800 007 970 (Gratuito para españa)
658 598 996
·WhatsApp·

28 jul 2012

Los directores de orquesta en los Juegos

//
Comentarios0

LARA VESGA – MADRID

Son la sombra de los deportistas, sus mentores, sus grandes motivadores. Los entrenadores y seleccionadores de los deportistas de los Juegos Olímpicos acuden al mayor evento de la alta competición, celebrado en Londres, con la satisfacción del trabajo cumplido. “Antes de llegar a los Juegos ha habido campeonatos, mundiales, europeos y clasificaciones nacionales, son exámenes que se van pasando y, ahora, el trabajo de cuatro a ocho años se demuestra en una oportunidad de segundos”, cuenta Ricardo Segura, licenciado en Ciencias Deportivas y director de la editorial y centro de formación Alto Rendimiento, que publica una revista mensual sobre el tema.

En la mayoría de las ocasiones no se trata de un solo entrenador, sino que detrás del deportista se encuentra un equipo técnico que aplica toda su experiencia en el deportista al que entrena. “No es una única persona, hay un equipo humano detrás que cuenta con entrenadores, médicos, fisioterapeutas, nutricionistas… También psicólogos que ayudan al deportista a desconectarse del exterior y centrarse en la tarea que toca, para luego disfrutar del momento de los Juegos Olímpicos”, sostiene Segura, quien recuerda que tampoco es bueno entrenar mucho. “A veces los deportistas llegan a los Juegos sobrecargados. No hay que entrenar más de lo que toca”, asegura.

Las Olimpiadas son el broche. Llegar hasta allí es para muchos deportistas el éxito, aunque las medallas sean la guinda ideal. Pero el trabajo previo de seis a ocho horas diarias de entrenamiento no contempla el fracaso, sino, como mucho, el aplazamiento del éxito. Dormir, comer y entrenar. Es la doctrina que sigue la exciclista profesional española Dori Ruano. También la que siguen la mayoría de los deportistas de alto rendimiento. Un valor que las empresas quieren captar. “Hay muchas compañías que emplean a atletas y exdeportistas porque son gente acostumbrada al sacrificio y muy disciplinada. A los deportistas les nace darlo todo para mejorar su marca personal o por su equipo y las empresas quieren conseguir que a sus empleados les nazca también darlo todo por la compañía y de ahí los cursos de coaching y motivación, que buscan una mayor implicación de los trabajadores”, explica el director de Alto Rendimiento.

María del Carmen Pérez Ramírez, profesora de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, considera en Cuadernos de Psicología del Deporte que los entrenadores de alto rendimiento deportivo son líderes y guías que deben tener una serie de cualidades: interés, compromiso, honestidad, empatía, buen humor, entrega, organización y preparación, entre otras. “Estos entrenadores son responsables del desarrollo del talento de los deportistas para conseguir resultados exitosos a nivel nacional e internacional”, cuenta.

El seleccionador del equipo femenino de waterpolo, Miki Oca, que ha conseguido clasificarse este año por primera vez para los Juegos, ve al entrenador como la figura que da las herramientas para que los deportistas consigan la meta que se persigue. Oca, que ha entrenado durante los dos últimos meses unas seis horas diarias junto con el equipo de waterpolo, valora sobre todo la parte emocional a la hora de entrenar. “Todo influye mucho, pero doy mucho valor a lo anímico. Para rendir al máximo nivel hay que estar emocionalmente bien”, asegura el entrenador.

El seleccionador nacional de mountain bike, Cristóbal Sánchez, califica a los entrenadores de “directores de orquesta que controlan y planifican para llegar en un estado óptimo a los Juegos”. Además, valora mucho el plano psicológico ante un evento como el de Londres. “Se requiere de una alta capacidad de concentración, hay que estar centrado, luchar y rendir al máximo”, afirma. En los próximos días se recogerán los frutos del duro trabajo de deportistas y entrenadores. Para estos directores de orquesta de los Juegos Olímpicos, el concierto acaba de empezar.

Causas del fracaso

Enseñan a los deportistas a aceptar el fracaso como parte del deporte pero esgrimen algunas de sus posibles causas: sobrecarga, rivales superiores o, simplemente, la “locura y magia” de los Juegos Olímpicos”.

Responder

Otras colaboraciones