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4 may 2006

Perfil estadístico de jugadores de baloncesto en función Del puesto específico

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El objetivo del presente estudio ha sido establecer el perfil “estadístico” de los jugadores de baloncesto masculino que participan en la Competición Europea (Euroleague), estudiando los puestos específicos de juego (bases, aleros y pivots), así como los diferentes...
Autor(es):Miguel Ángel Gómez *; Alberto Lorenzo *; Jaime Sampaio **; Nuno Leite **, & Sergio José Ibáñez ***.
Entidades(es): *Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. INEF-UPM. Madrid. ** Universidad de Tras-os-Montes e Alto Douro. Vila Real *** Universidad de Extremadura. Facultad de Ciencias del Deporte.
Congreso: I Congreso Internacional de las Ciencias Deportivas
Pontevedra- 4-6 de Mayo de 2006
ISBN: 84-611-0552-4
Palabras claves: estadísticas, baloncesto, puestos específicos.

Resumen perfil estadístico de jugadores en función del puesto

El objetivo del presente estudio ha sido establecer el perfil “estadístico” de los jugadores de baloncesto masculino que participan en la Competición Europea (Euroleague), estudiando los puestos específicos de juego (bases, aleros y pivots), así como los diferentes indicadores estadísticos de juego que permiten diferenciarlos. Los datos han sido recogidos de las estadísticas oficiales de la propia liga de la temporada 2004-2005, analizando un total de 1200 partidos. Se seleccionaron 60 jugadores (24 bases; 24 aleros y 12 pivots), que disputaron un mínimo del 75% de los partidos de su equipo en competición Europea, así como un mínimo de 20 minutos de juego por partido, registrando 20 partidos por jugador. Las estadísticas de juego analizadas fueron: minutos de juego, puntos anotados, lanzamientos de 2 y 3 puntos (anotados y fallados), tiros libres (anotados y fallados), rebotes ofensivos, rebotes defensivos, rebotes totales, asistencias, robos de balón, pérdidas de balón, tapones, faltas cometidas y faltas sufridas. Todos los valores obtenidos han sido divididos por minutos de juego obteniendo valores relativos en función de su participación en el partido. Los datos posteriormente fueron analizados mediante estadísticos descriptivos (media/ desviación estándar), ANOVA de un factor y la prueba post-hoc de Scheffé, para establecer las diferencias entre los diferentes puestos específicos. Los mejores resultados de los indicadores estadísticos de juego por puesto específico fueron los siguientes. Los bases presentan más minutos de juego, puntos anotados, asistencias, lanzamientos de 3 puntos (anotados y fallados), así como menores valores en lanzamientos de 1 y 2 puntos fallados y pérdidas de balón. Los aleros presentan valores medios en todas las variables, excepto en las faltas cometidas que presentan los valores más altos, y en los puntos anotados que presentan los valores más bajos. Por último, los pivots son mejores en los indicadores de rebotes ofensivos, defensivos y totales, tapones, lanzamientos de 1 y 2 puntos anotados, faltas recibidas, pérdidas de balón, y además, cometen un menor número de faltas. Los resultados presentados muestran como son los perfiles de juego por puestos específicos en baloncesto, siendo llamativa la importancia de los bases en facetas de ataque (asistencias y lanzamientos de 3 puntos) y de los pivots en facetas defensivas y ofensivas (rebotes, tapones, tiros libres, lanzamientos de 2 puntos y faltas recibidas), no destacando los aleros, al obtener valores intermedios en todos los indicadores de juego.

