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1 oct 2013

INTERVENCIÓN COEDUCATIVA SOBRE LOS AGRUPAMIENTOS MIXTOS EN EDUCACIÓN FÍSICA

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El presente estudio busca indagar en las situaciones de discriminación e igualdad de trato que se dan en las clases de Educación Física y comprobar cómo la intervención sobre las agrupaciones pueden influir en la construcción de una escuela más coeducativa.

Autor(es): Rodríguez Poblador, María y Ramírez-Rico, Elena
Entidades(es): Universidad Complutense de Madrid
Congreso: X Congreso Internacional sobre la Enseñanza de la Educación Física y el Deporte Escolar
Pontevedra, 5 al 8 de Septiembre de 2013
ISBN: 978-84-939424-4-1
Palabras Clave:Educación Física, género, agrupaciones mixtas, coeducación

INTERVENCIÓN COEDUCATIVA SOBRE LOS AGRUPAMIENTOS MIXTOS EN EDUCACIÓN FÍSICA

Resumen

El presente estudio busca indagar en las situaciones de discriminación e igualdad de trato que se dan en las clases de Educación Física y comprobar cómo la intervención sobre las agrupaciones pueden influir en la construcción de una escuela más coeducativa. En el estudio participaron 80 estudiantes (57,7% chicos y 42,5% chicas) con una edad media de 13,68 años. Es un estudio de caso único con un enfoque mixto, por un lado cuantitativo mediante la utilización del Cuestionario de Perfección de Igualdad-

Discriminación en Educación Física (CPIDEF) de Cervelló, Jiménez, del Villar, Ramos y Santos-Rosa (2004), y por otro cualitativo a través de un diario de observación y entrevistas al alumnado. Con la muestra se realizó una intervención educativa centrada en las agrupaciones mixtas, contando con dos grupos experimentales y uno de control. De los resultados obtenidos se destaca que en las agrupaciones mixtas el alumnado percibe una mayor igualdad de trato y de las relaciones interpersonales, especialmente en aquellas en las que el alumnado interactúa con personas del otro sexo, así como una menor percepción de discriminación. En conclusión, una forma de contribuir a que la Educación Física sea más coeducativa será incidir sobre las agrupaciones, evitando que de manera habitual sea el alumnado el que decida con quien agruparse. Si el docente propone la formación de grupos mixtos en las clases de Educación Física, aumentará la igualdad de trato, favoreciendo la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres (Ministerio de Educación y Ciencia,2006)

Introducción

Cuando hablamos de enseñanza mixta diferenciamos entre “coeducación” y “co-instrucción”. Mientras que la primera habla de educar conjuntamente a dos o más grupos de población diferente; la co-instrucción únicamente designa la enseñanza mixta en la que chicos y chicas comparten un mismo espacio educativo (Moreno, Sicilia, Martínez, y Alonso, 2008; Salvador y Salvador, 1994; Subirats, 1994). No podemos hablar de coeducación por el simple hecho de que chicos y chicas se encuentren en la misma clase y realicen las mismas actividades, si no existe una promoción real de igualdad entre ambos sexos (Devís, Fuentes, y Sparkes., 2005; Moreno, y cols., 2008; Nilges, 1998; Valdivia, Sánchez, Alonso, y Zagalaz, 2010).

Alario y Alguita (1999) definen la coeducación como “el proceso intencionado de intervención a través del cual se potencia el desarrollo de niños y niñas partiendo de la realidad de dos sexos diferentes y encaminada hacia un desarrollo personal y una construcción social comunes y no enfrentadas” (p.40). Este proceso posee una serie de características, entre las que destacan tratar de corregir el sexismo cultural e ideológico y la desigualdad de la mujer; no negar la existencia de rasgos “masculinos” y “femeninos”, sino intentar tenerlos en cuenta para así poder trabajarlos (Alario y Anguita, 1999; López, 2011). En palabras de Solsona (2000), la enseñanza coeducativa busca eliminar las desigualdades sexuales y la jerarquía existente entre sexos, buscando así la eliminación de las estereotipias de género.

