800 007 970 (Gratuito para españa)
658 598 996
·WhatsApp·

1 mar 2011

Utilización de modelos multivariantes para la identificación de factores de riesgo en las lesiones en el fútbol

/
Enviado por
/
Comentarios0
/
Etiquetas,
En el ámbito de la prevención de lesiones uno de los objetivos de los estudios epidemiológicos es conocer la influencia que una serie de variables (factores lesionales) tienen en una variable respuesta (lesión), con el fin de identificar factores de riesgo.
Autor(es): Juan José Solla Aguiar 2 , Luis Casáis Martínez 1,2 y Miguel Martínez González. 2
Entidades(es): 1 Facultad de Ciencias de la educación y el deporte de Pontevedra, Universidad de Vigo, España 2 Grupo de investigación HI-20: Análisis del Rendimiento en Deportes Colectivos, Universidad de Vigo. España.
Congreso: III Congreso Nacional Ciencias del Deporte
Pontevedra: 29-31 de Marzo de 2007
ISBN: 84-978-84-611-6031-0
Palabras claves: lesiones, fútbol, factores de riesgo, prevención, aplicación informática.

RESUMEN

En el ámbito de la prevención de lesiones uno de los objetivos de los estudios epidemiológicos es conocer la influencia que una serie de variables (factores lesionales) tienen en una variable respuesta (lesión), con el fin de identificar factores de riesgo. La regresión logística es muy útil en este contexto, ya que permite explicar una variable respuesta dicotómica (por ejemplo tener una lesión o no tenerla) a partir de variables relevantes (factores de riesgo lesional), siempre y cuando la muestra sea lo suficientemente amplia y esté bien distribuida. 87 jugadores (26.7 años ± 2.8) pertenecientes a 4 equipos profesionales españoles de fútbol fueron monitorizados durante dos temporadas, registrando todas las lesiones producidas, junto con sus factores asociados, a través de una aplicación informática ad hoc, PryLesión®, partiendo del Modelo Multifactorial de lesiones, siguiendo las indicaciones establecidas por la UEFA para los estudios epidemiológicos. Para identificar los factores de riesgo en las lesiones musculares se realizó una regresión logística que explica el 60.5% de los casos. Los factores explicativos y significativos fueron la edad (OR= 1.162, p= 0.05), la recaída de una lesión muscular anterior (OR= 3.21, p= 0.01) y la carga acumulada (OR= 2.32, p= 0.05).

Completa la información

Contenido disponible en el CD Colección Congresos nº3.

¡Consíguelo aquí!

INTRODUCCIÓN.

