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5 may 2010

Estilos de vida de familia y valores antropometricos de escolares colimenses

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El presente trabajo explora los hábitos alimentarios y físicos que se deslindan de los estilos de vida de las familias del alumnado de la Escuela Primaria Rafael Briseño Turno Matutino y los correlaciona con valores antropométricos de los escolares. La importancia del texto radica en dos direcciones, la primera en distinguir la prevalencia…

 
Autor(es): Dr. José de Río Valdivia **, M.C.S Ciria Margarita Salazar C.*, Mtro. Martín Vargas Elizondo* y Mtro. Emilio Gerzaín Manzo Lozano*
Entidades(es): Profesores de la Licenciatura de Educación Física*; Profesor de la Facultad de Medicina**; Universidad de Colima-México
Congreso: III Congreso Internacional de Ciencias del Deporte y Educación Física
Pontevedra: 6-8 de Mayo de 2010
ISBN: 978-84-613-8448-8
Palabras claves: Estilos de vida, Hábitos alimentarios, Hábitos de actividad física, obesidad y familia.

RESUMEN COMUNICACIÓN/PÓSTER

El presente trabajo explora los hábitos alimentarios y físicos que se deslindan de los estilos de vida de las familias del alumnado de la Escuela Primaria Rafael Briseño Turno Matutino y los correlaciona con valores antropométricos de los escolares. La importancia del texto radica en dos direcciones, la primera en distinguir la prevalencia  los estilos de vida, tanto alimentarios como físicos mediante la adaptación del cuestionario para familias del Test Prácticas y Creencias Sobre Estilos de Vida y la segunda, la correlación con los valores antropométricos del protocolo restringido de ISAK. En cuanto a la población del estudio, se recuperaron 317 cuestionarios entregados a las familias, de igual forma, se midieron a 416 alumnos y alumnas desde primer año hasta sexto, tomando el peso y talla. Entre los hallazgos más sobresalientes, podemos mencionar que las familias de esta escuela pertenecen a un estilo de vida sedentario y con un ingesta alta en alimentos calóricos; producto de un estatus medio-alto, resultado de la implicación de los padres y madres al mercado laboral, generando menor tiempo para dedicarlo a las cuestiones alimentarias y de activación física de toda la familia; esto impacta directamente, en las medidas antropométricas que de acuerdo a los valores de la CDC, 1 de cada dos niños del plantel tienen sobrepeso y obesidad.

INTRODUCCIÓN.

A finales del siglo XX el crecimiento de la industrialización provoco una mayor demanda del mercado en todas las áreas de la sociedad en la rutina de una población más consumista y sedentaria, lo que provoco un cambio de comportamiento social así como un deterioro radical en lo que antes era una dieta y una vida saludable. La salud en términos físicos, forma parte de uno de los pilares de la calidad de vida, bienestar y en definitiva de la felicidad. En los países desarrollados, la salud se consigue previniendo los efectos secundarios que la riqueza produce como: la obesidad, la ausencia de ejercicio físico, los accidentes de trafico, el tabaquismo, la depresión, la contaminación, etc (OMS, 2006). La Obesidad, el sedentarismo y malos hábitos alimenticios, son considerados en la actualidad una epidemia mundial de salud pública emergente. Esto lleva un mayor riesgo de diversas enfermedades: Diabetes, Hipertensión, Problemas cardiovasculares, Derrames cerebrales, etc; Según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Información (INEGI) principales causas de muerte. Los estilos de vida han venido a disminuir el movimiento y esfuerzo físico mínimo requerido por el cuerpo para la optimización de cada una de sus funciones y mantenimiento de las capacidades coordinativas. Queremos que las cosas sen mas simple, para nosotros aplicar un menor esfuerzo. Esto nos dice que una vida llena de simplicidad nos ah provocado adquirir alimentos de una manera rápida y fácil. Estos son factores de un estilo de vida saludable: Buena alimentación, la recreación, El deporte y la actividad física, dejar el alcohol, tabaco y drogas, Las relaciones laborales y la convivencia familiar. Los hábitos son mecanismos automáticos que nos permiten realizar acciones sin necesidad de esfuerzo físico y mental requerido cuando son nuevos para nosotros. Hay que recordar que los hábitos se pueden volver una costumbre, de igual manera los hábitos hay que ponerles recompensas y castigos; cuidar que no se conviertan en malos hábitos. Sumando a esta problemática el hecho de que la mayor parte de la población desconoce el significado de:

  • El no adquirir un hábito de realizar actividad física.
  • El no realizarse una revisión médica.
  • El desconocer una dieta sana.