Debemos tener en cuenta cual es la percepción del alumnado respecto a las clases coeducacionales. Hill y Cleven (2005), tras un estudio realizado en los Estados Unidos concluyeron que los chicos tienen una visión más positiva de las clases mixtas que las chicas y perciben mayores beneficios que sus pares féminas, lo que conlleva que los chicos perciban una mayor implicación de sí mismos en este tipo de sesiones. Según Feather (1974) y Yates (2011) los chicos de las escuelas mixtas están más satisfechos con los compañeros de clase y los profesores que aquellos que se forman en instituciones segregadas por sexo.

Al mismo tiempo que algunas investigaciones expresan la pertinencia de segregar al alumnado por sexo, existen estudios que han demostrado que las clases mixtas generan ambientes de trabajo más amigables y relajados además de proporcionar al alumnado mayores oportunidades de contacto social e interacción (Moreno, y cols., 2008), siendo la clase de Educación Física un espacio especialmente propicio para las mismas. Esta materia puede ser un ámbito que permita desarrollar un proceso coeducativo, ya que ofrece multitud de opciones para poder trabajar en esa dirección (Hill y Cleven, 2005; López, 2011). Para ello es necesario repensar la Educación Física y así superar los contenidos y objetivos tradicionales (Vázquez, 2001).

Un estudio realizado por McKenzie, Prochaska, Sallis y LaMaster (2004) en el que se analizó el nivel de práctica en las clases de Educación Física, comparando clases mixtas con clases separadas por sexo, concluyó que el nivel de práctica era más elevado en las clases mixtas y en aquellas compuestas únicamente por chicos. Y aunque en las clases mixtas el nivel de práctica deportiva de género masculino era más elevado que el de las chicas, éstas participaban más que en las clases que estaban formadas únicamente por chicas, mientras que los porcentajes de práctica deportiva en chicos era similar tanto en las clases coeducacionales como en las que estaban compuestas solo por chicos.

En las clases de Educación Física se dan continuamente agrupaciones del alumnado para participar en las diferentes tareas propuestas. En muchas ocasiones la responsabilidad de decidir con quién formar grupos se deja caer en el alumnado, lo que conlleva pros y contras. Según Martínez (1993), las agrupaciones que se dan durante las sesiones de Educación Física son frecuentemente una causa de discriminación, normalmente suelen formarse dos grandes grupos entre los que es difícil navegar sin llamar la atención.
Un estudio realizado por Velázquez (2012) se desprendió que  el rendimiento del alumnado no se vio influenciado por el hecho de que el docente formase los grupos o que los hiciese el alumnado libremente. Es más, el que los estudiantes formaran sus propios agrupamientos en algunos equipos no evitó que se produjesen conflictos en todos ellos, tantos los formado por afinidad como los determinados por el docente.

Así, algunas iniciativas escolares y administrativas mantienen que los agrupamientos de alumnado con semejantes de su mismo sexo son inapropiados (Gabbei, 2004). El mismo autor afirma que el trabajo en grupos mixtos en las clases de Educación Física proporciona al alumnado la oportunidad de aprender del otro, destacando de esta manera la importancia de educar coeducativamente.

La coeducación en la escuela sirve para preparar a las personas para vivir en una realidad social compuesta por mujeres y hombres. El ambiente social de este tipo de espacios es menos artificial que el que se crea en las instituciones segregadas por sexo, por lo que la adaptación al mundo adulto será más sencilla (Feather, 1974). Las agrupaciones mixtas pueden ser una herramienta que ayude al profesorado a construir una escuela más coeducativa, estando demostrado como este tipo de trabajo influye de manera positiva en la creación de una realidad más igualitaria.