Un aspecto esencial del proceso de entrenamiento-competición, siguiendo una visión sistémica del entrenamiento lo supone el subsistema control del entrenamiento (Domínguez y Casáis, 2005). En él se incluyen todos los aspectos recogidos durante el proceso y que permiten la retroalimentación, y, si es necesario, la adaptación del proceso de entrenamiento (modificación de orientación o magnitud de las cargas de entrenamiento, inclusión o exclusión de contenidos, etc.). Un aspecto que obliga a modificar los programas de entrenamiento es la lesión deportiva, ya que requiere de una interrupción parcial o total del proceso de entrenamiento. La frecuencia de incidencias lesionales a lo largo de una temporada de preparación es un hecho habitual en la mayoría de los deportes (Van Mechelen, 1992; Barh y Holme, 2003). En el fútbol, un 80-90% de los jugadores tienen al menos una lesión a lo largo de la temporada, lo que provoca un importante número de días de baja deportiva (González et al, 1995; Dvorak et al, 2000; Drawer y Fuller, 2002; Woods et al, 2002; Volpi et al 2004). En el ámbito de la prevención y rehabilitación de lesiones uno de los objetivos de los estudios epidemiológicos es conocer la influencia que una serie de variables (factores lesionales) tienen en una variable respuesta (lesión), con el fin de identificar factores de riesgo. Desde los intentos ya clásicos de Ekstrand (1983) se han sucedido avances muy notables en el estudio de los factores de riesgo lesional en el fútbol (Inklaar, 1994, Dvorak et al, 2000), hasta ser en la actualidad un núcleo de interés auspiciado por la FIFA y la UEFA, lo que ha llevado a la puesta en marcha de grandes macroproyectos de seguimiento epidemiológico (Hawkins et al, 2001; Woods et al, 2002; Walden, Hagglund y Ekstrand, 2005; Hagglund et al, 2005; Fuller et al, 2006). La recogida sistemática de datos sobre lesiones, junto a su forma de producción, y un exhaustivo análisis estadístico de los mismos puede proporcionar información importante para minimizar los graves efectos que tienen las lesiones. El avance en el conocimiento de la etiología y los factores asociados a las lesiones, debe ir unido al progreso en los procedimientos de control y seguimiento de las lesiones, junto con una mejora cuantitativa y cualitativa a nivel de investigación. Sobre el primer aspecto debe señalarse que la literatura científica aporta evidencias importantes para determinar los factores lesionales que deben tenerse en cuenta. Con respecto a los procedimientos de recogida de datos y control de las lesiones producidas también se están dando pasos importantes, como la estandarización de los protocolos de recogida de datos y el consenso en las definiciones, lo que facilita la comparación de estudios y sus resultados. Por último, es importante avanzar en los procedimientos metodológicos y estadísticos, para dotar de mayor potencia a los estudios de investigación. El uso de técnicas estadísticas multivariantes puede proporcionar un gran paso en este sentido. La regresión logística es muy útil en este contexto, ya que permite explicar una variable respuesta dicotómica (tener una lesión o no tenerla) a partir de todas las posibles variables relevantes importantes (factores de riesgo), siempre que la muestra sea lo numerosa y esté bien distribuida. Esta técnica estadística permite localizar las variables significativas que contribuirían a explicar la aparición de una lesión. Cada variable significativa aparece en el modelo de regresión expresando numéricamente el factor de riesgo que supone dicha variable para que se de una lesión a través de lo que se conoce como Odds Ratio (OR), el cociente entre la oportunidad (probabilidad o riesgo) de lesionarse si se posee ese factor y la oportunidad de no lesionarse. Una OR=1 se interpreta como que no hay tal factor de riesgo, ya que la oportunidad para los expuestos a ese factor es la misma que para los no expuestos. En epidemiología es frecuente intentar localizar factores dañinos, lo que correspondería a OR>1, y en ensayos clínicos se persigue encontrar tratamientos eficaces que reduzcan la frecuencia de un evento (lesión), por tanto OR<1. El modelo de regresión logística describe una variable de respuesta en forma de dos posibles eventos (lesionarse o no) a partir del efecto que otras variables tienen sobre ella. Esto permite, dado los valores de las variables, estimar la probabilidad de que se presente la lesión. También es posible evaluar la influencia que cada variable tiene sobre la variable respuesta (lesionarse), en forma de OR. El modelo requiere un número suficientemente alto de observaciones y la introducción de las variables que se presumen de interés a juicio del investigador. El modelo de regresión logística tomaría la siguiente forma: Y= b0 + b1x1 +…… bnxn, siendo Y la variable respuesta o dependiente a explicar, que puede tomar dos valores (lesionarse o no), x cada una de las variables explicativas, y b el OR asociado a cada variable. De esta manera, se podrán identificar variables de riesgo para determinadas tipologías lesionales (musculares, tendinosas, etc.), siendo una gran fuente de información para orientar programas preventivos y de rehabilitación. En el presente trabajo se muestra el desarrollo de una aplicación informática que permite el seguimiento de las lesiones en el fútbol y de los factores asociados a las mismas, el "PryLesión: Control y seguimiento de lesiones deportivas V. 1.3" (Solla, Martínez, Casáis, Canal, 2006) y su aplicación utilizando la regresión logística para identificar factores de riesgo lesional.