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1. Introducción

El baloncesto es uno de los deportes de equipo que tradicionalmente ha usado las estadísticas de juego como referencia para conocer el rendimiento de la competición y, consecuentemente, mejorar el proceso de entrenamiento tanto a nivel individual como colectivo. Por ello son consideradas por algunos autores como una herramienta muy útil a la hora de planificar y mejorar el proceso de entrenamiento (Hughes, 1996). En éste sentido, la mayoría de estudios se ha centrado en analizar las estadísticas de juego que permiten diferenciar el rendimiento entre ganadores y perdedores, destacando como variables principales los lanzamientos de 2 puntos anotados y los rebotes defensivos (Sampaio & Janeira, 2003; Ibáñez, Sampaio, Saénz- López, Jiménez & Janeira, 2003), las asistencias (Melnick, 2001), los tapones y las faltas (Fierro, 2002). Sin embargo, en el ámbito de los estudios que tratan de diferenciar los puestos específicos de juego, las investigaciones son más reducidas, destacando tan solo el análisis cuantitativo de los datos que permite a los entrenadores tener un control del rendimiento de sus jugadores (Mikes, 1987). En el baloncesto tradicionalmente se han establecido tres puestos específicos: los bases, jugadores con buen manejo de balón, buen pasador, con una buena visión de juego y gran capacidad de decisión y organización de las jugadas de ataque (Taxildaris Papadimitriou, Alexopoulos, Fatouros, Kambas, Karipidis, Aggelousis & Barbas, 2001; De Rose, Tavares & Gitti, 2004); los aleros, cuya principal característica técnica es el lanzamiento de media y larga distancia y suelen tener, además, buena disposición para ayudar a los pivots en la consecución del rebote (De Rose et al., 2004); y los pivots, jugadores que desarrollan su faceta de juego cerca de canasta, con buen aprovechamiento de lanzamientos de corta distancia, además de tratar de asegurar los rebotes (Papadimitrou, Taxildaris, Derri & Mantis, 1999). Analizando los estudios que abarcan las estadísticas de juego en función del puesto específico, los bases se han caracterizado por el dominio de las asistencias (Dias, 1999; Trininie, Dizdar & Jacklinovic, 1999; Janeira, Dias, Maia, Sampaio & Brandao, 2000; Tavares, De Rose & Gitti, 2004), las pérdidas de balón (Dias, 1999; Janeira et al., 2000; Taxildaris et al., 2001), las recuperaciones de balón (De Rose et al., 2004; Okazaki, Rodacki, Sarraf, Dezan & Okazaki, 2004), así como los lanzamientos de 3 puntos y los tiros libres (Correia, 1998; Trininie et al., 1999; Tsiakaris, Theoharopoulos, Galanis, Nikopoulou, 2002; De Rose et al., 2004). Por su parte, los aleros destacan en las estadísticas de juego en valores medios en sus tiros de campo, lanzamientos de 2 y 3 puntos, así como en los tiros libres (Correia, 1998; Dias, 1999; Trininie et al., 1999; Tsiskaris et al., 2002; Okazaki et al., 2004; De Rose et al., 2004). En el caso de los pivots, destacan en los valores de rebotes, tanto defensivos como ofensivos, así como en tapones (Dias, 1999; Trininie et al., 1999; Janeira et al., 2000; Okazaki et al., 2004). Además, también se caracterizan por el alto porcentaje de aciertos en los lanzamientos de 2 puntos (Correia, 1998; Papadimitrou et al., 1999; Tsiskaris et al., 2002; De Rose et al., 2004; Tavares et al., 2004). Debido a la especificidad de los indicadores de juego según cada puesto específico, parece evidente la importancia de poder optimizar mejor su rendimiento mediante un entrenamiento más específico y dirigido hacia las técnicas más demandadas en su juego. Por lo tanto, el presente estudio trata de analizar en jugadores de máximo nivel competitivo, los indicadores estadísticos de juego más utilizados en función del puesto específico, de modo que se pueda mejorar el proceso de entrenamiento.

