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23 sep 2006

Efectos de la aplicación de un programa de prevención de lesiones en el rendimiento de un equipo de fútbol profesional

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El alto riesgo lesivo del fútbol (Hawkins y Fuller, 1999; Junge et al, 2005), con la consecuente disminución de la práctica deportiva, la ausencia laboral y el coste del mismo (Junge et al, 2005); unidos a la convicción de que un programa coherente de entrenamiento de prevención confeccionado en función a las características y necesidades individuales, es la mejor respuesta a los problemas de lesión (Medina, 2006).

Autor(es): Morcillo Losa, J.A. (1); Jiménez Bonilla, L.F. (2); Ávila Ávila, J. (3) Moreno Del Castillo, R. (4)
Entidades(es): (1) Doctor en Educación Física. Universidad de Jaén. Ex-Preparador Físico Granada CF, Real Jaén. CD. Baza (2) Licenciado Educación Física. Preparador Físico P. Ejido. (3) Fisioterapeuta Granada CF. Master Recuperador Físico. UEM (4) Licenciado Educación Física. Universidad de Jaén.
Congreso: II Congreso Internacional de Deportes de Equipo
Pontevedra: 21-23 de Septiembre de 2006
ISBN: 978-84-613-1659-5
Palabras claves: prevención, entrenamiento, lesión, fútbol. prevention, training, injury, soccer.

RESUMEN

El alto riesgo lesivo del fútbol (Hawkins y Fuller, 1999; Junge et al, 2005), con la consecuente disminución de la práctica deportiva, la ausencia laboral y el coste del mismo (Junge et al, 2005); unidos a la convicción de que un programa coherente de entrenamiento de prevención confeccionado en función a las características y necesidades individuales, es la mejor respuesta a los problemas de lesión (Medina, 2006), son las razones que nos han llevado al diseño y aplicación de un programa de prevención de lesiones que, aunque tiene otros elementos, se fundamenta básicamente en el trabajo de contracción excéntrica y la propiocepción. En la literatura, se identifican una serie de factores de riesgo, tanto intrínsecos como extrínsecos, que deben asumirse para implementar medidas preventivas en el entrenamiento (Casais, 2008: 31; Gómez y Noya, 2008: 13-30). En nuestra propuesta, el programa está estructurado en una serie de áreas, que además de permitir una mejor organización del mismo, compartimentando (Lekue, 2006) y distribuyendo el trabajo tanto en la sesión como en la semana de entrenamiento, entendemos que ha facilitado la comprensión y valoración positiva del jugador. La experiencia recoge la epidemiología lesional que durante la temporada 2007- 2008 experimentó un equipo de fútbol de la segunda división B del fútbol español. Del análisis de la misma extraemos conclusiones positivas ya que incidencia lesional, y sobre todo los días de baja producto de de lesiones producidas en los entrenamientos y sobre todo de partidos de competición en los que los jugadores no han podido participar debido a lesión han sido mínimos.

ABSTRACT

The high prejudicial risk of the soccer (Hawkins and Fuller, 1999; Junge et al., 2005), with the consequent decrease of the sport practice, the labor absence and the cost of the same one (Junge et al., 2005); together to the conviction that a coherent program of training of prevention made in function to the characteristics and individual necessities, is the best answer to the lesion problems (Medina, 2006), they are the reasons that have taken us to the design and application of a program of prevention of lesions that, although he/she has other elements, it is based basically in the work of eccentric contraction and the proprioception. In the literature, they are identified a series of factors of risk, so much intrinsic as extrinsic that should be assumed to implement preventive measures in the training (you Marry, 2008: 31; Gómez and Noya, 2008: 13-30). In our proposal, the program is structured in a series of areas that besides allowing a better organization of the same one, compartmentalizing (Lekue, 2006) and distributing the work as much in the session as in the week of training, we understand that it has facilitated the understanding and the player’s positive valuation. The experience picks up the epidemiology lesional that during the season 2007- 2008 experienced a team of soccer of the second division B of the Spanish soccer. The analysis of the same one extracts positive summations since incidence lesional, and mainly the days of low product of lesions taken place in the trainings and mainly of competition parties in those that the players have not been able to participate due to lesion have been minimum.

INTRODUCCIÓN.