MÉTODO

Participantes: Tomaron parte del estudio 87 (26.7 años ± 2.8) jugadores pertenecientes a cuatro equipos profesionales españoles de fútbol en la temporada 05/06 (Primera y segunda División). Instrumentos: Para el registro de la variable dependiente (lesión) y las variables independientes (factores y mecanismos lesionales) se desarrolló una aplicación informática ad hoc, PryLesión®: Control y seguimiento de lesiones deportivas V. 1.3, que permite registrar todas las lesiones, junto con los datos asociados a las mismas, siguiendo las indicaciones establecidas por la UEFA para los estudios epidemiológicos en el fútbol (Hagglund et al, 2005; Fuller et al, 2006). Se trata de un software que combina una base de datos, una hoja de cálculo, y un entorno visual (a través de Visual Basic) que facilita el uso y la navegación por el mismo. El programa se diseñó partiendo del Modelo Multifactorial de lesiones deportivas (Meeuwisse, 1994; Parkkari et al, 2001; Barh y Krosshaug, 2005) que muestra la interacción compleja de factores de riesgo internos y externos y los mecanismos que provocan las lesiones deportivas. El programa registra las lesiones deportivas y sus factores asociados. Los diferentes factores etiológicos son introducidos a través de diferentes menús y ventanas. Primeramente, se introducen los datos del jugador. Se consigna la fecha de la lesión, número de lesión, aspectos antropométricos, y edad, lo que permite reconocer patrones lesionales tipicamente evolutivos en diferentes grupos de edad (Petersen et al, 2000). Se incluye la carga acumulada en la temporada (minutos y competiciones disputadas), así como la carga más reciente (de las últimas cuatro semanas), que podría indicar sobrecarga de entrenamiento o fatiga residual, siendo un importante disparador de lesiones (Larson et al, 1996). Seguidamente se introducen los datos referidos a la lesión. Se consignan diferentes factores endógenos y exógenos que tienen incidencia en las lesiones: - día de la semana, ya que se presenta una mayor predisposición lesional en la primera sesión del microciclo, que no sea la sesión regenerativa (quizás porque los deportistas inician el entrenamiento a partir de un microproceso de descanso en el que no han estimulado su motricidad específica), o la sesión de mayor carga (San Román, 2003) - tipo de microciclo y ciclo de entrenamiento, ya que se asocia un aumento de las lesiones en los ciclos de mayor densidad competitiva o de aumento de la carga (Woods et al, 2002; Walden et al, 2005) - localización o área corporal en la que se da la lesión (Hawkins et al, 2001) - tipo de lesión, indicando si se trata de una lesión muscular, tendinosa, ligamentosa, ósea, etc. (Morgan y Oberlanden, 2001;Volpi et al, 2004) - mecanismo lesional, incluyendo las formas de producción de lesión más comunes: traumatismo directo, sobreuso, desequilibrio artromuscular, velocidad, etc. (Ekstrand et al, 1983; Hawkins et al, 2001; Woods et al, 2002; Junge et al, 2004; Dadebo et al, 2004; Petersen y Holmich, 2005) - estrés térmico, consignando si existe alguna condición ambiental adversa que condicione la aparición de lesiones, como el frío o el calor extremo (Larson et al, 1996) - estado psicológico, ya que algunas variables como el estrés están claramente implicadas en la producción de determinado tipo de lesiones (Galambos et al, 2005) - tipo de actividad (contenido de entrenamiento), algo poco estudiado pero tremendamente relevante para establecer contenidos de entrenamiento especialmente sensibles a la implementación de pautas preventivas (San Román, 2005) - superficie/pavimento, ya que las superficies de césped sintético parecen propiciar mayor cantidad de lesiones (Inklaar et al 1996; Arnason et al, 1996). Al menos así era hasta la mejora progresiva de las propiedades de los pavimentos, que actualmente pueden igualar el riesgo lesional con respecto al césped natural (Ekstrand et al, 2005) - partido o entrenamiento, ya que la competición supone un disparador fundamental que dobla o triplica el riesgo lesional (Hawkins y Fuller, 1999; Hawkins et al, 2001; Morgan et al, 2001; Walden et al, 2005) - momento de la sesión, ya que la fatiga aguda producida en el entrenamiento o la competición es un elemento que multiplica el riesgo lesional, al existir mayor frecuencia de lesiones en los minutos finales de entrenamientos o competiciones (Hawkins et al, 2001, Rahnama, Reilly y Lees, 2002)) - tipo de tarea de entrenamiento (analítica/integrada), ya que la presencia de interacción entre deportistas y su posibilidad de contacto es una factor evidente de riesgo (Parkkari et al, 2001; Fuller et al, 2004) A continuación, se consignan datos clínicos como: - severidad de la lesión, a través de los días de baja (Hawkins, 2001; Hagglund et al, 2005, Fuller et al, 2006) - recaída de una lesión anterior, ya que este es el principal factor intrínseco de aparición de lesiones (Inklaar, 1994; Arnason et al, 1996; Dvorak y Junge, 2000; Dvorak et al, 2000) Procedimiento: Se registraron todas las lesiones ocurridas en los equipos durante la temporada 05/06, incluyendo la pretemporada, mediante un diseño prospectivo de seguimiento. Se procedió previamente a la formación del personal médico y técnico (preparadores físicos), familiarizándolos con el procedimiento e instrumentos de recogida de datos. Análisis de datos Se generaron los resúmenes de casos de todas las lesiones producidas a través del asistente de exportación de la aplicación informática PryLesión y se realizó un estudio descriptivo de caracterización de datos de la muestra, comparaciones de grupos utilizando la técnica no paramétrica de Kruskal-Wallis y un estudio de regresión logística utilizando el programa SPSS 13.0.

