800 007 970 (Gratuito para españa)
658 598 996
·WhatsApp·

15 may 2012

Relación entre el índice de masa corporal y la competencia percibida en adolescentes de la ESO

/
Enviado por
/
Comentarios0
/
Este estudio es parte de un proyecto que se está desarrollando en el marco de cooperación de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), por el grupo Ikerki 05/30 (GIU11/03). Se obtuvo una ayuda (CTP09-P02), convocada por la dirección de política científica del Gobierno Vasco, para el desarrollo de proyectos de investigación transpirenaicos.
Autor(es): Saioa Urrutia Gutierrez, Susana Irazusta Adarraga, Amaia Balerdi Iztueta, Oscar González Rodríguez, Jose Antonio Arruza Gabilondo
Entidades(es): Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea
Congreso: IV Congreso Internacional de Ciencias del Deporte y la Educación Física. (VIII Seminario Nacional de Nutrición, Medicina y Rendimiento Deportivo)
Pontevedra, España, 10-12 Mayo 2012
ISBN: 978-84-939424-2-7
Palabras Clave: Competencia Percibida, Índice de Masa Corporal, Sobrepeso, Obesidad

Relación entre el índice de masa corporal y la competencia percibida en adolescentes de la ESO

RESUMEN COMUNICACIÓN/PÓSTER

En esta sociedad, caracterizada por el desarrollo del conocimiento, de las tecnologías de la comunicación y de la generalización de los medios de transporte, los niveles de actividad física en la vida cotidiana han descendido. Esto ha traído un aumento del sedentarismo, trastornos relacionados con la salud y la alimentación y obesidad. Diferentes investigaciones han mostrado que tales co-morbilidades pueden derivarse del descenso del nivel de competencia motriz que se viene produciendo en los últimos años y su relación con la percepción de la misma. Ante esta situación, nos hemos propuesto determinar la relación entre el índice de masa corporal (IMC) y la percepción de competencia. Han participado en estudio 366 sujetos de 13 a 16 años.

Se ha medido el peso (kgs y la altura (metros) de los sujetos y se les ha aplicado el cuestionario AMPET-R. Posteriormente se han realizado análisis descriptivos y correlacionales. Los resultados muestran que no hay diferencias significativas en cuanto al IMC y que los chicos obtienen valores más altos en competencia percibida que las chicas. Por otro lado, se ha comprobado que el IMC y la percepción de competencia se relacionan significativa y negativamente, tanto para los chicos como para las chicas.

Introducción

Este estudio es parte de un proyecto que se está desarrollando en el marco de cooperación de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), por el grupo Ikerki 05/30 (GIU11/03). Se obtuvo una ayuda (CTP09-P02), convocada por la dirección de política científica del Gobierno Vasco, para el desarrollo de proyectos de investigación transpirenaicos. En la actualidad podemos destacar algunas Comunidades Autónomas que están trabajando en España relacionados con esta propuesta como son: Aragón, Cataluña, Castilla La Mancha y País Vasco, al igual que el Principado de Andorra.

Antecedentes y estado actual del tema

En esta sociedad, caracterizada por el desarrollo del conocimiento, de las tecnologías de la comunicación y la generalización de los medios de transporte, los niveles de actividad física en la vida cotidiana han descendido. Por lo tanto, no es de extrañar, que los principales problemas de salud pública, clínicos y económicos sean el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad (Lakka y Bouchard, 2005).

Fue Quetelet (1853) quien definió el índice de masa corporal (IMC),  también conocido como el Índice de Quetelet, como la medida de asociación entre el peso y la altura de una persona, que se obtiene dividiendo el peso (kilogramos) por la altura al cuadrado (metros).

En base a este índice, La Organización Mundial de la Salud, dependiendo del valor del IMC, estableció las siguientes categorías: Infrapeso, Normopeso, Sobrepeso y Obeso. A su vez, en el año 1997 definió que a partir de los 18 años con un IMC que oscila entre 18.5 Kg./m2 y 24.9 Kg./m2 se considera Normopeso, el Sobrepeso a partir de 25 Kg./m2 y la Obesidad a partir de 30 Kg./m2.

