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30 may 2011

Mejora Porcentual en la masa grasa de los adolescentes que realizan 4 horas semanales de actividades físico-deportivas en el ámbito escolar

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La investigación realizada pretende aportar datos sobre la posibilidad de que sumando a las 2 horas semanales de Educación Física, que realiza el alumnado en 1o de Educación Secundaria Obligatoria, otras 2 horas surgidas de la opción de elegir el Taller denominado “Ponte en forma” (en el que se realizan actividades físico-deportivas), el porcentaje de masa grasa disminuye de forma notable en los jóvenes participantes en este estudio.


Autor: José Pérez Picazo Doctorando Universidad de Huelva IES “CLARA CAMPOAMOR” (HUELVA) y Dr. Javier Antonio Tamayo Fajardo UNIVERSIDAD DE HUELVA

ABSTRACT

La investigación realizada pretende aportar datos sobre la posibilidad de que sumando a las 2 horas semanales de Educación Física, que realiza el alumnado en 1o de Educación Secundaria Obligatoria, otras 2 horas surgidas de la opción de elegir el Taller denominado “Ponte en forma” (en el que se realizan actividades físico-deportivas), el porcentaje de masa grasa disminuye de forma notable en los jóvenes participantes en este estudio.

Los resultados son concluyentes y novedosos porque, aunque ya sabemos que con 4 horas semanales de entrenamiento se producen mejoras considerables, apenas existen investigaciones relacionadas con estas 4 horas semanales de actividades físico deportivas dentro del ambito escolar.

 

INTRODUCCIÓN

De todos es sabido que los niveles de grasa en niños y adolescentes están aumentando alarmantemente en los últimos años. En estudios realizados en diferentes poblaciones españolas (Maroto y De Pablo, 1995: 42), el porcentaje de niños que presenta niveles de colesterol superiores a los 200 mg/dl es del 11 %, 14%, 17 %, e incluso del 29 % en Tojo (Galicia). Y, lo que es más preocupante, existen estimaciones bien fundamentadas sobre la relación directa entre los niños y jóvenes que tienen sobrepeso, y la posibilidad de que un alto porcentaje de estos tengan problemas de obesidad en la vida adulta. Siguiendo a Maroto y De Pablo (1995), el 80 % de los niños obesos lo seguirán siendo en la edad adulta.
El origen del problema, según estos mismos autores, se encuentra en el paso de una sociedad basada en un estilo de vida dinámico y activo, a otra en la que los principales entretenimientos de los más pequeños son ver la televisión, utilizar el ordenador, jugar con las consolas y hacer los deberes. Además, la bollería industrial y la comida rápida, ocupan un lugar más preponderante del que nos gustaría. En definitiva, existe una importante tendencia hacia el sedentarismo y la mala alimentación. Dentro del sistema escolar, contamos con 3 horas semanales de Educación Física en la etapa de Educación Primaria y tan solo 2 en Secundaria, para desarrollar todos los contenidos propios de esta asignatura;

1.- Es la capacidad que permite a las personas realizar sus tareas diarias habituales, disfrutar del tiempo libre activo y afrontar las emergencias imprevistas, todo ello sin fatiga excesiva. (Sebastiani y González, 2000)
las cuales, consideramos que resultan insuficientes para que se produzcan mejoras en la composición corporal o tengan efectos beneficiosos en alguno de los componentes de la condición física (1).
En cualquier caso, debemos tener en cuenta que la condición física está determinada genéticamente, si bien es cierto, que se puede mejorar con el entrenamiento (Devís, 2000). Particularmente, será difícil producir mejoras en alguno de sus componentes, sobre todo en la capacidad aeróbica; ya que, como afirma Maroto y De Pablo (1995: 56), son necesarias al menos 4 sesiones de 40 a 50 minutos de entrenamiento al 60-80 % de la frecuencia cardiaca máxima, para lograr resultados positivos. Otros autores, como Mc Ardle et al (1995: 392), afirman que los valores más deseables para introducir cambios en la capacidad aeróbica se encuentran entre el 70 % y el 90 % de la frecuencia cardiaca máxima (2). Por su parte, Vidal (2000) realiza en su estudio sobre intensidades de trabajo y frecuencia cardiaca en alumnos de 15 a 17 años, un análisis de los porcentajes de frecuencia cardiaca que proponen varios autores para la mejora del trabajo aeróbico, en el que afirma que no existe un criterio uniforme para dicho trabajo, aunque los márgenes, utilizando el VO2 máx., estarían entre el 50 % y el 80 %. En base a esos márgenes, establece relaciones para esos sujetos con la frecuencia cardiaca. Así, cita por ejemplo a Devis y Velert (1992), los cuales indican que para estas edades la zona de trabajo aeróbico está entre el 60 % y el 85 % de la frecuencia cardiaca máxima, que se correspondería a 122-123 pulsaciones en la franja baja y 172-174 en la franja alta; lo cual, según Vidal (2000), parece una intensidad máxima insuficiente para la mejora cardiovascular que el entrenamiento implica.