El alto riesgo lesivo del fútbol (Hawkins y Fuller, 1999; Junge et al, 2005), con la consecuente disminución de la práctica deportiva, la ausencia laboral y el coste del mismo (Junge et al, 2005); unidos a la convicción de que un programa coherente de entrenamiento de prevención confeccionado en función las características y necesidades individuales es la mejor respuesta a los problemas de lesión (Medina, 2006), son las razones que nos han llevado al diseño y aplicación de un programa de prevención de lesiones que, aunque tiene otros elementos, se fundamenta básicamente en el trabajo excéntrico y la propiocepción. Son numerosos los autores (Tous, 2006; Hortobágyi, 1998; Frenette y Côtté, 1999; Trappe et al, 2002; Lastayo et al, 2003; que coinciden en destacar los beneficios del trabajo excéntrico en la prevención de lesiones. En relación a uno de los grupos musculares más afectados (musculatura isquiotibial), autores como Mjolsnes et al, 2004 concluyen que las lesiones de isquiotibiales se producen por un déficit de fuerza, sobre todo en su manifestación excéntrica. Del mismo modo, Gabbe et al, 2006, concluyen que un programa simple de trabajo excéntrico puede reducir el número de estas lesiones. En un intento de mayor concreción, Woods et al 2004, señalan que es necesario un trabajo excéntrico a altas velocidades. Igualmente, numerosos autores han destacado el lugar que la propiocepción ocupa en la prevención de las lesiones deportivas (Lorza, 98; Quante y Hille, 2000; Coarasa et al, 2003: 75-81; Verhaguen et al, 2004; Gómez y Noya, 2008:23). Junto a la propiocepción y el trabajo excéntrico, incluimos otra serie de contenidos denominados áreas del programa que tanto de forma longitudinal (fuerza específica, flexibilidad, y fuerza complementaria, fuerza compensatoria y control postural, etc.), como transversalmente (calentamiento, crioterapia, hidratación, etc.) trataremos de organizar, relacionar y estructurar en el microciclo semanal. Aunque en este documento no analizamos profundamente la epidemiología lesional, y la experiencia tampoco ha comparado los resultados del grupo experimental con otros grupos, y/o métodos, entendemos que los resultados son muy positivos tanto desde el punto de vista de los escasos días de baja laboral, como en la comparación con otras temporadas precedentes en las que el entrenamiento preventivo no había sido sistematizado. La experiencia fue concretada y desarrollada en base al planteamiento de los siguientes objetivos: o Objetivo general: Intentar minimizar el riesgo de lesión no traumática, a partir del análisis de las circunstancias que habitualmente las producen. Para ello, y al margen de la revisión de la literatura, el grupo de trabajo se dedicó a intentar analizar en profundidad la etiología de las lesiones más comunes, para a partir de estos datos proceder al diseño de tareas de entrenamiento específicas, así como a seleccionar los contenidos de todo el programa y a confeccionar las condiciones de su aplicación específica y sistemática.

Objetivos complementarios. o Identificar las circunstancias habituales que dan lugar a lesiones, tanto en lo que se refiere a la acción específica de juego que la produce, como a las características del movimiento o el tipo de contracción predominante. o Diseñar ejercicios y tareas que reproduzcan con la mayor aproximación posible, las acciones con mayor riesgo de lesión. o Reducir las posibilidades de recidivas de lesiones anteriores. o Reducir descompensaciones artro-musculares que pueden provocar futuras lesiones.

METODOLOGÍA.

El diseño de la experiencia se ha organizado en cuatro fases, aunque su carácter cíclico (obvio por otro lado en el trabajo diario de un equipo profesional, centrado además en la generación de un protocolo de entrenamiento), ha permitido una constante retroalimentación de cada una de las fases al resto del diseño, ya que la aplicación del mismo ha sido permanente y simultáneamente un elemento destacado de conocimiento de los efectos del mismo. 1ª fase. Análisis situacional o preliminar. La experiencia comienza abordando simultáneamente la primera y segunda fase del diseño, ya que al tiempo que el fisioterapeuta realiza la evaluación anatómicafuncional de cada jugador integrante de la plantilla con la que se va a trabajar, por otro lado se procedía al diseño tanto del programa como de las propias tareas que lo concretaban. Esta primera fase de la experiencia tenía los siguientes objetivos: – Realizar una evaluación de los jugadores que nos permita establecer un punto de partida en el entrenamiento preventivo, así como una predicción de sus futuras tendencias lesivas para evitar su aparición: evaluación anatómico-condicional-funcional del jugador, entrevista medico-deportiva,…). – Analizar la incidencia lesional en el fútbol: lesiones más frecuentes, localización corporal y mecanismos de producción. – Analizar la motricidad específica del juego y de cada jugador en concreto (demandas motrices específicas de cada puesto específico en el modelo de juego) para extraer las demandas solicitadas por cada acción técnica, y valorar el nivel de exigencia artromuscular y su relación con una posible lesión. 2ª fase. Diseño del programa. En esta fase del diseño cohabitan los distintos elementos más didácticos del programa de entrenamiento, que ha sido diferenciados en dos apartados: la selección de los contenidos del programa, y el diseño de las tareas. 2.1. Selección de contenidos. Los contenidos seleccionados se han organizado en las siguientes áreas: (tabla 1).