2. OBJETIVOS

El propósito de este estudio es detectar las situaciones de discriminación e igualdad de trato en el aula de Educación Física y realizar una intervención que incida sobre algún aspecto concreto. Partiendo de este objetivo general y tras la observación previa a la intervención educativa se concretaron los siguientes objetivos específicos:

  • Conocer la percepción del alumnado y la investigadora sobre la discriminación y la igualdad de trato que tiene el docente de Educación Física.
  • Estudiar la influencia que tienen los agrupamientos libres en el alumnado a través de una intervención, identificando las diferencias que existen en función del género.
  • Analizar las relaciones entre el alumnado cuando la docente determina las agrupaciones en el aula y éstas son mixtas.

3. METODOLOGÍA

En este estudio se ha llevado a cabo un diseño descriptivo e interpretativo, de caso único (Rodríguez, Gil, y García, 1996). Para el desarrollo del estudio se ha utilizado un enfoque mixto. Por un lado cuantitativo, utilizando como técnica la encuesta, y por otro cualitativo, empleándose como técnicas la entrevista en profundidad y la observación.

La muestra del estudio está compuesta por el alumnado de 3 grupos de 2º de ESO, de los cuales uno constituyó el grupo de control y dos los grupos experimentales. En total han participado 80 alumnos y alumnas (n=80), de los que 46 son chicos, constituyendo éstos el 57,5% del total y 34 chicas, significando éstas el 42,5% del total de participantes. La selección de la muestra se basó en un muestreo no probabilístico de tipo intencional, mediante el cual se escogió un centro público de la zona sur de Madrid. Las edades del alumnado están comprendidas entre los 13 y los 16 años. De esta muestra total se obtuvo una submuestra de 18 alumnos y alumnas (3 chicas y 3 chicos de cada clase) que configuraron el grupo de participantes que fueron entrevistados individualmente tras finalizar la intervención educativa. Los participantes que integraron la submuestra fueron elegidos aleatoriamente.

Para el desarrollo de la investigación se utilizaron los siguientes instrumentos que a continuación se detallan:

  • Cuestionario de percepción de igualdad-discriminación en Educación Física (CPIDEF).Este instrumento fue elaborado por Cervelló, Jiménez, del Villar, Ramos y Santos-Rosa (2004) para medir la percepción de igualdad-discriminación expresada por los estudiantes en clase de Educación Física. El cuestionario consta de 19 ítems, doce de los cuales pertenecen al factor conductas de Igualdad de trato  y siete ítems al factor conductas de Discriminación. El análisis factorial obtuvo un alpha de .82 para la subescala de Igualdad y de .78 para la de Discriminación (Alonso, Martínez-Galindo, y Moreno, 2006). Las respuestas son cerradas y están organizadas en una escala tipo Likert cuyos rangos de puntuación oscilan entre 0 (totalmente en desacuerdo) y 10 (totalmente de acuerdo).
  • Diario de observación.Durante la intervención se realizó una observación a través de una rejilla, para así poder analizar el comportamiento del alumnado durante la intervención. Previo a la intervención se realizó un diario de observación sin concretar en una rejilla específica ya que lo que se pretendía era ver las situaciones de discriminación e igualdad de trato que se manifestaban en el aula.
  • Guión semiestructurado.Se utilizó un guión de entrevista semiestructurado que difiere ligeramente en función de si el grupo era de control o experimental. Las preguntas de la entrevista ahondaron en las vivencias del alumnado durante la intervención, la visión de las agrupaciones mixtas y el tipo de relaciones que se entablaron durante la misma, haciendo especial hincapié en el sexo de las personas con las que se establecían interacciones.

Para el análisis de datos se optó por un modelo mixto de investigación en la que se combinaron estrategias cuantitativas y cualitativas. Por un lado se analizaron los datos obtenidos a través del cuestionario mediante la utilización del programa IBM SPSS Statistics 20. Por otro lado se llevó a cabo el análisis cualitativo, realizándose la transcripción de las grabaciones de las entrevistas, para el posterior análisis y categorización de éstas y el diario de observación por medio del análisis de contenido, con un sistema de códigos para poder codificar los datos.

4. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS

4. 1. ANÁLISIS DEL CUESTIONARIO.

