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6 sep 2007

Influencia de los padres sobre los hábitos deportivos de sus hijos.

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Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de los cambios que se han producido y siguen produciéndose en nuestra sociedad...
 
Autor(es): Ferrer Contreras, María del Carmen1, Lara Sánchez, Amador Jesús2 , Martínez Guerrero, Norberto Manuel2 , Ruiz-Risueño Abad, Jorge2
Entidades(es): 1Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Almería,2Facultad de Ciencias del Deporte. Universidad de Murcia
Congreso: VII Congreso Internacional sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
Pontevedra: 6-9 de Septiembre de 2007
ISBN: 978-84-611-8417-0
Palabras claves: influencia, padres, hijos, deporte, hábito

RESUMEN

Solo tenemos que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de los cambios que se han producido y siguen produciéndose en nuestra sociedad, que se ha convertido en la sociedad de “las prisas”, “las tecnologías”, “los excesos”,… Todos estos cambios vienen acompañados por unos nuevos hábitos de vida, que influyen directamente en nuestros niños, transformándolos en personas sedentarias en beneficio de un ocio pasivo como los videojuegos, televisión, Internet,…

Los padres pueden tener un papel muy importante en la adquisición de los hábitos de sus hijos, ya que los niños suelen actuar por imitación, sobre todo en las primeras etapas de la vida. Por este motivo hemos aprovechado la colaboración de una muestra de 112 alumnos del Colegio Público de Educación primaria Goya de Almería y se les han pasado unas encuestas de elaboración propia, con el objetivo de obtener información sobre como afectan los hábitos físico-deportivos de los padres en los de sus hijos. Además podremos conocer los hábitos físico-deportivos de los alumnos de ese colegio y de sus padres.

Las encuestas se pasaron a niños y niñas de 5º y 6º de primaria que comprenden unas edades de entre 10 y 12 años.

Los resultados parecen ser acordes con nuestra hipótesis, mostrándonos como, el hecho de que los padres realicen actividad físico-deportiva, influye positivamente en la práctica por parte de sus descendientes

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Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº4.

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INTRODUCCIÓN

Hoy en día, como ocurre en muchas culturas occidentales con un nivel socioeconómico medio-alto, se ha producido una involución de lo físico a favor de lo tecnológico, reflejándose en el sedentarismo de nuestras sociedades (Arribas, S. et al, 2007). La promoción de la actividad física entre los jóvenes debe ser entendida como una educación para la salud (Palou, P et al, 2005), creando con ello hábitos saludables que puedan ocupar un lugar preferente en el tiempo de ocio de éstos.

Los niños y los jóvenes son más activos que los adultos, pero su participación en actividades físicas y deportivas va reduciéndose paulatinamente durante la infancia, y en la adolescencia presenta ya tasas de sedentarismo realmente preocupantes (González, A. M. & Otero, M, 2004).

Habitualmente se asume que los hábitos de los padres influyen de alguna manera en el de los hijos. La participación en actividades físico deportivas por parte de los padres puede ser un factor determinante en la participación de sus hijos. En investigaciones como la de Snyder & Spreitzer (1976) se afirma que la familia es la que más influencia tiene en el proceso de socialización deportiva, así como en otros aprendizajes.

García (1993) en el estudio sobre las actividades deportivas que desarrollan los jóvenes con edades entre los 15 y 29 años, en su tiempo libre, afirma que aquellos cuyos padres y madres hacen o han hecho deporte, participan en mayor proporción en dichas actividades que los que no lo hicieron o no lo hacen.

Por todas las razones expuestas anteriormente, nos hacemos la misma pregunta que Torre, E. et al (1997), “¿en qué medida el papel que juega la familia puede tener relación con el grado de implicación que sus hijos presentan en torno a la participación en actividades físico-deportivas?”.

OBJETIVOS

Los objetivos del trabajo que presentamos a continuación son:

  • Conocer los hábitos físico-deportivos de una muestra de alumnos del C.P. Goya.