RESULTADOS

De los 87 jugadores del estudio un 86,9% sufrieron algún tipo de lesión a lo largo de la temporada, mientras que un 13% no se lesionaron. El número de lesiones (365 en total) y su distribución en los diferentes equipos pueden observarse en la tabla 1. Se observa un predominio de lesiones musculares (52,4%, p<0.01).

Tabla 1. Distribución de las lesiones en los distintos equipos de la muestra con su significación estadística en el test de Kruskal-Wallis

Tabla 1. Distribución de las lesiones en los distintos equipos de la muestra



Para identificar los factores de riesgo en las lesiones musculares se realizó una regresión logística que explica satisfactoriamente el 60.5% de los casos. Los factores explicativos y significativos que explican la lesión muscular fueron la edad (OR= 1.162, p= 0.05), la recaída de una lesión muscular anterior (OR= 3.21, p= 0.01), la carga acumulada (OR= 2.32, p= 0.05). Para determinar la carga acumulada se contabilizaron los minutos de entrenamiento realizados, los partidos jugados hasta la aparición de la lesión, y los minutos jugados en las últimas 4 semanas previas a la lesión. A mayor edad mostrada por los jugadores, la probabilidad de sufrir una lesión muscular se ve incrementada. El hecho de haber sufrido lesión muscular en ese músculo favorece la aparición de nuevas lesiones. Por último, los jugadores con más carga de entrenamiento-competición son más propensos a la lesión muscular. Un jugador de más de 31 años y más de 10 años de profesional, con una lesión muscular reciente en el mismo músculo (menos de 12 meses), que participe en un 78% de los partidos y entrenamientos tendrá un riesgo 8.64 mayor de sufrir una lesión muscular.

DISCUSIÓN

Las lesiones en el fútbol son un fenómeno muy frecuente y de elevada incidencia en el proceso de entrenamiento-competición. Una gran mayoría de los jugadores se lesiona al menos una vez a lo largo de la temporada, en línea similar a lo señalado por otros estudios (González et al, 1995; Woods et al, 2002). En este estudio se ha encontrado un predominio de lesiones musculares, datos que coinciden con los de la literatura (Hawkins, 2001; Volpi et al, 2004). Este hallazgo se asocia a las elevadas exigencias neuromusculares de este deporte (aceleraciones, cambios de dirección, saltos, paradas, golpeos, etc.), las altas cargas de entrenamiento soportadas por los jugadores y el alto número de partidos a los que obliga el calendario de competiciones. Se encuentran ratios de lesión algo más elevadas en los jugadores de más edad, quizás fruto del mayor desgaste y exposición durante años a los riesgos lesionales y una menor capacidad de recuperación ante los microtraumatismos repetidos. Las lesiones musculares anteriores parecen ser un importante disparador de nuevas lesiones, probablemente debido a procesos de rehabilitación inadecuados o la pérdida de las propiedades mecánicas de ese tejido (fuerza, flexibilidad, etc.). Por último, la carga de entrenamiento-competición del jugador es un factor predisponente para la aparción de lesiones musculares, debido a los procesos de fatiga residual o fatiga aguda (Larson et al, 1996; San Román, 2003). En este sentido, parece importante controlar el número de minutos de entrenamiento y competición de cada jugador para prevenir posibles lesiones por fatiga muscular localizada y prever procesos de recuperación en la planificación de los equipos (Hawkins et al, 2001; Ekstrand et al, 2004a; 2004b;Walden et al, 2005).

