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27 feb 2012

Diferencias en la salud mental y la calidad de vida relacionada con la salud en mayores de 75 años practicantes de actividad física y sedentarios

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El proceso de envejecimiento lleva asociado un  decaimiento de la actividad social y mental, así como la disminución actividades diarias que pueden llevar a una menor coordinación motora o problemas asociados al sedentarismo, lo que produce una fuerte bajada del nivel de calidad de vida relacionado con la salud

Autor(es): Jesús Del Pozo-Cruz; Borja Del-Pozo-Cruz; Guillermo López-Lluch; Elizabeth Rodríguez-Bies
Entidades(es): Universidad Pablo de Olavide. Sevilla; Universidad de Sevilla
Congreso: XIII Congreso Andaluz de Psicología de la Actividad Física y el Deporte
Sevilla España, 17-19 de Noviembre de 2011
ISBN:978-84-939424-1-0
Palabras claves: Ejercicio Físico, envejecimiento, sedentarismo, hábitos de vida, estado de salud percibida.

Diferencias en la salud mental y la calidad de vida relacionada con la salud en mayores de 75 años practicantes de actividad física y sedentarios

Resumen

El proceso de envejecimiento lleva asociado un  decaimiento de la actividad social y mental, así como la disminución actividades diarias que pueden llevar a una menor coordinación motora o problemas asociados al sedentarismo, lo que produce una fuerte bajada del nivel de calidad de vida relacionado con la salud, y por lo tanto de factores relacionados con la salud mental Se ha descrito que la práctica de Actividad Física en población mayor puede afectar de manera positiva a la Calidad de Vida de los individuos, pero hasta la fecha existe un vacío en personas mayores de 75 años. El presente estudio pretendió determinar en qué grado el ser físicamente activos o el sedentarismo puede influir sobre la calidad de vida (en sus diferentes dimensiones) y la salud mental percibida por las personas mayores de 75 años y diferenciarlo entre sexos. Para ello se procedió al reclutamiento mediante llamamiento general en diferentes centros sociales y de mayores de la provincia de Sevilla.

Se procedió a informar a los sujetos y a la firma del consentimiento informado por parte de los participantes. Los mismos rellenaron el IPAQ y entonces se dividió a los sujetos en dos grupos (activos y sedentarios). Entonces se les hizo una encuesta de Calidad de vida Relacionada con la Salud, usando el cuestionario  SF36. Se observaron diferencias entre los diferentes grupos de estudio. La actividad física moderada a edades avanzadas, puede prevenir un deterioro en la calidad de vida de las personas mayores de 75 años aunque haría falta más estudio para determinar en qué medida el resto de actividades diarias pueden influir sobre esta calidad de vida percibida y el deterioro de la salud mental.

El envejecimiento es un proceso multifactorial que se ve influenciado por el paso del tiempo y por cambios funcionales, fisiológicos, biológicos y sociales. Existe una disminución de las capacidades físicas y de los compromisos de actividad de vida diaria. Este decrecimiento está relacionado en la vejez con las condiciones sociodemográficas, autocuidado, salud física y salud mental de los individuos (Pfitzenmeyer, Mourey, Mischis-Troussard, & Bonneval, 2001; Rosa, Benicio, Latorre Mdo, & Ramos, 2003). En la actualidad no existe ninguna duda ni controversia acerca de los beneficios y efectos positivos sobre la salud en general que una vida físicamente activa puede conllevar (Williams, Hendry, France, Lewis, & Wilkinson, 2007).

Las relaciones entre la actividad física y la salud es un tema de investigación bastante abordado por diferentes investigadores y diferentes puntos de vista, siendo multitud los estudios que tratan de explicar la relación entre esos dos paradigmas. Han sido extensamente presentados los efectos que la actividad física tiene sobre la salud de los individuos actuando sobre los diferentes sistemas y órganos que componen el cuerpo humano (Williams, et al., 2007). Por otro lado también ha sido extensamente mostrado el efecto protector y preventivo que la práctica de actividad física de manera regular tiene sobre las enfermedades, como por ejemplo las de tipo metabólico (Piepoli, et al., 2011). Por otro lado se ha podido determinar también como una adecuada nutrición influye sobre la salud de las personas (Kaburagi, et al., 2011). Además también ha indicado que la práctica de actividad física de manera regular mejora y tiene una influencia positiva en la calidad de vida de las personas (Klavestrand & Vingard, 2009; Marques, et al., 2011).