En el caso de los jóvenes y especialmente las mujeres, son víctimas de los medios masivos de comunicación (principalmente la televisión y las revistas) que proponen estereotipos de belleza y productos alimenticios generalmente poco saludables y convenientes para una vida sana, nos encontramos frente a una problemática compleja que merece más que nuestra preocupación, nuestra atención e intervención. Nuestros estilos de vida sin duda se han modificado 360 grados o bien, le ha dado la vuelta dos veces a nuestra forma de vivir a diferencia de 20 años atrás. Antes las luchas diarias eran por mejorar nuestras oportunidades escolares y laborales, ahora, el trabajo es el medio para buscar aferradamente el confort y la comodidad, así como, acceder a todo tipo de comida. Las sustituciones han sido radicales, la caminata por el auto, las escondidillas por el Xbox, las rondas y juegos tradicionales por películas, internet, entre otras diversiones más sedentarias que activas. Desde 1985 la UNESCO y posterior la OMS en el 1996 recomendó a todos los países contemplar el problema del sedentarismo y la obesidad dentro de sus políticas de estado para evitar que se convirtiera en un problema mundial, a través de la promoción de los estilos de vida saludable. Sin embargo, el tema no fue tomado con la visión que debía, haciéndose sólo ajustes en el discurso y en leyes. En el 2000 la Encuesta Nacional de Juventud reportó que el 27% de los jóvenes mexicanos hacían deporte, cinco años más tarde en 2005, el mismo estudio informó que sólo el 8% practicaban alguna disciplina deportiva. Sin embargo, no se puso atención al tema. Continuaron los reportes ya en un plano más grave, ahora los infartos, la diabetes y el cáncer eran la causa de Muerte en Colima, reportaba el INEGI en el 2004. Dos años más tarde, la hipertensión y el síndrome metabólico se sumaban a la lista de patologías precedidas por estilos de vida, connotados por altos consumos de grasas y azucares y disminución radical de la actividad física. Para el 2007, en Colima ya el problema se había colado a todas las esferas de la vida, ahora las muertes repentinas, las enfermedades virales, las ausencias en la escuela, la prevalencia cada vez mayor de niños con padecimientos de enfermedades propias de adultos eran un problema. En ese tiempo 7 de cada 10 niños padecían sobrepeso y obesidad en Colima, anunció Carlos Cruz, en ese momento secretario de educación. Del mismo modo, la SEP señaló que los infantes en edad escolar pasan un promedio de 4hr frente al televisor, lo que viene a suplir la actividad física y provoca el almacenamiento excesivo de energía producto de la ingesta. En Colima, la SEP se ha medido a los escolares para acercarse al problema desde la esfera física, deduciendo que a menor actividad física y mayor ingesta calórica se da por hecho el problema de la obesidad. La Universidad de Colima se ha acercado desde la visión fisiológica del ejercicio e investigaciones a nivel celular. Sin embargo, el problema de la obesidad es multifactorial y no existen acercamientos exploratorios a lo privado de las familias y sus estilos de vida. Por ello, acercarnos a comprender el problema desde el interior nos acerca a proyectar posibles soluciones. Por tanto, ¿Cuál es el estado de los hábitos alimentarios y físicos de las familias y los alumnos de la escuela primaria Rafael Briseño y cómo esto, se refleja en valores antropométricos -IMC?

MATERIAL Y MÉTODOS.

El estudio al ser exploratorio destaca dos aspectos, los estilos de vida de las familias y las mediciones antropométricas-IMC; para conocer los datos de las familias (317) acerca del tipo de alimentación, tipo de actividad, frecuencia de la actividad física, intensidad de la actividad, nivel socioeconómico, consumo de alcohol y tabaco, se utilizó el Test de Prácticas y Creencias sobre estilos de vida, de Salazar y Arrivillaga (2004). En cuanto a las mediciones antropométricas se tomaron la talla y el peso (con báscula Tanita 2000) de 416 alumnos y alumnas del plantel desde primer año a sexto, posterior se utilizo la formula de Quetelet para determinar el IMC y ubicar el riesgo en las tablas de CDC (2000).

