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2 oct 2013

Evaluación del salto y el desplazamiento de los jugadores/as de waterpolo en categoría infantil mediante tres tests

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El objetivo de esta investigación fue evaluar el salto y el desplazamiento del jugador/a de waterpolo en niños/as y adolescentes estableciendo correlaciones entre estos resultados y su altura y envergadura.
Autor(es): Yurema Sabio Lago*, Myriam Guerra*, Josep Solà*, Jordi Valls**
Entidades(es): *FPCEE Blanquerna – Ramón Llull, **Federación Catalana de Natación (waterpolo) Federación Española de Natación (waterpolo)
Congreso: X Congreso Internacional sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
Pontevedra, 5 al 8 de Septiembre de 2013
ISBN: 978-84-939424-4-1
Palabras Clave:Waterpolo, test, categoría infantil, altura, envergadura

Resumen evaluación del salto y el desplazamiento de los jugadores/as de waterpolo

El objetivo de esta investigación fue evaluar el salto y el desplazamiento del jugador/a de waterpolo en niños/as y adolescentes estableciendo correlaciones entre estos resultados y su altura y envergadura. La muestra fue de 20 niños (13-14 años) con una envergadura = 174,5 cm +/- 8,9 y altura 169,3 cm +/- 6,1 y de 18 niñas (15 de 13-14 años, 1 de 12-13 años y 2 de 11-12 años) con una envergadura = 166,0 cm +/- 9,7 y altura 164,7 cm +/- 7,5, pertenecientes a la preselección catalana infantil de la temporada 2011/12. Se realizaron tres pruebas dentro del agua: salto vertical, 6x portería, 30” escuadras. Se pasó cada test dos veces a cada jugador/a y seleccionamos el mejor resultado para analizar los datos. La correlación entre altura/envergadura y los test han sido significativos tanto en niños como en niñas excepto en la prueba de 30” escuadras, donde la correlación en niñas entre altura y 30” escuadras fue de 0,44 y entre envergadura y 30” fue de 0,39.

Completa la información

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22.

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Introducción

El waterpolo es “un deporte acuático de equipo, sujeto a unas normas e institucionalizado, que se practica en una superficie limitada de piscina entre dos conjuntos de siete jugadores de campo (seis y el portero/a) y con la finalidad de introducir la pelota en la portería contraria” (Lloret, 1994). La especialización temprana a nivel deportivo y sus exigencias crean la necesidad de realizar tests específicos para cada especialidad y así programar la performance del deportista. Existen diversos autores que proponen baterías para diferentes especialidades y deportes. Algunos ejemplos son el Special Judo Fitness Test, que valora judocas (Sterkowics, 1995) o en balonmano donde proponen diferentes pruebas para la selección de talentos (Lidor, Falk, Arnon, Cohen, Segal & Lander, 2005; Moreno, 2004). Una de las baterías que existen para el waterpolo es la de Falk, Lidor, Lander, & Lang (2004) que consta de ocho pruebas, pero en general hay pocas herramientas para valorar las capacidades y cualidades físicas en este deporte, más aún en población de niños y adolescentes.

Objetivos

El objetivo de esta investigación es evaluar el salto y el desplazamiento del jugador/a de waterpolo en niños/as y adolescentes mediante tres tests específicos.

Metodología

La muestra estuvo formada por 20 niños (13-14 años) y 18 niñas (15 de 13-14 años, 1 de 12-13 años y 2 de 11-12 años), pertenecientes a la preselección catalana infantil de la temporada 2011/12. A todos los participantes se les tomaron las medidas antropométricas de altura y envergadura antes de realizar los test. Se siguieron las normas y técnicas de medida recomendadas por el International Working Group of Kinanthropometry (Ross y Marfell-Jones, 1995) y los criterios de la ISAK. El protocolo para obtener la tallaconsistió en ir descalzo/a, mantenerse quieto y en posición erecta encima del tallímetro, con los talones de los pies en contacto con el suelo, para evitar la posición de puntillas, y sin levantar la barbilla, manteniendo la línea de Frankfort paralela al suelo. Se utilizó un tallímetro (SECA, Alemania). Las unidades de medida utilizadas fueron los centímetros (cm). El protocolo de la envergaduraconsistió en poner al deportista de espaldas a la pared sobre una cinta métrica (Holtain Ltd. Reino Unido) horizontalmente hacia delante, y con la espalda en contacto con la cinta clavada en la pared. Debía extender los brazos haciéndolos coincidir en horizontal de espaldas y ponerse a la altura de la cinta. Los dedos de las manos se colocaron sobre el valor 0 de la cinta. Una vez abiertos los brazos a lo largo de la cinta hasta la total extensión se tomó el valor máximo. Una vez tomada la altura y la envergadura se pasaron a realizar los test dentro del agua: salto vertical, 6x portería, 30” escuadras. Estos tests pertenecen a la Batería Waterfit utilizada por la Federación Catalana de Natación. El salto verticalconsistió en medir la potencia del salto y la altura absoluta donde se llega. Para ello se utilizó un bastón con cinta métrica (Holtain Ltd. Reino Unido) adherida longitudinalmente. Esta cinta era de plástico y no metálica para evitar el peligro de cortes. El deportista una vez dentro del agua debía ponerse en reposo y encarado frontalmente al bastón que sujetaba el examinador de manera vertical y separado unos 30cm del deportista. De esta manera quedaba el extremo inferior del bastón rozando el agua, haciéndo coincidir el 0 con el nivel del agua (ver figura 1). El deportista no debía apoyarse en el bordillo.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Figura 1. Salto Vertical