Hoy en día, los valores de estas dos últimas categorías (Obesidad y Sobrepeso) están alcanzado unos valores alarmantes, especialmente en la niñez y en la adolescencia, dónde cada vez es más fácil padecer este trastorno. Tanto es así, que en el año 2004 la OMS ya declaró que la obesidad había alcanzado el carácter de pandemia (Eaton y cols., 2006; Solbes, 2010).

Debido a la alarmante situación de los niveles de Obesidad y Sobrepeso, durante muchos años se ha estado buscando medios para poder solventar y buscar la raíz de este problema. Diferentes investigaciones (Bueno, Ruiz, Graupera y Sánchez, 2001; Gómez, 2004; Ruiz y Mata, 2008), han mostrado que tales co-morbilidades como la obesidad y el sobrepeso, pueden derivarse del descenso del nivel de competencia motriz que se viene produciendo en los últimos años.

Igualmente, se han desarrollado estudios transculturales (Henderson y Sugden, 1992; Ruiz et al., 2003; Ruiz et al., 2004), en los que se ha dado importancia a los correlatos psicológicos para determinar la bajada de competencia. 

Por consiguiente, este estudio se centra en la competencia percibida, entendida como la creencia que tiene cada persona de su nivel de habilidad (Arruza et al., 2011). Como demuestran varias investigaciones (Dunn y Watkinson, 1994; Jones, Okely, Caputi y Cliff, 2010; Southall, Steele y Okely, 2004), esta variable estrechamente relacionada con la competencia, y por consiguiente con el IMC.

En este sentido, la finalidad de este proyecto es conocer y describir la posible relación entre el IMC y la competencia percibida.             

Completa la información

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº21.

¡Consíguelo aquí!

Método y Material

Participantes

En este estudio participaron 366 estudiantes, en la etapa educativa de Enseñanza Secundaria Obligatoria,  pertenecientes al Territorio Histórico de Gipuzkoa de la Comunidad Autónoma Vasca. Los datos fueron obtenidos de alumnos y alumnas de cinco ikastolas que oscilaban entre los 13 y los 16 años de edad.

Diseño

El diseño de este estudio es de naturaleza descriptiva y correlacional, en el que se analizarán las relaciones existentes entre el IMC, considerada como variable independiente y la Competencia Percibida como variable dependiente.

Instrumentos

Para alcanzar este objetivo se emplearon los siguientes instrumentos:

  • Competencia Percibida: La competencia Percibida fue medida mediante el test AMPET-R de Ruiz, Graupera y Rico (2004), que mide la motivación de logro. Dentro de la motivación de logro hay tres variables; la ansiedad frente al error, el compromiso y la competencia motriz percibida. Está última escala fue la que se uso para medir el nivel de competencia percibida.

ANTROPOMÉTRICAS

  • Índice de Masa Corporal (IMC): Para la medición del IMC, se tomó el peso y la altura del alumnado y después se aplico la siguiente fórmula para poder conseguir el IMC (IMC=Peso/Altura2).

Procedimiento

Se hizo una previa selección de los centros que iban a participar en el proyecto. Para la elección de los centros, seleccionamos aquellas poblaciones con más de 4.000 habitantes. Una vez efectuamos la selección, nos pusimos en contacto por vía telefónica con los responsables y el profesorado de educación física del centro, para explicarles los objetivos y procedimientos del proyecto. Se les envió por correo electrónico un informe explicativo para el profesorado, y otro para los padres y madres, y así obtener los permisos pertinentes.


Para la recogida de datos, se dio una pequeña formación específica de cada prueba para pasar las pruebas de manera rigurosa.
Posteriormente se concretó con los centros el calendario y las fechas en las que se procedió a la toma de datos.
Una vez en la clase de educación física, se realizo una breve explicación, aclarando las dudas y cuestiones que surgían. A continuación, se procedía a la cumplimentación del test motor y de los cuestionarios por parte del alumnado, con una duración total de 2 horas.

Análisis de los datos


En primer lugar, se realizaron análisis descriptivos por cada variable seleccionada en función del sexo. Y finalmente, se realizaron análisis correlaciónales mediante la r de Pearson, para comprobar la asociación entre las dimensiones de IMC y la Competencia Percibida.