Considerando a la persona como unidad funcional completa (a niveles bio-psico-sociales) y en base a la reciente evidencia científica se ha insistido en la práctica de actividad física como factor inductor de salud y que además esta se ve afectada por el comportamiento de las personas (While, 2011). Además ha sido comprobado también como un mantenimiento físico junto a una adecuada dieta son indispensables para el mantenimiento de una correcta condición física y un mantenimiento de la capacidad intelectual con el paso de los años (Scott, Swartz, & Warburton, 2006).

En países desarrollados, la población mayor mantiene un alto nivel de calidad de vida. La práctica de actividad física contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas y su ausencia ha sido reportada como uno de los factores que más contribuyen a la mortalidad de las personas. Por ello un mayor conocimiento de los factores que contribuyen a la mejora de la CVRS puede ayudar al desarrollo y aplicación de estrategias de promoción de la salud en personas mayores (Testa & Simonson, 1996). Así, la actividad física en personas adultas y mayores han sido reportados como un área prioritaria en la promoción de la salud. El binomio Actividad Física- Salud, puede tener dos perspectivas o planos. Uno más social y económico (ahorro del gasto público destinado a sanidad) y otro más personal. Dentro de este último encontramos la Calidad de Vida (o la percepción del estado de Salud de la persona). Se ha postulado que una mayor actividad o práctica de Actividad Física puede conllevar a estados de salud más óptimos (Kaburagi et al., 2011). Por el contrario, no contamos con evidencias claras y significativas de que la práctica de actividad física por si misma pueda ejercer sobre la percepción de salud de los individuos y la salud mental de los mismos (Romero, Carrasco, Sañudo, & Chacón, 2010), y es necesaria la realización de más estudios, más aún en personas mayores (en este caso de 75 años) donde el deterioro mental y de salud es evidente e inherente al proceso de envejecimiento (Scott, et al., 2006).

Es por ello que el objetivo de este estudio trasversal fue ayudar a determinar como la práctica de actividad física puede ayudar a mejorar la calidad de vida en diferentes dimensiones asociadas a la misma.

Método

Diseño y población de estudio
El presente estudio usó un diseño de corte trasversal que incluyó 47 personas mayores de 75 años. Las personas participantes en el estudio fueron reclutadas de 3 centros  de día de la provincia de Sevilla (dos de la periferia y uno de la capital). Los criterios de inclusión para participar en el estudio fueron: ser mayor de 75 años, pertenecer a uno de estos tres centros y tener nivel medio de lectura y capacidad de comprensión, ya que la investigación está basada en la realización de varios cuestionarios. Como criterios de exclusión tomamos el no firmar el documento de consentimiento informado y no completar el cuestionario completo.

Procedimiento
Todos los participantes en el estudio fueron informados tanto por escrito como verbalmente, tras lo cual procedieron a firmar el consentimiento informado. Además el estudio fue aprobado por el comité de bioética de la Universidad pablo de Olavide, Sevilla, España. Una vez que los participantes firmaron el consentimiento para el uso de los datos con fines de investigación, se citó a los mismos y se les realizó el cuestionario IPAQ en su versión corta. Se dividió a los sujetos en activos y sedentarios, de manera que al final obtuvimos cuatro grupos: hombres activos, hombres sedentarios, mujeres activas y mujeres sedentarias. Tras la división en grupos se procedió a la realización de el cuestionario de percepción de salud y calidad de vida SF-36 (McHorney, Ware, & Raczek, 1993)  mediante entrevista personal e individual. Dicha entrevista fue llevada a cabo por un Licenciado en Ciencias de la actividad Física y el Deporte, cualificado y entrenado para tal efecto, con el fin de obtener resultados y respuestas lo más fiables posibles. Previo a la realización de la entrevista se procedió a codificar a los sujetos con el fin de respetar la ley de protección de datos de pacientes y también algunos términos como el de actividad física (moderada, intensa o baja) fueron aclarados previos al comienzo de la entrevista. Las respuestas de los participantes fueron codificadas en una base de datos creada al efecto y se calcularon las diferentes puntuaciones según reglas y formalismos de los diferentes cuestionarios. Tras la codificación se procedió a realizar la estadística comparativa y relaciones existentes.