La prueba comienza cuando el deportista, utilizando los brazos y las piernas presiona para saltar lo más alto posible. Para dejar clara su marca, tenían que sacar un brazo y tocar el bastón lo más alto posible. Para que el salto fuera válido debía ser frontal y no lateral, no podían empujarse de ningún sitio y la separación del bastón no debía ser de más de 30cm, evitando así que lo tocaran en diagonal. El observador registró la altura del salto en centímetros (cm). El salto se realizó 2 veces de manera consecutiva y seleccionamos el mejor de los dos resultados. El segundo test, 6x portería, consistió en medir la capacidad de desplazamiento, la coordinación y la agilidad. El material utilizado fue un cronómetro, la portería de waterpolo y dos pelotas dentro de un gorro colocadas en cada escuadra tocando el palo y el larguero. El jugador/a se situaba delante del palo izquierdo de la portería, mirándolo, y a un metro de separación de éste. A la señal del examinador empezaba el test, y debía tocar lo más rápido posible 6 veces las pelotas que se habían puesto en las escuadras, alternando (primero la de la escuadra derecha) los toques de uno y otro lado (ver figura 2). Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Figura 2. 6 x portería

El test finalizaba cuando el deportista tocaba por 6ª vez (y 3ª de la izquierda) la pelota de la escuadra. El observador valoraba la performance de este test anotando el tiempo empleado en segundos (seg.) y décimas (1/10). El test se realizó 2 veces no consecutivas, seleccionando el mejor registro. Para que fuera válido, el desplazamiento era libre, pudiendo nadar (sacando los brazos por fuera del agua), desplazarse con patada de braza, de bici u otras. En caso de no tocar la pelota, debía repetir el intento hasta conseguirlo antes de cambiar de escuadra. El tercer test, 30” escuadras, se utilizó para evaluar la capacidad de desplazamiento y salto. El material empleado fue el cronómetro, portería y una pelota dentro de un gorro colocada en cada escuadra tocando el palo y el larguero.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Figura 3. 30” escuadras

El jugador/a se colocaba bajo palos, en el centro de la portería y mirando adelante. Una vez en esta posición el deportista tenia que tocar el máximo de veces la pelota de las escuadras de manera alterna sin nadar. Podían empezar por la izquierda o por la derecha sin distinción. Es test finalizaba al llegar a los 30” y el examinador apuntaba el número de contactos con la pelota correctos. El test se realizó 2 veces no consecutivas, seleccionando el mejor registro (ver figura 3). Para que la prueba fuera válida el jugador/a no debía desplazarse nadando (sin sacar los brazos por fuera del agua, solo para tocar la pelota de las escuadras), pero sí podía utilizar balanzas por dentro, desplazamientos, patada de bici, de braza u otros. Si en el intento de tocar la pelota, no lo conseguía, debía que intentarlo hasta conseguirlo antes de cambiar de escuadra. El examinador apuntó el número de veces que se tocaba la pelota, no los intentos. Elanálisisestadístico consistió en obtener primero todas las descriptivas de los valores obtenidos (media + desviación estándar), tanto de todo el grupo como separando el grupo por género. Para comprobar la normalidad se utilizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Se compararon las variables de altura y envergadura con los diferentes test para establecer las correlaciones según el coeficiente de Pearson (p < 0.05). Al mismo tiempo se compararon subgrupos de muestra según el género con la prueba t-Student (p < 0.5).