2. Material y método

ii.i) Muestra Para llevar a cabo el presente estudio se han analizado un total de 60 jugadores pertenecientes a los equipos de Euroleague clasificados para el Top-16 en la temporada 2004-2005, distribuidos por puestos específicos en bases (n = 24), aleros (n = 24) y pivots (n = 12), tal y como aconsejan los estudios especializados (Janeira et al., 2000; Okazaki et al., 2004; De Rose et al., 2004), realizándose un total de 20 observaciones por cada jugador. La selección de los jugadores de la muestra se ha realizado a partir del cumplimiento de las siguientes condiciones: i) que cada jugador analizado jugase como mínimo 20 minutos por partido, y ii) que cada jugador observado hubiese disputado como mínimo un 75% de los partidos de la competición. ii.ii) Procedimiento Para el análisis de los datos, se recogieron las siguientes variables estadísticas de las estadísticas oficiales de la propia liga (www.euroleague.net): minutos de juego, puntos anotados, lanzamientos de 2 y 3 puntos (anotados y fallados), tiros libres (anotados y fallados), rebotes ofensivos, rebotes defensivos, rebotes totales, asistencias, robos de balón, pérdidas de balón, tapones, faltas cometidas y faltas sufridas. Además, los resultados de cada jugador han sido divididos por los minutos de juego, obteniendo los resultados derivados por tiempo jugado (Sampaio et al., 2006). ii.iii) Análisis estadístico Para el registro y tratamiento de los datos se ha utilizado el paquete estadístico SPSS. 12.0. En primer lugar, se han obtenido los valores medios para cada puesto específico de juego (bases, aleros y pivots). Así mismo, para verificar si existen diferencias significativas en los diferentes indicadores estadísticos de juego entre los diferentes puestos específicos, se ha utilizado el test ANOVA de un factor con el contraste post-hoc de Scheffé, con el objeto de detectar donde aparecen las diferencias significativas. Todos los análisis estadísticos se han realizado con un nivel de significación de p?.05.

3. Resultados

Los resultados del análisis de la varianza para comparar las medias de los indicadores de juego para cada posición específica del juego mostró que había diferencias significativas (p?.05) en todos los indicadores de juego, excepto en los puntos anotados (f = 1.296; p?.05) y las pérdidas de balón (f = 0.947; p?.05). En la tabla 1 aparecen los valores medios de cada uno de los indicadores estadísticos de juego en función del puesto específico de los jugadores. Además, analizando las diferencias entre puestos específicos (ver tabla 1) mediante el test de Scheffé, se puede verificar que: • Los pivots son los jugadores que menos minutos de juego tienen, siendo los aleros los que presentan valores medio, y los bases los que más minutos de juego disputan. • Los pivots son los jugadores que más lanzamientos de 2 puntos anotados realizan, por encima de los aleros y los bases, siendo éstos últimos los que menos acciones de 2 puntos anotados realizan. Sin embargo, los pivots y los aleros son los jugadores que más lanzamientos de 2 puntos fallados realizan, siendo los bases los que menos fallos cometen en dichos lanzamientos. • Los bases son los jugadores que más veces realizan lanzamientos de 3 puntos anotados y fallados, seguidos de los aleros, siendo los pivots los que menos veces realizan sus lanzamientos de 3 puntos (tanto anotados como fallados). • Los lanzamientos de tiros libres, tanto anotados como fallados, son realizados en mayor medida por los pivots, siendo los jugadores que menos tiros libres realizan los aleros. • Las variables de rebotes ofensivos, defensivos y totales, diferencian a los pivots sobre los aleros y bases, así como a los aleros de los bases. • Los bases son los jugadores que más asistencias realizan en los partidos por encima de aleros y pivots, no encontrando diferencias significativas entre aleros y pivots. • En los indicadores estadísticos de robos de balón, aparecen valores similares entre bases, aleros y pivots, aunque sólo aparecen diferencias significativas entre aleros y pivots, observándose un mayor número de recuperaciones en los últimos. • Los tapones son realizados principalmente por los pivots, seguidos de los aleros y por último los bases. • Los aleros son los jugadores que más faltas cometen, por encima de los bases, siendo los pivots los que menos faltas comentes. Mientras que en las faltas recibidas, bases y aleros no difieren en éste indicador de forma significativa, los pivots son los que más faltas reciben con diferencias significativas por encima de los aleros. Tabla 1. Resultados descriptivos y diferencias significativas por puestos específicos de las estadísticas de juego (valores expresados en media±DS, establecidos por minutos de juego).