Medidas
Las medidas principales del estudio fueron las siguientes:

Nivel de Actividad física
El nivel de actividad física fue evaluado mediante la realización del  cuestionario internacional de actividad física (IPAQ) en su versión corta. La versión española del cuestionario ya ha sido usada y validada en España. Este cuestionario fue desarrollado con la idea de obtener datos de población comparables internacionalmente sobre Actividad Física relacionada con la salud. Además la Herramienta permite evaluar la frecuencia  (días por semana), duración (minutos) y nivel de intensidad.
De todas las medidas que del cuestionario se obtienen nosotros, por la edad de los participantes hemos escogido la variable horas semanales dedicadas a la práctica de actividad física moderada en la que incluimos el caminar.

Calidad de Vida
Se procedió a evaluar la salud mental y otras variables como objetivo de nuestro estudio
La CVRS fue medida usando el cuestionario SF36. La versión española del SF36 es un instrumento validado y usado en España (Alonso, Prieto, & Anto, 1995)  que comprende 36 preguntas divididas en 8 dimensiones: Función física, Rol Físico, Dolor Corporal, Percepción de Salud General, Vitalidad, Función Social, Rol Emocional y Salud Mental. Las puntuaciones de las dimensiones van de 0 a 100 y las puntuaciones más altas indican una mejor calidad de vida. Nosotros hemos comparado los escores de Percepción de Salud General, Salud Mental y la Función física. De entre todas las variables y reportes del cuestionario, nosotros hemos tomado como parte del estudio las Salud Mental, la función física, el rol social, rol físico y la salud general percibida por el individuo, por estar relacionadas directamente con el proceso de envejecimiento (Scott, et al., 2006).

Análisis estadístico
Tras comprobar la normalidad de la distribución de los datos, se procedió a realizar un estudio de comparaciones por grupos, de dos en dos mediante la prueba t-test para muestras independientes. Se procedió a la realización del cálculo del coeficiente de Pearson para establecer el grado de relación entre las principales variables del estudio. Así mismo se procedió a la realización de un modelo de regresión lineal para explicar la variabilidad en la salud mental de los sujetos del estudio. Este análisis estadístico fue llevado a cabo mediante el programa SPSS 17.0 (SPSS Inc., Chicago, IL., EE.UU.). Se tomó como estadísticamente significativo p ?0.05.

Resultados

Los resultados procedentes de las diferentes comparaciones y relaciones existentes indican como existen diferencias y posibles explicaciones con las variables de estudio a estas diferencias.
La tabla 1 muestra la comparación realizada entre hombres, de edades similares (mayores de 75 años) y considerados activos (con más de 4 horas de práctica semanal de Actividad física moderada, incluida el caminar) y considerados sedentarios (con menos de un total de 4 horas de práctica de actividad física moderada, incluida el caminar). De las dimensiones y variables presentadas y estudiadas observamos que al comparar la población de hombres resultaron diferencias consideradas como significativas: la variable Salud percibida, la variable Salud Mental, la variable Función Social y la variable frecuencia AF que define la frecuencia (en días por semana) con la que los sujetos realizaban actividad física moderada . El resto de variables presentadas y reportadas en el estudio no tuvieron diferenciación en la población masculina en función de su consideración como activos o sedentarios, aunque sí tuvieron leves diferencias en sus medias.