RESULTADOS

Entre los principales hallazgos que arrojó el cuestionario adaptado de (Salazar, 2004) acerca de Estilos de vida; correspondiente a la primera parte –generales, el estado civil de las familias de la Escuela Primaria Rafael Briceño, corresponde al de casados en un 72% (229), el resto 25.5% (80) a viudos, solteros, familias de unión libre, separados, divorciados y un 2.5% (8) no contesto. En cuanto al Estatus Social, referido al ingreso mensual y condición de propiedad de las familias del plantel, el 22.7% de las familias perciben un ingreso menor a 5000 mil pesos; más del 35% ganan menos de 5,000 pesos, el 54 % percibe entre 5001 a 15 000 mil pesos; 13% más de 15 000 mil y el 9% de los cuestionados no contesto De la misma forma la pregunta anterior coincide con el estado de la propiedad que habitan, el 70% de las familias viven en casa propia, el resto en rentada, prestada y otro tanto no contesto. Ambas respuestas muestran, la prevalencia de un estado económico de medio a alto, considerando también los altos porcentajes del estado civil de las familias de los alumnos de la Escuela Primaria Rafael Briceño; tras estos señalamientos podemos deducir que la actividad económica de las familias está integrada por la madre y el padre, situación que disminuye el tiempo para encaminarlos a hábitos físicos mínimos. Respecto a las prácticas saludables, el 90% (285) asintió preparar sus alimentos en casa, el 10% (32) contestó forma negativa. De igual forma, se cuestionó la frecuencia de comidas fuera de casa el 49% acostumbran comer los fines de semana fuera de casa, el resto, a veces, una vez al mes, entre otros. Las respuestas acerca de la procedencia de los alimentos que ingieren a la hora del receso los hijos, el 55% de los alimentos son comprados en la tiendita escolar, el 24% son preparados en casa, preparados en casa y comprados en la tienda escolar 17%, el resto provienen de la tienda, empaquetados y no contestaron. Los alimentos que acostumbran consumir los hijos después de la comida o por la tarde como refrigerio, son preferentemente frituras, galletas, productos azucarados, etc., no contestaron y otras respuestas fueron eliminadas, correspondiendo las respuestas a un 61%, el resto 39% consumen fruta. El Tipo de comida que acostumbran comer cuando lo hacen fuera de casa y las respuestas fueron muy variables mas del 35% de las respuestas fueron eliminadas; el porcentaje restante fueron: pizza, tacos, hamburguesas, ensaladas, mariscos, etc. (alimentos que por su preparación son ricos en grasas polisaturadas). Las bebidas con las que acostumbran a acompañar los alimentos, es encabezada por el 39% agua fresca, el resto combina agua natural con una presencia importante de bebidas azucaradas. En cuanto a la actividad física, las familias acostumbran hacer AF diariamente un 22%, el 18% dos veces por semana, el 31% admite activarse tres veces por semana, el 3% una vez a la semana, 7% ocasional y el 14% no contesto. La intensidad de la actividad física es variable dado que, el 27% (87) respondió que se inclina por la actividad física (actividades libres), el 15% (48) combina la AF y el Deporte, el 12% mencionan que se activan mediante el deporte, otro 5% asiste a danza y deporte, 5% AF y danza y 20% asintió que ninguno de sus miembros se movilizan físicamente. Cabe destacar que algunos de los miembros de las familias estuvieron participando durante un año en actividades físicas en horario vespertino. En cuanto a los hábitos nocivos el 75% de las familias reportan que no fuman, 19% si, al menos el padre o madre, o ambos fuman y el 5% no contestaron. Del porcentaje de fumadores 29 siempre fuman y 34 de forma ocasional. La ingesta de bebidas alcohólicas al interior de las familias es del 51% (163), siendo negativa la respuesta en 132 familias 42%, mientras que 22 no contestaron y una mencionó que si y no toman (alguno de los dos miembros titulares de la familia) sumando en porcentaje 7% (22). De las familias que consumen bebidas alcohólicas 102 reportan que el padres es el único consumidor, 14 que la madre y 36 familias aceptan que ambos toman. Los momentos para estas ingestas mayormente son en fiestas (122) y (37) fines de semana; sólo en dos casos se reporta consumo diario y en tres cada tercer día. En cuanto a los resultados antropométricos relacionados el IMC, de acuerdo a los parámetros de la CDC, se determinó lo siguiente, de 416 alumnos, 206 oscilan en el rango normal, 81 en sobrepeso, 119 en obesidad y 10 en bajo peso. Por tanto, se intuye estadísticamente que 1 de cada 2 niños son obesos y con sobrepeso; lo que habla de una situación alarmante en estas edades del desarrollo (Ver Gráfica 1).

Gráfica 1. Estado de la cuestión en el plantel escolar.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 13

En caso de la progresión del problema de sobrepeso y obesidad se da por grado. Los primeros dos años y los dos últimos de la educación básica son los de menor número de casos con niños con obesidad, siendo tercero y cuarto los años con mayores casos registrados. Mientras que en los dos últimos año (quinto y sexto) se nota un porcentaje alto de sobrepeso. En el caso de género las mujeres tienden a mantener el sobrepeso y la obesidad, mientras que los varones se encuentran en obesidad mayormente (Véase Tabla 1).