Es por ello que nos planteamos llevar a cabo en el Instituto de Enseñanza Secundaria “Clara Campoamor” de la ciudad de Huelva un sencillo proyecto de investigación, que incentivara la realización de otras experiencias similares y aportara algunos datos, que puedan servir de base para futuros estudios de mayor entidad. Para ello, planteamos añadir a las 2 horas de la asignatura Educación Física en 1o de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), otras 2 horas de actividades físico-deportivas, a través de un determinado número de alumnos que voluntariamente escogieron el Taller “Ponte en forma”. Este taller fue planteado como una de las opciones para la alternativa a la asignatura de Religión de 10 de ESO, durante el curso escolar 2005/06.

Las actividades llevadas a cabo en el Taller, aunque no se pueden considerar como parte del currículo de la asignatura de Educación Física en 1o de ESO, sí que consiguen complementarlo, tratando aspectos que sin duda ayudan a mejorar el rendimiento físico-deportivo y la salud del alumnado participante en el mismo.
Teniendo en cuenta que las investigaciones sobre el trabajo de 4 horas semanales dentro del horario escolar son escasas y que, tras realizar una revisión bibliográfica, no hemos encontrado ninguna en España que evalúe la composición corporal, nos planteamos esta experiencia, que pretendía valorar si el porcentaje de masa grasa antes y después de las mediciones sufría cambios significativos; ya que, el tiempo real de trabajo (3) en el aula de Educación Física no es el mismo que en un trabajo sistemático de atletas buscando la mejora de una o varias de las capacidades condicionales.

  1. -        Según Mc Ardle et al (1995: 382), para las personas con una condición física relativamente pobre, el umbral podría estar más cercano al 60 % de la frecuencia cardiaca máxima.
  2. -        Para lograr perder peso mediante el ejercicio, se recomienda que cada sesión de ejercicio dure por lo menos 30 minutos y que sea de suficiente intensidad para gastar 300 kcal. (Mc Ardle et al, 1995: 385)
  3. -         Para las personas obesas y casi obesas, el ejercicio regular de resistencia causa una reducción en el peso corporal, acompañado de una disminución en la grasa corporal. Mc Ardle et al (1995: 380)
  4. -         Las grasas constituyen un combustible fundamental durante los esfuerzos prolongados; puesto que, durante un ejercicio prolongado, los hidratos de carbono actúan al comienzo como el principal combustible, y luego las grasas predominan en el ejercicio. (Fox, 1986: 41 y 56)
  5. -         Si se utiliza el ejercicio para controlar el peso corporal, hay que considerar seriamente el realizar ejercicio de5a7 días a la semana, porque esta frecuencia representa un gasto calórico importante. Mc Ardle et al (1995: 385)

 

OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

El estudio de investigación que hemos llevado a cabo no pretende ser muy ambicioso, sino tan solo trasmitir los resultados de una experiencia realizada en un centro educativo de la ciudad de Huelva; y que, por su carácter innovador, consideramos de gran interés divulgar los resultados obtenidos.
Por ello, para llevar a cabo esta investigación, nos planteamos los siguientes objetivos:
1. Realizar un programa de 4 meses de duración, en el que tanto las sesiones de Educación Física como las otras 2 sesiones semanales del Taller “Ponte en forma” busquen un objetivo de mejora de la capacidad aeróbica (4), que esperamos se traduzca directamente en una disminución del porcentaje de grasa corporal (5) en el alumnado que participa en las 4 sesiones (6) .
Medir y valorar el porcentaje de masa grasa, tanto en los alumnos que realizan 4 horas semanales de actividad físico-deportiva en el ámbito escolar como en aquellos que sólo realizan las 2 horas de la asignatura de Educación Física en 10de ESO.