Analizado el cuestionario que se pasó al alumnado previo a la intervención, se obtuvo una puntuación media de 4.17 para la escala de Discriminación, y un valor medio de 7.81, para la escala de Igualdad de trato, considerándose que estos datos no eran lo suficientes positivos, por lo que se planteó una intervención.

Realizado un análisis por género para la escala de Discriminación se analizó la prueba de Levene asumiendo varianzas iguales (F=.780 y p=.380) y se realizó la prueba T, asumiéndose diferencias significativas entre chicos y chicas (p?.05). Estas diferencias se especifican en que los chicos perciben un grado más alto de discriminación por parte del docente (M= 4.73 y DT= 2.36) que las chicas (M= 3.40 y DT=2.07). Si bien, ambos valores se sitúan por debajo del valor central de la escala (5) (tabla 1).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Tabla 1. Escala de Discriminación en el cuestionario realizado antes de la intervención.

Realizado un análisis por género para la escala de Igualdad de trato la prueba de Levene asumió la igualdad de varianzas (F=1.099 y p= .298) y la prueba T confirmó la no existencia de diferencias significativas en función del sexo (p= .256). Aunque estas diferencias no son significativas se observa una percepción de la Igualdad de trato del docente por parte los chicos menor (M= 7.62 y DT= 1.83) que la que perciben las chicas (M=8.07 y DT= 1.68). Los datos de ambos sexos se sitúan por encima del valor medio de la escala (tabla 2).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Tabla 2. Escala de Igualdad de trato en el cuestionario realizado antes de la intervención.

Agrupados los datos del cuestionario realizado después de la intervención (n=57), para conocer las subescalas de Discriminación e Igualdad de trato, se obtuvo una puntuación media de 3.92 para la escala de Discriminación, y un valor medio de 8.78 para la escala de Igualdad de trato.

Realizado un análisis por género para la escala de Discriminación en el post-test, siendo n= 57 (32 chicos y 25 chicas), se observa como a través de la prueba de Levene se asume la igualdad de varianzas (F=.959 y p=.332). Se realizó la prueba T, por la que no se asumen diferencias significativas entre chicos y chicas (p=.424). A pesar de no observarse diferencias significativas, los valores medios de la percepción de la Discriminación por parte de los chicos es más elevado (M= 4.16 y DT= 2.41) que por las chicas (M= 3.61 y DT=2.77). Si bien, ambos valores se sitúan por debajo del valor central de la escala (5) (tabla 3).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Realizado un análisis por género para la escala de Igualdad de trato en el post-test, siendo n= 57 (32 chicos y 25 chicas), se observa que tras la realización de la prueba de Levene se asume la igualdad de varianzas (F=.186 y p=.668) y la prueba T confirma que no se asumen diferencias en función del sexo (p=.514). A pesar de no existir diferencias significativas ente chicos y chicas, se concreta una percepción de la Igualdad de trato del docente por parte de los chicos menor (M= 8.88 y DT= 1.37) que la que perciben ellas (M=8.86 y DT= 1.12). Los datos de ambos sexos se sitúan por encima del valor medio de la escala.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº22

Tabla 4. Escala de Igualdad de trato en el cuestionario realizado después de la intervención.

Llevado a cabo el análisis de medidas comparadas, para poder comprobar si existen diferencias entre los datos relativos a la Discriminación e Igualdad de trato obtenidos en el cuestionario, realizado antes y después de la intervención se obtuvieron los siguientes resultados:

Analizada la escala de Discriminación, se observó cómo tras la intervención, la percepción del grado de discriminación disminuyó en 0.09, pasando de valores de 4.01 a 3.92, pero siendo ambos datos inferiores al valor central (5). La traza de Pillai muestra valores de p=0.837 y la prueba Anova de medidas repetidas nos indican que las diferencias en el grado de discriminación percibido por el alumnado antes y después de la intervención no son significativas (p=0.837).