Resultados


         Como se puede observar en la tabla 1, los valores medios para el índice de masa corporal los valores medios son parecidos tanto en el grupo de los chicos como el de las chicas, y por lo tanto la diferencia entre los dos grupos no es significativa.
Tabla 1.- Valores medios de competencia percibida en función del sexo.

Tabla 1. Relación entre el índice de masa corporal y la competencia percibida en adolescentes de la ESO

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 21

 

En cuanto a  la competencia percibida, se encuentran diferencias significativas (?£.000) entre el grupo de las chicas y los chicos, siendo estos últimos los que tienen valores medios más altos. (Tabla1).

 

Tabla 2.- Correlaciones entre las variables Índice de masa corporal y Competencia percibida

Tabla 2. Relación entre el índice de masa corporal y la competencia percibida en adolescentes de la ESO

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 21

 

*?£ .05;  **?£  .01; *** ?£  .000
La correlación realizada demuestra que la relación entre el índice de masa corporal y la competencia percibida es significativa y negativa, es decir, a mayor índice de masa corporal peor percepción de la competencia de cada uno (Tabla2).


Discusión y conclusiones


Atendiendo a los resultado anteriormente expuestos, se observa que la relación que se da entre el IMC y la Competencia Percibida es significativa y negativa, por lo que se supone que a mayor IMC peor percepción de la competencia percibida y a menor IMC mejor percepción de competencia del alumnado muestreado. Los resultados obtenidos coinciden con los resultados derivados de diferentes estudios (Jones, Okely, Caputi y Cliff, 2010; Southall, Steele y Okely, 2004), en los que se afirma la estrecha relación que se da entre el IMC y la percepción de competencia percibida, tanto en chicos como en chicas, a pesar de ser un factor subjetivo.

El estudio llevado a cabo por el Cantell, Crawford y Doyle-Baker en 2008 ratifica esta afirmación. En este estudio observaron que los sujetos con valores más altos de IMC obtuvieron un nivel de percepción de competencia más bajo. Por consiguiente, podríamos determinar que la percepción de competencia puede ser un importante factor que contribuya al mantenimiento de la obesidad y el sobrepeso juvenil tal y como confirman Cantel, Crawford y Doyle-Baker.

Resumiendo y considerando los datos expuestos anteriormente y las diferencias entre los sexos (chicas y chicos), encontramos que respecto al índice de masa corporal, no hay diferencias entre los grupos, puesto que los dos obtienen valores parecidos. En cuanto a la percepción de competencia motriz, al igual que varios autores (Raudsepp y Liblik, 2002), el grupo de los chicos se percibe más competente que el grupo de las chicas. Esto puede deberse a varios factores, entre otros la fuente de información en la que se basan para realizar su propia valoración.

La comparación con el sexo opuesto, en este caso la comparación del nivel de competencia de las chicas con respecto al nivel de competencia de los chicos, puede estar basada en la concepción del estereotipo del hombre como modelo corporal enérgico, que posee mayores dotes y características para el trabajo físico. Por lo tanto, no es de extrañar, que se observen menores niveles de percepción de competencia en el grupo de las chicas.

A modo de conclusión, de los datos recabados, podemos determinar que el 55,7% de los chicos de la muestra se perciben con un nivel medio de competencia y el 56% de las chicas se perciben con un bajo nivel de competencia. En el caso de los chicos con sobrepeso y obesidad, el 47,8% se percibe con un medio nivel de competencia y un 32,1 % con un bajo nivel de competencia. El 67,8% de las chicas con sobrepeso y obesidad se perciben con baja competencia.

Sería interesante continuar con esta línea de investigación y profundizar en la relación entre la competencia percibida, la competencia motriz real del alumnado y su relación con el IMC. Además, sería interesante estudiar la influencia de diferentes factores psicosociales en las variables mencionadas.


BIBLIOGRAFÍA

Arruza, J.A., Arribas, S., Otaegi, O., González, O., Irazusta, S. y Ruiz, L.M. (2011). Percepción de competencia, estado de ánimo y tolerancia al estrés en jóvenesdeportistas de alto rendimiento. Anales de psicología, 27, 2, 536-543.