  • Conocer los hábitos físico-deportivos de los padres y madres de dicha muestra.

  • Ver la relación que existe entre la práctica de actividad física de los padres y madres y sus hijos.

 

MATERIAL Y MÉTODO

 

La muestra está formada por 112 sujetos, alumnos del C.P. Goya, de los cuales 63 son niños y 49 niñas, pertenecientes a 5º y 6º de primaria, con edades comprendidas entre los 10 y 12 años. Contamos con la colaboración de todos los alumnos, no negándose ninguno a proporcionarnos la información.

Se les ha pasado una encuesta de fácil comprensión y no muy extensa, para obtener la información que necesitamos. La encuesta se validó, pasándola inicialmente a un curso y volviéndola a pasar al día siguiente, comprobando que las respuestas eran las mismas.

La encuesta se compone de 7 preguntas. Las número 1 (¿haces alguna actividad físico-deportiva fuera del centro?, si es así ¿cuál? y ¿desde cuando?) y 4 (¿practican o han practicado tus padres algún deporte?), son claves para nuestro proceso de investigación.

Todos los sujetos han realizado la encuesta siguiendo el mismo protocolo y contando con la ayuda de los investigadores principales, para resolver cualquier pregunta o duda.

RESULTADOS

Los resultados después de analizar las encuestas son los siguientes.

  • Niños practicantes-padres practicantes: 31

  • Niñas practicantes-padres practicantes: 14

  • Niños no practicantes-padres no practicantes: 6

  • Niñas no practicantes-padres no practicantes: 16

  • Niños practicantes-padres no practicantes: 16

  • Niñas practicantes-padres no practicantes: 9

  • Niños no practicantes-padres practicantes: 8

  • Niñas no practicantes-padres practicantes: 12

 

Para una mejor visualización, vamos a mostrar a través de los gráficos 1, 2, 3 y 4, los principales resultados.

Gráfico 1. Distribución por curso y sexo de padres e hijos/as practicantes.

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Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº4.

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Son 45, los niños que practican alguna actividad físico-deportiva al igual que sus padres del total de 112 encuestados, que aunque no supone ni la mitad de los encuestados, si es una cifra considerable.

Si sumamos el número de niñas que hacen deporte y por otra parte el número de niños, se observa que los niños duplican a las niñas.

Gráfico 2. Distribución por curso y sexo de padres e hijos/as no practicantes.

Al contrario que en el caso anterior, las niñas triplican a los niños en no practicar actividad físico-deportiva.

El número total de niños que no practican actividad, al igual que sus padres, es de 22, casi la mitad que en el caso anterior.

Gráfico 3. Distribución por sexo de padres no practicantes – hijos/as practicantes.

Se puede observar como de padres no practicantes es mayor el número de niños que practican que de niñas.

En total, son 25 los alumnos que realizan algún tipo de práctica físico-deportiva, aunque sus padres no lo hagan.

Gráfico 4. Distribución por sexo de padres practicantes – hijos/as no practicantes.

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El número de hijos no practicantes es menor si los padres son practicantes, si lo comparamos con los resultados del gráfico 3 se sigue observando que las niñas son menos practicantes que los niños, tanto si los padres practican como si no lo hacen.

DISCUSIÓN

Después de los resultados obtenidos, nos encontramos que de padres no practicantes, un 53% de hijos si practican y un 47% no lo hacen, habiendo una diferencia muy pequeña, lo que nos lleva a pensar que no existe influencia en el caso de que los padres no sean practicantes.

Las niñas presentan valores de participación en la práctica de actividad físico-deportiva inferiores que los niños, como ya confirmaba Mendoza (2000) en un estudio realizado en 24 países europeos con 110.000 alumnos de 11 a 15 años.

