800 007 970 (Gratuito para españa)
658 598 996
·WhatsApp·

6 may 2010

Análisis de las características fisiológicas en laboratorio y competición en jugadores juveniles de bádminton de alto nivel

/
Enviado por
/
Comentarios0
El objetivo del presente trabajo es analizar las características fisiológicas del bádminton, mediante la medición de diferentes parámetros en el laboratorio y durante los partidos en jugadores juveniles tecnificados por la Comunidad de Madrid.

Autor(es): Juan José Ramos Álvarez, Mª Jesús  Del Castillo Campos, Mª Luisa Ramón Rey, Carlos Eduardo Polo Portes, Asunción Bosch Martín, Ana Isabel Vázquez Méndez, José Luis Segura Dorado.
Entidades(es): Centro de Medicina Deportiva. Comunidad de Madrid. España.
Congreso: III Congreso Internacional de Ciencias del Deporte y Educación Física
Pontevedra- 6-8 de Mayo de 2010
ISBN: 978-84-613-8448-8
Palabras claves: Láctico, bádminton, VO2 máxima, frecuencia cardiaca.

Resumen características fisiológicas en laboratorio y competición en jugadores juveniles de bádminton

El objetivo del presente trabajo es analizar las características fisiológicas del bádminton, mediante la medición de diferentes parámetros en el laboratorio y durante los partidos en jugadores juveniles tecnificados por la Comunidad de Madrid. El conocimiento de estos parámetros será de gran utilidad para su aplicación al entrenamiento, sobre todo en la etapa juvenil, en la que la capacidad de mejora tiene un amplio margen. Se estudiaron 15 jugadores de bádminton tecnificados de la Comunidad de Madrid: 12 varones y 3 mujeres. En el laboratorio se les realizó una prueba de esfuerzo máxima directa en tapiz rodante, con un protocolo incremental de velocidad a pendiente fija hasta el agotamiento. Se estudiaron a los mismos deportistas durante un partido, tomándose muestras de sangre capilar al comienzo del mismo, al final y a los 2 minutos de recuperación, analizándose la concentración de ácido láctico.

La FC máxima y la FC media durante el partido se sitúan respectivamente en el 96,64% y en el 91,76% de la FC máxima obtenida en el laboratorio. El VO2 máximo obtenido en el laboratorio fue de 56,1 ± 6,5. El ácido láctico pico fue de 3,2 ± 1,8 mM/l. Estos datos nos sugieren una prioritaria utilización del metabolismo aeróbico y del metabolismo anaeróbico aláctico como fuentes energéticas principales en este deporte durante la competición.

Introducción

El bádminton es un deporte de alto componente dinámico y bajo componente estático (Mitchell, Haskell, Snell, & Van Camp, 2005). La duración de los partidos es variable en función de las condiciones inherentes a la propia competición y requiere esfuerzos de alta intensidad durante todo el partido, con cortos periodos de descanso (Cabello Manrique & Gonzalez-Badillo, 2003; Faude et al., 2007). La medición de determinados parámetros cardiorrespiratorios y metabólicos nos ayudarán a evaluar el perfil fisiológico de este deporte. El objetivo del presente trabajo es analizar las características fisiológicas del bádminton, mediante la medición de diferentes parámetros en el laboratorio y durante los partidos en jugadores juveniles tecnificados por la Comunidad de Madrid. El conocimiento de estos parámetros será de gran utilidad para su aplicación al entrenamiento, sobre todo en la etapa juvenil, en la que la capacidad de mejora tiene un amplio margen.