Tabla 1: Descripción y ejemplificación de las áreas del programa preventivo.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

La aplicación sistemática se ha protocolizado en una semana o microciclo-tipo (tabla 2), con el objeto de generar los hábitos necesarios para que el jugador tomara conciencia de su relevancia.

Tabla 2: Temporización de la aplicación de las distintas áreas del programa en un ejemplo de microciclo.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

El programa se estructuró en los dos bloques que mostramos a continuación y que se diferencian por su aplicación en el tiempo: – Bloque Longitudinal: Sesiones y/o bloques de sesiones de las distintas áreas, y sesiones (2-3) individualizadas en base de las limitaciones detectadas. – Bloque Transversal: Calentamiento específico centrado en movimientos balísticos, propiocepción, rebotes,…). Tratamiento fisioterapéutico personalizado, y uso de medios de recuperación. – Recomendaciones referidas a hidratación, dieta, ayudas ergogénicas y descanso.

2.2. Diseño de tareas. a. Principios Metodológicos del programa. Para el diseño del programa preventivo de entrenamiento, establecimos una serie de principios que orientasen la aplicación del mismo: • Adaptación progresiva de las cargas: tensión, velocidad, coordinación, etc. • Especificidad de la tarea. • Variabilidad a través de la combinación de diferentes áreas (excéntrico-propiocepción, fuerza específica-compensatorio,…). • Variedad en la aplicación de los ejercicios: tipología. • Metodología específica de entrenamiento condicional que refuerza la adaptación orgánica y sobre todo muscular, al carácter imprevisible del juego. • Información dirigida a la toma de conciencia del jugador de los beneficios de la correcta ejecución, con el fin de fomentar la autoexigencia, al tiempo que posibilite la automotivación en su realización. b. Diseño, secuenciación y variables de aplicación de las tareas de las diferentes áreas. Para el diseño de las tareas de entrenamiento, establecimos un protocolo de construcción, con el objeto de poder ser lo más eficientes posible, al tiempo que se generaba una estrategia de evaluación permanente de las tareas, que paralelamente hiciera funciones de evaluación formativa para nosotros. El protocolo es el siguiente: Diseño en función del análisis previo. En este apartado no sólo nos centramos en analizar la etiología lesional, sino que también incorporamos las conductas motrices específicas extraídas de la competición que suponían un mayor riesgo de lesión. En la ilustración 1, mostramos ejemplos de acciones extraídas del juego a partir de las que diseñamos las tareas de entrenamiento tanto de fuerza específica, como preventiva o con combinación de ambas. c. Definición de criterios de secuenciación de ejercicios en la construcción de las progresiones de cada área del programa (especial atención pusimos en la propiocepción y sobre todo en el trabajo de contracción excéntrica de los grupos musculares que muestran un índice epidemiológico mayor. Progresión en función de la manipulación de Tabla 2: Temporización de la aplicación de las distintas áreas del programa en un ejemplo de microciclo. las diferentes variables de aplicación: inestabilidad (apoyos, superficie de contacto, agentes desestabilizadores,…); grado de amplitud articular solicitada; velocidad, tensión, grado de especificidad, encadenamiento de acciones, implicación de la cadenas/ muscular, etc.

Ilustración 1: Ejemplos de diseños de las diferentes tareas de entrenamiento a partir de acciones específicas del juego.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

