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24 may 2011

Indumentaria de verano. La ropa técnica presenta ventajas limitadas

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Los fabricantes de ropa técnica difunden la necesidad de utilizar ciertos tejidos en la indumentaria para el entrenamiento bajo condiciones climáticas elevadas. ¿Debemos comprar esa indumentaria o podemos ahorrar el gasto?

Autor: Ricardo Segura Falcó

El llamado tejido  “técnico”  para prendas deportivas, que pretende favorecer la evaporación del sudor durante o después del ejercicio realizado en un ambiente medianamente caluroso, no proporciona ninguna ventaja termorreguladora, fisiológica o de confort si la comparamos con la ropa tradicional de algodón.

Esta es la conclusión de un estudio (Med Sci Sports Exerc 2001 Dec 33(12), pp2124-2130) realizado con ocho hombres bien entrenados e hidratados, llevado a cabo  en el  Laboratorio de Rendimiento Humano de la Universidad de Indiana.

Los investigadores estaban analizando la hipótesis de que: “Las variables fisiológicas importantes, clásicamente aceptadas y que afectan al ejercicio realizado a elevadas temperaturas (ej, la temperatura de la piel, la temperatura central, la frecuencia cardiaca y la pérdida de sudor), acusarían una menor perturbación si se llevasen puestas prendas de vestir hechas de tejidos con características de evaporación mejoradas respecto a los tejidos tradicionales”

camara térmica

Ejemplo de cámara térmica donde se puede entrenar a varias temperaturas

Datos del estudio

Cada voluntario llevó a cabo tres pruebas submaximales sobre la cinta mecánica (de correr), llevando diferentes tipos de prenda, además de las zapatillas, tal y como se detalla a continuación:

Camiseta de manga corta, Pantalones de ciclista y Calcetines cortos hechos todos de un tejido de poliéster que favorecía la evaporación.

Las mismas prendas de ropa pero fabricadas con el tejido tradicional de algodón, las vestía el otro grupo:

Bañador de licra y calcetines  cortos  (el estado de “semidesnudo””) Cada prueba consistió en:
³ 20 minutos de reposo, sentado en una cápsula térmica,

³ 30 minutos corriendo en una cinta al 70% de su VO2max,

³ 15 minutos sobre la cinta caminando al 40% de su
VO2max y

³ 15 minutos de reposo sentado. La temperatura ambiente era de 30 ºC, con una humedad relativa del 35%.

Se emplearon velocidades de viento para una mayor similitud con la actividad deportiva real – ej, los vientos más fuertes se producían mientras corrían y los más suaves durante el reposo. Antes y después de las pruebas se determinaron la masa y la temperatura corporal y de la ropa.

tejido vestimenta

independientemente del tejido utilizado, el deportista tiene que ser consciente del momento en el que es aconsejable eliminar prendas, para evitar elevados aumentos de la temperatura corporal

Los resultados clave fueron los siguientes:

1. Temperatura. No había diferencias de temperatura en ninguna de las variables de conjuntos de ropa mientras corrían, andaban y descansaban después del ejercicio. Como respuesta a los cambios en las condiciones del ejercicio, tenían tasas similares de variaciones en la temperatura corporal, rectal y de la piel para todos los conjuntos de ropa.

2. En cuanto a los requerimientos metabólicos, no había diferencias en el consumo de oxígeno o en la frecuencia cardiaca entre los distintos conjuntos  en ningún momento;

3. Confort. No había diferencias en el confort térmico o las sensaciones de sudoración entre los conjuntos. Sin embargo, existía una diferencia en la retención de sudor por parte de los conjuntos de ropa, ya que la de algodón retenía aproximadamente tres veces más sudor que ninguna de las variantes sintéticas o de semidesnudo.

“Por ello es evidente”, señalan los investigadores, “que el material sintético fomenta una mayor evaporación, como afirmaba el fabricante. A pesar de eso, el conjunto [de algodón] no alteraba la regulación de la temperatura en un entorno cálido”.

¿Y cuando las temperaturas descienden?

Aunque ellos reconocían que no se podía decir lo mismo de los ambientes fríos “donde la evaporación después del ejercicio crearía un efecto refrescante significativo, especialmente durante el ejercicio intermitente. Así, el empleo de tejidos que fomentan la evaporación puede tener un mayor beneficio potencial durante el ejercicio en un ambiente frío”.

Pero habrá que demostrar esta última teoría. Mientras tanto el mensaje principal de este estudio es que “ni las modestas diferencias en la cantidad de ropa que se lleve puesta ni las características del tejido (por lo menos con los empleados en este estudio), alteran las respuestas fisiológicas, termorreguladoras o de confort durante el ejercicio  en  un  ambiente  medianamente  cálido.

 

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