CONCLUCIONES

La aplicación informática que se presenta constituye una herramienta de fácil manejo y alta potencia para monitorizar las lesiones deportivas, posibilitando un seguimiento intensivo de las incidencias lesionales de un equipo o deportista. Permite identificar factores de riesgo lesional, si se combina su uso con técnicas estadísticas como la regresión logística. Además, también permite descubrir patrones lesionales especificos de cada deporte o de cada deportista, posibilitando la elaboración de programas preventivos (Drawer y Fuller, 2002; Bahr y Kroshaug, 2005).

BIBLIOGRAFÍA

  • Arnason, A., Gudmundsson, A., Dahl, H. A. y Johannsson, E. (1996). Soccer injuries in Iceland. Scandinavian Journal of Medicine y Science in Sports, 6, 40-45.
  • Bahr, R. y Krosshaug, T. (2005). Understanding injury mechanisms: a key component of preventing injuries in sport. British Journal of Sports Medicine, 39, 324-329.
  • Dadebo, B.; White, J. y George K. (2004). A survey of flexibility training protocols and hamstring strains in professional football clubs in England. British Journal of Sports Medicine, 38, 388–394.
  • Domínguez, E. y Casáis, L. (2005). Entrenamiento de la fuerza en el fútbol. Master de Preparación Física en el Fútbol. Madrid: Real Federación Española de Fútbol- Universidad de Castilla la Mancha
  • Drawer, S. y Fuller, C. W. (2002). Evaluating the level of injury in English profesional football. British journal of Sports Medicine, 36, 6, 446-451.
  • Dvorak, J.; Junge, A. (2000). Football injuries and physical symptoms. A review of the literature. American Journal of Sports Medicine, 28, 5, S3 –S9
  • Dvorak J, Junge A, Chomiak J, (2000). Risk factor analysis for injuries in football players. Possibilities for a prevention program. American Journal of Sports Medicine, 28, S69–S74
  • Ekstrand, J. (1983). Prevention of soccer injuries: supervisión by a doctor and a phsioterapist. American Journal of Sports Medicine, 11, 3, 116-120.
  • Ekstrand, J. y Gillquist, J. (1983). The Avoidability of injuries. International Journal of Sports Medicine, 4, 124-128.
  • Ekstrand, J., Gillquist, J., Moller, M., (1983). Incidence of soccer injuries and their relation to training and team sucess. American Journal of Sports Medicine, 11, 63-67.
  • Ekstrand J. y Karlsson J. (2003). The risk for injury in football. There is a need for consensus about definition of the injury and the design of studies. Scandinavian Journal of Medicine and Science Sports, 13, 147–149.
  • Ekstrand, J., Walden, M. y Hägglund, M. (2004a). Risk for injury when playing in a national football team. Scandinavian Journal Medicine Science in Sports, 14, 34-38.
  • Ekstrand, J., Walden, M. y Hägglund, M. (2004b). A congested calendar and the wellbeing of players. Corrrelation between match exposure of european footballers before the World Cup 2002 and their injuries and performances during that world cup. British Journal of Sports Medicine, 38, 493-497.
  • Fuller, C. W., Smith, G. L., Junge, A. y Dvorak, J. (2004). The influence of tackle parameters on the propiensity for injury in international football. American Journal of sports medicine, 32 (supl), 43-53.
  • Fuller, C. W.; Ekstrand, J.; Junge, A.; Andersen, T E; Bahr, R; Dvorak, J; Hägglund, M; McCrory, P y Meeuwisse, W H (2006). Consensus statement on injury definitions and data collection procedures in studies of football (soccer) injuries. British Journal of Sports Medicine, 40,193-201
  • Galambos, S A; Terry, P C; Moyle, G M y Locke S A. (2005). Psychological predictors of injury among elite athletes. British Journal of Sports Medicine, 39, 351–354.