En la relación entre padres practicantes con sus hijos, existe una gran diferencia entre practicantes, con un 69% y no practicantes con un 31%, siendo éste el dato en el que con más claridad se observa la influencia que pueden ejercer los padres practicantes sobre sus hijos. En el estudio de Mendoza et al (1994), que se realizó con adolescentes de entre 11 y 16 años, se les preguntó sobre la frecuencia con que sus padres y madres participaban en alguna actividad físico-deportiva, obteniéndose que un 65% no practican nunca y un 8% no sabían si realizaban o no.

Aunque no se ha procedido a realizar un estudio estadístico para ver si las variables encontradas son o no significativas y correlacionan con la hipótesis de trabajo planteada, si debemos hacer constar que en un primer análisis, la diferencia de 16 puntos existentes entre los dos grupos de padres que “si” y que “no” son practicantes, nos parece un indicio positivo de significatividad para profundizar en la hipótesis planteada.

El resultado que íbamos buscando (padres e hijos practicantes – padres e hijos no practicantes), representan un 60% del total de los casos (40% padres e hijos practicantes, 20% padres e hijos no practicantes), pensamos que no existe una influencia clara pero si una tendencia, solo se ve una influencia clara cuando los padres son practicantes.

CONCLUSIONES

Las conclusiones encontradas han sido las siguientes:

Existe una influencia de los padres sobre sus hijos cuando estos practican algún deporte, ya que dos de cada tres hijos son practicantes de alguna actividad físico-deportiva.

No parece haber ninguna influencia ni a favor ni en contra, cuando los padres no son practicantes.

Las niñas en todos los casos aparecen con valores que muestran una participación inferior que los niños.

Sólo un 58% de los padres de niños a los que se les realizó la encuesta son practicantes y un 62% del total de los niños encuestados practican, mostrándonos la baja práctica existente entre una muestra pequeña de nuestra sociedad Almeriense. Hay que tener en cuenta un matiz esperanzador, ya que el número de jóvenes practicantes es superior al de sus padres y todos tenían la intención de seguir practicando alguna actividad físico-deportiva en un futuro.

Por último, un dato interesante que hemos observado, ha sido que en el caso de que la práctica de actividad físico-deportiva de los padres corresponda a un deporte minoritario como alpinismo, rugby,… sus hijos suelen practicarlo, por lo que puede existir una influencia de los padres en el tipo de práctica deportiva de sus hijos.

Referencias Bibliográficas

 

  • Arribas, S.; Arruza, J. A.; González, O. & Telletxea, S. (2007) Validación de una escala reducida de utilidad percibida de la práctica de la actividad física y el deporte. Revista Internacional de Ciencias del Deporte, 7 (3), 34-48.
  • García Ferrando M (1993). Tiempo libre y actividad deportiva de la juventud en España. Madrid. Ministerio de asuntos sociales: Instituto de la juventud.
  • González, A. M. & Otero, M. (2005). Actitudes de los padres ante la promoción de la Actividad Física y Deportiva de las chicas en edad escolar. Cuadernos de Psicología del Deporte, 5, Nº 1 y 2.
  • Mendoza, R.; Batista, J. M. & Sagrera, M. R. (1994). Conductas de los escolares españoles relacionadas con la salud (1986-1990). Madrid: C.S.I.C.
  • Mendoza, R. (2000). Diferencias de género en los estilos de vida de los adolescentes españoles: implicaciones para la promoción de la salud y para el fomento de la actividad físico-deportiva. En Fete-UGT (Ed). Educación Física y salud. Actas del Segundo Congreso Internacional de Educación Física, Cádiz.
  • Palou, P.; Ponseti, x; Borras, P.A.; & Vidal, J. (2005). Perfil de hábitos deportivos de los preadolescentes de la isla de Mallorca. Psicología del Deporte, 12, 1.
  • Snyder, E & Spreitzer, E. (1976). Correlates of sport participation among adolescent girls. Research quarterly, 47 (4), 804-809.
  • Torre, E.; Cárdenas, D & Girela, M. J. (1997). Los hábitos deportivos extraescolares y su interrelación con el área de Educación física en el alumnado de Bachillerato. Motricidad, 3, 109-129

 

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