3ª fase. Aplicación del programa. Muestra-Duración Equipo de fútbol profesional de 2º división B (grupo IV).Temporada 2007-2008 Material Material básico de entrenamiento de campo sin utilización de la tecnología innovadora existente para el entrenamiento de fuerza contemporánea (plataformas vibratorias, sistemas isoinerciales, etc.). Entre el material utilizado, destacamos por ejemplo plataformas de inestabilidad (Bossu), gomas de distintas resistencias, fitball, balones medicinales, tirantes musculadores, cintas-correas de arrastre, lastres (chalecos, tobilleras,…), pesos libres, cubos para inmersión en hielo, material de fisioterapia, etc. 4ª fase. Evaluación. El proceso de evaluación tiene dos funciones claramente definidas, una de análisis o evaluación continua (evaluación de carácter formativo) del trabajo realizado que nos aportará el feedback necesario para ir guiando el programa; y en segundo lugar, una función diagnóstica y de valoración final de la eficacia del programa, en base a la epidemiología lesional de la temporada. En relación a la evaluación formativa, hemos tenido muy en cuenta la percepción subjetiva del ejecutante, llegando a comprobar como el orden de complejidad y dificultad o carga de las tareas no siempre se correspondía con los prejuicios o valoraciones previas creadas, sino que además las propias tareas requieren de un relevante carácter personalizado, ya que en ocasiones el pensamiento de los jugadores no coincidía en este sentido. En este sentido, la confluencia de la opinión experta de técnico y fisioterapeuta, con el pensamiento que el jugador manifestaba sobre las sensaciones que cada tarea le suponía, en varias ocasiones ha supuesto relevantes modificaciones en la ordenación en cuanto a complejidad de las tareas pertenecientes a la progresión de una determinada área del programa. En lo que tiene que ver con la evaluación continua del programa, además de la percepción del jugador, nos parece determinante contar con el apoyo de un fisioterapeuta que informe de forma precisa y detallada de los efectos del entrenamiento en relación al estado de la musculatura, cuanto menos en circunstancias especiales. El proceso de evaluación continua, ha sido controlado mediante una hoja de observación-anotación de incidencias, a través de la que hemos realizado un seguimiento de cada una de las lesiones, y de cada uno de los integrantes de la plantilla. Ilustración 1: Ejemplos de diseños de las diferentes tareas de entrenamiento a partir de acciones específicas del juego. Por último, los resultados epidemiológicos de la experiencia serán analizados en el apartado tres (resultados).

Análisis de la experiencia e interpretación de resultados.

Aunque el trabajo desarrollado, tiene un destacado componente cualitativo en lo que tiene que ver con la creación de un programa de entrenamiento de carácter preventivo, en este apartado nos vamos a limitar a mostrar los resultados relativos al número, tipo, y etiología de las lesiones. Además, aunque en los gráficos que acompañan al texto se muestran todas las lesiones sufridas, el estudio lo hemos centrado en lesiones no traumáticas, ya que sobre ellas es sobre las que mayor efecto puede tener un programa de prevención como el nuestro. Antes de mostrar los datos, entendemos necesario aclarar que el criterio básico para hablar de lesión no ha sido el hecho de que ésta haya provocado la ausencia del entrenamiento o la competición, sino el diagnóstico del especialista, con la indicación del tipo y grado de la misma. Los resultados generales, informan de que cinco de los veintitrés jugadores, han sido baja en algún partido de la competición., siendo en dos de los casos, la lesión de tipo traumático. Respecto al entrenamiento, doce de los veintitrés jugadores, no se han ausentado en ninguna de las trescientas doce sesiones de entrenamiento desarrolladas. Además, el resto de jugadores no lo han hecho de forma significativa (menos de diez sesiones), a excepción de dos casos de lesión grave de rodilla (uno con LCA., y otro con distensión de LI por traumatismo). En el gráfico 1, mostramos los resultados epidemiológicos del equipo durante la temporada 2007-20008.

Gráfico 1: Resultados epidemiológicos de la temporada 2007-2008..

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

En relación a las lesiones musculares (gráfico 2), dos jugadores acumulan el cincuenta por ciento de las lesiones, ya que uno de ellos ha sufrido una de las dos roturas musculares, y entre ambos acumulan dos de las cuatro microroturas de menos de un centímetro que se han producido. Dos de los cinco casos, de rotura (1) y microrotura (4), se han producido en competición y sólo en un caso la lesión fue acompañada de recaída de la misma.

Gráfico 2: Lesiones musculares.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

Res pecto a los grupos musculares afectados (gráfico 3), los resultados coinciden con estudios previos, mostrando que la musculatura posterior del muslo es la que más lesiones sufre. Desde el punto de vista de la importancia o relevancia de las lesiones, tres de las microroturas han sido de la parte posterior del muslo (una de ellas a nivel tendinoso, en competición, y en circunstancias de superficie de apoyo muy particulares), y las otras dos han sido de adductor.