 

PARTICIPANTES EN EL ESTUDIO

Dentro de las posibilidades que el IES Clara Campoamor ofreció como alternativa a la Religión, el alumnado de los cuatro cursos de 10de ESO que escogió el Taller “Ponte en forma” fue integrado en dos grupos para la realización del citado Taller. El primero de ellos constaba de 25 escolares, de los cuales 9 provenían de 10 de ESO “A” y otros 16 del “B”. El segundo grupo estaba formado por 31 alumnos, de los cuales 16 pertenecían a10de ESO “C” ylos15 restantes a10de ESO “D”. Aunque el número de alumnos que a lo largo de los 4 meses tuvieron 4 horas de actividad físico-deportiva es el que consta en el párrafo anterior, debemos decir que, por la no asistencia a clase alguno de los días de las mediciones o quedarse haciendo algún examen de recuperación, entre otras causas, varios de estos
alumnos no pudieron ser medidos, por lo que fueron excluidos de los datos finales. Sólo 2 alumnos de los 4 cursos optaron por el Taller “Ajedrez yjuegos de mesa”; los cuales, a efectos de cuantificar sus mediciones, los incluimos como participantes con 2 horas de actividad físico-deportiva a la semana.

Así pues, el número de discentes por aula (7) estuvo repartido tal y como se muestra en la tabla 1.

  CON4 HORAS SEMANALES CON 2 HORAS SEMANALES N” TOTAL DE ALUMNOS POR CURSO
1″ de ESO “A” 7 13 20
lDd£ESO”B” 9 25
lndfiESO”C” - - -
l” de ESO “D” 10 7 17
TOTAL 33 29 62

Tabla 1.- Número de alumnos participantes en el estudio.

  1. Recordar que los datos aportados sobre el número de alumnos hace referencia a aquellos que fueron objeto de las mediciones de inicio y final. Aquellos que por motivos varios no fueron medidos, no constan en los datos de esta investigación.
  2. Siguiendo a Mc ARDLE et al (1995: 380), no se planteó buscar modificaciones en el porcentaje de masa magra, ya que para aumentar el peso magro se debe acompañar de programas de entrenamiento de fuerza, y no de resistencia, como era nuestro objetivo.

Como podemos observar, no aparece ningún número de alumnos correspondiente a10de ESO “C”; ya que, por causas ajenas a nuestra voluntad, los datos finales de este grupo no pudieron ser tomados, y debido a ello, tuvimos que excluirlos del estudio.

 

METODOLOGÍA

De una forma simplificada, vamos a indicar los aspectos principales referentes a la metodología utilizada. En primer lugar, indicar que el porcentaje de grasa se obtuvo a través de la “impedancia bioeléctrica”, que consiste en el envío de una señal de baja frecuencia de un extremo del cuerpo a otro (en este caso, fue de una mano a otra), y en función de la resistencia que el mismo ofrece al paso de la señal, se estima la cantidad de masa grasa y de masa magra (8) en el sujeto.
Además, se procedió a medir el peso de los participantes; si bien es cierto que no consideramos este dato como relevante, ya que puede llevara conclusiones erróneas. Es decir, se puede haber incrementado la masa muscular, con su correspondiente incremento en el peso de la persona, pero no así la masa grasa, que puede mantenerse o incluso disminuir, por lo que el sujeto, aunque lejos de haber engordado (entendiendo engordar como un incremento de la grasa total en el sujeto), sí es cierto que pesaría más.
Las mediciones se tomaron de todos los alumnos de 10 de ESO, tanto de aquellos que se encontraban dentro del Taller “Ponte en forma”, como de los que sólo realizaban las 2 horas semanales de Educación Física. De esta forma, se puede aumentar la muestra de participantes totales, y considerar como datos positivos a tener en cuenta los de aquellos discentes que incrementaron su porcentaje de grasa al tener a la semana 2 horas solamente de Educación Física.
El periodo a tener en consideración fue de 4 meses, puesto que las medidas iniciales fueron realizadas a mitad de enero de 2006, y las finales a mitad de mayo de 2006.
Los contenidos puestos en práctica fueron principalmente deportes tradicionales y alternativos, tratamiento de los componentes de la condición física (especialmente resistencia aeróbica), juegos populares, y actividades de ocio y recreación. Todos estos contenidos fueron trabajados con el fin de conseguir una mejora en la capacidad aeróbica, que es el principal esfuerzo para producir mejoras significativas en la disminución de la grasa corporal (9)