Pero si observamos la escala de Igualdad de trato la evaluación es diferente. La traza de Pillai obtiene un valor de p=0.03 lo que acepta la hipótesis nula referida al efecto de la interacción y la prueba Anova de medidas repetidas toma un valor de p=.003, lo que indica que si hay diferencias significativas en la percepción de igualdad de trato analizado este dato anterior y posteriormente a la intervención. La media de este valor aumenta de 7.72 a 8.78, es decir, se produce una mejora en la percepción de la igualdad de trato por parte del alumnado de 1.06 puntos en la media, situándose todos los datos de este ítem por encima del valor central.

Si analizamos concretamente la pregunta número 3, referida a la organización de la clase en grupos mixtos, aspecto sobre el que se focaliza la intervención, podemos observar un aumento de la media en 3,16 puntos, siendo este cambio el más destacable.

4.2. ANÁLISIS DE LAS ENTREVISTAS Y DIARIO DE OBSERVACIÓN.
Tras el análisis y formación de categorías de las entrevistas y el diario de observación que se cumplimentó durante la intervención, se unificaron las diferentes categorías para así poder realizar un discurso que aunara las ideas recogidas a través de todos los instrumentos cualitativos utilizados. Las categorías más destacadas se detallan a continuación:

  • Rechazo de las agrupaciones mixtas . Este rechazo se manifiesta tanto de forma explícita en las entrevistas y el diario de observación, como por la no aceptación de los mismos y mediante la búsqueda de una solución mediante el cambio de grupo. El alumnado nombra desventajas de las agrupaciones mixtas, pero se observa una evolución desde el rechazo inicial hacia una visión más positiva según van pasando las sesiones en las que se trabaja mediante agrupaciones mixtas,

Ejemplo de cita textual: “Pues al principio yo pensaba que era, que iba a ser malo, pero al final yo creo que ha sido bueno”.

  • Aceptación de las agrupaciones mixtas . La respuesta ante las agrupaciones mixtas ha tenido una buena aceptación por parte del alumnado, siendo visible por reacciones positivas antes las mismas, aceptación de los grupos mixtos, justificándose o por obediencia hacia la docente o por una visión positiva de los grupos mixtos. El alumnado de los grupos experimentales expresa diversos aspectos positivos de trabajar en grupos mixtos, entre los que destacan el relacionarse con más compañeros, poder hacer nuevas amistades o poder mejorar la relación con el sexo contrario. Pero también existe esta visión positiva por parte del grupo de control, destacando puntos positivos el agruparse de forma mixta y teniendo una buena reacción en caso de haber tenido que agruparse mezclándose chicos con chicas; y una visión negativa de las agrupaciones libres, ya que tienden a ponerse con los amigos, con consecuencias negativas hacia su trabajo, ya que se distraen más.

Ejemplo de cita textual: “Positivas porque así conozco  a los compañeros con los que no he estado nunca”.

  • Relaciones entre el alumnado . Este aumento es expresado tanto por el grupo de control como por los grupos experimentales. En el grupo experimental existe una tendencia a agruparse con los amigos o amigas, normalmente del mismo sexo; y en el supuesto de que el grupo de control se hubiese agrupado de forma libre hubiese ocurrido lo mismo. Además se observa como las personas del grupo experimental se han relacionado con personas de ambos sexos, mientras que en el grupo de control predominan las interacciones entre individuos del mismo sexo.

Ejemplo de cita textual grupo control: A:“Mas con chicos. E.- ¿En tu grupo había alguna chica? A.- Solo había chicos, no había ninguna chica”.
Ejemplo de cita textual grupo experimental: “Pues con todos un poco. Pues como hemos hecho los equipos mixtos y no hemos elegido nosotros, nos hemos puesto con otra gente que no nos solemos poner habitualmente”.

DISCUSIÓN

Los estereotipos de género, muy presentes en las clases de Educación Física (Herrador, 2013; Koca, y cols., 2005; Vázquez, 2001) determinan la forma de relacionarse entre el alumnado. Así, estos estereotipos inducen a que predominen las relaciones entre personas del mismo género, como hemos podido observar tras el análisis de la intervención realizada en este estudio.