Biografía Adolphe Quételet (s.f.). Recuperado el 2 de abril de 2012, de http://docentes.educacion.navarra.es/mpastorg/cd_alumno/modeloG/2bach_CSS/Datos/biografias/14.pdf

Bueno, M., Ruiz, L.M., Graupera, J.L. y Sánchez, F. (2001). Análisis comparativo de diferentes procedimientos de detección de los problemas evolutivos de coordinación motriz en los escolares de 4 a 6 años.Madrid: CIDE, Ministerio de Educación y Ciencia. Recuperado de http://www.doredin.mec.es/documentos/080100003.pdf

Cantell, M., Crawford, S.G. & Doyle-Baker P.K. (2008). Physical fitness and health indices in children, adolescents and adults with high or low motor competence. Human Movement Science Coordination Disorder, 27, (2), 344-362

Causgrove Dunn, J.L. & Watkinson, E. J. (1994). A study of the Relationship Between Physical Awkwardness and Children’s Perceptions of Physical Competence. Adapted Physical Activity Quarterly, 11, 275-283.

Eaton, D. K., Kann, L., Kinchen, S., Ross, J., Hawkins, J., Harris, W. A. & cols. (2006). Youth risk behavior surveillance—United States, 2005. Morbidity and Mortality Weekly Report, 55, 1–108.

Gómez García, M. (2004). Problemas evolutivos de coordinación motriz y percepción de competencia en el alumnado de primer curso de educación secundaria obligatoria en la clase de educación física. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.

Henderson S and Sugden D (1992): Movement assessment battery for children. Londres: The Psychological Corporation.
Jones, R.A., Okely, A.D., Caputi, P. & Cliff, D.P. (2010). Perceived and actual competence among overweight and non-overweight children. Sport Medicine Australia, 13, (6), 589-596.

Lakka, T. A., & Bouchard, C. (2005). Physical activity, obesity and cardiovascular diseases.En A. von Eckardestein (Ed.), Atherosclerosis: Diet and Drugs (pp. 137-163). Heidelberg, Alemania: Springer.

Raudsepp, L., Liblik, R. & Hannus, A. (2002). Children’s and adolescents’ physical self-perceptions as related to moderate to vigorous physical activity and physical fitness. Pediatric Exercise Science, 14, 97-106

Ruiz Pérez, L. M., Graupera, J. L., Gutiérrez, M., & Miyahara, M. (2003). The assessment of motor coordination in children with the movement ABC test: A comparative study among japan, usa and spain. International Journal of Applied Sport Sciences, 15, (1), 22-35.

Ruiz Pérez, L. M., Graupera, J. L., Gutiérrez, M., & Nishida, T. (2004). El test AMPET de motivación de logro para el aprendizaje en educación física: Desarrollo y análisis factorial de la versión española. Revista De Educación, 335, 195-211.

Ruiz, L.M., Mata, E. y Moreno, J.A. (2008). Problemas evolutivos de coordinación motriz y autoconcepto físico en escolares de educación primaria. Estudios de Piscología, 29, (2), 163-172.

Solbes Canales, I. (2010). El sobrepeso en la niñez y sus consecuencias sociales: un estudio evolutivo sobre las actitudes explícitas hacia la complexión y su relación con la imagen corporal. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.

Southall, J.E., Steele, J.R. & Okely, A.D. (2004). Actual and perceived physical competence in overweight and nonoverweight children. Pediatric Exercise Science, 16, (1), 15.

 

AGRADECIMIENTOS

Nuestro más sincero agradecimiento a las siguientes entidades y respectivos profesores de la asignatura de Educación Física por la colaboración prestada, sin ellos no habría sido posible.

  • Departamento de Educación, Universidades e Investigación, Gobierno Vasco.
  • Colegios:

Zurriola Ikastola (Donostia-San Sebastián).
Arizmendi Ikastola (Arrasate-Mondragón).
San Jose Ikastetxea (Irún).
Colegio El Pilar (Hondarribia- Fuenterrabía).
Toki-Alai Ikastola (Irún).

Responder

Otras colaboraciones