Gráfico 3: Localización de las lesiones musculares.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

Por último, en el gráfico 4, observamos como se mantiene una línea bastante regular en relación a la incidencia lesional respecto al momento de la temporada. Aunque este dato no es especialmente significativo desde el punto de vista cualitativo ya que entendemos que habría que analizar variables como la frecuencia de competiciones, el tipo de lesión producida en cada periodo (aspecto con el que continuaremos la investigación), al menos, consideramos que nos permite adelantar que como anteriormente comentamos, no existen destacados momentos de mayor incidencia, a excepción del periodo preparatorio, mes de Agosto), aunque en este sentido si que podemos adelantar que la densidad de entrenamientos es la que provoca un mayor índice de sobrecargas, pero no se produjo ninguna lesión importante (microrotura, etc.).

Gráfico 4: Incidencia lesional en cada mes de la temporada.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 9

CONCLUSIONES.

Revisados los resultados, y en combinación con el control de incidencias desarrollado durante toda la temporada, en general nos mostramos satisfechos por la consecución, siempre parcial, del objetivo principal de esta experiencia, que no es otro que disminuir en lo posible, el número de bajas en entrenamiento y sobre todo en competición. Antes de centrarnos en el grado de consecución de cada uno de los objetivos, hemos de decir, que como las circunstancias de realización de este tipo de experiencias nunca son exactamente iguales (condiciones de entrenamiento, características de los jugadores, situaciones personales, influencia de otros elementos, tipo de entrenamiento específico, etc.), debemos huir de comparar los resultados, no sólo entre distintos grupos, aunque utilicen programas de entrenamiento similares, sino incluso en un mismo grupo en momentos distintos. Siguiendo el orden de aparición o formulación de los objetivos de la experiencia, las conclusiones a las que hemos llegado son: 1. Como efecto de la aplicación sistemática de un programa específico de prevención de lesiones, el número de bajas producidas por motivo de lesión no traumática ha sido mínimo. 2. Aunque el número de recaídas de lesión, ha sido prácticamente nulo (un caso, que además tiene indicios evidentes de imprudencia por forzar la reaparición a sabiendas del riesgo que suponía), la coincidencia en sólo dos jugadores de casi el cincuenta por ciento de las lesiones musculares que imposibilitan para el entrenamiento o la competición, nos obliga a pensar en la utilización de estrategias dirigidas a evitarlo. Por Gráfico 3: Localización de las lesiones musculares. Gráfico 4: Incidencia lesional en cada mes de la temporada Editorial y Centro de Formación Alto Rendimiento CD Colección Congresos Nº 9. ISBN- 978-84-613-1659-5 www.altorendimiento.com un lado, entendemos que siempre que los medios lo permitan, debemos apoyarnos en la utilización de instrumental de valoración específico (tensimiografía,…). Por otro lado, consideramos determinante el análisis psicológico de la lesión, pero lógicamente ésta es una prospectiva de estudio que esta experiencia no ha abordado. 3. A partir del análisis de las circunstancias en las que se producen las lesiones más frecuentes en el fútbol, hemos generado un repertorio amplio de tareas que aproximan al jugador a las condiciones de realización de las mismas, en un intento de anticipación y aproximación del músculo (cadenas musculares) y la articulación a situaciones conducentes a lesión. 4. La experiencia ha permitido generar progresiones de dificultad, complejidad y exigencia de cada una de las áreas del programa de entrenamiento preventivo. 5. Es necesario recoger la percepción subjetiva que el jugador manifiesta acerca de la exigencia y dificultad de cada una de las tareas. En lo que pueden ser limitaciones y perspectivas de estudio futuras, entendemos que más que comparar los resultados obtenidos con futuras experiencias, éstas podrían orientarse a la valoración o cuantificación de la complejidad de las distintas tareas, con el objeto de que el entrenamiento sea más efectivo. Otra limitación de esta experiencia tiene que ver con la evaluación de la adherencia generada hacia este tipo de entrenamiento, ya que aunque nosotros no la hemos evaluado, entendemos que es un aspecto determinante, puesto que es necesario que se preste mucha atención a la correcta ejecución de cada ejercicio, y ello dependerá en un grado importante del nivel de compromiso que el jugador muestre con el objetivo y finalidad del mismo. En este sentido, entendemos que la calidad de la información dada al jugador es determinante. Por último, también consideramos que otro aspecto de estudio relevante es el que se refiere a las relaciones que existen entre índice y tipo de lesiones, y método de entrenamiento, incluso en comparación a la propia competición, puesto que aunque la incertidumbre es un aspecto innegociable en contra del entrenamiento específico y la competición, por otro lado y en su favor, las teorías del control motor nos invitan a pensar que las circunstancias neuromusculares que el entrenamiento específico aporta, siempre serán ventajosas para el jugador a nivel preventivo.

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