Resultados

Les características descriptivas de la muestra y los resultados de los test según el género se muestran en la tabla 1. Las pruebas de normalidad de Kolmogorov-Smirnov muestran que todas las variables excepto la de 30” escuadras cumplen los criterios de normalidad. Tabla 1. Descriptivas de las variables estudiadas

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

La tabla 2 muestra las correlaciones entre altura y envergadura con los diferentes tests donde se puede apreciar que el test de 30” escuadras no es significativa en las niñas mientras que sí aparece en los niños, aunque de manera débil. Tabla 2. Correlaciones entre altura y envergadura con los tests realizados

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Discusión y conclusiones

Los test de campo utilizados en niños/as y adolescentes y que actualmente están validados para esta población, y que sirven para valorar las diferentes capacidades, son pruebas realizadas fuera del agua, lo cual dificulta la interpretación real cuando el deporte que se practica es en otro medio. Por eso es importante tener herramientas y recursos que nos permitan evaluar y tener un seguimiento del entrenamiento en un medio lo más parecido al deporte real. Actualmente se aplican desde hace unos años unas pruebas de campo dentro del agua para poder controlar diferentes parámetros, aunque no han sido validados. A pesar de ello, consideramos que antes de crear una batería de pruebas adecuadamente validadas es necesario estudiar si estos tests son aplicable y viables. Por ello en este estudio y como primer paso, sabiendo que la altura y la envergadura pueden condicionar la práctica del waterpolo, se ha intentado analizar tres test que actualmente se aplican en diferentes federaciones para ver si realmente son factibles o no. Así, los primeros resultados obtenidos en este estudio han sido el describir las características de salto y desplazamiento del jugador/a de waterpolo y establecer las correlaciones de estos test con la altura y la envergadura, ya que ha sido demostrada en algunos estudios la importancia de estas medidas antropométricas, entre otras (Aleksandrovic, M., Naumovki, A., Radovanovic, D., Georgiev, G., Popovski, D., 2007; Vila, H., Ferragut, C., Rodríguez, N., Argudo, F., Abraldes, J.A., 2010). Analizando los coeficientes de correlación encontramos que tanto en género masculino como en  femenino la correlación entre altura y salto vertical es significativa (femenino: 0,66; masculino: 0,65) y con mejor significancia entre envergadura y salto vertical (femenino: 0,73; masculino: 0,69). La correlación entre altura y el test de 6x portería también es significativa (femenino: -0,66; masculino: -0,67). En este caso en femenino es un poco más significativo entre altura y el test de 6x portería que entre envergadura y el test 6x portería, al revés que en masculino, donde la envergadura y el test 6x portería es más significativo (femenino: -0,64; masculino: -0,72). La correlación entre altura y el test 30” escuadras no es significativa en femenino mientras que en masculino sí, pero muy débil (femenino: 0,44; masculino: 0,56). La correlación entre envergadura y la prueba de 30” sigue siendo no significativa en femenino y en masculino sí, pero también muy débil (femenino: 0,39; masculino: 0,61). Por lo tanto podríamos prescindir de este test en una futura batería.

Agradecimientos

A la Federació Catalana de Natació y sus técnicos de waterpolo: Quim Colet, Ferran Plana y Jordi Valls.

Referencias

Aleksandrovic, M., Naumovki, A., Radovanovic, D., Georgiev, G., Popovski, D. (2007). The influence of basic motor abilities and anthropometric measures on the specific motor skills of talented water polo players. Facta Universitatis Series Physical Education, 5 (1), 65-74. Falk, B., Lidor, R., Lander, Y., & Lang, B. (2004). Talent identification and early development of elite water-polo players: a 2 year follow-up study. Journal Sports Science, 22(4), 347-355. Lidor, R., Falk, B., Arnon, M., Cohen, Y., Segal, G., & Lander, Y. (2005). Measurement of talent in team handball: the questionable use of motor and physical tests. Journal Strength Conditioning Research, 19(2), 318-325. Lloret, M. (1994). Análisis de la acción de juego en el waterpolo durante la Olimpiada de 1992. Tesis Doctoral. Universidad de Barcelona. Moreno, F. (2004). Balonmano. Detección, Selección y Rendimiento de talentos. Madrid: Gymnos. Ross, W. D., & Marfell-Jones, R. J. (1995). Cinantropometria. In J. Duncan, H. MacDougall, A. Wenger & H. J. Green (Eds.), Evaluación fisiológica del deportista. Barcelona: Paidotribo. Sterkowics, S. (1995). The Special Judo Fitness Test. Antropomotoryka, 12-13, 29-44. Vila, H., Ferragut, C., Rodríguez, N., Argudo, F., Abraldes, J.A. (2010). Características antropométicas, composición corporal y somatotipo en jugadores de élite de waterpolo. Revista Brasileira de Ciências do Esporte, Florianópolis, 32 (2-4), 185-197.

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