Tabla 1. Rangos de sobrepeso y obesidad por grados.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 13

DISCUSIÓN

Si bien es cierto que no existe aún un cuestionario o instrumento que recoja y estandarice los estilos de vida de las familias, en el caso particular de los resultados obtenidos nos permiten destacar las siguientes precisiones, como parte del análisis realizado:

  1. Las condiciones económicas se pueden considerar aceptables en un rango sustentable por lo que existen las posibilidades mínimas para satisfacer una dieta equilibrada en proteínas, minerales, carbohidratos, etc. Pero también, se hace patente el uso de tiempo completo para actividades laborales por parte de ambos padres. El buen nivel económico de las familias pondera a su vez, el acceso al confort y a consumos alimentarios de alto valor calórico.
  2. Los alimentos que el alumno consume en la escuela no son preparados por las madres o padres, si no, empaquetados y alimentos de la tiendita escolar. Las comidas varias son preparadas o bien, de restaurantes de comida rápida.
  3. La actividad física es importante promoverla por los mismos padres y madres de familia y sirvan de modelo para la construcción de hábitos favorables para la salud en los hijos en edades tempranas. Sin embargo, en este caso, se observa que los padres y madres no realizan actividad física regular.
  4. La presencia notoria de hábitos nocivos para la salud como el consumo de tabaco y alcohol en las familias.
  5. En cuanto al sobrepeso y obesidad, las mediciones nos indican un problema relevante al tener casi un 47% de alumnos con el padecimiento.

CONCLUSIÓN

Lo realizado nos permite señalar que los objetivos previamente establecidos fueron cubiertos satisfactoriamente, dado que se pudo lograr un acercamiento de forma exploratoria a la vida cotidiana de las familias de una escuela primaria urbana, ubicada en una zona de estatus medio. El análisis de la información recabada nos permite concluir que, si bien es cierto, el acceso a oportunidades de desarrollo económico de las familias de la Escuela Primaria Rafael Briceño está ubicado en un nivel medio alto, con un ingreso predominante de 5001 a 15 000 mil pesos por mes, proveniente del trabajo tanto del padre como de la madre; el ingreso monetario, permite a las familias ingresar a un estatus de consumo de alimentos preparados por terceras personas, empaquetados o industrializados ante la falta de tiempo, así como, otras comodidades que el dinero puede proveer, y cada vez menos actividad física. Los alimentos que las hijas e hijos ingieren durante el recreo matutino y refrigerio vespertino son alimentos elaborados por otras personas (tienditas escolares, tiendas de esquina) y altos en carbohidratos complejos, sacarosas y grasas saturadas. Posterior a estos comentarios, las familias dejan al descubierto un desequilibrio alimentario, dando espaldarazo a la compra de víveres industrializados que disminuyen los tiempos de preparación de los alimentos. Referido a este tema de la actividad física, las familias son altamente sedentarias, el acercamiento a la actividad física es mínimo y ocasional. Algunos de sus miembros, especialmente los hijos hacen actividad física tres veces a la semana, en actividades que tienen que ver con programas educativos (clase de Educación Física) y en este caso, el programa de intervención que se realizo en la Escuela Primaria promovió la actividad deportiva, acondicionamiento físico y la danza para todos los miembros de las familias. A su vez, en cuanto a los hábitos nocivos, la presencia del consumo de tabaco no es representativa, sin embargo, el consumo de alcohol sobrepasa la media de las familias, siendo frecuente el consumo, mayormente en varones. Por ello, no debe extrañarnos que los índices de obesidad y sobrepeso sean altos en la escuela Rafael Briseño, a tal grado, de deducir que 1 de cada 2 niños tiene el problema. Resulta evidente que falta mucho por hacer al respecto de los hábitos saludables en el hogar, por ello este tipo de estudios nos permiten marcar la pauta para otros más amplios y profundos. Nuestro caso se concretó a registrar un acercamiento que nos hace pensar en nuevas líneas de investigación, en deducciones acerca de los motivos del aumento de peso en los niños y niñas de la escuela y principalmente, nos reta a diseñar un instrumento que permita clasificar a las familias colimenses por su estilo y calidad de vida.

PROPUESTAS:

La formación de hábitos saludables inician en el hogar por lo que resulta importante fomentar canales de comunicación entre padres e hijos que motiven su práctica. La escuela y de manera especial el personal docente debe promover acciones que favorezcan la instrucción en el manejo de alimentos y promoción de la actividad física.

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