Tabla 1. Diferencias en la Calidad de Vida y la salud mental percibida en hombres mayores de 75 años en función de la práctica de Actividad Física (activos y sedentarios).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 20

Observando la comparación realizada entre mujeres  consideradas activas (con más de 4 horas de práctica semanal de Actividad física moderada, incluida el caminar) y consideradas sedentarias (con menos de un total de 4 horas de práctica de actividad física moderada, incluida el caminar), vemos que de las variables presentadas y estudiadas resultaron diferenciadas estadísticamente: la variable Salud percibida, la variable Salud Mental, la variable Función Social y la variable frecuencia AF que define la frecuencia (en días por semana) con la que los sujetos realizaban actividad física moderada . El resto de variables no presentaron diferenciación en la población femenina aunque sí se puede observar una tendencia a la diferenciación.

Tabla 2. Diferencias en la Calidad de Vida y la salud mental percibida en mujeres mayores de 75 años en función de la práctica de Actividad Física (activas y sedentarias).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 20

La tabla 3 y 4 muestran las comparaciones realizadas entre géneros. Observamos cómo no resultaron diferencias significativas en ninguna de las comparaciones entre variables estudiadas por género y en función de su consideración como activos y sedentarios.

Tabla 3. Diferencias en la Calidad de Vida y la salud mental percibida en mujeres mayores de 75 años en función de la práctica de Actividad Física (activas y sedentarias).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 20

 

Tabla 4. Diferencias en la Calidad de Vida y la salud mental percibida en mujeres mayores de 75 años en función de la práctica de Actividad Física (activas y sedentarias).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 20

 

Para explicar de una manera más explícita que relación existe o no entre la Salud Mental y las variables relacionadas con los hábitos de vida (e n este caso con la práctica de Actividad Física) hemos realizado correlaciones bibariadas (relación de Pearson) entre la Salud Mental y las variables: TS, AF y MinutosAF. Los resultados indican que existe un alto grado de correlación entre la Salud Mental y la AF; y la Salud Mental y las variables Minutos AF (tabla 5).

Tabla 5. Correlación entre la Salud Mental y las variables relacionadas con la práctica de Actividad física (Activo o Sedentario (AF), Sedentarismo o tiempo que los sujetos pasan sentados a lo largo de la semana(TS) y minutos dedicados a la práctica de Actividad Física a la Semana por los sujetos de estudio (Minutos AF)).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 20

 

Tabla 5. Correlación entre la Salud Mental y las variables relacionadas con la práctica de Actividad física (Activo o Sedentario (AF), Sedentarismo o tiempo que los sujetos pasan sentados a lo largo de la semana(TS) y minutos dedicados a la práctica de Actividad Física a la Semana por los sujetos de estudio (Minutos AF)).

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 20

Con el fin de explicar o dar una posible explicación a esta relación, se procedió a la realización de un modelo de regresión lineal que incluyese las variables relacionadas y se obtuvo un modelo en el que la variabilidad de la Salud Mental percibida es explicada en un 29% por ser o no físicamente activo (variable AF) y por la acumulación de minutos de Actividad Física durante la semana. El modelo puede verse en la tabla 6.

Tabla 6.

Modelo de regresión lineal. Explicación de la variabilidad de la Salud Mental de la muestra de estudio en función de La práctica de AF y de los minutos dedicados a ella.

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº 20

 

Discusión

Los resultados obtenidos en el presente estudio permiten observar y comprobar diferencias y relaciones en una muestra representativa de la población sevillana mayor de 75 años. Hasta la fecha  existe un vacio en la investigación sobre los efectos que la actividad física puede ejercer sobre la Percepción de la salud de los individuos y que diferencias pueden existir en cuanto al género (Romero, et al.,2010) . El estudio llevado a cabo en Sevilla por Romero, et al (2010) indica como los sujetos mayores de 65 años de esta ciudad practicantes de actividad fisica tiene una mejor percepcion de salud y una mayor percepción de calidad de vida que aquellas personas que no realizan dicha actividad. Estos resultados son coincidentes con los nuestros aunque con la sdalvedad de que en nuestro caso la población es mayor de 75 años. Además nuestros resultados muestran similitud con otros estudios de la misma indole donde uno de los objetivos principales era determinar como la Actividad Física puede influir en su percepción de Salud aunque en población mayor de 18 (Tzormpatzakis & Sleap, 2007)