 

RESULTADOS Y CONCLUSIONES

A continuación, presentamos de una forma simplificada los resultados obtenidos y algunas de las conclusiones que podemos extraer del estudio realizado.
En primer lugar, debemos señalar que hemos considerado como resultados positivos los siguientes:

  • Los de aquellos/as alumnos/as que al finalizar el periodo y matriculados en el Taller (4 horas semanales) consiguieron reducirel porcentaje de grasa corporal.
  • Los de aquellos/as alumnos/as que al finalizar el periodo y matriculados en Religión (2 horas semanales) tuvieron un aumento en el porcentaje de grasa corporal.

En los gráficos 1 y 2, presentamos los principales resultados obtenidos, así como introducimos algunos comentarios, que consideramos como las conclusiones más relevantes a tener en cuenta tras el análisis de estos resultados.
9. “Los ejercicios aconsejados… serán los de carácter dinámico o aeróbico”. Maroto y De Pablo (1995: 47)

Gráfico 1.- Porcentajes de grasa del alumnado, por cursos.

graficas

Gráfico 2.- Porcentajes de grasa del alumnado, sumando todos los cursos estudiados.

graficas

Al sumar todos los resultados positivos (aquellos que con 4 horas pierden grasa y con sólo 2 la ganan), frente a la suma de los resultados negativos (los alumnos que con 4 horas ganan grasa y que solamente con las 2 de Educación Física la pierden), la conclusión es claramente positiva, al tener un 64,5 % de jóvenes en los que se confirman nuestras expectativas de forma concluyente, frente a un 35,5 % en los que no.
Antes de finalizar, nos gustaría indicar que nos hemos encontrado con una serie de limitaciones a la hora de realizar este estudio, que consideramos importante señalar. En primer lugar, debemos tener en cuenta que no pudimos llegar a valorar el posible trabajo físico-deportivo realizado por los sujetos objeto de estudio fuera del ámbito escolar. En segundo lugar, en la variación de composición corporal, también pudo haber variaciones nutricionales que experimentaran los participantes y que no se tuvieron en cuenta en el estudio, así como posibles modificaciones en su estilo de vida o hábitos relacionados con un mayor sedentarismo propio de la época escolar.
A favor de los resultados obtenidos, podemos afirmar que durante los 4 meses de intervalo entre las mediciones iniciales y finales no se pudo conseguir que el alumnado con 4 horas de actividad físico- deportiva tuviera una participación constante en dichas actividades. Suponemos que si a lo largo de los 4 meses, las 4 horas de actividad física no hubieran sido alteradas (sin las clases sentados en el aula debidas a la lluvia, excesivo calor, días festivos, vacaciones de Semana Santa y actividades complementarias del Centro), los resultados habrían sido más concluyentes todavía.

BIBLIOGRAFÍA

  1. DEVIS, J. (coord.). (2000). “Actividad física, deporte y salud”. Barcelona: Inde.
  2. DEVIS, J. D. y VELERT, C. P. (1992). “Nuevas perspectivas curriculares en educación física”. Barcelona: Inde.
  3. FOX, E. L. (1986). “Fisiología del deporte”. Buenos Aires: Panamericana.
  4. MAROTO MONTERO, J. M. y DE PABLO ZARZOSA, C. (1995). “Ejercicio físico y corazón”. Barcelona: Fundación Española del Corazón.
  5. McARDLE, W. D.; KATCH, F. I. y KATCH, V. L. (1995). “Fisiología del ejerciciofísico. Energía, nutrición y rendimiento humano”. Madrid: Alianza Editorial.
  6. MORA, J. y OTROS. (1995). “Teoría del entrenamiento y del acondicionamiento físico”. Madrid: Colegio Profesional de Educación Física (Coplef).
  7. REINA MONTERO, L. y MARTÍNEZ DE HARO, V. (2003). “Manual de teoría y práctica del acondicionamiento físico”. Madrid: CV Ciencias del Deporte.
  8. SEBASTIANI y GONZÁLEZ. (2000). “Cualidades Físicas. Biblioteca Temática del deporte”. Barcelona: Inde.
  9. VIDAL BARBIER, M. (2000). Intensidad de trabajo y frecuencia cardiaca en alumnos de BUP. En “Revista internacional de medicina y ciencias de la actividad física y el deporte”, 1.

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