Material y Métodos

Se estudiaron 15 jugadores de bádminton tecnificados de la Comunidad de Madrid: 12 varones y 3 mujeres. (Las características de la muestra figuran en la tabla I). Todos los padres o tutores legales de los deportistas firmaron un consentimiento informado previo a la realización de las pruebas. En el laboratorio se les realizó una prueba de esfuerzo máxima directa en tapiz rodante, con un protocolo incremental de velocidad (2 km/h/2´) a pendiente fija (3%) hasta el agotamiento. Todos los deportistas incluidos en el estudio cumplieron criterios ergoespirométricos de maximalidad para una prueba de esfuerzo (Astrand & Rodahl, 1986; Jones et al., 1985). Se utilizó un equipo OxycomPro ® que analiza los gases espirados respiración a respiración. En días diferentes, con un mínimo de una semana de margen, se estudiaron a los mismos deportistas durante un partido. Se tomaron muestras de sangre capilar al comienzo del mismo, al final y a los 2 minutos de recuperación, analizándose la concentración de ácido láctico. Dicho análisis se realizó con un equipo homologado de fotometría. Durante todo el partido se monitorizó la FC con un pulsómetro marca Polar®, incluyendo las fases de competición y descanso. Al terminar el encuentro se les pasó la escala de Borg (G. Borg, 1970; G. A. V. Borg, Hassman, & Langerstrom, 1985), anotando la percepción subjetiva de esfuerzo (RPE) a nivel central y periférico. El Nivel de significación alfa fue del 95% (p< 0,05).

Resultados

El tiempo medio de juego por partido fue de 17,2 ± 0,2 minutos. Realizándose periodos de descanso según el reglamento (un máximo de 2 minutos en el total del partido).

En las tablas I y II figuran los resultados obtenidos en los dos test.

Tabla I: Valores medios obtenidos en el laboratorio.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 13.

Tabla II: Valores medios obtenidos en el partido.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 13.

No se encontraron diferencias significativas (p>0,05) en las frecuencias cardiacas máximas obtenidas en el laboratorio y durante un partido. La FC máxima y la FC media durante el partido se sitúan respectivamente en el 96,64% y en el 91,76% de la FC máxima obtenida en el laboratorio.

Discusión

La duración total media de los partidos analizados es significativamente inferior a los datos aportados en encuentros de alta competición (Cabello Manrique & Gonzalez-Badillo, 2003), debido probablemente a la menor edad y nivel competitivo de nuestra muestra, ya que la duración de los tantos es sensiblemente inferior. El valor medio del VO2  máximo de los jugadores de bádminton obtenido en el laboratorio, difiere según los autores, situándose entre 51 y 62 ml/kg/mn (Faude et al., 2007; Hughes, 1995; Majumdar et al., 1997; Ooi et al., 2009); el resultado de nuestro estudio se encuentra entre ambos límites. Estos datos pueden traducirse en una aceptable capacidad aeróbica, como indicativo de la utilización de dicho metabolismo en este deporte. La duración de los partidos por un lado (en ningún caso inferior a 15 minutos) y la intensidad de los estímulos por otro, precisan de una fuente aeróbica de restitución de la fosfocreatina muscular (Connet, Honig, Gayeski, & Brooks, 1990; Newsholme, Blomstrand, McAndrew, & Parry-Billings, 1991), ya que los depósitos musculares de ATP y Creatín Fosfato proporcionan la inmediata fuente de energía para los movimientos de alta intensidad y corta duración (Byrne & Wilmore, 2001; Shephard, 1982). La FC máxima alcanzada durante el partido es similar a la comunicada en otros trabajos consultados (Cabello Manrique & Gonzalez-Badillo, 2003; Faude et al., 2007; Majumdar et al., 1997), alcanzando en nuestro estudio el 96,64% de la FC máxima obtenida en el laboratorio. Sin embargo, la FC media durante el partido es superior a la obtenida por otros autores en deportistas de élite (Cabello Manrique & Gonzalez-Badillo, 2003; Faude et al., 2007; Majumdar et al., 1997). Estos elevados valores de la FC pudieran deberse a las propias características del juego. Se requieren esfuerzos de alta intensidad y corta duración que generan un alto nivel de estrés, con la consiguiente estimulación del sistema nervioso simpático y como consecuencia el aumento de la FC. Por otro lado, los deportistas jóvenes son más vulnerables a las situaciones de estrés, de ahí el aumento de su FC media con respecto a los jugadores de mayor edad. En función de estos resultados, sería interesante en futuras investigaciones medir indicadores biológicos del estrés durante la competición. Dependiendo de los autores, el pico de la concentración de lactato durante un partido de bádminton, no alcanza valores elevados, entre 2 y 5 mM/l (Cabello Manrique & Gonzalez-Badillo, 2003; Faude et al., 2007; Lees, 2003; Majumdar et al., 1997), datos coincidentes con los obtenidos por nosotros. Dichas concentraciones tienden a indicar una baja utilización del metabolismo anaeróbico láctico durante el partido.

