800 007 970 (Gratuito para españa)
658 598 996
·WhatsApp·

21 abr 2017

Tratamiento dietético-nutricional en la tríada de la atleta femenina

/
Enviado por
/
Comentarios0
/
Etiquetas

Pablo A López Cáceres. Dietista-Nutricionista. Profesor Master Nutrición Deportiva Alto Rendimiento. http://www.ndsalud.es/

La tríada de la atleta femenina se ha definido como las interrelaciones entre disponibilidad energética, función menstrual y densidad mineral ósea, pudiendo llegar a manifestarse con consecuencias clínicas tan severas como los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), amenorrea funcional hipotalámica y osteoporosis. Potencialmente cualquier mujer que practique deporte está en riesgo de desarrollar algún componente de la tríada. Sin embargo, existen unos factores vinculados a la aparición de un TCA en la práctica deportiva que pueden conducir a su desarrollo.

Una vez identificado el trastorno de la conducta alimentaria, debe comenzar el tratamiento específico. Para tratar esta patología se requerirá un equipo multidisciplinar con participación de médicos, psicólogos/psiquiatras, dietistas-nutricionistas, entrenadores, preparadores físicos y familia del deportista. Este apartado hará mención únicamente a la intervención del dietista-nutricionista.

Evaluación de la ingesta del deportista
Los objetivos que se persiguen son:

  • a) conocer la alimentación y motivos que la determinan.
  • b) estimar ingesta de energía y nutrientes que aporta la alimentación.
  • c) identificar posibles prácticas alimentarias y componentes de la dieta que puedan estar relacionados con mayor o menor rendimiento físico, capacidad de recuperación o riesgo de enfermedad o lesión.

Se debe hacer una historia dietética completa, que abarque un cuestionario general de hábitos de consumo, un recordatorio mínimo de cinco días, incluyendo el fin de semana y un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos.

Evaluación de la composición corporal
La estimación de la composición corporal es importante para la determinación del estado nutricional. Existe una gran variedad de métodos para la valoración de la composición corporal pero hay que destacar las técnicas antropométricas (talla, peso, pliegues cutáneos, perímetros y diámetros óseos) y la bioimpedancia eléctrica puesto que son métodos de fácil aplicación, buena reproducibilidad y escaso costo.

Preparar un plan de alimentación saludable
La dieta debe estar ajustada a las necesidades individuales del deportista en función de la evaluación nutricional previa. Teniendo en cuenta que los trastornos nutricionales se asocian con la amenorrea y la pérdida ósea, la dieta debe estar orientada primero a resolver el problema nutricional, mejorando los trastornos alimentarios y tratando que la amenorrea y la osteoporosis reviertan.

Si los trastornos alimentarios no son extremos (bulimia o anorexia), podemos orientar la dieta siguiendo estas pautas:

  • Aumentar el peso corporal progresivamente en un 2-3%.
  • Incrementar el aporte calórico de forma gradual (300-500 Kcal/día o hasta 1000 Kcal/día, si los déficits son representativos).
  • El ritmo de ganancia de peso idóneo es de 0,45 kg por semana hasta alcanzar el peso deseado.
  • Asegurar una ingesta de proteínas de alto valor biológico de 1.2 – 1.6 g/kg/día en mujeres atletas.
  • Incrementar la ingesta de aquellos nutrientes que se ven afectados en los casos de dietas insuficientes, como los implicados en la formación del hueso y los responsables del rendimiento deportivo: calcio (1000 – 1500 mg/día), vitamina D (400 IU/día) y vitamina K (60-90 µg/día), vitaminas del grupo B, hierro y zinc.
  • Evitar hábitos nocivos que inducen a la pérdida de calcio, como cafeína, tabaco, alcohol y fármacos corticoesteroides.
  • Si fuera necesario, incluir complementos nutricionales para asegurar el correcto aporte calórico y de nutrientes, sin producir demasiada sensación de saciedad.

Bibliografía.

  • Otis CL, Drinkwater B, Johnson M, Loucks A, Wilmore J. American College of Sports Medicine Pronunciamiento. La tríada de la mujer atleta. Medicine & Science in Sports & Exercise 1997. 29 (5): pp i-ix.
  • Nattiv A, Loucks AB, Manore MM, Sandborn CF, Sundgot-Borgen J, Warren MP. American College of Sports Medicine Position Stand. The female Athlete Triad. Medicine & Science in Sports & Exercise 2007. 39(10):1867-1882.
  • Ivkovic A, Franic M, Bojanic I, Pecina M. Overuse Injuries in Female Athletes. Croat Med J. 2007; 48:767-78.
  • Ansorena Artieda D. La tríada de la mujer deportista. En: Ibáñez Santos J, Astiasarán Anchía I. Alimentación y deporte. 1 ed. Navarra: EUNSA; 2010. p. 203-221.
  • Inés García, Gloria. La Tríada de la mujer deportista, aspectos nutricionales. Acta Colombiana de Medicina del Deporte:

    http://www.encolombia.com/medicina/amedco/amedco8101triada.htm

  • Márquez S. Trastornos alimentarios en el deporte: factores de riesgo, consecuencias sobre la salud, tratamiento y prevención. Nutrición Hospitalaria. 2008; 23(3): 183-190.
  • Casares Polo A. Prevención y tratamiento de la triada (1ª parte). Sport Training Magazine. 2008; 16: 52-55.
  • Izquierdo Miranza Z, Cabrera Oliva VM, Almenares Pujadas ME, García Ucha F. Actualización, pronóstico y medidas de intervención para la tríada de la mujer deportista. Rev.int.med.act.fís.deporte. 2006; 6(24): 188-199.

Responder

Otras colaboraciones