  • González, J. C., Guijarro, J. S. y Amigó, N. (1995). Incidencia y epidemiología de las lesiones ocurridas durante una temporada en un club de futbol. Archivos de Medicina del Deporte, 12, 47, 189-194.
  • Hägglund, M; Waldén, M; Bahr R; Ekstrand J. (2005). Methods for epidemiological study of injuries to professional football players: developing the UEFA model. British Journal of Sports Medicine, 39, 340-346
  • Hawkins, R. D. y Fuller, C. (1999). A prospective epidemiological study of injuries in four English clubs. British Journal of Sports Medicine, 33, 196-203.
  • Hawkins, R.D.; Hulse, M.; Wilkinson, C.; Hodson, A. y Gibson M. (2001). The Football Association Medical Research Programme: an audit of injuries in professional football. British Journal of Sports Medicine, 35, 43 – 47.
  • Inklaar H. (1994). Soccer injuries II: etiology and prevention. Sports Medicine,18, 2, 81-93
  • Junge, A. y Dvorak, J. (2004). Soccer injuries: A review on incidence and prevention. Sports Medicine, 34, 13, 929-938.
  • Larson, M.; Pearl, A.J.; Jaffet, R.; Rudawnsky, A. (1996). Epidemiology of sport injuries. Champaing, Ill.: Human Kinetics
  • Lüthje, P.; Kataja, M.; Belt, E.; Helenius, P. (1996). Epidemiology and traumatology of injuries in elite soccer: a prospective study in Finland. Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sport, 6, 180 –185.
  • Nielsen, A. B. y Yde, J. (1989). Epidemiology and traumatology of injuries in soccer. American Journal of Sports Medicine, 17, 803-807.
  • Meeuwisse, W. (1994). Assessing causation in sport injury: a multifactorial model. Clinic Journal of Sport Medicine, 4, 166–70.
  • Morgan, B.E. ; Oberlander, M.A. (2001). An examination of injuries in major league soccer: the inaugural season. American Journal of Sports Medicine, 29, 426-430
  • Parkkari, J.; Urho M;. Kujala U.M. y Kannus P. (2001). Is it possible to prevent sports injuries? review of controlled clinical trials and recommendations for future work Sports Medicine, 31 (14), 985-995
  • Petersen, J.; Hölmich, P. (2005). Evidence based prevention of hamstring injuries in sport. British Journal of Sports Medicine, 39:319–323.
  • Peterson, L; Junge, A.; Chomiak, J.; Graf-Baumann, T. y Dvorak, J. (2000). Incidence of football injuries and complaints in different age groups and skill-level groups. American Journal of Sports Medicine, 28, 5, S51-S57
  • Rahnama, N., Reilly, T. and Lees, A. (2002). Injury risk associated with playing actions during competitive soccer. British Journal of Sports Medicine, 36, 354-359.
  • San Román, Z. (2003). Causas de las bajas a entrenamientos y competiciones profesionales de los futbolistas profesionales con unas cargas determinadas de trabajo. Tesis Doctoral. Cáceres: Universidad de Extremadura.
  • Solla, J.; Martínez, M.; Casáis, L. y Canal, L. (2006). PryLesión: Control y seguimiento de lesiones deportivas. http://www.gestionlesiones.info
  • Van Mechelen, W.; Hlobil, H. y Kemper H. (1992). Incidence, severity, etiology and prevention of sports injuries. Sports Medicine, 14, 82–99.
  • Volpi, P.; Melegati, G.; Tornese, D.; Bandi M. (2004). Muscle strains in soccer:a fiveyear survey of an Italian major league team. Knee Surgery Sports Traumatology Arthroscopy, 12, 482-485
  • Walden, M.; Hägglund, M. y Ekstrand, J. (2005).UEFA Champions League study: a prospective study of injuries in professional football during the 2001–2002 season. British Journal of Sports Medicine, 39, 542–546.
  • Woods, C.; Hawkins, R.; Hulse, M. y Hodson, R. (2002). The football association medical research programe: an audit of injuries in profesional football: an analysis of preseason injuries. British Journal of Sports Medicine, 36, 436-441.

Responder

Otras colaboraciones