Conclusiones

El VO2 máximo obtenido en el laboratorio, los altos valores de la FC y la concentración pico de ácido láctico durante un partido de bádminton nos sugieren una prioritaria utilización del metabolismo aeróbico y del metabolismo anaeróbico aláctico como fuentes energéticas principales en este deporte durante la competición.

Estos datos pueden tener cierta relevancia al programar los tipos de entrenamiento y las cargas de trabajo en los jugadores jóvenes de bádminton.

Bibliografía

  • Astrand, P., & Rodahl, K. (1986). Texbook of work physiology (3 ed.). New York: McGraw Hill Book Company.

  • Borg, G. (1970). Perceived exertion as an indicator of somatic stress. Scandinavian Journal of Rehabilitation Medicine, 3, 82-88.

  • Borg, G. A. V., Hassman, P., & Langerstrom, M. (1985). Perceived exertion in relation to heart rate and blood lactate during arm and leg exercise. Eur J Appl Physiol, 65, 679-685.

  • Byrne, H. K., & Wilmore, J. H. (2001). The effects of a 20-week exercise training program on resting metabolic rate in previously sedentary, moderately obese women. Int J Sport Nutr Exerc Metab, 11(1), 15-31.

  • Cabello Manrique, D., & Gonzalez-Badillo, J. J. (2003). Analysis of the characteristics of competitive badminton. Br J Sports Med, 37(1), 62-66.

  • Connet, R., Honig, C., Gayeski, T., & Brooks, G. (1990). Defining hypoxia: a systems view of VO2máx: glycolisis, energetics and intracellular PO2. J Appl Physiol, 68, 833-842.

  • Faude, O., Meyer, T., Rosenberger, F., Fries, M., Huber, G., & Kindermann, W. (2007). Physiological characteristics of badminton match play. Eur J Appl Physiol, 100(4), 479-485.

  • Hughes, M. G. (1995). Physiological demands of training in elite badminton players. In T. Reilly, M. Hughes & A. Lees (Eds.), Science and racket sports. London: E and FN Spon.

  • Jones, N. L., McCartney, N., Graham, T., Spriet, L. L., Kowalchuk, J. M., Heigenhauser, G. J., et al. (1985). Muscle performance and metabolism in maximal isokinetic cycling at slow and fast speeds. J Appl Physiol, 59(1), 132-136.

  • Lees, A. (2003). Science and the major racket sports: a review. J Sports Sci, 21(9), 707-732.

  • Majumdar, P., Khanna, G. L., Malik, V., Sachdeva, S., Arif, M., & Mandal, M. (1997). Physiological analysis to quantify training load in badminton. Br J Sports Med, 31(4), 342-345.

  • Mitchell, J. H., Haskell, W., Snell, P., & Van Camp, S. P. (2005). Task Force 8: classification of sports. J Am Coll Cardiol, 45(8), 1364-1367.

  • Newsholme, E., Blomstrand, E., McAndrew, N., & Parry-Billings, M. (1991). Biochemical causes of fatigue and over-training. In R. Shephard & P. Anstrand (Eds.), Sports and human endurance. Oxford: Blackwell Scientific Publications.

  • Ooi, C. H., Tan, A., Ahmad, A., Kwong, K. W., Sompong, R., Ghazali, K. A., et al. (2009). Physiological characteristics of elite and sub-elite badminton players. J Sports Sci, 27(14), 1591-1599.

  • Shephard, R. (1982). Physiology and biochemistry of exercise. New York: Praeger.

[congreso_deportes_raqueta]

Responder

Otras colaboraciones