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4. Discusión

El objetivo del estudio consistía en analizar las diferencias presentadas en los indicadores estadísticos de juego por los jugadores de la máxima competición europea (Euroleague), según los distintos puestos de juego (bases, aleros y pivots). Argumentamos que la especificidad del puesto específico en el que se juega puede condicionar los resultados y las diferencias entre los jugadores, de modo que se pueda incidir en mejorar las demandas exigidas en el propio deporte según la posición en la que se juega durante los partidos. En este sentido, los resultados muestran que los bases son los jugadores que juegan más minutos. Por lo tanto, deben presentar unas características antropométricas y fisiológicas que le permitan adaptarse a dichas demandas del juego (Gerodimos, Manou, Kellis & Kellis, 2005). Además, la aportación de los bases al equipo se ha especializado, manteniendo su faceta como creador y organizador del juego del equipo (Taxildaris et al., 2001) quedando reflejado en el mayor número de asistencias con respecto a aleros y pivots (Dias, 1999; Trininie et al., 1999; Janeira et al., 2000). Asimismo, los bases se encargan de estructurar el juego ante diferentes planteamientos defensivos de los equipos rivales, tratando de no precipitar sus acciones buscando situaciones de entradas a canasta o tiros libres tras faltas recibidas, lo cual refleja menos fallos en los lanzamientos de 1 y 2 puntos (Okazaki et al., 2004). Sin embargo, se observa que los bases destacan en los lanzamientos de 3 puntos (anotados y fallados), de modo que son los encargados de aprovechar situaciones en la línea exterior del ataque, así como situaciones finales de posesión donde se necesita el lanzamiento a canasta (Miller & Barlett, 1996). De todo ello, se deriva que los bases son los jugadores que presentan un menor número de pérdidas de balón y el mayor valor de puntos anotados. Este último aspecto no coincide con los estudios especializados donde los aleros son los jugadores que más puntos anotan (De Rose, et al., 2004), debido en parte a que las muestras analizadas corresponden a competiciones nacionales, tal y como plantean Taxildaris et al. (2001), quienes señalan que el perfil de juego de los bases viene determinado de forma específica por el nivel de la competición en el cual se juega, de modo que nuestra muestra supone un nivel superior de juego que el de los estudios precedentes. Según los resultados, los aleros son los jugadores que presentan valores intermedios en la mayoría de los indicadores estadísticos de juego, cambiando la función de máximo anotador del equipo (Dias, 1999; De rose et al., 2004; Okazaki et al., 2004) por ayudar en otras facetas del juego como los lanzamientos de 1, 2 y 3 puntos, además de realizar buenas aportaciones en los rebotes ofensivos y defensivos, los tapones y las faltas recibidas. De todo ello, podemos pensar que los aleros han cambiado sus funciones por facetas más colectivas, lo cual queda reflejado por las faltas cometidas, debido tal vez al mayor trabajo en equipo en las ayudas defensivas a bases y pivots, así como la realización de inversiones de balón o jugando balones dentro de la zona que permite al resto de jugadores de disponer de situaciones de ventaja (Mavridis, Laios, Taxildaris & Tsiskaris, 2003) En relación a los pivots, los resultados muestran que mantienen su predominio en las estadísticas tradicionales, como son los rebotes (defensivos, ofensivos y totales), tapones, faltas recibidas, así como un mayor número de lanzamientos de 1 y 2 puntos anotados (Dias, 1999; Trininie et al., 1999; Janeira et al., 2000; Tsiskaris et al., 2002; De Rose et al., 2004; Okazaki et al., 2004; Tavares et al., 2004). Todo ello se asocia con su mayor corpulencia y envergadura (Gerodimos et al., 2005), lo que provoca que su