El profesorado de Educación Física colabora también de esta construcción social, transmitiendo las estereotipias a alumnos y alumnas, normalmente de manera inconsciente (Devís, y cols., 2005). El periodo de la adolescencia es especialmente sensible en la formación de la personalidad, etapa durante la cual se interioriza más fuertemente como se debe comportar una persona en función de su sexo biológico, buscando una aceptación por parte del grupo de iguales (Solsona, 2000).

Como ha podido evidenciar el estudio realizado, el que haya chicos y chicas en un mismo aula, no lleva implícito que en ésta se trabaje de manera coeducativa. Así se muestra en el análisis de los cuestionarios cumplimentados por el alumnado antes de la intervención educativa según los cuales ante la frase de “Tu profesor de Educación Física… normalmente nos organiza de modo en que en el mismo grupo hay chicos y chicas” obtuvo una respuesta media de 5.93 sobre una escala de 10 (en la que 1 significaba totalmente en desacuerdo y 10 totalmente de acuerdo), siendo este un dato muy próximo al desacuerdo con esta frase.

Una forma de trabajar hacia una escuela más coeducativa es incidir en las agrupaciones que se llevan a cabo en las sesiones de Educación Física. Éstas deberán pasar, como la transmisión de estereotipos, del curriculum oculto al currículum explícito. Tras el análisis de los cuestionarios que se realizaron antes y después de la intervención, se observa una clara mejoría en la mayoría de ítems del cuestionario, siendo especialmente destacable la pregunta sobre las agrupaciones mixtas en el aula, sobre las cuales ha incidido de forma directa la intervención, en la que se observa una mejora de 3.16 puntos sobre la escala de 10.

Cuando la formación de los grupos es responsabilidad del alumnado se producen situaciones de discriminación (Martínez, 1993) que se han manifestado en el grupo de control, quedando siempre un grupo de 5 personas solas, que se agrupaban con la ayuda de la docente para formar un equipo, al quedar fuera del resto de grupos que se habían formado espontáneamente. Éste es un ejemplo que ilustra la importancia de que las agrupaciones pasen del currículo oculto al explícito, para así ofrecer al alumnado una educación más igualitaria y coeducativa.

El alumnado muestra una preferencia por los agrupamientos con los amigos y amigas, buscando una situación más cómoda y relajada, lo que provoca que la formación de parejas mixtas no sea algo sencillo y espontáneo (Martínez, 1993), ya que la mayor parte de las amistades cercanas se forman con individuos del mismo sexo. Pero al mismo tiempo es el propio alumnado el que demanda y es capaz de analizar por sí mismo las ventajas de trabajar en grupos mixtos. En este estudio destacan poder relacionarse con más compañeros, poder entablar nuevas amistades, relacionarse con personas del otro sexo y la disminución de situaciones de distracción al estar con personas con las que tienen mucha confianza.

Las agrupaciones mixtas pueden ser una herramienta que ayude al profesorado a impulsar una escuela más coeducativa, estando demostrado como este tipo de trabajo influye de manera positiva en la construcción de una realidad más igualitaria, ya que el ambiente que se crea es menos artificial que el que se produce en una institución en la que se segrega al alumnado en función del sexo biológico (Feather, 1974).

CONCLUSIONES

Se detallan a continuación una síntesis de las conclusiones derivadas del análisis e interpretación de los datos obtenidos.

  • Hay situaciones de discriminación en el aula de Educación Física que son percibidas por el alumnado.
  • Si la responsabilidad de las agrupaciones recae sobre el alumnado estos forman equipos con personas de su mismo sexo.
  • Se observa una disminución de las conductas de discriminación y un aumento en la igualdad de trato tras una intervención en la que se han realizado agrupaciones mixtas.
  • Mediante las agrupaciones mixtas se aumentan las relaciones entre chicos y chicas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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