Por otro lado los resultados reportados en este estudio indican como existen diferencias significativas entre personas del mismo sexo y no entre personas de diferente sexo. Esto no ocurre en estudios anteriores realizados a población mayor de 65 años, donde se encontraron diferencias significativas tanto entre persona del mismo sexo como de diferente sexo (Tzormpatzakis & Sleap, 2007)
Uno de los resultados observados en nuestro estudio, es que no existen diferencias en la percepción de salud general y mental o en la Calidad de Vida percibida entre personas de diferente sexo. Hasta la fecha todos los estudios reposrtados de estas carácterísticas han reportado diferencias en este sentido. Podríamos pensar que a edades más avanzadas la percepción de salud se iguala tanto para hombre como para mujeres. Sería necesario la realización de un estudio de las carácterísticas sociales y demográficas o socioeconómicas de las personas, para ver posibles influencias sobre la Calidad de Vida, Salud general y Salud mental percibidas.

También se ha podidio observar en el estudio como existe una alta correlación entre la práctica de actividad física y la Salud Mental. Lamb (Lamb, 1992) ya mostró una correlación muy positiva entre el estado de Condición Física y la percepción de Salud. Para explicar su variabilidad se ha procedido en este estudio a la relaización de un modelo de regresión lineal en la dicha variabilidad es explicada en gran parte por variables relacionadas con la cantidad de práctica de actividad fisico-deportiva realizada por el sujeto. Hasta la fecha no se han reportado modelos explicativos de estas relaciones, siendo este estudio pionero en realizarlo.

No obstante existe una gran limitación en el estudio, y es que la muestra únicamente la podemos considerar representativa de la población de Sevilla. Sería pues necesario la realización o replicación de nuestro estudio en diferentes polaciones para poder establecer su generalización a otras poblaciones.

Conclusiones

Como conclusión al presente estudio se ha de destacar que en nuestra población de estudio no existen diferencias entre hombres y mujeres practicantes de actividad física en relación a la salud mental percibida. Por otro lado hemos observado en los resultados como existen diferencias en la calidad de vida percibida entre hombres y mujeres sedentarios (en lo referente a la dimensión función física), por lo que en general podemos indicar que existe una diferencia de calidad de vida entre hombres y mujeres, independientemente de si hacen o no actividad física; y que esta CVRS puede mejorarse a través de la práctica de actividad física moderada.

Por último hemos establecido en nuestra población de estudio como la variabilidad de la Salud Mental percibida puede ser explicada en un 29% por variables relacionadas con la práctica de Actividad Física, por lo que podríamos indicar que la práctica de actividades físico deportivas por parte de sujetos mayores de 75 años puede influir positivamente sobre la percepción de salud general y mental de los mismo, con el consiguiente aumento de Calidad de Vida en estas personas.

Agradecimientos

El estudio ha sido financiado por la Junta de Andalucía a través de la Consejería de Comercio Turismo y Deporte, en la convocatoria 2010 del IAD para investigación deportiva. D.Jesús del Pozo-Cruz ha sido beneficiario de una Beca de Formación del Personal Investigador convocada en Resolución de 18 de octubre de 2010, de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, por la que se convoca a concurso público una beca de Formación de Personal Investigador (BOJA 214 de 3 de noviembre de 2010) y a cargo del proyecto con referencia Rf.ª: PPB1002.
Hemos de agradecer la colaboración del patronato municipal de deportes de Dos hermanas y al Centro de día “Heliópolis”, Sevilla, España. Y por supuesto a los participantes del estudio sin los cuales esto no hubiera sido posible.

Bibliografía

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