juego se realice cerca de la canasta con la captura de más rebotes, consecución de tiros cercanos a aro con altos porcentajes de lanzamientos de 2 puntos, así como faltas recibidas de tiros libres. Además, se observan otras variables que se asocian con estos jugadores, como son la aportación de las asistencias por encima de los aleros, así como los robos de balón. Todo ello parece indicar una evolución en este tipo de jugadores, observándose mayores niveles de coordinación y agilidad, lo que les permite realizar acciones de forma más fluida y coordinada con el equipo (Papadimitriou et al., 1999). En otro sentido, el menor número de minutos jugados por los pivots, explica la mayor exigencia del baloncesto moderno hacia dichos jugadores, lo que les obliga a necesitar más descanso a lo largo del partido para poder realizar en mejor medida sus aportaciones al equipo tras acciones intensas cerca de canasta (De Rose et al., 2004; Okazaki et al., 2004). Otra posible explicación a dicha circunstancia es la evolución que se observa en el juego donde son cada vez menos los equipos que juegan con dos pivots, utilizándose en la actualidad una forma de juego más relacionada con 4 jugadores abiertos y un solo jugador interior. Del análisis de los resultados encontrados, se puede pensar en una mayor especialización de los puestos específicos de juego, lo cual se asocia con bases más seguros en sus pases y acciones de dribbling, así como en el menor número de pérdidas de balón, aleros más completos en todas sus facetas de juego, no destacando solamente el alero anotador; así como pivots más dinámicos y versátiles que tienen mayores niveles de coordinación y visión de juego, siendo de gran importancia para el trabajo ofensivo y defensivo. De este modo, de cara al entrenamiento, se debe tener en cuenta la mejora de los parámetros estadísticos de juego encontrados en el estudio, debiendo planificar tareas en los entrenamientos centradas en los lanzamientos de larga distancia para los bases y aleros (porcentajes cerca del 60% en tiros de 2 puntos y del 40% en tiros de 3 puntos), así como situaciones cerca de canasta para los pivots donde obtengan aclarados o situaciones de 1x1. Por otro lado, los aleros y los pivots deben trabajar en mayor medida los factores defensivos para tratar de parar las aportaciones de los bases rivales, con trabajos de ayudas defensivas, así como especializando sus acciones para capturar los rebotes. Por último, se debe resaltar que en el baloncesto moderno hay que tener el concepto de diversidad de funciones de los jugadores, siendo un factor esencial, ya que jugadores con características diferenciadas deben predominar sobre aquellos que ejercen solamente una función en el partido.

5. Conclusiones

En baloncesto los indicadores estadísticos de juego presentan una gran importancia a la hora de diferenciar los puestos específicos de juego, de modo que su análisis permite establecer pautas de entrenamiento específico de acuerdo a las demandas exigidas en baloncesto a cada jugador. De esta manera, se debe entender que los bases son los jugadores con mayor aportación en puntos (principalmente debido a sus altos porcentajes de 1, 2 y 3 puntos), así como la elaboración de juego con sus asistencias a los compañeros. Mientras, los pivots realizan importantes aportaciones defensivas (rebotes y tapones), y ofensivas cerca de canasta (lanzamientos de 2 puntos y faltas recibidas de tiros libres). Por su parte, los aleros se han destacado como jugadores completos en todas las facetas de juego, incidiendo de forma mayoritaria en la defensa (mayor número de faltas cometidas). Dichos resultados, deben ser contemplados por el entrenador durante el proceso de entrenamientos y dirección de partido, ajustando dichos parámetros a sus jugadores de forma específica.

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