ergonutricional y analizar una serie de aspectos para darle un protocolo a la carta y a medida. Y aquí el técnico es un perfil moderno de Sport Scientist, de licenciado en Educación Física con conocimientos en fisiología y con un doctorado que le pueda permitir tener un conocimiento científico importante para intentar acelerar esa recuperación porque nuestro organismo de forma biológica necesitaría 72 horas para volver a poder jugar. En el baloncesto moderno actualmente es imposible.

Alto Rendimiento: –Pues Julio, la verdad es que muy bien. En nombre de todo el equipo de Alto Rendimiento te doy las gracias por toda esta charla magistral que nos has dado para cerrar el año 2013.


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